Costumbres en común
Introducción de Julio Martínez-Cava
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[503] Wilson, C., England’s apprenticeship, 1603-1763, Londres, 1965, p. 345. Es cierto que los magistrados de Falmouth informaron al duque de Newcastle (16 de noviembre de 1727) de que «los revoltosos mineros del estaño» habían «irrumpido y saqueado varias despensas y graneros de cereal». Su informe concluye con un comentario que sugiere que no fueron mucho más capaces que algunos historiadores modernos de comprender la racionalidad de la acción directa de los mineros: «La causa de estos atropellos, según pretendían los amotinados, era la escasez de grano en el condado, pero esta sugerencia es probablemente falsa, pues la mayoría de los que se llevaron el grano lo dieron o lo vendieron a un cuarto de su precio». PRO, SP 36/4/22.
[504] Rostow, W. W., British economy in the nineteenth century, Oxford, 1948, esp. pp. 122-125. Entre los más interesantes estudios que relacionan precios-cosechas y disturbios populares están: Hobsbawm, E. J., «Economic fluctuations and some social movements», en Labouring men, Londres, 1964 [trad. cast.: Trabajadores, Barcelona: Crítica, 1979], y Ashton, T. S., Economic Fluctuations in England, 1700-1800, Oxford, 1959.
[505] He encontrado de la máxima utilidad el estudio pionero de Rose, R. B., «Eighteenth century price riots and public policy in England», International Review of Social History, VI (1961), y Rudé, G., The crowd in history, Nueva York, 1964.
[506] Smith, C., Three tracts on the corn-trade and corn-taws, Londres, 1766, pp. 140, 182-185.
[507] Brand, F., A determination of the average depression of wheat in war below that of the preceding peace…, Londres, 1800, pp. 62-63, 96.
[508] Estas generalizaciones se ven corroboradas por las «respuestas de las ciudades sobre el consumo de pan», presentadas al Consejo Privado en 1796, que se encuentran en PRO, PC 1/33/A.87 y A.88.
[509] Para maslin (un pan hecho de varios cereales), véase sir Ashley, W., The bread of our forefathers, Oxford, 1928, pp. 16-19.
[510] Smith, C., op. cit., p. 194 (para 1765). Pero el alcalde de Newcastle informaba (4 de mayo de 1796) que el pan de centeno era «muy usado por los trabajadores empleados en la Industria del Carbón», y un informador de Hexham Abbey decía que cebada y legumbres secas, o alubias, «es el único pan de los trabajadores pobres y de los criados de los agricultores e incluso de muchos agricultores», con centeno o maslin en las ciudades: PRO, PC 1/33/A.88.
[511] Regulación o «Reglamento sobre el precio del pan», de acuerdo con el precio del grano. (N. del T.).
[512] Forster, N., An enquiry into the cause of the high price of provisions, Londres, 1767, pp. 144-147.
[513] Girdler, J. S., Observations on the pernicious consequences of forestalling, regrating and ingrossing, Londres, 1800, p. 88.
[514] El problema fue discutido con lucidez en [gobernador] Pownall, Considerations on the scarcity and high prices of bread-corn and bread, Cambridge, 1795, esp. pp. 25-27. Véase también Sheffield, J., Remarks on the deficiency of grain occasioned by the bad harvest of 1799, Londres, 1800, esp. pp. 105-106, para la evidencia de que (1795) «no hay pan doméstico hecho en Londres». Un corresponsal de Honiton describía en 1766 el pan doméstico como «una infame mezcla de salvado molido y cernido, al cual se añade la peor clase de harina inclasificable»: Hist. MSS. Comm., City of Exeter, serie LXXIII (1916), p. 255. Sobre esta compleja cuestión, véase además Webb, S. y B., «The Assize of Bread», Economic Journal, XIV (1904), esp. pp. 203-206.
[515] Véase, por ejemplo, lord Hawkesbury al duque de Portland, 19 de mayo de 1797, en PRO, HO 42/34.
[516] Salaman, R. N., The history and social influence of the potato, Cambridge, 1949, esp. pp. 493-517. La resistencia se extendía desde las regiones consumidoras de trigo del sur y del centro a las consumidoras de avena del norte; un corresponsal de Stockport en 1795 observó que «se ha hecho una muy generosa suscripción con el propósito de distribuir harina de avena u otras provisiones entre los pobres a precios reducidos. (Esta medida, siento decirlo, da poca satisfacción al pueblo, que todavía clama e insiste en obtener pan de trigo)»: PRO, WO 1/1094. Véase también Hammond, J. L. y B., The village labourer, Londres, ed. 1966, pp. 119-123.
[517] PRO, PC 1/33/A.88. Compárese la respuesta de J. Boucher, párroco de Epsom, 8 de noviembre de 1800, en HO 42/54: «Nuestros pobres viven no solo del mejor pan de trigo, sino casi solo de pan».
[518] PRO, PC 1/33/A.88.
[519] PRO, PC 1/33/A.88; Reading Mercury, 16 de febrero de 1801. La hostilidad contra estos cambios en la molienda, que fueron impuestos por una ley de 1800 (41 Geo. III, c.16), fue especialmente fuerte en Surrey y en Sussex. Los demandantes presentaron muestras del nuevo pan a un juez de paz de Surrey: «Dijeron que era de sabor desagradable (y era cierto), que no podía mantenerles en su trabajo diario y que producía dolencias de los intestinos, a ellos y en particular a sus hijos»: Thomas Turton a Portland, 7 de febrero de 1801, HO 42/61. La ley fue abolida en 1801: 42 Geo. III, c.2.
[520] Véase especialmente los presupuestos en Davies, D., The case of labourers in husbandry, Bath, 1795, y en Eden, F., The state of the poor, Londres, 1797. También Jones, D. J. V., «The corn riots in Wales, 1793-1801», Welsh Hist. Rev., II, 4 (1965), Ap. I, p. 347.
[521] El mejor estudio general de los mercados de grano del siglo XVIII es todavía Westerfield, R. B., Middlemen in English business, 1660-1760, New Haven, 1915, cap. 2. Véase también Gras, N. S. B., The evolution of the English corn market from the twelfth to the eighteenth century, Cambridge, Mass., 1915; Barnes, D. G., A history of the English corn laws, Londres, 1930; Fay, C. R., The corn laws and social England, Cambridge, 1932; Lipson, E., Economic history of England, Londres, 1956, II, pp. 419-448; Moffitt, L. W., England on the eve of the Industrial Revolution, Londres, 1925, cap. 3; Fussell, G. E. y C. Goodmen, «Traffic in farm produce in eighteenth century England», Agricultural History, XII, 2 (1938); Blackman, J., «The food supply of an industrial town (Sheffield)», Business History, V (1963).
[522] Webb, S. y B., «The Assize of Bread».
[523] Aikin, J., A description of the country from thirty to forty miles round Manchester, Londres, 1795, p. 286. Uno de los mejores archivos de un bien regulado mercado señorial del siglo XVIII es el de Mánchester. Aquí fueron nombrados durante todo el siglo vigilantes de mercado para el pescado y la carne, para pesos y medidas de grano, para carnes blancas, para el Assize of Bread, así como catadores de cerveza y agentes para impedir «monopolio, acaparamiento y regateo», hasta la década de 1750 fueron frecuentes las multas por peso o medida escasos, carnes invendibles, etc.; la supervisión fue después algo más ligera (aunque continuó), con un resurgimiento de la vigilancia en la década de 1790. Se impusieron multas por vender cargas de grano antes de que sonara la campana del mercado en 1734, 1737 y 1748 (cuando William Wyat fue multado con veinte chelines «por vender antes de que sonara la campana y declarar que vendería a cualquier hora del día a pesar del señor del manor o de cualquier otra persona»), y otra vez en 1766. The Court Leet records of the manor of Manchester, ed. J. P. Earwaker, Mánchester, 1888-1889, vols. VII, VIII, IX, passim. Para la regulación del acaparamiento en Mánchester, véase más adelante la nota al pie n.º 66, p. 301.
[524] Proclamación del secretario municipal de Exeter, 28 de marzo de 1795, PRO, HO 42/34.
[525] Webb, S. y B., op. cit., passim, y Burnett, J., «The baking industry in the nineteenth century», Bussines History, V (1963), pp. 98-99.
[526] Rural economy in Yorkshire in 1641 (Surtees Society, XXXIII), 1857, pp. 99-105.
[527] The Complete English Tradesman, Londres, 1727, II, parte 2.
[528] Anónimo, An Essay to Prove that Regrators, Engrossers, Forestallers, Hawkers, and Jobbers of Corn, Cattle, and other Marketable Goods are Destructive of Trade, Oppressors to the Poor, and a Common Nuisance to the Kingdom in General, Londres, 1719, pp. 13, 18-20.
[529] Bucks, CRO, Quarter Sessions, Día de San Miguel, 1710.
[530] Commons Journals, 2 de marzo de 1733.
[531] PRO, PC 1/6/63.
[532] Calendar of Home Office Papers (1879), 1766, pp. 92-94.
[533] Ibid., pp. 91-92.
[534] Gentleman’s Magazine, XXVII (1757), p. 286.
[535] Carta anónima en PRO, SP 37/9.
[536] Pueden encontrarse ejemplos, dentro de una abundante literatura, en Gentleman’s Magazine, XXVI (1756), p. 534; Anónimo [Ralph Courteville], The Cries of the Public, Londres, 1758, p. 25; Anónimo [C. L.], A Letter to a Member of Parliament proposing Amendments to the Laws against Forestallers, Ingrossers, and Regraters, Londres, 1757, pp. 5-8; Museum Rusticum et Commercial, IV (1765), p. 199; Forster, op. cit., p. 97.
[537] Anónimo, Art Enquiry into the Price of Wheat, Malt…, Londres, 1768, pp. 119-123.
[538] Véase, por ejemplo, Davies (infra, p. 308). Se informó desde Cornualles en 1795 de que «muchos agricultores rehúsan vender [cebada] en pequeñas cantidades a los pobres, lo cual causa grandes murmuraciones»: PRO, HO 42/34, y desde Essex en 1800 de que «en algunos lugares no se efectúan ventas excepto en los sitios ordinarios, donde compradores y vendedores (principalmente molineros y agentes) cenan juntos […], el beneficio del Mercado se ha perdido casi para el vecindario»; tales prácticas son mencionadas «con gran indignación por las clases más bajas»: PRO, HO 42/54.
[539] PRO, HO 42/35.
[540] Fisher, F. J., «The development of the London food market, 1540-1640», Econ. Hist. Review, V (1934-1935).
[541] Cargo de lord Kenyon al Grand Jury del tribunal de Shropshire, Annals of Agriculture, XXV (1795), pp. 110-111. Pero no estaba proclamando una nueva visión de la ley: la edición de Justice, de Burns, correspondiente a 1780, II, pp. 213-214, ya había hecho hincapié en que (a pesar de las leyes de 1663 y 1772), «en la common law, todos los esfuerzos por subir el precio común de cualquier mercancía […], ya sea propagando falsos rumores o comprando cosas en el mercado antes de la hora acostumbrada, o comprando y vendiendo otra vez la misma cosa en el mismo mercado» seguían siendo delitos.
[542] Girdler (op. cit., pp. 212-260) da una lista de varias sentencias en 1795 y 1800. En varios condados se establecieron asociaciones privadas para juzgar a los acaparadores: Malham, J., The scarcity of grain considered, Salisbury, 1800, pp. 35-44. El acaparamiento, entre otros, siguió siendo delito de common law hasta 1844: W. Holdsworth, History of English law, Londres, ed. 1938, XI, p. 472. Véase también más adelante la nota al pie n.º 66, p. 301.
[543] Véanse, por ejemplo, Gras, op. cit., p. 241 («como ha demostrado Adam Smith»); Olson, M., Economics of the wartime shortage (Carolina del Norte, 1963), p. 53 («La gente buscaba rápidamente una víctima propiciatoria»).
[544] Arbuthnot, J. («Un agricultor»), An Inquiry into the Connection Between the Present Price of Provisions and the Size of Farms, Londres, 1773, p. 88.
[545] La «digresión con respecto al comercio de granos y a las leyes de cereales», de Adam Smith, está en el libro IV, cap. 5 de The wealth of nations.
[546] R. H. Tawney discute el problema en Religion and the rise of capitalism, Londres, 1926, pero no es esencial para su tesis.
[547] La sugerencia fue hecha, sin embargo, por alguno de los oponentes de Smith. Un panfletista, que pretendía conocerle bien, sostenía que Adam Smith le había dicho que «la religión cristiana degradaba la mente humana», y que la «sodomía era una cosa en sí indiferente». No sorprende que sostuviera puntos de vista inhumanos sobre el comercio de granos: Anónimo, Thoughts of an Old Man of Independent Mind though Dependent Fortune on the Present High Prices of Corn, Londres, 1800, p. 4.
[548] A nivel de intención no veo razón para discrepar del profesor A. W. Coats, «The classical economists and the labourer», en E. L. Jones y G. E. Mingay (eds.), Land, labour and population, Londres, 1967. Pero la intención es una mala medida del interés ideológico y de las consecuencias históricas.
[549] Smith opinaba que las dos iban a la par: «Las leyes concernientes al grano pueden compararse en todas partes a las leyes concernientes a la religión. La gente se siente tan interesada en lo que se refiere bien a su subsistencia en esta vida, bien a su felicidad en la vida futura que el Gobierno debe ceder ante sus prejuicios».
[550] Véase, sin embargo, Everitt, A., «The marketing of agricultural produce», en J. Thirsk (ed.), The agrarian history of England and Wales, vol. IV: 1500-1640, Cambridge, 1967, y Baker, D., «The marketing of corn in the first half of the eighteenth-century: North-east Kent», Agric. Hist. Rev., XVIII (1970).
[551] Hay alguna información útil en Bennett, R. y J. Elton, History of corn milling, Liverpool, 1898, 4 vols.
[552] Collins, E., Lying Detected, Bristol, 1758, pp. 66-67. Esto parece confirmado por los presupuestos de Davies y Eden (véase la nota al pie n.º 21, p. 282) y por los observadores del siglo XIX: véase Thompson, E. P. y E. Yeo (eds.), The unknown mayhew, Londres, 1971, Ap. II. Phelps Brown, E. H. y S. V. Hopkins, «Seven centuries of the prices of consumables compared with builders’ wage rates», Economica, XXII (1956), pp. 297-298, conceden que solo un 20 % del presupuesto total doméstico se gastaba en alimentos harinosos, aunque los presupuestos de Davies y de Eden (tomados en años de precios altos) muestran un término medio del 53 %. Esto sugiere nuevamente que en tales años el consumo de pan permaneció estable, pero otros artículos alimenticios fueron suprimidos por completo. Es posible que en Londres hubiera ya una mayor diversificación de la dieta hacia la década de 1790. P. Colquhoun escribió a Portland, 9 de julio de 1795, que había abundancia de verduras en el mercado de Spitalfields, especialmente patatas, «ese gran sustituto del pan», zanahorias y nabos: PRO, PC 1/27/A.54
[553] Annals of Agriculture, XXVI (1796), pp. 470, 473. Davenant había estimado en 1699 que una deficiencia de un décimo en la cosecha subía el precio tres décimos: Whitworth, C., The political and commercial works of Charles Davenant, Londres, 1771, II, p. 224. El problema está tratado en el artículo de W. M. Stern, «The bread crisis in Britain, 1795-1796», Economica, nueva ser., XXXI (1964), y Gould, J. D., «Agricultural fluctuations and the English economy in the eighteenth century», Jl. Ec. Hist., XXII (1926). Gould hace hincapié sobre un punto mencionado a menudo en justificaciones contemporáneas de los precios altos (p. ej., Farmer’s Magazine, II, 1801, p. 81), según el cual los pequeños agricultores en años de escasez necesitaban toda la cosecha para simiente y para su propio consumo: en factores como este ve él «la principal explicación teórica de la extrema volatilidad de los precios de granos en los comienzos de la época moderna». Se requeriría más investigación del funcionamiento real del mercado antes de que tales explicaciones fueran convincentes.
[554] Anónimo [«Un agricultor»], Three Letters to a Member of the House of Commons … Concerning the Prices of Provisions, Londres, 1766, pp. 18-19. Para otros ejemplos, véase Sheffield, J., Observations on the Corn Bill (1791), p. 43; Anónimo, Inquiry into the Causes and Remedies of the late and Present Scarcity and high Price of Provisions, Londres, 1800, p. 33; Fry, J. S., Letters on the Corn-Trade, Bristol, 1816, pp. 10-11.
[555] Olson, Economics of the wartime shortages, cap. 3; Galpin, W. F., The grain supply of England during the Napoleonic period, Nueva York, 1925.
[556] Véase, p. ej., Anónimo [«Un preparador de malta del Oeste»], Considerations on the present High Prices of Provisions, and the Necessities of Life, Londres, 1764, p. 10.
[557] «Espero —escribía un terrateniente de Yorkshire en 1708— que la escasez de grano que probablemente continuará bastantes años, hará la agricultura muy rentable para nosotros, roturando y mejorando toda nuestra nueva tierra», citado por Beloff, op. cit., p. 57.
[558] El hecho es observado en: Anónimo, A Letter to the Rt. Hon. William Pitt … on the Causes of the High Price of Provisions, Hereford, 1795, p. 9; Anónimo [«Una Sociedad de Agricultores Prácticos»], A Letter to the Rt. Hon. Lord Somerville, Londres, 1800, p. 49. Cf. Pressnell, L. S., Country banking in the Industrial Revolution, Oxford, 1956, pp. 346-348.
[559] Grainger, C. W. J. y C. M. Elliott, «A fresh look at wheat prices and markets in the eighteenth century», Econ. Hist. Rev., 2.ª ser., XX (1967), p. 252.
[560] Hampson, E. M., The treatment of poverty in Cambridgeshire, 1597-1834, Cambridge, 1934, p. 211.
[561] Adam Smith observó casi sesenta años después que «el odio popular […] que afecta al comercio del grano en los años de escasez, únicos años en que puede ser muy rentable, induce a gente de carácter y fortuna adversos a tomar parte en él. Se abandona a un grupo inferior de comerciantes». Veinticinco años más tarde el conde Fitzwilliam escribía: «Los comerciantes de grano se están retirando del comercio, temerosos de traficar con un artículo comercial que les ha convertido en merecedores de tanta injuria y calumnia, dirigida por un populacho ignorante, sin poder confiar en la protección de aquellos que deben ser más ilustrados»; Fitzwilliam a Portland, 3 de septiembre de 1800, PRO, HO 42/51. Pero un examen de las fortunas de familias tales como los Howard, Fry y Gurney podría poner en duda tal prueba literaria.
[562] Collins, op. cit., pp. 67-74. En 1756 varias capillas de los cuáqueros fueron atacadas durante motines de subsistencias en las Midlands: Gentleman’s Magazine, XXVI (1756), p. 408.
[563] Órgano informativo de los tribunales llamados Quarter Sessions (véase la nota al pie n.º 5, cap. 2, p. 75). (N. del T.).
[564] Anónimo, Reflections on the present high price of provisions, and the complaints and disturbances arising therefrom (1766), pp. 26-27, 31.
[565] Contrariamente a la suposición común, la legislación sobre acaparamiento no había caído en desuso en la primera mitad del siglo XVIII. Los juicios eran poco frecuentes, pero suficientes para sugerir que tenían algún efecto en regular el pequeño comercio en el mercado abierto. En Mánchester (véase la nota al pie n.º 24, p. 284) se impusieron multas por acaparamiento o regateo a veces anualmente, a veces cada dos o tres años, desde 1731 a 1759 (siete multas). Los productos implicados incluían mantequilla, queso, leche, ostras, pescado, carne, zanahorias, guisantes, patatas, nabos, pepinos, manzanas, alubias, uvas, pasas de Corinto, cerezas, pichones, aves de corral, pero muy raramente avena y trigo. Después de 1760 las multas son menos frecuentes, pero incluyen 1766 (trigo y mantequilla), 1780 (avena y anguilas), 1785 (carne) y 1796, 1797 y 1799 (en todos, patatas). Simbólicamente, el número de agentes de Court Leet nombrados anualmente para impedir el acaparamiento subió de 3 o 4 (1730-1795) a 7 en 1795, 15 en 1796, 16 en 1797. Además, los transgresores fueron juzgados ocasionalmente (como en 1757) en Quarter Sessions. Véase Earwaker, Court Leet Records (citado en la nota al pie n.º 24), vols. VII, VIII y IX, y Constables’ Accounts (nota n.º 70, p. 303), II, p. 94. Para otros ejemplos de delitos, véanse Quarter Sessions de Essex, acusaciones, 2 de septiembre de 1709, 9 de julio de 1711 (acaparamiento de avena), y también 1711 para casos de especuladores de pescado, trigo, centeno, mantequilla y, de nuevo, 13 de enero 1729/1730: Essex CRO, Calendario de Acusaciones, Q/SR 541, Q/SR 548, Q/SPb b 3; denuncias de los alguaciles por especular con cerdos, octubre de 1735 y octubre de 1746: Bury Saint Edmunds y West Suffolk CRO, DB/1/8 (5); idem para la especulación con mantequilla, Nottingham, 6 de enero de 1745/5, Records of the Borough of Nottingham (Nottingham, 1914), VI, p. 209; condena por especular con aves de corral (multa de trece chelines y cuatro peniques) en Atherstone Court Leet y Court Baron, 18 de octubre de 1748: Warwicks. CRO, 12/24, 23; amonestaciones contra la especulación de mantequilla, etc., mercado de Woodbridge, 30 de agosto de 1756: Ipswick y East Suffolk CRO, V 5/9/6-3. En la mayoría de los registros de Quarter Sessions o mercados se encuentra algún procesamiento, antes de 1757. El autor de Reflections (citado en la nota anterior), escribiendo en 1766, dice que estos «estatutos casi olvidados y pasados por alto» se empleaban para el procesamiento de «algunos traficantes sumisos y agiotistas indigentes o aterrorizados», y da a entender que los «factores principales» han despreciado «estas amenazas», creyendo que eran una ley mala (p. 37). Para 1795 y 1800, véase la nota n.º 59, p. 297: los casos más importantes de procesamiento de grandes comerciantes fueron los de Rushby, por especular con avena (1799): véase Barnes, op. cit., pp. 81-83; y de Waddington, condenado por especulación con lúpulo en el tribunal de Worcester: véase Times, 4 de agosto de 1800 y (para la confirmación de la condena al ser apelada) I East 143 en ER, CII, pp. 56-68.
[566] Girdler, op. cit., pp. 295-296.
[567] Collins, E., op. cit., pp. 16-37; Markham, P., Syhoroc, Londres, 1758, I, pp. 11-31; Poison Detected: or Frightful Truths … in a Treatise on Bread, Londres, 1757, esp. pp. 16-38.
[568] Véase, por ejemplo, Smith, J., An Impartial Relation of Facts Concerning the Malepractices of Bakers, Londres, s. f., ¿1740?
[569] Earwaker, J. P., The Constables’ Accounts of the Manor of Manchester, Mánchester, 1891, III, pp. 359-361; Nicholson, F. y E. Axon, «The Hatfield family of Manchester, and the food riots of 1757 and 1812», Trans. Lancs, and Chesh. Antiq. Soc., XXVIII (1910-1911), pp. 83-90.
[570] Calendar State Papers, Domestic, 1631, p. 545.
[571] PRO, PC 1/2/165.
[572] Isaac, D. G. D., «A study of popular disturbance in Britain, 1714-1754», Universidad de Edimburgo, tesis doctoral, 1953, cap. 1.
[573] Calendar of Home Office Papers, 1773, p. 30.
[574] PRO, SP 36/50.
[575] London Gazette, marzo de 1783, n.° 12.422.
[576] Pratt, S. J., Sympathy and Other Poems, Londres, 1807, pp. 222-223. [«Deep groan the waggons with their pond’rous loads, / As their dark course they bend along the roads; / Wheel following wheel, in dread procession slow, / With half a harvest, to their points they go […] / The secret expedition, like the night / That covers its intents, still shuns the light […] / While the poor ploughman, when he leaves his bed, / Sees the huge barn as empty as his shed»].
[577] Algunos años antes Wedgwood había oído «amenazar […] con destruir nuestros canales y dejar salir el agua», porque las provisiones pasaban por Staffordshire camino de Mánchester desde East Anglia: Wedgwood, J., Address to the young inhabitants of the Pottery, Newcastle, 1783.
[578] PRO, PC 1/27/A.54; A.55-7; HO 42/34; 42/35; 42/36; véase también Stern, op. cit., y Thompson, E. P., The making of the English working class, Penguin (ed.), 1968, pp. 70-73 [trad. cast.: La formación de la clase obrera en Inglaterra, Madrid: Capitán Swing, 2012].
[579] PRO, WO I/1082, John Ashley, 24 de junio de 1795.
[580] PRO, HO 42/34.
[581] PRO, WO 1/986 fo. 69.
[582] Davies, op. cit., pp. 33-34.
[583] «El primer principio que deja sentado un panadero, cuando viene a una parroquia, es hacer a todos los pobres deudores suyos; luego hace el pan del peso y calidad que le place», Gentleman’s Magazine, XXVI (1756), p. 557.
[584] Girdler, op. cit., p. 147.
[585] PRO, HO 42/34.
[586] Annals of Agriculture, XXVI (1796), p. 327; Museum Rusticum et Commercial, IV (1756), p. 198. La diferencia entre bushels podía ser muy considerable: frente al bushel de Winchester de 8 galones, el de Stamford tenía 16, el de Carlisle, 24 y el de Chester, 32; véase Houghton, J., A Collection for Improvement of Husbandry and Trade, Londres, 1727, n.° XLVI, 23 de junio de 1693.
[587] London Gazette, marzo de 1767, n.° 10.710.
[588] Noviembre de 1793, en PRO, HO 42/27. Las medidas en cuestión eran para malta.
[589] Annals of Agriculture, XXIV (1795), pp. 51-52.
[590] Reeves. J., The idiom of the people (1958), p. 156. Véase también Brit. Lib. Place MSS, Add MSS 27.825 para «A pretty maid she to the miller would go», segunda estrofa:
Entonces el molinero la acorraló contra la tolva,
gozosa el alma retozonamente,
le levantó la ropa, y le puso el tapón
porque dice ella que el trigo me molerán fino y gratis.
[«Then the miller he laid her against the mill hopper / Merry a soul so wantonly / He pulled up her cloaths, and he put in the stopper / For says she I’ll have my corn ground small and free»].
[591] «A brisk young lass so brisk and gay / She went unto the mil one day […] / There’s a peck of corn all for to grind / 1 can but stay a little time. // Come sit you down my sweet pretty dear / I cannot grind your corn 1 fear / My stones is high and my water low / I cannot grind for the mill won’t go. // Then she sat down all on a sack / They talked of this and they talked of that / They talked of love, of love proved kind / She soon found out the mill would grind».
[592] «For ther-biforn he stal but curteisly, / But now he was a thief outrageously».
[593] Véanse Markham, Syhoroc, II, p. 15; Bennett y Elton, op. cit., III, pp. ISO-165; información de John Spyry contra el molinero de Millbrig Mill, 1740, por tomar a veces una sexta parte, a veces una séptima parte y a veces una octava parte en pago: papeles de las West Riding Sessions, County Hall, Wakefield.
[594] Véase Girdler, op. cit., pp. 102-106, 212.
[595] Annals of Agriculture, XXIII (1795), pp. 179-191; Bennett y Elton, op. cit., III, p. 166; 36: Geo III, c. 85.
[596] Véanse Bennett y Elton, op. cit., III, pp. 204 y ss.; Cudworth, W., «The Bradford Soke», The Bradford Antiquary (Bradford, 1888), I, pp. 74 y ss.
[597] «Bone and Skin, two millers thin, / Would starve the town, or near it; / But be it known, to Skin and Bone, / That Flesh and Blood can’t bear it».
[598] Véase la nota al pie n.º 20, p. 282, y Bennet y Elton, op. cit., pp. 274 y ss.
[599] Ibid., III, pp. 204-206.
[600] Respuestas de las ciudades a las preguntas del Consejo Privado, 1796, en PRO, PC 1/33/A.88: por ejemplo, el alcalde de York, 16 de abril de 1796, «los pobres pueden hacerse cocer el pan en los hornos comunes»; alcalde de Lancaster, 10 de abril, «cada familia compra su propia harina y elabora su propio pan»; alcalde de Leeds, 4 de abril, es costumbre «comprar trigo o harina y elaborar el pan propio y cocerlo uno mismo o pagar para que te lo cuezan». Un estudio de los panaderos en el hundred de Corby (Northamptonshire) en 1757 indica que, de treinta y una parroquias, una (la de Wilbarston) tenía cuatro panaderos, otra tenía tres, tres tenían dos, ocho tenían uno, y catorce no tenían ningún panadero residente (cuatro no respondieron): Northants. CRO, H (K) 170.
[601] Smith, Three tracts on the corn-trade, p. 30.
[602] Interrogatorio de Hannah Pain, 12 de agosto de 1757, Northants. CRO, H(K) 167 (I).
[603] Llama la atención que los castigos de estos delitos tuvieran fuerza simbólica: así, 6 acusaciones por peso falso o insuficiente en los tribunales de Bury Saint Edmunds, mayo de 1740: Bury Saint Edmunds y West Suffolk CRO, D8/l/8(5); 6 multados por peso deficiente en Maidenhead, octubre de 1766: Berks. CRO, M/JMI. En Reading, sin embargo, parece que la vigilancia era bastante constante, en los años buenos tanto como en los malos: Central Public Library, Reading, R/MJ Acc. 167, Court Leet y Visión de Frankpledge. En Mánchester los funcionarios del mercado vigilaron hasta la década de 1750, fueron más despreocupados a partir de la citada fecha, pero se mostraron muy activos en abril de 1796: Earwaker, Court Leet Records, IX, pp. 113-114.
[604] Gentleman’s Magazine, LXV (1795), p. 697.
[605] Cuaderno manuscrito de Edward Pickering, Birmingham City Ref. Lib. M 22.11.
[606] Ipswich Journal, 12 y 26 de julio de 1740. (Debo estas referencias al doctor R. W. Malcolmson, de la Queen’s University, Ontario). En modo alguno creía la multitud que los panaderos eran sus principales adversarios, y con frecuencia las formas de presión eran de una complejidad considerable; así, papeles «incendiarios» colocados en los alrededores de Tenterden (1768) incitaban a la gente a alzarse y obligar a los agricultores a vender su trigo a los molineros o a los pobres por diez libras el cargamento, y amenazaban con destruir a los molineros que dieran un precio más elevado a los agricultores; Shelburne, 25 de mayo de 1768, PRO, SP 44/199.
[607] «A coppie of the Councells her[e] for graine delyvrd at Bodmyn the xith of May 1586»: Bodleian Library, Rawlinson MSS B 285, fols. 66-67.
[608] Hay algún informe sobre el funcionamiento del Book of Orders en Leonard, E. M., Early history of English poor relief, Cambridge, 1900; Gras, op. cit., pp. 236-242; Lipson, op. cit., III, pp. 440-450; Supple, B. E., Commercial crisis and change in England, 1600-1642, Cambridge, 1964, p. 117. Hay documentos que ilustran su funcionamiento en Official Papers of Nathaniel Bacon of Stiffkey, Norfolk (Camden Society, 3.a ser., XXVI, 1915), pp. 130-157.
[609] Para un ejemplo, véase Victoria County history, Oxfordshire, ed. de W. Page (1907), II, pp. 193-194.
[610] Por un Acta de 1534 (25 Henry VIII, c. 2), el Consejo Privado tenía poder para tasar los precios del grano en caso de emergencia. En una nota más bien confusa. Oras (op. cit., pp. 132-133) opina que, después de 1550, dicho poder no se usó nunca. En cualquier caso, no fue olvidado; una proclama de 1603 aparece para fijar los precios (Seligman Collection, Columbia Univ. Lib., Proclamations, James I, 1603); el Book of Orders de 1630 concluye con la advertencia de que «si los dueños de grano y otros propietarios de víveres […] no cumplen voluntariamente estas órdenes», Su Majestad «dará orden de que sean fijados precios razonables»; el Consejo Privado intentó controlar los precios por medio de una proclama en 1709, Liverpool Papers, Brit. Mus., add. MS. 38.353, fol. 195, y el asunto fue activamente discutido en 1757; véase Smith, Three tracts on the corn trade, pp. 29, 35. Y (aparte del Assize of Bread) subsistieron otros poderes de tasa de precios. En 1681 en el mercado de Oxford (controlado por la Universidad) se fijaron precios para la mantequilla, queso, aves, carne, tocino, velas, avena y alubias: «The Oxford Market», Collectanea, 2.a ser., Oxford, 1890, pp. 127-128. Parece que el Assize of Ale desapareció en Middlesex en 1692 (Lipson, op. cit., II, p. 501) y en 1762 se autorizó a los cerveceros a subir el precio de una forma razonable (por 2 Geo. III, c. 14); pero cuando en 1762 se propuso elevar el precio en medio penique el cuartillo, sir John Fielding escribió al conde de Suffolk que el aumento «no puede considerarse razonable; ni se someterán a él los súbditos»: Calendar of Home Office Papers, 1773, pp. 9-14; Mathias, P., The brewing industry in England, 1700-1830, Cambridge, 1959, p. 360.
[611] Ramsay, G. D., «Industrial laisser-faire and the policy of Cromwell», Econ. Hist. Rev., 1.a ser., XVI (1946), esp. pp. 103-104; James, M., Social problems and policy during the Puritan Revolution, Londres, 1930, pp. 264-271.
[612] Seasonable orders offered from former precedents whereby the price of corn … may be much abated (1662), reimpresión de las Elizabethan Orders; Massie, J., Orders appointed by His Majestie King Charles I (1758).
[613] Calendar State Papers, Domestic, 1630, p. 387. [«If you see not to this / Sum of you will speed amis. / Our souls they are dear. / For our bodys have sume ceare / Before we arise / Less will safise […] / You that are set in place / See that youre profesion you doe not disgrace»].
[614] Calendar of Home Office Papers, 1768, p. 342.
[615] Westerfield, op. cit., p. 148.
[616] Cartas de W. Dalloway, Brimscomb, 17 y 20 de septiembre de 1766, en PRO, PC 1/8/41.
[617] Norwich, 1740: Ipswich Journal, 26 de julio de 1740; Dewsbury, 1740: Kaye, J. L. y cinco magistrados, Wakefield, 30 de abril de 1740, en PRO, SP 36/50; valle del Támesis, 1766, testimonio de Bartholomew Freeman de Bisham Farm, 2 de octubre de 1766, en PRO, TS 11/995/3707; Ellesmere, 1795: PRO, WO 1/1089, fol. 359; bosque de Dean: John Turner, alcalde de Gloucester, 24 de junio de 1795, PRO, WO 1/1087; Cornualles: véase Rule, J. G., «Some social aspects of the Cornish industrial revolution», en R. Burt (ed.), Industry and society in the southwest, Exeter, 1970, pp. 90-91.
[618] Drayton, Oxon, relación contra William Denley y otros tres, en PRO, TS 11/995/3707; Handborough, información de Robert Prior, alguacil, 6 de agosto de 1795, PRO, tribunal 5/116; isla de Ely, lord Hardwicke, Wimpole, 27 de julio de 1795, PRO, HO 43/35 y Gunning, H., Reminiscences of Cambridge (1854), II, pp. 5-7; Chichester: duque de Richmond, Goodwood, 14 de abril de 1795, PRO, WO I/1092; Wells: «Verax», 28 de abril de 1795, PRO, WO I/1082 y Turner, J., 28 de abril, HO 42/34. Para el ejemplo de un alguacil que fue ejecutado por su participación en un motín de estañeros en Saint Austell, 1729, véase Rule, op. cit., p. 90.
[619] Rose, R. B., op. cit., p. 435; Butterworth, E., Historical sketches of Oldham, Oldham, 1856, pp. 137-139, 144-145.
[620] Portsea: Gentleman’s Magazine, LXV (1795), p. 343; Port Isaac: Molesworth, W., 23 de marzo de 1795, PRO, HO 42/34; Newcastle: Gentleman’s Magazine, X (1740), p. 355, y varias fuentes en PRO, SP 36/51, en Northumberland CRO y Newcastle City Archive Office; Gloucestershire: 1766: PRO, PC I/8/41; Penryn, 1795: PRO, HO 42/34.
[621] Anónimo, Contentment: or Hints to servants, on the present scarcity (hoja suelta, 1800). [«When with your country Friends your hours you pass, / And take, as oft you’re wont, the copious glass, / When all grow mellow, if perchance you hear / «That “tis th” Engrossers make the corn so dear; / »They must and will have bread; they’ve had enough / »Of Rice and Soup, and all such squashy stuff: / »They’ll help themselves: and strive by might and main / »To be reveng’d on all such rogues in grain»: / John swears he’ll fight as long as he has breath, / «’Twere better to be hang’d than starv’d to death: / »He’ll burn Squire Hoardum’s garner, so he will, / »Tuck up old Filchbag, and pull down his mill». / Now when the Prong and Pitchfork they prepare / And all the implements of rustick var … / Tell them what ills unlawful deeds attend, / Deeds, which in wrath begun, and sorrow end, / That burning barns, and pulling down a mill, / Will neither corn produce, nor bellies fill»].
[622] Northampton: Calendar State Papers, Domestic, 1693, p. 397; Poole, memorial de Chitty y Lefebare, mercaderes, incluido en Holles Newcastle, 26 de mayo de 1737, PRO, SP 41/10; Stockton, Edward Goddard, 24 de mayo de 1740, PRO, SP 36/50 («Encontramos a una señora con un palo y un cuerno que iba camino de Norton para sublevar a la gente […] le quitamos el cuerno mientras ella nos colmaba de improperios y la seguimos hasta la ciudad, donde sublevó a tanta gente como pudo […]. Ordenamos que la mujer fuera apresada […]. Ella no paraba de gritar: “¡Malditos seáis todos! ¿Dejaréis que sufra o vaya a la cárcel?”»); Haverfordwest: PRO, HO 42/35; Birmingham: Langford, J. A., A century of Birmingham life, Birmingham, 1868, II, p. 52.
[623] Letters from England, Londres, 1814, II, p. 47. Las mujeres tenían otros recursos además de la ferocidad: un coronel de voluntarios se lamentaba de que «el diablo en forma de mujeres está ahora usando toda su influencia para inducir a la tropa a romper su lealtad a sus oficiales»: Entwisle, J., Rochdale, 5 de agosto de 1795, PRO, WO 1/1086.
[624] Kettering: PRO, SP 36/50: para otros ejemplos del uso del fútbol para congregar a las masas, véase Malcolmson, R. M., «Popular Recreations in English Society, 1700-1850», tesis doctoral, Universidad de Warwick, 1970, pp. 89-90. Wakefield: PRO, HO 42/35; Stratton: aviso manuscrito, fechado el 8 de abril y firmado «Cato», en PRO, HO 42/61 fol. 718.
[625] Un corresponsal de Rosemary Lane (Londres), 2 de julio de 1795, se quejó de que le despertara a las cinco de la madrugada «un espantoso quejido (como lo llama la chusma), pero yo lo llamaría chillidos»: PRO, WO I/1089, fol. 719.
[626] Broseley: Whitmore, T., 11 de noviembre de 1756, PRO, SP 36/136; Gateshead: información de John Todd en Newcastle City Archives; Haverfordwest: PRO, HO 42/35.
[627] Witney: información de Thomas Hudson, 10 de agosto de 1795, PRO, tribunal 5/116; Saffron Walden: acusaciones por delitos el 27 de julio 1795, PRO, tribunal 35/236; Devonshire: calendario para el Circuito de Verano, 1795, PRO, tribunal 24/43; Handborough: información de James Stevens, cabeza de decena de vecinos, 6 de agosto de 1795, PRO, tribunal 5/116. Los trece amotinados de Berkshire en 1766 juzgados por la encomienda especial fueron calificados de «braceros»; de las 66 personas que comparecieron ante la encomienda especial en Gloucester en 1766, 51 fueron calificadas de «braceros», 10 eran esposas de «braceros», 3 eran solteronas; las calificaciones revelan poco; G. B. Deputy Keeper of Public Records, 5th Report (1844), II, pp. 198-199, 202-204. Para el país de Gales, 1793-1801, véase Jones, «Corn riots in Wales», App. III, p. 350. Para Dundee, 1772, véase Lythe, S. G. E., «The Tayside meal mobs», Scot. Hist. Rev., XLVI (1967), p. 34; un portero, un cantero, tres tejedores y un marinero fueron acusados.
[628] Véase Rudé, The crowd in history, p. 38.
[629] Simcoe, J. G., 27 de marzo de 1801, PRO, HO 42/61.
[630] Así, en un motín provocado por la exportación en Flint (1740) hubo alegaciones de que el mayordomo de sir Thomas Mostyn había encontrado armas para sus propios mineros: diversas deposiciones en PRO, SP 36/51.
[631] Newbury: escrito en PRO, TS 11/995/3707; East Anglia: Clayton, B., Boston, 11 de agosto de 1795, PRO, HO 42/35.
[632] Indudablemente, investigaciones pormenorizadas de movimientos de precios a corto plazo en relación con los motines, que varios investigadores desarrollan ahora con ayuda de ordenadores, ayudarán a afinar la cuestión; pero las variables son muchas, y la evidencia con respecto a algunas (anticipación de motín, persuasión ejercida sobre arrendatarios, comerciantes, etc., suscripciones caritativas, aplicación de precios para pobres, etc.) es a menudo difícil de encontrar y de cuantificar.
[633] «Un servicio de lo más odioso que nada salvo la necesidad puede justificar», vizconde Barrington a Weymouth, 18 de abril de 1768, PRO, WO 4/3, fols. 316-317.
[634] Sunderland: petición en PRO, WO 40/17; Wantage y Abingdon: petición a sir G. Young y C. Dundas, 6 de abril de 1795, ibid.
[635] Penryn: PRO, WO 40/17; Warwickshire: H. C. Wood, «The diaries of sir Roger Newdigate, 1751-1806», Trans. Birmingham Archaelogical Soc., LXXVIII (1962), p. 43.
[636] Shropshire: Whitmore, T., 11 de noviembre de 1756, PRO, SP 36/136; Devon: HMC, City of Exeter, serie LXXIII (1916), pp. 255-257; Devon, 1801: Simcoe, J. G., 27 de marzo de 1801, PRO, HO 42/61; Warwick: Whitley, T. W., The parliamentary representation of the city of Coventry (Coventry, 1894), p. 214.
[637] Diario manuscrito del Ayuntamiento de Reading, Central Public Library, Reading: anotación del 24 de enero de 1757. Se desembolsaron treinta libras «para el actual precio elevado del pan» el 12 de julio de 1795.
[638] Sistema de ayuda a los pobres adoptado en 1795 por los magistrados del Berkshire y que se mantuvo en gran parte de Inglaterra incluso hasta principios del siglo XIX. (N. del T.).
[639] Especialmente útiles son las respuestas de los corresponsales en Annals of Agriculture, XXIV y XXV (1795). Véase también Webb, S. y B., «The Assize of Bread», op. cit., pp. 208-209; Hammond, J. L. y B., op. cit., cap. VI; Stern, W. M., op. cit., pp. 181-186.
[640] Un punto que debe ser considerado en todo análisis cuantificado: el precio que quedaba en el mercado después de un motín podía subir, aunque, a consecuencia del motín o de la amenaza de motín, el pobre pudiera recibir grano a precios subvencionados.
[641] Newcastle: anuncio del 24 de junio de 1740 en City Archives Office; duque de Richmond, 13 de abril de 1795, PRO, WO 1/1092; Devon: Coleridge, J., 29 de marzo de 1801, HO 42/61.
[642] Diario manuscrito de John Toogood, Dorset CRO, D 170/1.
[643] «The Riot: or, half a loaf is better than no bread, &c», 1795, en More, H., Works (1830), II, pp. 86-88. [«So I’ll work the whole day, and on Sundays I’ll seek / At Church how to bear all the wants of the week. / The gentlefolks, too, will afford us supplies, / They’ll subscribe — and they’ll give up their puddings and pies. / Derry down»].
[644] «Before we arise / Less will safise».
[645] Newcastle: crónica manuscrita de los motines en City Archives; Henley: Isaac, op. cit., p. 186; Woodbridge: PRO, WO 1/873: 1753; manuscrito de Newcastle, Brit. Lib. Add MS 32732, fol. 343. El conde de Poulet, gobernador de Somerset, informó en otra carta al duque de Newcastle de que algunos miembros de la chusma «vinieron a hablar un lenguaje leveller, es decir, no comprendían por qué algunos eran ricos y otros, pobres»: ibid., fols. 214-215.
[646] «There is a small Army of us upwards of three thousand all ready tofight / & I’ll be darn’d if we don’t make the King’s Army to shite / If so be the King & Parliament don’t order better / we will turn England into a Litter / & if so be as things don’t get cheaper / I’ll be damd if we don’t burn down the Parliament House & make all better».
[647] Witney: London Gazelle, noviembre de 1767, n.° 10.779; Birmingham: PRO, WO 1/873; Colchester: London Gazette, noviembre de 1772, n.° 11.304; Fareham: ibid., enero de 1767, n.° 10.690; Hereford: ibid., abril de 1767, n.° 10.717.
[648] «On Swill & Grains you wish the poor to be fed / And underneath the Guillintine we could wish to see your heads / For I think it is a great shame to serve the poor so — / And I think a few of your heads will make a pretty show».
[649] «Arise and revenge your cause / On those bloody numskulls, Pitt and George, / For since they no longer can send you to France / To be murdered like Swine, or pierc’d by the Lance, / You are sent for by Express to make a speedy Return / To be shot like a Crow, or hang’d in your Turn».
[650] Maldon: PRO, WO 40/17; Uley: Baker, W. G., octubre de 1795, HO 42/36; Lewes: HO 42/35; Ramsbury: adjunto en Meyrick, E., 12 de junio de 1800, HO 42/50.
[651] Véase Rowe, A., «The food riots of the forties in Cornwall», Report of Royal Cornwall Polytechnic Society (1942), pp. 51-67. Hubo motines de subsistencias en las Tierras Altas de Escocia en 1847; en Teignmouth y Exeter en noviembre de 1867; y en Norwich un episodio curioso (la «Batalla de Ham Run») todavía en 1886.
[652] Western, J. R., «The Volunteer movement as an anti-revolutionary force, 1793-1801», Eng. Hist. Rev., LXXI (1956).
[653] Taunton, W., 6 de septiembre de 1800; King, I. a Taunton, 7 de septiembre de 1800, PRO, WO 40/17 y HO 43/12. En sus cartas privadas, Portland se esforzó todavía más y escribió al doctor Hughes del Jesus College, Oxford (12 de septiembre) sobre el «injusto y poco juicioso proceder de nuestro necio ayuntamiento»: Universidad de Nottingham, Portland MSS, PwV III.
[654] Portland, 25 de abril de 1801, PRO, HO 43/13, pp. 24-27. El 4 de octubre de 1800, Portland escribió al vicerrector de la Universidad de Oxford (el doctor Marlow) sobre los peligros de que el pueblo «se abandonara a la idea de que sus dificultades eran imputables a la avaricia y la rapacidad de aquellos que, en lugar de ser denominados acaparadores, son, hablando correctamente, los abastecedores y providentes mayordomos del público»; Universidad de Nottingham, Portland MSS, PwV III.
[655] Burke, E., Thoughts and Details on Scarcity, originally presented to the Rt. Hon. William Pitt in … November, 1795, Londres, 1800, p. 4. Indudablemente, este panfleto tuvo influencia sobre Pitt y Portland, y puede haber contribuido a las más duras disposiciones de 1800.
[656] Tawney, R. H., Religion and the rise of capitalism, Londres, 1926, p. 33.
[657] Fitz-Geffrey, C., God’s Blessing upon the Providers of Come: and God’s Curse upon the Hoarders, Londres, 1631; repr. 1648, pp. 7, 8, 13.
[658] Tawney, op. cit., p. 222. Véase también Hill, C., Society and puritanism in pre-revolutionary England, Londres, 1964, esp. pp. 277-278.
[659] Debo esta información al profesor David Montgomery. [«Here Lyes a Faithful Friend unto the Poore / Who dealt Large Aimes out of his Lord Store / Weepe Not Poore People Tho’ Y’ Servat’s Dead / The Lord himselfe Will Give You Dayly Breade / If Markets Rise Raile Not Against Theire Rates / The Price is Stil the Same at Stone Leigh Gates»].
[660] Anónimo [«A clergyman in the country»], Artificial dearth: or, the iniquity and danger of witholding corn (1756), pp. 20-21.
[661] Carta al Sherborne Mercury, 5 de septiembre de 1757.
[662] «A serious Call to the Gentlemen Farmers, on the present exorbitant Prices of Provisions», hoja suelta, s. f., en la colección Seligman (Hojas sueltas. Precios), Universidad de Columbia. [«Go now you hard-hearted rich men, / In your miseries, weep and howl, / Your canker’d gold will rise against you, / And Witness be against your souls»].
[663] London Gazette, marzo de 1772, n.° 11.233.
[664] Carta de «Captins Audacious, Fortitude, Presumption and dread not», fechada el 28 de diciembre de 1795, «Polgooth and other mines», y dirigida a la señora Herring, ibid., 1796, p. 45.
[665] Esto no equivale a argüir que tales datos no vayan a obtenerse pronto en relación con las crisis demográficas locales o regionales.
[666] Annals of Agriculture, XXIV (1795), p. 159 (datos procedentes de Dunmow, Essex).
[667] Carta de 24 de junio de 1795 en PRO, PC 1/27/A.54; varias cartas, esp. 29 de marzo de 1795, HO 42/34.
[668] Wordsworth, W., Poetical works, ed. de E. de Selincourt y H. Darbishire (Oxford, 1959), V, p. 391. [«The hardships of that season; many rich / Sank down as in a dream among the poor, / And of the poor did many cease to be, / And their place knew them not»].
[669] Sidney Mintz, «Internal market systems as mechanisms of social articulation», Intermediate societies, social mobility and communication, American Ethnological Society, 1959, y del mismo autor «Peasant markets», Scientific American, CCIII (1960), pp. 112-122.
[670] Nottingham: Sutton, J. F., The date-book of Nottingham (Nottingham, 1880), p. 286; Yeovil: PRO, HO 42/150; East Anglia: Peacock, A. J., Bread or blood (1965), passim; Merthyr: Williams, O. A., «The insurrection at Merthyr Tydfil in 1831», Trans. Hon. Soc. of Cymmrodorion, 2, (Session, 1965), pp. 227-228.
[671] En 1795, cuando entregaba a los pobres pan negro subvencionado de su propia parroquia, el párroco Woodforde no dejó de cumplir con la obligación de su propia cena: 6 de marzo, «para cenar un par de pollos hervidos y cabeza de cerdo, muy buena sopa de guisantes, un excelente filete de vaca hervido, un prodigiosamente bueno, grande y muy gordo pavo asado. Macarrones, tarta de crema», etc.: Woodforde, J., Diary of a country parson, ed. de J. Beresford, World’s Classics, Londres, 1963, pp. 483, 485.
[672] Lord Hardwicke, 27 de julio de 1795, PRO, HO 42/35.
[673] Dalloway, W., 20 de septiembre de 1766, PRO, PC I/8/41.
05
La economía moral,
revisada
I
El capítulo precedente se publicó por primera vez, en forma de artículo, en Past and Present en 1971. He vuelto a publicarlo sin revisión alguna. No veo motivo para modificar mis conclusiones. Y ahora ha entrado en la corriente de la posterior erudición histórica: ha sido criticado y se han propuesto ampliaciones de sus tesis. Causaría confusión si alterase un texto del cual dependen los comentarios.
Pero es preciso hacer algunos comentarios sobre los que comentaron mi artículo. Y también sobre trabajos significativos que abordan los mismos problemas, haciendo poca o ninguna referencia a mi propia labor. No es esta una tarea sencilla. Porque resulta que el «mercado» es un punto donde se cruzan la historia social, la económica y la intelectual, y es también una metáfora sensible de muchas clases de intercambio. La «economía moral» no nos conduce a un solo argumento, sino a una confluencia de argumentos, y no será posible hacer justicia a cada una de las voces.