a Twitter thread from @gonzalobarcenam
@TwitterVid_bot1.
Es paradójico que aquellos reformistas que repudian el proyecto comunista por anacrónico sean, en realidad, los verdaderamente nostálgicos, los que proponen la resurrección de un mundo que no sólo está muerto, sino que es imposible resucitar.
2.
Un mundo en el que el margen de posibilidad para una política basada en las tesis fundamentales de la socialdemocracia es cada vez más estrecho, en el que una acumulación capitalista depauperada no permite ya construir los grandes Estados del bienestar con los que fantasean.
3.
En el que la falsa capacidad del Estado para neutralizar la ofensiva contra nuestras condiciones de vida queda al descubierto una y otra vez. En el que los equilibrios sociales saltan por los aires y la proletarización destruye sus sueños de clases medias progresistas.
4.
Ante los fracasos de su proyecto, populistas de izquierda y socialdemócratas varios siguen teniendo como único horizonte la regeneración de un capitalismo ya imposible, de paz social y prosperidad, de crecimiento económico y de reformas. En él depositan todas sus esperanzas.
5.
Esa nostalgia, revestida de discursos grandilocuentes, reivindicaciones incoherentes de hitos del movimiento obrero del siglo pasado, defensas abstractas de derechos ciudadanos o acuerdos históricos, toma una forma cada vez más desesperada e infame, cada vez más lamentable.
6.
Fruto de su propia impotencia, de su incapacidad no ya de poner en práctica su programa, sino incluso de generar las mayorías sociales que les permitirían intentarlo, se revuelven contra cualquier crítica que apunte a los límites de su marco y de su acción política.
7.
El ejemplo más cansino es la actitud acusica y moralista contra aquellos que no los votan, eludiendo todas sus responsabilidades para repetirse a sí mismos que quien se equivoca es el proletario que los ignora, no ellos y su proyecto, que fracasa una vez tras otra.
8.
En fin, un proyecto nostálgico que no dispone ni de un programa digno de tal nombre, ni de una estrategia para ponerlo en práctica, ni de las bases teóricas para argumentar la posibilidad de su despliegue, ni de una mínima autoridad moral para defender su propuesta.
9.
Únicamente cuentan con la nostalgia de un mundo que ya no existe y con el uso chantajista del miedo al mundo despiadado que dicen que viene. Un mundo que no está viniendo, sino que ya está aquí. La barbarie capitalista de siempre, en su expresión cada vez más exacerbada.
10.
Pero ellos jugarán de todas formas con el uso interesado de ese miedo a lo que viene, mientras a su alrededor se suceden toda clase de barbaridades. Desahucios, violencia machista, asesinatos fronterizos, destrucción ecológica, inflación, reacción, guerra...
11.
Ese es nuestro presente, el presente que ellos mismos han gestionado y que siguen queriendo gestionar, claro. Sin idea alguna de como hacer frente a todo ello. Tan solo con la nostalgia y el chantaje combinados en una política falsamente pragmática. Eso es todo lo que les queda.
Read this thread on Twitter
Made by @TwitterVid_bot