Volvernos a Dios
Fernando Alexis Jiménez | Misión Edificando Familias Sólidas | @RevistaVidaFa,oñoar
“… pero estoy dispuesto a perdonarlos si ustedes me piden perdón. Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así lo haré.” (Zacarías 1: 3 | TLA)
Todos tenemos ese lugar especial al que volvemos. Puede ser a la escuela donde aprendimos a leer, la casa de los abuelos donde pasamos la adolescencia, recorrer los pasillos de la universidad donde cursamos la carrera o quizá, recorrer las calles del barrio donde vimos pasar muchos años antes de contraer matrimonio.
Son lugares que conocemos, que nos han gustado siempre, que están en nuestra memoria y a los que deseamos regresar.
Volver a Dios, a nuestro Padre, es una de esas experiencias maravillosas e indescriptibles.
El Salmo 137 refleja una emoción similar.
Los israelitas llevados en cautiverio anhelaban volver a casa. «Junto a los ríos de Babilonia, […] los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos», dijeron (Salmo 137: 1, 3)
Cuando estaban sufriendo, lejos de esos lugares que les traían recuerdos gratos, se preguntaban:
«¿Cómo cantaremos cántico del Señor en tierra de extraños?» (Salmo 137: 4).
El anhelo de regresar del exilio es un tema recurrente en los profetas del Antiguo Testamento.
Por fin, los israelitas regresaron.
Reedificaron Jerusalén y volvieron a asentarse en la tierra, pero nunca fue igual. Cuando se reconstruyó el templo, quienes recordaban su antigua gloria lloraron porque era solo una sombra del primero (Esdras 3:12).
El tiempo afecta la mente y el cuerpo, y la vejez puede sentirse como un exilio, pero para los que conocen a Jesús, ese anhelo no apunta al pasado sino al futuro.
Hoy es el día de volvernos a Dios si hemos estado alejados de Él.
No nos reprochará nada. Por el contrario, como un Padre amoroso, nos recibirá con los brazos abiertos.
Como lo que es, nuestro Padre. Sin quejas, sin señalamientos, sin hacernos sentir mal.
Esa es la GRACIA divina que nos extiende a todos nosotros.
Por GRACIA recibimos perdón de todos nuestros pecados del pasado y del presente, en respuesta a un sincero arrepentimiento.
Jesús nuestro Salvador pagó por nosotros en la cruz. Vertió su sangre preciosa para lavarnos de toda la maldad. Esa es la GRACIA. Insisto, disponible para usted, para mí, para todos.
Vuelva la mirada a Dios. Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.
Fernando Alexis Jiménez es editor general de la Revista Vida Familiar. Sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólida, donde dirige el Instituto Bíblico Ministerial.
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