Muertos prescindibles

En las montañas de Jämtland dos mujeres hacen un descubrimiento macabro: del suelo sobresalen los huesos de una mano. La policía local llega a la escena del crimen y no encuentra uno, sino seis cuerpos; entre ellos, el de dos niños. Todos fueron asesinados por un disparo en la cabeza. No hay testigos, no hay pistas y nadie ha denunciado ninguna desaparición… Cuando el equipo de Torkel Höglund acude al lugar de los hechos para hacerse cargo de la investigación, todo se complica. El psicólogo criminal Sebastian Bergman atormenta a todos con sus problemas personales consiguiendo, una vez más, que las tensiones vayan en aumento. El caso resulta ser un rompecabezas mucho más complejo de lo que habían imaginado. La identidad de las víctimas es un enigma y cuando, al final, Bergman ahonda en las pistas y consigue tirar del hilo, el Servicio Secreto aparece de improviso para archivarlo. Alguien en las altas esferas quiere tapar estas muertes a cualquier precio… Pero ¿conseguirán parar a Sebastian Bergman?
• Cubierta
• 2003
• Shibeka Khan estaba esperando
• Lennart Stridh salió del taxi
• Sol
• Veronica Ström no tenía tiempo
• Las instrucciones de seguridad
• Pocas cosas inquietaban a Harald Olofsson
• —¿Empezamos por el accidente?
• La rabia le aceleraba el corazón
• Torkel volvió a ser el último
• Dejaron a Eyer viendo la televisión
• Estaban en el cuarto de estar
• Sebastian había pedido comida
• Anitha Lund llegó temprano al trabajo
• Las dos mochilas eran idénticas
• Anitha había pasado todo el día
• Con un cuarto de hora de retraso
• Lennart tenía pensado trabajar
• Morgan Hansson tenía un regusto
• La primera de las veintitrés
• La segunda de las veintitrés
• ¡Mierda!
• Esta vez, Vanja tuvo que esperar
• Morgan Hansson le había revelado
• Más o menos una hora después
• Después de darle al periodista
• Lennart había ido directamente
• Sentada en el asiento trasero
• Mehran se había bajado en Fridhemsplan
• Sebastian iba detrás de Jennifer y Billy
• Tras la breve conversación con Anitha Lund
• Alexander Söderling abrió la puerta
• Mehran nunca había llegado tan al sur
• Shibeka lo había llamado tantas veces
• Llevaban puestas las luces azules
• La vieja caseta de los guardias
• Quedaron atrapados en un atasco
• El policía acababa de marcharse
• Alexander Soderling había tenido
• Billy metió dos rebanadas de pan
• Ellinor se desenganchó la tarjeta
• El apartamento estaba inmaculado
• El programa de televisión seguía
• Ellinor marcó el código de la puerta
• Notas