Ánima

Ánima


I Bestiæ veræ » Oryctolagus cuniculus

Página 25 de 154

Oryctolagus cuniculus

Se abrió la caja. Aterrorizados, levantamos la cabeza para intentar saber dónde estábamos y qué debíamos hacer para recuperar una seguridad que nos apaciguara.

Todo era hostil: olores, percepciones, luces, sonidos y la cara del hombre.

—Te daré uno para empezar.

¿De qué hablaba? ¿De quién hablaba? ¿A quién se dirigía? El instinto nos incitaba a huir, pero ¿cómo salir de este receptáculo, cómo brincar, cómo estrujarnos incluso para simular nuestra muerte y escapar así del castigo? El hombre atrapó a mi congénere, agarrándolo por sus largas orejas, vi cómo se debatía, cómo se revolvía desesperadamente, sin conseguir liberarse. Me agazapé al fondo de mi extraña guarida y me quedé estupefacto al ver lo que vi y entender lo que entendí.

Ir a la siguiente página

Report Page