El primer lienzo
Lugar desconocido. Javier
Página 16 de 57
Lugar desconocido. Javier
—¿A qué estás esperando? —Su risa jocosa incendia mis tímpanos. Su mirada pícara nubla mi mente, que solo es capaz de centrarse en sus piernas desnudas y sus braguitas de encaje negro que dejan entrever lo suficiente para que la imaginación haga el resto—. No pienses que vas a tenerme aquí tumbada toda la noche.
No lo dudo. Me lanzo sobre la cama como un león sobre su presa, sediento de su piel. Ansiando su cuerpo. Ella ríe con desparpajo cuando mis dientes se clavan en su cuello y, de pronto, sus piernas se aferran a mi cintura.
—Creí que te habías ido —digo convencido de que Ester no está realmente. Convencido de que su piel cálida pronto volverá a las sombras de las que siempre sale.
—Para ti nunca me iré —responde con una sonrisa.
Antes de sentir sus labios mojando mi mejilla, despierto, envuelto en esa oscuridad que me atrapa sin consuelo. Apenas siento ya las piernas y un cosquilleo recorre mis manos. Las muevo para intentar que la sangre fluya con libertad, pero no tengo espacio suficiente, y mi propósito queda como un motor sin batería intentando arrancar.
Apoyo la nuca en el respaldo de la silla y me concentro en los detalles casi imperceptibles que me llegan del exterior.
Oigo un pequeño eco sordo, como si alguien estuviera hablando o escuchando la radio. Oigo también unos pequeños pasos retumbando sobre mi cabeza. «Debo llamar la atención», pienso, y me inclino hacia un lado para buscar golpear la pared, pero la silla no se mueve. Lucho con todas mis fuerzas para llevar mi cuerpo hasta el objeto más cercano. Es inútil. Estoy completamente inmóvil, incapaz de resolver el conflicto que se presenta ante mí.
Los pasos se oyen cada vez más cerca, como si lo tuviera a poco más de un metro. Son pasos meditados, lentos e imprecisos. Pasos que pronto se diluyen de nuevo.
—¿A qué esperas? —La voz de Ester vuelve a sonar en mi mente una vez más, antes de que mis ojos la busquen. Empiezo a dudar de si estoy despierto o todavía sigo dormido.