Granátula de Calatrava: un pueblo para vivir, descubrir y volver

Granátula de Calatrava: un pueblo para vivir, descubrir y volver

FELICITAS CARNEROS GOMEZ

Vivo en un pueblo pequeño, de esos que muchas veces aparecen en las estadísticas cuando se habla de despoblación rural. Se llama Granátula de Calatrava, está en la provincia de Ciudad Real, en pleno Campo de Calatrava, y tiene algo que quizá sea difícil de explicar con cifras: tiene muchísimo que ofrecer.

Y, sin embargo, seguimos perdiendo habitantes.

Granátula de Calatrava se encuentra a unos 29 kilómetros de Ciudad Real y está perfectamente comunicada por carretera. Estamos muy cerca de Almagro, de los grandes recursos turísticos del Campo de Calatrava y de numerosos espacios naturales, históricos y culturales.

Quizá el problema de nuestros pequeños pueblos no sea que no tengan recursos. Quizá el problema sea que todavía no hemos conseguido que suficientes personas los conozcan, los visiten y, sobre todo, descubran que también se puede vivir de otra manera.

Un pueblo pequeño con una historia enorme

Granátula de Calatrava es un lugar donde la historia aparece casi a cada paso.

Aquí nació en 1793 Baldomero Espartero, una de las grandes figuras políticas y militares de la España del siglo XIX. Su casa natal y el espacio dedicado a su figura forman parte del patrimonio que puede descubrir el visitante.

Pero mucho antes de Espartero ya existía una historia extraordinaria.

A pocos kilómetros del núcleo urbano encontramos Oreto y Zuqueca, un yacimiento arqueológico vinculado a la antigua Oretania y en el que se pueden encontrar huellas de diferentes culturas: íberos, romanos, cristianos, visigodos y musulmanes. Junto al yacimiento se encuentra además el santuario de Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca, un lugar de enorme importancia histórica y religiosa para nuestra comarca.

Y también está La Encantada, un asentamiento de la Edad del Bronce situado en altura, rodeado de historia y de una de las leyendas más conocidas de Granátula: la de la Encantada o Trocanta, vinculada a la noche de San Juan.

Y después está nuestro volcán

Quizá uno de nuestros mayores tesoros sea precisamente uno que, durante mucho tiempo, estuvo ahí delante de nosotros sin que fuéramos plenamente conscientes de su valor.

El Volcán de Cerro Gordo, en Granátula de Calatrava, es uno de los volcanes mejor conservados y divulgados de la Península Ibérica y se ha convertido en un auténtico museo al aire libre. Su recorrido permite conocer de una manera accesible y didáctica el paisaje volcánico del Campo de Calatrava y comprender una historia geológica que comenzó hace millones de años.

El Campo de Calatrava constituye, además, una de las grandes regiones volcánicas de la Península Ibérica.

Por eso, cuando alguien llega hasta aquí y descubre que puede caminar por un antiguo volcán, visitar un yacimiento arqueológico, conocer la casa natal de un personaje fundamental de la historia de España y después sentarse tranquilamente a disfrutar de la gastronomía manchega, quizá empieza a comprender que Granátula de Calatrava merece mucho más que una visita rápida.

¿Y si en lugar de venir solamente de visita nos quedáramos unos días?

Esta es la pregunta que me gustaría hacer.

¿Por qué no elegir un pequeño pueblo para pasar unas vacaciones?

¿Por qué no venir unos días con la familia, con los amigos o en pareja, alejarnos del ruido de las grandes ciudades y descubrir el turismo rural en Ciudad Real y el Campo de Calatrava?

Aquí no tenemos grandes avenidas llenas de tráfico.

Tenemos caminos.

Tenemos campos de cereal y olivares.

Tenemos volcanes.

Tenemos historia.

Tenemos fiestas y tradiciones.

Tenemos gastronomía.

Tenemos cielos abiertos y noches tranquilas.

Y tenemos pueblos muy próximos entre sí que permiten organizar una escapada llena de experiencias.

Desde Granátula podemos descubrir Almagro y su extraordinario patrimonio, recorrer otros lugares del Campo de Calatrava, acercarnos a sus castillos y paisajes volcánicos o continuar nuestro recorrido por otros grandes recursos turísticos de la provincia de Ciudad Real.

Granátula puede ser, por tanto, mucho más que el lugar donde dormir.

Puede convertirse en el punto de partida para descubrir una comarca entera.

Vivir en un pueblo también puede ser una oportunidad

Cuando hablamos de despoblación solemos hablar de cifras, de habitantes que se marchan, de servicios que desaparecen y de pueblos que envejecen.

Pero pocas veces hablamos de lo que pueden ofrecer estos lugares.

Vivir en un pueblo significa recuperar tiempo.

Significa conocer a tus vecinos.

Significa que los niños puedan crecer con espacios abiertos.

Significa disfrutar de una vida más tranquila sin estar necesariamente aislados.

Y significa también tener la posibilidad de trabajar, emprender y desarrollar nuevos proyectos vinculados al turismo, la agricultura, la cultura, la naturaleza, los servicios y las nuevas formas de trabajo.

El reto no debería ser únicamente conseguir que la gente venga de visita.

El verdadero reto es conseguir que algunas personas quieran quedarse.

Y para que alguien quiera quedarse primero tiene que conocer el lugar.

Granátula necesita visitantes, pero también necesita oportunidades

Por eso creo que debemos empezar a mirar nuestros pueblos de otra manera.

No somos solamente un municipio pequeño con pocos habitantes.

Somos parte de un territorio con una identidad propia, con un patrimonio extraordinario y con un paisaje que cada vez despierta mayor interés: el Campo de Calatrava y sus volcanes.

Tenemos que aprender a contar lo que tenemos.

Tenemos que recuperar nuestras tradiciones.

Tenemos que cuidar nuestras calles y nuestras fachadas.

Tenemos que poner en valor nuestra historia.

Tenemos que facilitar que quien venga pueda quedarse unos días.

Y tenemos que conseguir que quien nos visite se marche pensando:

“Aquí volvería.”

Porque quizá la lucha contra la despoblación no empiece siempre con grandes proyectos.

A veces empieza con algo mucho más sencillo:

hacer que alguien descubra nuestro pueblo, se enamore de él y quiera volver.

Ven a descubrir Granátula de Calatrava

Si buscas un destino diferente para una escapada, unas vacaciones en familia, unos días de descanso o simplemente un lugar donde desconectar, Granátula de Calatrava te está esperando.

Ven a caminar por sus calles.

Descubre su historia.

Acércate a Oreto y Zuqueca.

Conoce el legado de Espartero.

Descubre el volcán de Cerro Gordo.

Prueba nuestros sabores manchegos.

Recorre el Campo de Calatrava.

Y, sobre todo, tómate tu tiempo.

Porque los pueblos pequeños no se descubren con prisa.

Se descubren caminando, hablando, observando y viviendo.

Granátula de Calatrava no quiere ser solamente un pueblo que resiste.

Quiere ser un pueblo que vuelve a tener futuro.

Y para eso necesitamos algo muy sencillo: que vengas a conocernos.

www.casaruralcrisalva


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