Tus tres superpoderes

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TRES SUPERPODERES PARA POTENCIAR TU FELICIDAD » 15. ¿SE PUEDE MEDIR LA FELICIDAD?

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¿

SE PUEDE MEDIR LA FELICIDAD?

El regalo de un país pequeño en tamaño y enorme en espíritu.

UNA HISTORIA NADA COMÚN

Si la felicidad es importante, ¿cómo la puedo medir? Esta es la pregunta que se hizo hace ya algunas décadas el cuarto rey de Bután, Jigme Singye Wangchuck, llamado a tomar el lugar de su padre con tan solo diecisiete años de edad.

El Rey Dragón sabía que su reino situado en los Himalayas llevaba demasiado tiempo aislado del resto del mundo. Él quería modernizar su país, pero no hacerlo de cualquier forma.

Jigme Singye Wangchuck había visto en sus diversos viajes fuera de Bután los efectos beneficiosos del desarrollo material del que disfrutaban muchos países. Sin embargo, también observó cosas que no le gustaban y que se reflejaban en una marcada insatisfacción con la vida en muchos de los habitantes de esos países tan desarrollados.

El cuarto rey de Bután se preguntó cómo medían todos estos países su progreso y se dio cuenta de que lo hacían exclusivamente según el GDP (Gross Domestic Product

). Lo que sin duda le resultó de lo más sorprendente fue observar que el GDP también aumentaba con las guerras, la utilización de medicamentos —entre ellos ansiolíticos y antidepresivos— y el consumo masivo de productos sin tener para nada en cuenta los recursos limitados del planeta. No hemos de olvidar que el respeto que los habitantes de Bután sienten por la naturaleza es impresionante. Como simple dato diré que el 60 por 100 del bosque está protegido por su Carta Magna. Tampoco se puede cazar en todo el país y hay solamente unas zonas muy limitadas donde está autorizada la pesca.

Fue después de comprender que el tipo de desarrollo que quería para su país era diferente al que habían logrado los países aparentemente más desarrollados, cuando creó un nuevo concepto al que denominó GNH (Gross National Happiness

). Se trataba de una nueva forma de medir el progreso de las naciones. El GDP era, sin duda, muy importante, pero era claramente insuficiente para medir la felicidad real de los habitantes de cualquier país. Para el cuarto rey el Gobierno y las leyes de Bután tenían que favorecer que las personas se sintieran felices. No «obligarlas» a ser felices, pero sí crear un entorno que lo hiciera más factible.

Sin duda, el bienestar económico era imprescindible y, sin embargo, por sí solo se quedaba corto. ¿Cuáles eran los otros factores que las personas asociamos a ese concepto tan escurridizo que es la felicidad? Para contestar a esta pregunta el Rey Dragón emprendió su propia exploración, su propio trabajo de campo para averiguarlo, hablando directamente con sus habitantes. El rey les iba a preguntar qué era lo que ellos consideraban necesario para sentirse felices. Movido por semejante misión, viajó a múltiples regiones de su país, un país tremendamente escarpado y donde no hay trenes, para saber cómo él y su Gobierno podían hacer más fácil y asequible que sus habitantes experimentaran un estado de felicidad.

Lo que este rey tan extraordinario descubrió es que los habitantes de Bután consideraban que había nueve elementos que ellos asociaban claramente con la experiencia de felicidad. El orden no es de prioridades, ya que todos tienen su importancia.

1.

ECONOMÍA

Una situación económica lo suficientemente desahogada como para tener sus necesidades fundamentales cubiertas. Es cierto que en Bután se ve gente que vive de una forma muy sencilla, lo que no se ve es ni mendicidad ni miseria como sí que se ve en sus países vecinos como son la India y Nepal.

2. EDUCACIÓN

Si bien la visión del cuarto rey no está completa, sino en pleno desarrollo, cada vez es mayor el número de escuelas privadas y públicas donde el concepto de la felicidad está arraigando con mayor fuerza.

Yo mismo visité en la capital, Timbu, una escuela feliz. En este tipo de entornos no solo importa que el alumno aprenda, sino también que se sienta querido, valorado, apoyado. Hoy en día todo el mundo en Bután tiene acceso a la educación de forma gratuita.

3.

PROTECCIÓN DE LA NATURALEZA

Para los butaneses, la naturaleza no es algo de lo que se pueda disponer a nuestro antojo, sino que el ser humano, aunque no sea consciente de ello, tiene una profunda interconexión con ella.

Bután es un país con huella de carbono negativa, es decir, que no solo no contamina el aire, sino que limpia parcialmente el que contaminan países vecinos como pueden ser Nepal o la India.

Fue precioso vivir una ceremonia budista en la que los monjes pedían ayuda los «espíritus de la naturaleza» para que nos protegieran durante un recorrido que íbamos a hacer por el corazón de los Himalayas. No cabe duda de que los habitantes de Bután, al igual que los indios nativos de Norteamérica o de otros lugares del mundo, han visto en la naturaleza a una madre y no una simple fuente de recursos.

4.

EL VALOR DE LA COMUNIDAD

Es difícil que en Bután alguien se sienta solo. Hay personas que solo encuentran trabajo como guías en las épocas de mayor afluencia turística, pero están tranquilos porque saben que no pasarán necesidad durante el resto del año. Ellos conocen que su situación no es indiferente para aquellos que les rodean. Este es un factor que se ha demostrado que tiene una extraordinaria importancia, por ejemplo, en la longevidad. El ser humano es un ser de encuentro y eso es algo que está impreso en nuestra propia biología.

5.

SALUD

Saber que si tienes un problema médico no vas a estar solo para hacerle frente da sosiego y confianza. En Bután existe la medicina tradicional o alopática y la medicina tradicional tibetana que utiliza remedios naturales y otros abordajes para tratar las enfermedades.

Hoy la medicina integrativa, que combina lo mejor de los dos mundos, el occidental y el oriental, está teniendo cada vez una mayor presencia en centros médicos de países altamente desarrollados.

6.

BIENESTAR PSICOLÓGICO

La percepción subjetiva de que se tienen más sentimientos positivos que negativos es algo que claramente muchas personas asocian con la felicidad.

Me sorprendió el sentido de gratitud que tenían los habitantes de una humilde granja en Haa, en el noroeste de Bután y separada del Tíbet —actualmente China— por tan solo unas montañas. Aquel matrimonio de granjeros, dueños de aquella pequeña granja, manifestaban una enorme gratitud hacia la naturaleza, sus vecinos y sus reyes.

El sentido de gratitud es algo que hace que se desvanezca la frustración y el miedo. Además, regula los niveles de azúcar en sangre y la tensión arterial. La persona agradecida es normalmente una persona amable y positiva.

7.

EL VALOR DE LA TRADICIÓN

En Bután se cuida y se celebra todo aquello en lo que se ha cimentado su cultura. El budismo llegó en el siglo VIII

al país procedente del Tíbet y de la mano de un maestro extraordinariamente venerado en Bután, el gurú Rinpoche. Los dos elementos esenciales de su enseñanza eran la sabiduría y la compasión. La sabiduría se representa con una campana y la compasión, con un cetro. Esta tradición queda bellamente reflejada en los festivales en los que los danzantes se disfrazan con máscaras de madera maravillosamente decoradas y que

representan los personales fundamentales del budismo tibetano. Comparemos esto con Europa, donde con tanta facilidad nos estamos olvidando de las raíces cristianas sobre las que se asienta nuestra cultura.

8.

TIEMPO LIBRE

Los butaneses no consideran que sea fácil experimentar la felicidad si no hay un balance adecuado entre el tiempo dedicado a trabajar y el tiempo dedicado a estar con los amigos, la familia o practicando alguna actividad lúdica como puede ser el tiro con arco o con dardos.

9.

BUENA GOBERNANZA

Todos en Bután, como en el resto del mundo, saben que las personas que ostentan el poder, que llevan a cabo los acuerdos internacionales, que promueven las leyes y que dictan las normas tienen una gran responsabilidad, ya que sus decisiones afectan en gran medida a toda la población. Un liderazgo basado en el servicio se convierte así en algo que consideran esencial. ¿Nos imaginamos lo que sería que ciertos Gobiernos se enfocaran más en servir a la población que en servirse de la población para sus propios fines?

Bután tiene sus propios desafíos. Ni todo el mundo sonríe ni todo el mundo es feliz. Sin embargo, tienen algo que ningún otro país en el mundo parece tener y es una visión, un objetivo, una ilusión por alcanzar. Esto es lo que sorprendió al mundo cuando en septiembre de 2011 el anterior primer ministro de Bután, Jigme Y. Thinley, presentó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas dicha visión, instando a todos los Go­biernos presentes a que ampliaran su concepto de progreso y no lo basaran solo en el GDP. Esto tiene si cabe hoy mayor vigencia cuando sabemos la gravedad del cambio climático y la importancia de no consumir más recursos de los que nuestro bello planeta puede ofrecernos.

Para muchos, el sueño de Bután es imposible de alcanzar y tal vez sea así. Sin embargo, soy de los que pienso que es mucho

mejor morirse sin haber alcanzado tu estrella que haber vivido sin tener ninguna estrella que alcanzar.

UN MOMENTO DE INSPIRACIÓN

Todos sabemos que cuando algo nos interesa mucho empezamos a verlo por todas partes. Quien se ha roto un brazo, lleva una escayola y no quiere llamar mucho la atención, empieza a ver a otros que llevan escayolas. El sistema reticular activador ascendente situado en el tronco del cerebro se encarga de buscar eso que nos interesa. Muchas personas saben perfectamente lo que no quieren y por eso no paran de encontrarse con ello. Pocos saben de verdad lo que quieren, lo visualizan y hasta llegan a sentirlo. Es de esta manera cómo sin darse cuenta empiezan a encontrar el camino para que eso que les interesa empiece a manifestarse en su vida.

Bután tiene una visión, algo concreto en lo que pone su atención. No es un simple concepto, una idea, sino que es algo mucho más profundo y que está poco a poco transformando a todo un país. Sí, es un país de tan solo setecientos mil habitantes, pero es un país que no ha permitido que el ser pequeño le impida pensar en grande.

Tener una visión que nos inspire es clave para hacerla realidad. Una visión así moviliza una enorme cantidad de energía y puede aflorar en nosotros recursos insospechados. No concibo una visión más bonita que aquella que nos ayuda a mejorarnos y a mejorar este mundo en el que vivimos. Una persona feliz irradia energía positiva y su entusiasmo es contagioso. Por eso creo que a pesar de todas las dificultades con las que nos encontremos es importante que sigamos apostando por una visión positiva de la vida.

Para mí lo extraordinario de la visión de Bután no estriba solo en el hecho de que es la visión de todo un país en su conjunto, sino que, además, integra de una forma muy hábil conceptos que tienen que ver con la salud, con el bienestar y con la felicidad. Por eso este capítulo puede ser un buen puente entre las dos partes que hemos visto con relación a la salud y el bienestar, y esta que ahora comenzamos, en relación con la

felicidad.

UNA ESTRATEGIA

Toma en consideración los nueve dominios sobre los que se sustenta el concepto de felicidad en Bután y presta atención a cómo están de equilibrados en tu vida. Por eso te sugiero nueve preguntas con relación a estos dominios:

1. ¿Tienes una situación económica lo suficientemente desahogada para no vivir angustiado por la falta de dinero?

2. ¿Percibes que puedes acceder a una educación de calidad?

3. ¿Tratas a la naturaleza como si fuera parte de ti o te es indiferente lo que le pase?

4. ¿Tienes familiares, amigos, compañeros de trabajo, que sabes que te aprecian y que no te dejarán solo en momentos de dificultad?

5. ¿Cuidas de tu salud y te sientes protegido por las instituciones sanitarias del país en el que vives?

6. ¿Cómo te sientes habitualmente, cuál es tu «clima interno»?

7. ¿Valoras tus tradiciones culturales y las haces valer o sencillamente te dejas llevar por lo que está de moda?

8. ¿Tienes suficiente tiempo para cuidarte y para cuidar a aquellos que más relevancia tienen en tu vida y hacia los que tienes una mayor responsabilidad?

9. ¿Existe en tu familia y en tu empresa un liderazgo que favorezca que los miembros que las constituyen sientan que se les quiere, que se les valora, que se cree en ellos, que se les desafía para que mejoren, que se les apoya y que se les acompaña en momentos de dificultad?

UN ENTRENAMIENTO

El entrenamiento aquí va consistir en que pongas especial énfasis en mejorar cualquiera de los nueve dominios.

1. Organízate en lo posible un plan de ahorro, controla lo que gastas, no vivas por encima de tus posibilidades y busca maneras de aumentar tus ingresos para que el dinero no sea un motivo de angustia en tu vida.

2. Infórmate de las ofertas educativas a las que puedes acceder. Hay múltiples cursos gratuitos en internet que los imparten algunas de las mejores instituciones educativas del mundo. No dejes de formarte.

3. Sé respetuoso con la naturaleza, no tires basura y ayuda a recoger la que encuentres. No consumas más de lo que necesitas.

4. Haz más vida social con aquellas personas que sabes que te quieren, haz planes, diviértete con ellos.

5. Vigila lo que comes, recuerda el valor de la dieta mediterránea. Camina más y aprende a buscar momentos para recuperarte, para renovarte. Toma más el sol y procura dormir siete u ocho horas al día.

6. No luches contra tus sentimientos negativos porque los reforzarás. Elige enfocarte una y otra vez en lo positivo hasta que sea un proceso automático. Utiliza las estrategias que aprendimos en la sección sobre el bienestar para que te sientas cada día más sereno, alegre, entusiasta y confiado.

7. Aprecia la literatura, el teatro, el arte, las celebraciones religiosas o laicas que representan aspectos esenciales de tu país o de tu comunidad.

8. Convierte en una prioridad diaria hacer algo para cuidarte, desde un poco de ejercicio físico hasta unos minutos de meditación. Pasa también algo de tiempo cada día con tu pareja, con tus hijos, con tus compañeros. Hazles sentir que ellos te importan.

9. Puedes hoy empezar a hacer algo para mejorar tu liderazgo. Ten un gesto de valoración, de confianza, de apoyo con tus familiares, tus amigos y tus compañeros de trabajo.

UN RECONOCIMIENTO

En la casilla de tu manual de entrenamiento en la que pone «Yo soy parte de una visión GNH» pon un tick

(✓) cada vez que hayas emprendido cualquier acción que haya tenido un impacto positivo en alguno de los nueve dominios. Cuando hayas conseguido acumular veinte, ten un gesto de reconocimiento hacia ti, algo sencillo, pero que sirva de refuerzo a tu voluntad y compromiso por superarte.

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