Costumbres en común

Costumbres en común


Introducción de Julio Martínez-Cava

Página 14 de 37

[289] Delabeere v Beddingfield, 1689, 2 Vern 103, ER 23, p. 676.

[290] Bruges et Al’ v Curwin et Al’, 1706, 2 Vern 575, ER 23, p. 974. Esto fue revisado por 13 Geo. III, c. 81, en 1772, cuando las parroquias de campo abierto recibieron poderes para regular su agricultura si estaban de acuerdo tres cuartos en número y valor de los ocupantes: Holdsworth, W. S., A history of English law, XI, pp. 454-455. Lambert, S., Bills and Acts, Cambridge, 1971, p. 143, piensa que es posible que la ley fuese «letra muerta», aunque Withernwith-Woodthrope (Lincolnshire) ejercía vigorosamente sus disposiciones en la década de 1790 (información de Rex Russell).

[291] Para el cercamiento de Ropley Commons y Farnham Park (y el disturbio), véanse mi Whigs and hunters, pp. 133-141; Lords Journals, XIX, pp. 50, 65-66, 77, 80, 83, 108, lit; Commons Journals, XVI, pp. 374, 381, 385-386, 476, 509. El «primer proyecto privado de ley de todos los tiempos» es la descripción que aparece en Annals of Agriculture, XXXVII (1801), pp. 226-231, donde se publicó de nuevo la ley. Lambert, op. cit., pp. 129-130 dice que «en 1706 los proyectos de ley de cercamiento eran casi desconocidos»; véase también Conner, E. C. K., Common land and inclosure, 1966, p. 58; Thirsk, J. (ed.), The agrarian history of England and Wales, Cambridge, 1985, V, 2.ª parte, p. 380, expresa perplejidad ante las razones para el recurso a la ley privada. El proyecto de ley pasó por la Cámara de los Lores sin contratiempo alguno (25 de febrero a 17 de marzo de 1710), pero encontró oposición en los Comunes, con una petición de los freeholders, copyholders y leaseholders contra ella (23 de marzo de 1710) y con nuevas peticiones durante el año siguiente para que se derogase la ley, basándose en la asignación parcial de porciones y en la obstrucción de caminos reales (3 de febrero de 1711). La Cámara remitió esto y una contrapetición (21 de febrero de 1711) a una comisión, donde el asunto da la impresión de desaparecer.

[292] Arthur Young seguía quejándose en 1798: «Qué tremendo absurdo sujetar con los grilletes de la costumbre a diez hombres inteligentes dispuestos a adoptar las mejoras adaptadas a los cercamientos, porque un individuo estúpido se obstina en la práctica de su abuelo»: «Of inclosures», Annals of Agriculture, XXI (1798), p. 546.

[293] Henry Worsley a «Honoured Sir», 8 de julio de 1742, copia mecanografiada en Earl St Aldwyn MSS. West Oakley se cercó por acuerdo, pero no fue sino hasta abril de 1773.

[294] Searle, op. cit., p. 120.

[295] Walpole, H., Memoirs of the reign of king George the Second, 1847, II, pp. 220-221.

[296] Anónimo, A tract on the national interest, and depravity of the times, 1757; Dodd, E. E., «Richmond Park» (copia mecanografiada, 1963); Collenette, C. L., A history of Richmond Park, 1937; mi Whigs and hunters, pp. 181-184; Michael Dodson, The life of sir Michael Foster, 1811, pp. 84-88; Wakefield, G., Memoirs, 1792, que tiene una buena descripción de la campaña de John Lewis, pp. 243-253; Walpole, op. cit., I, pp. 401-402, II, pp. 220-221.

[297] A tract on the national interest. Una copia de esto y otra de German cruelty: a fair warning to the people of Great Britain, 1756, se encuentran en PRO, TS 11.347.1083, junto con el escrito de la Corona contra Joseph Shepheard, impresor de Chancery Lane.

[298] Dodson, op. cit., pp. 86-87; Wakefield, op. cit., pp. 247-248; Rex v. Benjamin Burgess, 1760, 2 Burr. 908; ER 97, pp. 627-628.

[299] Varios documentos en PRO, TS 11.444.1415, especialmente «An historical account of the inclosing Richmond New Park», manuscrito redactado para documentar al abogado de la Corona. Los ciudadanos de Richmond defendían con tenacidad poco habitual sus derechos de paso (o tenían que hacer frente a los obstáculos poco habituales que ponían la realeza y la aristocracia). En 1806 la verja de hierro que había enfrente de la villa del duque de Queensberry a orillas del Támesis fue derribada en una «invasión cometida por acuerdo con el fin de poner a prueba el derecho». El veredicto del jurado fue favorable al derecho y contrario al duque: London Chronicle, 1-3 de abril de 1806.

[300] Véanse mis comentarios sobre «The rule of law» en Whigs and hunters, pp. 258-269.

[301] Clay, C., en Thirsk (ed.), Agrarian history, V, pp. 199 y 198-208, y del mismo autor, «Life-leasehold in the western counties of England 1650-1750», Agric. Hist. Rev., XXIX, 2 (1981).

[302] Doy la bienvenida a Reed, M., «The peasantry of nineteenth-century England: a neglected class», History Workshop, 18 (1984), aunque se me riñe como culpable. Pero lo que yo argüí («Land of our fathers», TLS, 16 de febrero de 1967) fue que J. D. Chambers y G. E. Mingay eran culpables de «dilución estadística» al diluir los totales de los grandes patronos con el campesinado, minimizando así el proceso agrícola capitalista: «La asimilación de los dos extremos para proporcionar una media impresionista no ilumina, de hecho, ninguna de las extremidades».

[303] Clay, C., «“The greed of Whig bishops”?: Church landlords and their lessees 1660-1760», Past and Present, 87 (1980), ofrece ejemplos de esta clase de confusión: a) da por sentado que la afirmación de que los arrendamientos de beneficio de la Iglesia tenían la misma seguridad consuetudinaria que el copyhold «no tenía validez legal», aunque este era precisamente el asunto que se estaba debatiendo en la década de 1720, y b) al concentrarse en los grandes arrendatarios laicos de tierras de la Iglesia, los pequeños arrendatarios consuetudinarios, más numerosos, se pierden de vista, como ocurre tan a menudo en la historia de la agricultura ortodoxa.

[304] Rackrent: renta no regulada por los derechos tradicionales. (N. del E.).

[305] «The grid of inheritance», en J. Goody, J. Thirsk y E. P. Thompson (eds.), Family and inheritance, Cambridge, 1976, pp. 328-329.

[306] En el campo de los derechos comunales, especialmente Neeson, J. M., «Common right and enclosure in eighteenth-century Northamptonshire», tesis doctoral, Universidad de Warwick, 1978; Searle, C. E., «The odd comer of England: Cumbria, c. 1700-1914», tesis doctoral, Universidad de Essex, 1983. La convincente reapertura de las discusiones en Snell, K. D. M., Annals of the labouring poor, Cambridge, 1985, cap. 4, es también bienvenida. La crítica más devastadora de los supuestos y la metodología de los «optimistas», en la medida en que afectan al pequeño ocupante de la tierra en el momento del cercamiento, se encuentra en Neeson, J. M., «The disappearance of the English peasantry, revisited», en G. Grantham y C. Leonard (eds.), Agrarian organization in the century of industrialization: Europe, Russia and North America in the nineteenth century (Research in Economic History, suplemento 5), JAI Press, 1989.

[307] Thomas Kemp de Leigh, bracero, acusado de motín con otros doce desconocidos, por «obstruir, dificultar e impedir que un tal John Andrews señalara los límites de ciertos […] cercamientos», Worcs. Lent Assize, 1777, PRO, Assi 4.21. Kemp pasó seis meses en la cárcel. Los cercamientos eran del terreno comunal de Malvern Link, donde tres años después (Lent Assize, 1780) veintiún peones y la esposa de un peón fueron acusados de derribar unos novecientos metros de valla. Véase también Smith, B. S., A history of Malvern, Leicester, 1964, p. 167.

[308] Para una crónica reciente de disturbios conocidos, véase Charlesworth, A. (ed.), An atlas of rural protest, 1983.

[309] Grupo de ciudadanos armados que el sheriff reunía para sofocar un motín u otro propósito. (N. del T.).

[310] Funcionario superior de un condado que se encarga de hacer cumplir la ley, ejecutar los mandatos judiciales y mantener el orden. (N. del T.).

[311] Camb. Univ. Lib., C(H) MSS, correspondencia, artículo 608, John Wrott a Walpole, fechado Oundle, 31 de mayo de 1710; Plumb, J. H.. Sir Robert Walpole, 1972, pp. 157-158. No sé a punto fijo por qué Wrott estaba en Bedingfield (actualmente Benefield) Common, pero la carta sugiere («espero recibir vuestras órdenes») que Walpole estaba personalmente interesado en el cercamiento.

[312] Funcionario encargado de mantener la paz, entre otras tareas, en una parroquia o población. (N. del T.).

[313] Norwich y Norfolk RO, HOW 725, 734 (a).

[314] Mist’s Weekly Journal, 24 de julio de 1725. Véase también Malcolmson, R. W., Life and labour in England, 1700-1780, 1981, p. 127, y también pp. 23-35.

[315] Dado que los jueces no condonaban fácilmente la acción directa, la ley referente a esto era cauta y principalmente negativa: el curso apropiado que debían seguir los commoners agraviados era poner una demanda por desposesión injusta de tierras: véase Burn, R., The justice of the peace and parish officer, 14ª ed.,1780, II, «Forcible entry». Pero el derecho de los commoners a la acción directa en apoyo de derechos se basaba en leyes y precedentes antiguos que eran demasiado fuertes para denegarlos: véase el debate completo en Arlett v Ellis, 1827, 7 B & C 347, ER 108, pp. 725-764, cuando el Year Book de 15 Henry 7, Brooke’s Abridgement y Coke’s Institutes se encontraban entre las autoridades citadas: «Si el señor cerca alguna parte, y no deja suficiente tierra comunal […], los commoners pueden derribar todo el cercamiento». Esto quedó confirmado en varios casos en las postrimerías del siglo XVII y durante el XVIII (por ejemplo, Mason v Caesar [Hilary 27/28 Car 2], 2 Mod 65, ER 86), aunque esto no impidió que se formularan acusaciones por motín contra commoners que derribaron vallas. En los siglos XVI y XVII, el motín por cercamiento podía considerarse traición si participaban en él más de cuarenta personas. En el siglo XVIII la ley apoyaba (débilmente) el derecho de los commoners a quitar los obstáculos, arrancar vallas y embargar el ganado sobrante en un terreno comunal limitado (véase a este efecto Hall v Harding, 1769, 4 Burr 2425, ER 98, pp. 271 y ss.). Sin embargo, no podían talar árboles ni matar conejos y destruir madrigueras: este asunto contencioso preocupó mucho a los jueces en varios casos y el juicio decisivo fue en Cooper v Marshall, 1757, 1 Burr 259, ER 97, pp. 307-308, para el cual véase Hay, op. cit., p. 234. Lord Mansfield declaró que lo que realmente se dirimía no era la legalidad o la ilegalidad de los conejos, sino «si el commoner puede hacerse justicia a sí mismo» y decidió que no. Fue quizá una suerte para los derechos de los commoners que lord Mansfield nunca presidiera un juicio relacionado con las vallas. Véase también Halsbury, Laws of Englad, VI, pp. 250-254, esp. párrafo 655. Las vallas también podían quitarse obedeciendo una orden de un manorial court. Véase Manning, R. B., op. cit., pp. 40-42.

[316] En 1698 se hizo un intento de reforzar y hacer cumplir los estatutos de Eduardo I y Eduardo VI contra la quema y la destrucción de cercamientos, y se presentó un proyecto de ley por primera vez; pero chocó con feroces contrapeticiones de las parroquias de Lincolnshire colindantes con Epworth Common, y parece que se dejó correr: Commons Journals, XII, pp. 38, 47, 96. La Black Act (1723) contenía amplias disposiciones que podían emplearse contra los amotinados, con independencia de la justicia de su causa: véase mi Whigs and hunters, passim. El cercamiento parlamentario recibió un nuevo apoyo al amparo de 9 Geo. III, c. 29, en virtud del cual derribar vallas de tierras cercadas «en cumplimiento de alguna ley del Parlamento» era un delito grave que se castigaba con siete años de destierro. No recuerdo haber encontrado ningún transgresor a quien se castigara así al amparo de esta ley.

[317] Wakefield, op.

cit., p. 251.

[318] Véase Bushaway, op. cit., p. 83.

[319] PRO, Assi 4.22, Worcester, Cuaresma de 1789. Los acusados eran un peón, un agricultor, un carnicero, un cordobanero, cuatro yeomen y cuatro fabricantes de agujas.

[320] PRO, Assi 24.43, Devon, verano de 1807. Los acusados eran una hilandera («se marchó del reino»), cuatro peones y la esposa de un peón.

[321] PRO, Assi 24.42, Somerset, verano de 1774: se acusó a un tendero, un carpintero, un yeoman y cuatro peones; todos fueron declarados inocentes.

[322] Sin duda, podían despertar sentimientos apasionados. Cuando una multitud del pueblo de Kingswinford, especializado en la fabricación de clavos, derribó la valla de un fabricante de clavos, arrancó sus postes y destruyó sus patatas y sus alubias, un miembro de la multitud (Elizabeth Stevens) amenazó con matar a dos mujeres y «lavarse las manos con su sangre»: PRO, Assi 4.22, Worcester, Cuaresma de 1789. Fueron acusados tres fabricantes de clavos, la esposa de un fabricante de clavos, un peón y las esposas de dos peones.

[323] PRO, WO 4.172.

[324] Gentleman’s Magazine, 1765, p. 441.

[325] James Webster, 2 de agosto de 1796, en PRO, WO 40.17. Debo a Patricia Bell, cuando era archivera adjunta del CRO de Bedford (en 1968), haber descubierto más cosas sobre este motín, en el cual, según parece, estuvo presente el duque de Bedford (no en calidad de amotinado, creo yo); los documentos entonces en R caja 341.

[326] Neeson, J. M., «The opponents of enclosure in eighteenth-century Northamptonshire», Past and Present, 105 (1984), p. 117.

[327] Neeson, op. cit., p. 131.

[328] Carter, Lex custumaria, pp. 37-42; Blackstone, W., Commentaries on the laws of England, 1765-1769, II, p. 33.

[329] Smith and Gateward (4 Jac. I), Cro Jac 152, ER 79, p. 133. Esto se hizo más severo en Grimstead vs. Marlowe (1792), 4 TR 717, ER 100, p. 1263: un arrendatario o habitante que reclame derecho de prescripción puede alegar solamente en virtud de una antigua tenencia de messuage [porción de tierra destinada a ser emplazamiento de una casa y sus dependencias (N. del E.)] o como miembro de una corporación, y no in alieno solo.

[330] Reader, W., Some history and account of the commons and Lammas and Michaelmas lands of the city of Coventry, Coventry, 1879, 1.ª parte, p. 8; Wanley, H., A particular and authentic account of the common grounds of… the city of Coventry, 1778, p. 4.

[331] Victoria County history, Warwickshire, VIII, pp. 202-203. El historiador de la Coventry medieval quizá preste demasiada poca atención a estos pequeños asuntos extraurbanos («los detalles no nos conciernen»): Charles Phythian-Adams, Desolation of a city, Cambridge, 1979, p. 183. Para el recorrido de los terrenos comunales en días de rogativa en el calendario de Coventry, véase su «Ceremony and the citizen», en P. Clark y P. Slack (eds.), Crisis and order in English towns, 1500-1700, 1972, pp. 77-78.

[332] Phythian-Adams, Desolation of a city, pp. 254-257. El motín consiguió que se reabrieran los cercamientos, p. 257. Véase también Tawney, R. H., The agracian problem in the sixteenth century, 1912, reimpresión de 1967, p. 250, para la disputa de la ciudad con el prior y el convento de Saint Mary en torno a las tierras comunales para ovejas.

[333] Tribunal de registros que se celebraba periódicamente en una división de condado, en un señorío o en un manor, en presencia del señor o de su mayordomo, y al que asistían los residentes del distrito. (N. del T.).

[334] Impuesto que una corporación municipal cobraba en partes proporcionales a sus miembros para sufragar los gastos municipales. (N. del T.).

[335] Coventry Lee Book, transcripción y resumen (¿compilado por Levi Fox?), Coventry RO, estante 16.

[336] Esta afirmación retórica la hizo el acusado en Bennet v Holbech (22 Charles II), 2 Wms Saund 317, ER 85, pp. 1113-1116.

[337] Dícese de las tierras que eran de propiedad privada hasta el 1 de agosto (lammas-day), momento en que quedaban sometidas a derechos comunales de apacentamiento hasta la primavera. (N. del T.).

[338] Poole, B., Coventry: its history and antiquities, 1879, p. 354.

[339] Gutteridge, J., Lights and shadows on the life of an artisan, Coventry, 1893, pp. 5-6; Searby, P., «Chartists and freemen in Coventry, 1838-1860», Social History, 2 (1977).

[340] Billson, C. J., «Open fields of Leicester», Trans. Letts. Archaeol. Soc., (1925-1926), IV, pp. 25-27; Kerridge, E., Agrarian problems in the sixteenth century and after, 1969, p. 98; Records of the Borough of Leicester, V y VI; Patterson, A. T., Radical Leicester, Leicester, 1953.

[341] PP, 1844, V, pp. 223-226.

[342] A new song, entitled No inclosure! Or, the Twelfth of August (Tupman, impresor, s. f.), en Nottingham Univ. Lib.; mi agradecimiento a Roy Palmer. [«Your Rights and your Liberties I would have you to revere, / And look unto Posterity 1 think them always dear; / To us to our Children by the Charter that prevails, / So now my Boys united be and have no Posts or Rails // Let’s suffer no Encroachments upon our Lane to be, / But to repel such Tyranny let’s ever now agree; / But let ev’ry brave Freeman enjoy his Right of Land»].

[343] Eyre, W., 30 de julio de 1791, en PRO, HO 42.19; Albert Goodwin, The friends of Liberty, 1979, pp. 164-165; Bohstedt, J., Riots and community politics in England and Wales, 1983, pp. 199-200.

[344] Gentleman’s Magazine, 1794, p. 571. Al mismo tiempo una «chusma de gente pobre» quemó la aulaga en el terreno comunal porque el duque la había estado vendiendo en beneficio propio.

[345] Abundante información sobre la ley de tierras comunales, con especial pertinencia para los alrededores de Londres, se encuentra en Shaw-Lefevre, G. (ed.), Six essays on commons preservation, 1867. La Commons Preservation Society fue fundada en 1866. Se encuentra mucha información sobre las tierras comunales, especialmente en los alrededores de Londres, en Shaw-Lefevre, G., English commons and forests, 1894, revisada posteriormente en lord Eversley, Commons, forests and footpaths, 1910.

[346] Pero este podría ser un proceso de dos vertientes. Las tierras comunales que eran contiguas a las ciudades podían convertirse en zonas marginales con reputaciones «turbulentas» y dudosas, y los parques públicos regulados podían ser una manera de extinguir derechos e imponer disciplina social: véanse Samuel, R., «Quarry roughs», en Village life and labour, 1975, esp. pp. 207-227; MacMaster, N., «The battle for Mousehold Heath», Past and Present, n.° 127, mayo de 1990.

[347] «Una chusma organizada regularmente de muchos cientos de los personajes más abandonados y disolutos» derribó las vallas de un cercador «con terribles abucheos e insultos» en las tierras comunales de Newbury en 1842: «To the inhabitants of Newbury», 4 hojas impresas por una sola cara y firmadas por R. F. Graham, Greenham, 30 de septiembre de 1842, en Berks. CRO D/Ex 24123 1.

[348] Desde 1189, la ley de la Baja Edad Media exigía que se indicara el usufructuario: la doctrina ficticia de la concesión supuesta apareció a comienzos del siglo XVII, pero los argumentos más vigorosos en términos de servidumbre fueron los de Lewis vs. Price, 1761, solo veinte años de usufructo podían ser prueba de una concesión supuesta: véase Simpson, A. W. B., A history of the land law, Oxford, 1986, pp. 107-110, 266-267. En el siglo XIX sesenta años de usufructo no discutido podían crear comunalidad forestal: «La ley supone una concesión»; lord Hobhouse comentó: «En inglés sencillo, esta presunción de concesión es una ficción legal a la que se recurre a efectos de la justicia»: Eversley, op. cit., p. 107.

[349] Hoskins, The common lands of England and Wales, 1963, p. 4.

[350] Véase Milsom, S. F. C., The legal framework of English feudalism, Cambridge, 1976.

[351] Simpson, op. cit., p. 108.

[352] Blum, J., Lord and peasant in Russia, Princeton, 1971, p. 469.

[353] Tawney, op. cit., p. 246.

[354] Appendant era un derecho o propiedad menor vinculado por prescripción a otros más importantes. Appurtenant era una propiedad, derecho o privilegio menor que pertenecía a otro más importante y desaparecía con él. Gross se refiere a lo que es absoluto e independiente, que pertenece a las personas y no al manor. (N. del E.).

[355] Gonner, op. cit., p. 31.

[356] Kerridge, op. cit., p. 80.

[357] Chambers, J. D. y G. E. Mingay, The agricultural revolution, 1750-1880, 1966, p. 97.

[358] Co. Coph, S. 33.

[359] Kerridge, op. cit., p. 67.

[360] Blackstone, Commentaries, I, pp. 76-78, indica como motivo para hacer buena la costumbre: 1) la antigüedad («mientras la memoria del hombre no vaya en sentido contrario»); 2) la continuidad; 3) usufructuario pacífico; 4) no debe ser irrazonable (de derecho); 5) certeza; 6) obligatorio: es decir, no optativo; y 7) constancia.

[361] Gateward’s case (4 Jas I), 6 Co Rep 59b, ER 77, pp. 344-346; Smith vs. Gateward (4 Jas I), Cro Jac 152, ER 79, p. 133. Véanse también mis comentarios en Family and inheritance, pp. 339-341.

[362] Para el trasfondo del caso Gateward, véase Manning, Village revolts, pp. 83-86.

[363] Literalmente, «la condición de estar levantado (levant) o acostado (couchant)». Sistema de medición del número de reses u otros animales que pueden ponerse en un terreno comunal y de si ocupan de forma permanente o casi permanente los pastos; también se refiere a la capacidad de la tierra para mantener al ganado. (N. del T.).

[364] Polter vs. sir Henry North (26 Charles II), I Ventris 383, 397, ER 86, pp. 245-254; el lugar era Elinswell, cerca de Bury Saint Edmunds.

[365] Robert Bennett vs. Robert Reeve, 1740, Willes 227, ER 125, pp. 1144-1147.

[366] Patio o terreno pequeño que va unido a una vivienda y forma un recinto con ella. (N. del T.).

[367] Emerton vs. Selby (2 Anne), 2 Ld Raym. 1015, ER 92, p. 175.

[368] Scholes vs. Hargreave, 1792, 5 Term Rep 46, ER 101, p. 26.

[369] Dean and Chapter of Ely v Warren, 2 Atk 189-190, ER 26, p. 518.

[370] Rackham vs. Joseph and Thompson, 1772, 3 Wils KB 334, ER 95, pp. 1084-1087. Un informe completo e interesante.

[371] Bean vs. Bloom (14 Geo. Ill), 2 Black W 926, ER 96, pp. 547-549.

[372] Selby v Robinson, 1788, 2 T R 759, ER 100, p. 409.

[373] Thirsk, J., «The common fields», Past and Present, n.° 29, diciembre de 1964.

[374] Thirsk, J., Tudor enclosures, Hist. Assn., 1967, p. 10.

[375] Dícese de quienes disfrutaban el sistema de copyhold. Véase la nota al pie n.º 2, cap. 3, p. 167. (N. del T.).

[376] Sinónimo de cottager (véase la nota al pie n.º 13, cap. 3, p. 172). (N. del T.).

[377] Polter vs. Sir Henry North (26 Charles III), I Ventris 397, ER 86, pp. 245-254.

[378] El derecho del señor a la madera de los copyholders era muy discutido y, aunque fue favorable al señor en Ashmead vs. Ranger, decidido finalmente en la Cámara de los Lores (1720) por una escasa mayoría de 11 a 10, no fue una victoria decisiva: véase Greenham, A., «Timber rights, property law, and the twilight of copyhold» (MS Osgoode Hall Law School, York University, Toronto).

[379] Simpson, op. cit., pp. 103-106; Macpherson, C. B., «Capitalism and the changing concept of property», en Kamenka y Neale (eds.), Feudalism, capitalism and beyond, 1975, p. 110.

[380] Un buen ejemplo es Enfield Chase en mi Whigs and hunters, pp. 175-181.

[381] Casas o tierras que se tenían al amparo del sistema llamado burgage tenure, consistente en el pago de una renta anual al señor. (N. del T.).

[382] Estos precedentes (en su mayoría de Commons Journals) fueron recogidos últimamente en los Shelburne Papers (Universidad de Míchigan, Ann Arbor), vol. 167, W. Masterman, «Compendium of rights and privileges of election».

[383] Paine, T., Letter addressed to the addressers of the late proclamation, 1792, p. 67.

[384] An act for inclosing the forest of Delamere, 1812, pp. 23, 27-29, 33.

[385] Rex v G. W. Hall, 1822, 1 B & C 136, ER 107, p. 51.

[386] Por desgracia, W. E. Tate, en aquel excelente libro, The parish chest, Cambridge, 1951, p. 289, ofreció una imposición aún más anacrónica de categorías de propiedad subsiguientes sobre los datos. Pidió disculpas por la falta de asignación de tierra a los pobres en el momento del cercamiento porque «desde el punto de vista legalista […] toda tierra que se les diese solo podía ser a expensas de los otros propietarios, sus propietarios legales. Campos abiertos y pastizales comunes pertenecían al público (decían los abogados) no más que, pongamos por caso, una sociedad cooperativa, o una compañía limitada, y cuando el pueblo de campo abierto era liquidado, sus activos se repartían, al igual que los de cualquier otro negocio, después de satisfacer a los acreedores entre los accionistas».

[387] Smith vs. Gateward (4 Jas I), Cro Jac 152, ER 79, p. 133. Véase también ER 82, p. 157.

[388] Para el espigueo en general, véanse Morgan, D., Harvesters and harvesting, 1982; Bushaway, op. cit., esp. pp. 138-148; King, P. J., «Gleaners, farmers and the failure of legal sanctions in England, 1780-1850», Past and Present, n.° 125, noviembre de 1989.

[389] Northants CRO, Box 1053/2, Manor of Rauders, Court book, 27 de noviembre de 1740.

[390] Rex v John Price, 1766, 4 Burr 1926, ER 98, pp. 1-2.

[391] Steel v Houghton et Uxor, 1788, 1 H BL 51, ER 126, pp. 32-39.

[392] Un ejemplo de tal acuerdo en Yate (Gloucestershire), 1745, está en Glos. CRO D 2272.

[393] King, P. J., «The origins of the gleaning judgement of 1788», de próxima aparición.

[394] Eversley, op. cit., cap. 8. Descripciones del bosque de Epping en 1895, con sus carpes descopados, se encuentran en dos cartas de William Morris al Daily Chronicle. Henderson, P. (ed.), Letters of William Morris, 1950, pp. 363-367.

[395] Unos cuantos años después del juicio de Litigios Ordinarios, un observador de lo pintoresco se entusiasmó al ver los campos de cuarenta hectáreas cubiertos de espigadores, «mientras innumerables grupos de niños juegan o trabajan por ahí»; esto ocurría a pocos kilómetros de Timworth: Pratt, S., Gleanings in England, 1801, II, p. 271.

[396] Véase King, P., «Gleaners, farmers and the failure of legal sanctions, 1750-1850», Past and Present, n.° 125 (noviembre de 1989).

[397] Entre las obras que he encontrado valiosísimas en lo que se refiere al ejercicio de derechos comunales se encuentran (además de las de J. M. Neeson): Hoskins, W. G., The Midland peasant, 1975; Orwin, C. S. y C. S., The open fields, 1948; Chibnall, A. C., Sherington: fiefs and fields of a Buckinghamshire village, Cambridge, 1965; Ashby, M. K., The changing English village: Bledington, Kineton, 1974; Cunningham, W., Common rights al Cottenham el Streatham in Cambridgeshire, Royal Hist. Soc., 1910; Thirsk, J., «Field systems in the East Midlands», en A. R. H. Baker y R. A. Butlin (eds.), Studies of field systems in the British isles, Cambridge, 1973, esp. pp. 246-262; Hallam, H. E., «The fen bylaws of Spalding and Pinchbeck», Lincs. Architectural & Archaeological Society, 1963, pp. 40-56; Dilley, R. S., «The Cumberland Court Leet and use of common lands», Trans. Cumberland & Westmorland Antiq. & Archaeological Soc., LXVII (1967), pp. 125-151.

[398] Extensión de tierra, generalmente de treinta acres (doce hectáreas), aunque presenta variaciones locales. (N. del T.).

[399] Variante de manor. (N. del T.).

[400] Warwicks. CRO, MR 19.

[401] Potter, S. P., «East and West Leake», Nottinghamshire Guardian, 1 de abril de 1933; Northants. CRO, YZ 4289.

[402] Northants. CRO YZ 6a, Hundred of Norbottle Grove, Court Leet and Baron, «By Laws, Rules and Orders», 12 de octubre de 1743. La limitación era de cuatro vacas y sementales por yardland, pero los hombres de la ciudad podían conceder más derechos a quien tuviera solo una cuarta parte (y, por consiguiente, derecho a una sola vaca), a ocho chelines por derecho.

[403] Subdivisión de un condado dotada de su propio tribunal. (N. del T.).

[404] Northants. CRO, YZ 1. MI4, Norbottle Court, ordenanza para los campos comunales de Whilton, 1699. Véase también Hampton-in-Arden, 22 de octubre de 1802: «Las personas pobres que lo soliciten el 1 de marzo […] recibirán cada una de ellas un derecho de pasto comunal para vacas», Warwicks. CRO, MR 20.

[405] Northants. CRO, D 5.5 (c) borrador de órdenes, Court Leet y baron del manor de Hellidon, 27 de octubre de 1744.

[406] Cunningham, op. cit., p. 237.

[407] Véase la nota al pie n.º 89, cap. 3, p. 198. (N. del T.).

[408] Northants. CRO, F(W.W.) 501/1/1, órdenes para Wollaston, 1721.

[409] Por ejemplo, órdenes en Uphaven (Wiltshire), 1742, PRO, TS 19.3: «Que todos los tratantes e intermediarios de ovejas […] no deben mantener más ovejas de las que indica su arrendamiento, y no deben alimentar a las ovejas en la tierra comunal […] sino con los otros arrendatarios según el número de arrendamientos».

[410] Gonner, op. cit., p. 27.

[411] Para un ejemplo, véase Northants. CRO, YZ 6a, By Laws Rules and Orders for Hundred of Norbottle Grove, 12 de octubre de 1743. Véase también Neeson, J. M., «Common right and enclosure in eighteenth century Northamptsonshire», tesis doctoral, Universidad de Warwick, 1978, esp. cap. 2; Baker y Butlin, op. cit., pp. 47-48, 131-132; Beecham, H., «A review of balks as strip boundaries in the open fields», Agric. Hist. Rev., IV (1956), pp. 22-44.

[412] Hants. CRO, 159, 641, Acusaciones de Bishop Waltham (Hampshire), 25 de marzo de 1712 y (pena a las vacas «sin conductor» en los caminos) 2 de abril de 1717. También acusaciones de Hambledon (159, 613), 29 de septiembre de 1721. (En la mayoría de los pueblos un remedio más fácil de aplicar consistía en meter a los animales extraviados en el corral del concejo). En Suffolk se utilizaba la expresión «alimentar el prado largo» para referirse a apacentar el ganado en los pastos junto a los senderos, Evans, G. E., The days that we have seen, 1975, pp. 50-51.

[413] «Se castigará a quien lleve una cuerda de más de seis yardas (5,48 metros) de longitud exceptuando en su propia hierba […]. Se castigará a quien lleve una yegua por los campos después de que el potro haya cumplido un mes de edad»: Atherstone Orders Bylaws and Pains, 1745, Warwicks. CRO L 2/89. (Flitting consistía en apacentar un animal atado con una cuerda).

[414] En Horbling (Lincolnshire) los cottagers «compran corderos en abril, los dejan correr por los senderos durante el verano»: Annals of Agriculture, XXXVII (1801), p. 522.

[415] Northampton Mercury, 17 de octubre de 1726. Véase también Malcolmson, op. cit., pp. 32-33.

[416] «[…] a hunger-bitten Girl, / Who crept along, fitting her languid self / Unto a Heifer’s motion, by a cord / Tied to her arm, and picking thus from the lane / Its sustenance, while the Girl with her two her two hands / Was busy knitting».

[417] Arthur Young, A six months tour through the north of England, 1771, I, p. 175.

[418] Por supuesto, el propio Arthur Young había tardado en convencerse de las ventajas de que los pobres tuvieran acceso a derechos comunales de pastos para vacas y huertos, después de los años de precios altos y escasez de 1795 y 1800-1801: véase «An inquiry into the propriety of applying wastes to the better maintenance and support of the poor», Annals of Agriculture, XXXVI (1801), y también General report on enclosures (1808; reimpresión de 1971), esp. pp. 150-170. Snell, op. cit., hace un repaso de estos datos, pp. 174-180.

[419] Homer, H., An essay upon the inclosure of common fields, Oxford, 1766, p. 23, habla de la «costumbre inmemorial» de los peones de disfrutar de privilegios en el terreno comunal.

[420] Me llamó por primera vez la atención sobre este caso: Martin, J. M., «Warwickshire and the parliamentary enclosure movement», tesis doctoral, Universidad de Birmingham, 1966. También se habla de Atherstone en el artículo del mismo autor, «Village traders and the emergence of a proletariat in South Warwickshire, 1750-1851», Agric. Hist. Rev., 37, 2.ª parte (1984), pp. 179-188.

[421] Los bosques situados fuera de un parque o heredad. (N. del T.).

[422] Servicio feudal que en un principio consistía en armas, caballos u otros pertrechos militares que eran devueltos a un señor al morir su arrendatario; más adelante consistiría en la entrega del mejor animal vivo u objeto inanimado de un arrendatario difunto que la costumbre jurídica obligaba a dar al señor que era dueño de la tierra. (N. del T.).

[423] Papeles de manors en Warwicks. CRO, MR 9, s. f., pero hacia 1719.

[424] La familia Bracebridge estaba relacionada con la refinación de azúcar, la banca y la joyería, y Abraham Bracebridge heredó una pequeña finca en Atherstone en 1695. Él y su hijo, Walter, estuvieron ocupados comprando tierras en el campo abierto entre la citada fecha y la década de 1730. «The case of Atherstone concerning inclosure of the com. fields as drawn by Mr. Baxter & Others in January 1738-9», en Warwicks. CRO, Compton Bracebridge MS, HR/35/25; varios papeles en Warwicks. CRO, MR 9; Kingman, M. J., «Landlord versus community: the Bracebridge family and the enclosure of Atherstone open fields», Warwickshire History, VII, 4 (1988-1989).

[425] Warwicks. CRO, HR/35/25.

[426] A un carnicero casado se le permitían diez ovejas, a uno soltero solo cinco. A las ovejas colocadas en el terreno comunal había que matarlas antes de añadir otras. Véase, por ejemplo, «Orders, bylaws and pains made by the jury … for the mánor of Atherstone», 3 de octubre de 1745, en Warwicks. CRO, L 2/89.

[427] Véase Martin, «Village traders», p. 183.

[428] Las cifras proceden de «The case of Atherstone», redactado por adversarios del cercamiento, y de un documento redactado por los partidarios del cercamiento, en Warwicks. CRO, HR/35/7. Hay variaciones en la cuenta.

[429] Se alegó que un gentleman (¿Bracebridge?) había sido amenazado y se veía obligado a protegerse y proteger a su familia. Los adversarios del cercamiento se apresuraron a declarar: «Odiamos las chusmas y los actos propios de ellas tanto como los odie él»: Warwicks. CRO, HR/35/12.

[430] «The case of Atherstone».

[431] «Some of the grievances that will result from the inclosure of the fields of Atherstone», Warwicks. CRO, HR/35/10.

[432] Lista de copyholders, s. f., revisada y anotada, Warwicks. CRO, HR/35/39.

[433] Warwicks. CRO, HR/35/7.

[434] Papel sin título («Tenemos ante nosotros un papel titulado el cercamiento vindicado», etc.); los cálculos aritméticos parecen defectuosos; Warwicks. CRO, HR/35/15. Véase también HR/35/14. «Desterronamiento» significaba romper los terrones con un mazo de madera; «recogida» podía referirse al espigueo o a limpiar los bordes de un sembrado: véase Wright, J., English Dialed Dictionary.

[435] Una cláusula redactada por la ley (Warwicks. CRO, HR/35/33) indica que las tierras comunales propuestas estaban «muy llenas de aulaga y espinos y zarzas y […] en otras partes crece musgo».

[436] Thomas Merler a Bracebridge, 1764, Warwicks. CRO, HR/35.

[437] Riland Bedford, W. K., Three hundred years of a family living, being a history of the Ritands of Sutton Coldfield, Birmingham, 1889, pp. 131-133.

[438] Holmes, C., «Drainers y Fenmen», en A. Fletcher y J. Stevenson (eds.), Order and disorder in Early Modern England, Cambridge, 1985, pp. 192-193. Véase también Goody, J., The logical of writing and the organization of society, Cambridge, 1986, pp. 163-165.

[439] Véase Yelling, J. A., Common field and enclosure in England, 1450-1850, 1977, cap. 5, «Piecemeal and partial enclosures».

[440] Eversley, op.

cit., pp. 125-128.

[441] Véase Hont, I. y M. Ignatieff (eds.), Wealth and virtue, Cambridge, 1983, p. 36.

[442] Ibid., p. 35.

[443] Macpherson, C. B., «Capitalism and the changing concept of property», en E. Kamenka y R. S. Neate (eds.). Feudalism, capitalism and beyond, 1975.

[444] Véase el estudio de Rubin, G. R. y David Sugarman (eds.), Law, economy and society, Abingdon, 1984, esp. pp. 23-42. También Atiyah, P. S., The rise and fall of freedom of contract, Oxford, 1979, pp. 85-90.

[445] Blackstone, op. cit., II, pp. 2, 8.

[446] Hont e Ignatieff, op. cit., p. 25.

[447] Annals of Agriculture, XLII, 1804, p. 497, donde se describe Morden Guildon, a la sazón cercado, donde los cottagers estaban acostumbrados a tener vacas y hacerlas invernar en los patios de los agricultores por seis peniques a la semana, y en verano las llevaban a los caballones, etc.

[448] Hont e Ignatieff, op. cit., pp. 24-26.

[449] Pennington, W., Reflections on the various advantages resulting from the draining, inclosing and allotting of large commons and common fields, 1769, pp. 32, 37.

[450] Un estudio excelente que une temas jurídicos y ecológicos es Cronon, W., Changes in the land: Indians, colonists and the ecology of New England, Nueva York, 1983. Me encuentro trabajando en un estudio de estos asuntos, en relación con los mohicanos de Connecticut, que espero concluir dentro de poco.

[451] Fry, A. R., John Belters, 1654-1725, 1935, p. 128.

[452] Orange, C., The treaty of Waitangi, Wellington, 1987, p. 38.

[453] Henry Sewell en New Zealand Parliamentary Debates, 9 (1870), p. 361: véase Sorrenson, K., «Maori and Pakeha», en W. H. Oliver (ed.), The Oxford history of New Zealand, Oxford, 1981, p. 189.

[454] Véase Williams, D., «The recognition of “native custom” in Tanganyika and New Zealand - Legal pluralism or monocultural imposition?», en Sack y Minchin (eds.), Legal pluralism (Canberra Law Worshop, VII, ANV, 1985), pp. 139-154: un estudio lúcido y útil.

[455] Citado por Palmer, B. D., en «Social formation and class formation in North America, 1800-1900», Proletarianization and Family History, 1984.

[456] En las siguientes una o dos páginas he recurrido con mucha frecuencia a Guha, R., A rule of property for Bengal, París, 1963, y también a Ramsbotham, R. B., Studies in the land revenue history of Bengal 1769-87, Oxford, 1926.

[457] Ibid., pp. 105-122. Philip Francis presentó su plan (que fue rechazado) en 1776, el mismo año en que se publicó La riqueza de las naciones.

[458] Ibid., p. 172.

[459] Sugerí por primera vez una relación entre el caso de Mary Houghton, en Timworth, y las fincas de Cornwallis, en Culford, cuando di una conferencia en un Encuentro Abierto de la Past and Present Society sobre el derecho, los derechos de usufructo y la propiedad de la tierra, en marzo de 1986. Mi sugerencia se basaba simplemente en conjeturas. El doctor Peter King ha demostrado ahora que existía tal relación y pronto aparecerá su minucioso examen de «The origins of the gleaning judgement of 1788».

[460] James Mill en The history of British India, 1817, expresó la reacción utilitaria al referirse a los «prejuicios aristocráticos» de Cornwallis. No está claro por qué el doctor Guha (op. cit., pp. 170-171) iba a censurar esto tachándolo de «lenguaje exagerado». ¿Acaso no es una descripción correcta?

[461] Thompson, E. J., The life of Charles, lord Metcalfe, 1937, p. 268. «La Colonización Permanente se hizo ante un conocimiento considerable de los hechos, con el fin de imponer una tranquilidad duradera a estos asuntos de ingresos y derechos de posesión de tierra; y la hicieron hombres que eran incapaces de concebir un sistema mejor que aquel bajo el cual disfrutaban de tanta felicidad los innumerables tolpuddles de Inglaterra».

[462] Fifth Report from the Select Committee of the House of Commons on the affairs of the East India Company, 1812, ed. de W. K. Firminger, Calcuta, 1917, 11, pp. 609-610.

[463] Cornwallis, citado en Stokes, E., The English utilitarians and India, Oxford, 1959, p. 5.

[464] Sir Richard Temple, citado en Thompson, E. J. y G. T. Garratt, Rise and fulfilment of British rule in India, 1935, p. 191.

[465] Hunter, W. W., The annals of rural Bengal, 1883, pp. 373-375.

[466] Hunter, W. W., Orissa, Calcuta, 1872, «siendo el segundo volumen de The annals of rural Bengal», especialmente cap. 9. La colonización de Orissa se emprendió más escrupulosamente que la de Bengala y se aplazó de 1804 a 1815 y de 1836 a 1866 (p. 257).

[467] Ibid., pp. 214, 221-227.

[468] Ibid., pp. 227-228. 255-256, 260-261.

[469] Una excepción está en las actas del capacitado administrador John Shore, véase Guha, op. cit., pp. 192-194. También Boughton Rous, C. W., Dissertation concerning the landed property of Bengal, 1791.

[470] Hunter, Orissa, pp. 264-265. Incluso en el caso de Bengala se hizo tardíamente necesario (Ley X de 1859) reconocer el «derecho de ocupación» (p. 228).

[471] Caballeros hindúes; dícese también del oficinista nativo de la India que sabía escribir en inglés y, a veces, del bengalí que había recibido una educación inglesa superficial. (N. del T.).

[472] Thompson, Metcalfe, pp. 267-268.

[473] Ibid., esp. pp. 130-140.

[474] Véase Stokes, op. cit., pp. 15, 18-22.

[475] Véase especialmente Shenton, R., The development of capitalism in Northern Nigeria, Toronto, 1986, cap. 3, para una crónica de las presiones entrelazadas de la burocracia (la conveniencia de los impuestos), el capital mercantil y el idealismo socialista de «un solo impuesto» que condujo a esta inversión.

[476] Véase Ranger, T., «The invention of tradition in colonial Africa», en E. Hobsbawm y T. Ranger (eds.), The invention of tradition, Cambridge, 1983, esp. pp. 251-262 [trad. cat.: L’invent de la tradició, Vic: Eumo, 1989]. Hasta el acto de poner la costumbre por escrito podía darle forma y exponerla a nuevos significados y manipulaciones: véanse Goody, op. cit., pp. 133-156; McKenzie, D. F., «The sociology of a text: oral culture, literacy and print in early New Zealand», en P. Burke y R. Porter (eds.), The social history of language, Cambridge, 1987.

[477] La resistencia más fuerte al triunfalismo de los historiadores de la «revolución agrícola» no salió de un historiador agrícola, sino de Raymond Williams, The country and the city.

[478] Esto se expresó claramente en los comienzos del movimiento obrero. El Poor Man’s Guardian escribió en 1835: «La propiedad no es sino la creación de la ley. Quienquiera que haga la ley tiene la facultad de apropiarse de la riqueza nacional. Si no hiciesen la ley, no tendrían la propiedad»; Chase, M., «The people’s farm», Oxford, 1988, p. 180.

[479] Especialmente útiles son Levine, D., Reproducing families, Cambridge, 1987, y Hudson, P., «Proto-industrialisation: the case of the West Riding wool textile industry in the 18th and early 19th centuries». History Workshop, 12 (1981), pp. 38-45.

[480] Anónimo [¿S. Addington?], An enquiry into the reasons for and against inclosing the common fields, Coventry, 1768. Cf. John Cowper, An essay proving that inclosing commons and common-field-lands is contrary to the interest of the nation, 1732, p. 8, haciendo referencia a las pérdidas causadas por el cercamiento a los «carpinteros, carreteros, constructores de molinos, herreros, zapateros, sastres y otros artesanos, así como a los tenderos».

[481] Martin, «Village traders», op. cit.

[482] Neeson, «The opponents of enclosure», op. cit.

[483] Annals of Agriculture XLII (1804), pp. 27, 39, 323. Pero Young añade: «No hay que dar crédito a sus explicaciones de las ventajas, especialmente cuando se han ido».

[484] Donde se desarrollaron industrias rurales, estas podían ser también escenario de la autoexplotación familiar intensiva; véase De Vries J., «Labour/leisure trade off», Peasant Studies, I (1972).

[485] Clare, J., «The mores». [«Unbounded freedom ruled the wandering scene / Nor fence of ownership crept in between / To hide the prospect of the following eye / Its only bondage was the circling sky»].

[486] Clare, J., «Emmonsales heath».

[487] Véase Barrell, J., The idea of landscape and the sense of place, 1730-1840: an approach to the poetry of John Clare, Cambridge, 1972.

[488] Para el concepto de los propietarios «reales» —familias con una larga presencia local—, véase Strathern, M., Kinship al the core, Cambridge, 1981.

[489] Clare, J., «The mores». [«Fence now meets fence in owners little bounds / Of field and meadow large as garden grounds / In little parcels little minds to please / With men and flocks imprisoned ill at ease»].

[490] Neeson, «Opponents of enclosure».

[491] Clare, J., «The lamentations of Round-Oak Waters». [«Ah cruel foes with plenty blest / So ankering after more / To lay the greens and pasture waste / Which profitted before»].

[492] The prose of John Clare, ed. de J. W. y A. Tibbie, 1951, p. 12.

[493] Encuentro especialmente útil para muchos de estos aspectos Clare, J., John Clare and the bounds of circumstance, Kingston y Montreal, 1987.

[494] Véase ibid., p. 99; Malcolmson, R. W., Popular recreations in English Society, Cambridge, 1973, esp. cap. 4; y Cunningham, H., Leisure in the industrial revolution, 1980, cap. 2.

[495] Clare, J., The parish, ed. de E. Robinson y D. Powell, notas p. 90. [«To lock up Water — must undoubted stand / Among the Customs of a Christian Land / An Action quite Uncommon»].

[496] «I see the Hule mouldiwarps hang sweeing to the wind / On the only aged willow that in all the field remains / And nature hides her face while theyre sweeing in their chains / And in silent murmuring complains / Here was commons for their hills where they seek for freedom still / Though every commons gone and through traps are set to kill / The little homeless miners».

[497] Clare escribió que «The village minstrel» no le satisfacía porque «no describe los sentimientos de un campesino que rima con la fuerza o el color local suficientes», Selected poems and prose of John Clare, ed. de E. Robinson y O. Summerfield, Oxford, 1967, p. 67.

[498] Clare, J., «Remembrances». [«By Langley bush I roam but the bush hath left its hill / On cowper green 1 stray tis a desert strange and chill / And spreading lea close oak ere decay had penned its will / To the axe of the spoiler and self interest fell a prey / And crossberry way and old round oaks narrow lane / With its hollow trees like pulpits I shall never see again / Inclosure like a buonaparte let not a thing remain / It levelled every bush and tree and levelled every hill / And hung the moles for traitors — though the brook is running still / It runs a naked stream cold and chill»].

[499] Diminutivo de Bonaparte. (N. del T.).

04

La economía «moral»

de la multitud en la Inglaterra

del siglo XVIII

Al que acapare el trigo el pueblo lo maldecirá; mas la bendición recaerá sobre quien lo venda.

Proverbios XI, 26

I

Hemos sido prevenidos, en los últimos años —por George Rudé, entre otros—, contra el uso impreciso del término «populacho». Quisiera en este capítulo extender la advertencia al término «motín», especialmente en lo que atañe a los motines de subsistencias en la Inglaterra del siglo XVIII.

Esta simple palabra de cinco letras puede ocultar algo susceptible de describirse como una visión espasmódica de la historia popular. De acuerdo con esta apreciación, rara vez puede considerarse al pueblo como agente histórico con anterioridad a la Revolución francesa. Antes de este periodo la chusma se introduce, de manera ocasional y espasmódica, en la trama histórica, en épocas de disturbios sociales repentinos. Estas irrupciones son compulsivas, más que autoconscientes o autoactivadas; son simples respuestas a estímulos económicos. Es suficiente mencionar una mala cosecha o una disminución en el comercio, para que todas las exigencias de una explicación histórica queden satisfechas.

Ir a la siguiente página

Report Page