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16.12.2022
Escribo desde un teclado, ya es tarde y no tengo tantas ganas de escribir a mano. Más que nada me gustaría mencionar que hoy fui a una clase de “Gnosis”. Cuando estaba en el colegio, antes del 2012, había asistido a unas cuantas sesiones de Gnosis que, coincidentemente, eran a la vuelta del lugar al que fui hoy. Hace tiempo que me había dejado de interesar el tema por considerarlo poco sólido y un tanto vidrioso, pero digamos que decidí ir por curiosidad.
Si mal no recuerdo, mi introducción a ideas relacionadas a la Gnosis fue a los 13 años, más o menos, a través de un familiar. A esa edad no tenía la capacidad de entender muchas de las cosas que leía en textos, libros, blogs, etc. que divulgaban las “enseñanzas” de este grupo (o conjunto de grupos), y en un principio me llamó la atención. Para bien o para mal, la Gnosis fue una entrada a otros conocimientos “esotéricos” que sí me siguen interesando.
Desde muy joven me empezaron a atraer todo tipo de informaciones relacionadas a lo “oculto”, paranormal, místico, espiritual, etc. Nunca me quedé con ninguna escuela, doctrina o tradición en particular, y con el tiempo fui tomando lo que me parecía más útil de varias fuentes. Hace mucho tiempo que no veía nada acerca de este grupo o su fundador, un hombre colombiano que se hacía llamar Samael Aun Weor (Victor Manuel Gómez Rodríguez, y en un momento dado dejé de prestarle atención al tema por haber leído varias críticas negativas acerca del movimiento en internet, varios lo tildaban a Samael de estafador y al movimiento lo describían como una secta.
Básicamente, estoy planeando asistir a “clases” de un grupo que no me parece del todo confiable, y que realmente podría ser una secta, como una especie de experimento social, el cual pienso ir documentando a través de este medio. Si es que este grupo verdaderamente tiene algún tipo de mecanismo cohersivo para “captar” gente y manipularla o lavarles el cerebro me gustaría descubrir eso por cuenta propia y exponerlo —consciente de que podría llegar a haber algún peligro de por medio—, y si no, espero poder aprender alguna cosa nueva.
Mi mente no es la misma que cuando era adolescente, obviamente, y hoy por hoy creo que no es tan fácil convencerme de cualquier cosa, menos aún con relación a cuestiones espirituales. A pesar de tener una gran afición por el estudio de diversos conocimientos “ocultos”, no soy el tipo de persona que cree cualquier cosa sin una razón. Tengo suficiente exposición al tema para saber que existen muchas personas que utilizan la espiritualidad para sacar provecho de personas y situaciones. Mi experiencia en el mundo del ocultismo siempre fue más o menos solitaria, utilizando el internet como herramienta para ser autodidacta.
Tener la capacidad de fortalecer la mente para que cualquier persona o grupo no pueda insertar sus ideas y propósitos de manera sutil me parece algo súper importante, en el mundo existen miles y miles de chantas esperando la oportunidad para apoderarse de la voluntad de personas que se dejan llevar por narrativas espirituales convincentes, ya sea por ignorancia o por ingenuidad. Lo mismo sucede con todas las sectas, y varias iglesias cristianas que podrían no ser consideradas sectas, atraen a personas que tienen curiosidad por ciertos temas o que atraviesan momentos complicados en sus vidas (todos conocemos historias de drogadictos que se vuelven seguidores de Jesucristo, por ejemplo).
Llegué al lugar en donde me había citado D. para la clase, previamente habíamos estado en contacto por whatsapp. Me puse en contacto con él luego de escribirle a otra persona, L., cuyo número me dio un amigo. Aparentemente, L. está en Villarrica; grupos de estudios de Gnosis existen en varios puntos del país, y también en muchos otros países, según tengo entendido estos grupos están conectados internacionalmente.
D. es un hombre delgado, tendrá entre treinta y cuarenta y cinco años. Subí por una escalera y me encontré con un grupo de unas cinco personas que estaban en otra clase, probablemente más avanzada. Detrás de la primera habitación había otra y fue ahí en donde tuve mi primera clase. El cuarto estaba más o menos vacío, había un pizarrón blanco pequeño y algunas sillas. En una de las paredes había una imagen con algo que parecía del hinduísmo y un texto que no alcancé a leer desde donde estaba.
La mayoría de las ideas presentadas durante la primera clase no me resultaron nuevas, ni tampoco muy difíciles de entender, hasta este punto todo fue más o menos “normal”. La primera clase consiste, básicamente, en explicar qué es la Gnosis. Gnosis es un término griego que singifica conocimiento (γνῶσις), y según D. este conocimiento es un conocimiento ancestral, que el humano fue olvidando con el tiempo.
D. me dijo que la organización, o institución, se llama A.G.E.A.C.A.C. (Asociación Gnóstica de Estudios Antropológicos y Ciencias de América Confederada). Se puede leer un poco acerca de la misma aquí: https://cursosdegnosis.blogspot.com/p/cursos-permanentes-y-gratuito.html También mencionó a su fundador, el tal Samael Aun Weor.
El resto de la clase consistió en exponer brevemente los cuatro pilares que forman parte de la Gnosis: la ciencia, el arte, la filosofía y la religión. Ya de entrada hubo muchas cosas que dijo D. con las que no estoy de acuerdo, pero no hablé mucho durante la sesión y me dediqué a escucharlo y tomar notas. Se habló de la unión entre la religión y la ciencia, algo que podría aplicarse a muchas otras escuelas esotéricas —y la Gnosis de Samael Aun Weor es algo así como un chamburreada de muchísimas tradiciones y doctrinas espirituales distintas mezcladas—.
No creo necesario describir cada uno de estos pilares ya que parece ser algo fácil de encontrar en internet, de hecho varias de las cosas que mencionó D. parecen citas textuales del blog que mencioné antes. La parte que más me hizo ruido fue la del arte, más que nada porque soy artista (D. me preguntó si lo era, supongo que tengo pinta ja, ja). La idea general que se expone es que existen el “bien” y el “mal”, y que los humanos tenemos que luchar contra ciertos impulsos y situaciones que nos alejan del ideal Gnóstico; D. habló de manera peyorativa acerca del arte moderno, diciendo que es “subjetivo”, dando como ejemplo algo más o menos como “pongo acá un pedazo de hielo y es arte”, haciendo alusión al arte conceptual. Lo primero que pensé fue que este hombre claramente no tiene ni la más pálida idea acerca de cómo funciona el mundo del arte y cuál es la razón de ser del arte conceptual o contemporáneo, algo completamente normal, existen muchas personas que tienen una visión más o menos similar de este tipo de arte, y diría que en la mayoría de los casos es una combinación de prejuicio e ignorancia.
Le comenté que soy músico y escritor, y me empezó a dar una perspectiva más o menos similar, pero de la música. Dijo cosas como que la música de Beethoven, Mozart y Schubert “eleva” al alma, o algo por el estilo, y que la música popular actual como el rock, el reggaeton, etc. Perjudican a las personas. Dijo algo que me pareció bastante gracioso, y que quizá alguien que no se dedica al arte o a la música lo tomaría de otra manera: “la música tiene que tener armonía, melodía y ritmo, y el rock no tiene armonía, porque la armonía es un estado superior del alma”, o algo igual de hippie. Me pareció gracioso porque dudo que D. sepa qué es la armonía, realmente, en el contexto de la teoría musical.
Todo lo que decía tenía un tono muy moralista, como si quisiera decir que el mundo entero está inmerso en una degeneración total y que hay que regresar a un estado más puro. En parte tiene razón, muchas de las cosas e informaciones que nos rodean el día de hoy son pura basura, tanto en lo tecnológico como en lo cultural, pero simplificarlo todo al punto de rechazar géneros musicales enteros o creer que se tiene que seguir un patrón de conducta restrictivo me parece tonto.
En pocas palabras, el humano es un ser roto y la Gnosis es capaz de ayudar a las personas a descubrir la verdad y mejorarse personalmente. La idea en sí suena bien, de hecho hay muchas cosas que están en el mundo y muchos de nosotros queremos hacer algo para mejorar internamente y aprender. Pero eso es solo el principio. No quiero hablar acerca de otros aspectos de la Gnosis aún porque tengo pensado hacer esto de manera gradual, a medida que vaya yendo a las clases. D. me dijo que la primera tanda de clases tiene como veintiséis sesiones.
De momento eso es lo que puedo decir. No tengo muchas esperanzas de que este grupo sea demasiado sólido en cuanto a sus enseñanzas, pero me da curiosidad saber qué es lo que hacen y cómo se manejan.