Verde Gil, declaraciones

Verde Gil, declaraciones

Cimarronas


Verde Gil, a quien ya #Cimarronas ha tenido el placer de entrevistar en una ocasión anterior, tuvo problemas técnicos que limitaron sus intervenciones como panelista durante el debate “Comunidad LGBTIQ+ en Cuba. ¿Dónde estamos y a dónde vamos?” del canal emisora Malas Compañías. Es por ello que, en este post, reproducimos las consideraciones que él hubiera querido expresar allí. Gracias al autor por facilitárnoslas y, como siempre, es un placer tenerlo en nuestro espacio. 


Verde Gil Jiménez: Primero que todo agradezco la invitación al panel, a todas las personas que llevaron a cabo la jornada y a quienes escucharon las intervenciones. Soy Verde Gil estudiante de Comunicación Social de la UCLV, persona trans. 

Quisiera expresar mi opinión positiva sobre los avances que se han dado en los últimos tiempos en materia de visibilizar las problemáticas de la comunidad LGBTIQ+ en Cuba, creo que ha quedado claro el apoyo e interés de nuestro gobierno deinformar y sensibilizar a la sociedad cubana en este terreno. He visto productos audiovisuales muy críticos y de excelente factura, concursos, fotos en los medios, campañas, iniciativas en las redes. Me parece genial. 

Sin embargo, en el caso de la comunidad trans en específico,creo que queda mucho por hacer desde la cultura y la comunicación para cambiar el imaginario social que se tiene sobre la transexualidad. Nuestros esfuerzos tienen que ir dirigidos a clarificar, pero también a naturalizar desde una perspectiva humanista, diametralmente opuesta al enfoque mercantilista, que logre orgánicamente apartar los estigmas vinculados a la marginalidad, patologización, victimización. Y todo esto sobre la base de nuestra idiosincrasia, nuestros valores cívicos y nuestro sistema socialista.

Creo, y esto es una visión personal que quiero compartirle al resto del colectivo LGBTIQ+, que muchas de nuestras batallas culturales en torno a estereotipos de género y libertades sexuales tienen que ir sobre la cuerda de aceptar las diferentes masculinidades y feminidades. Porque esto es algo que nos toca directamente y que viene a dar en un eje medular de las nociones hegemónicas sobre cuerpo, prácticas sexuales, familias, roles. 

En la medida que se vayan rompiendo esos esquemas rígidos de masculinidad y feminidad, se conquistarán los derechos reales de libertad de desarrollo de la identidad y personalidad de cada quien. 

Por desgracia, nuestra esfera mediática aún está fuertemente arraigada a esos esquemas rígidos que invisibilizan una realidad compleja (en la que entran personas trans y no trans), en legitimación de una realidad ficcionada, reduccionista (en la que entran moldes muy específicos) y en la que estamos, unos más cómodos que otros, adaptados. Muy difícilmente un espectador que se salga de los arquetipos de feminidad y masculinidad que aparecen en nuestros dibujos animados, novelas, telediarios, videoclips, obras literarias, obras de teatro… puede identificarsecon esos contenidos y por consiguiente se verá impelido a encajar en patrones sexistas hegemónicos, que a la hora de la verdad resultan superfluos ante los verdaderos valores que debemos impulsar y profundizar con los MCM.

Creo que en los últimos tiempos son mayores la conciencia y los esfuerzos, pero es necesario tener presente que estas conciencias y esfuerzos no se activen solo ante coyunturas, como el anteproyecto del Código de Familias o una Jornada contra la Homofobia y la Transfobia, sino que debe formar parte de nuestra concepción mediológica, culturológica, en función de lasociedad inclusiva que deseamos conquistar. 

ALGO IMPORTANTE: Hay mucho en cuestión política que la comunidad LGBTIQ+, y particularmente la comunidad trans,debe poner sobre el tapete y defender, pero si nuestra lucha está fundamentada por pilares como la igualdad, el respeto, la paz, la equidad, la no violencia, la democracia, es absolutamente pernicioso y estéril que nuestro activismo sea encabezado por un discurso vulgar, agresivo, impositivo, hiriente, sectario y lascivo a otras personas. Con esos activistas yo no estoy. 

Sin embargo, más allá de las metodologías de lucha, pienso que deberíamos ser las y los miembros de la comunidad los principales asesores, consejeros de las campañas, protagonistas de actividades de intervención e iniciativa que se hagan. No estoy hablando de excluir a quienes no pertenezcan a la comunidad porque eso es un juicio irracional, me refiero a que nosotros deberíamos ser auditores y la principal fuente para evaluar los avances sociales e institucionales. Allí donde se tomen determinaciones sobre los derechos de la comunidaddebiéramos estar, deberíamos estar allí acompañando en las consultas del CENESEX de forma rotatoria, velando por que las cosas salgan correctamente, pues cuanto más estemos presentesnosotros, personas que nos concierne y sensibiliza esta causa, más cuidaremos que los esfuerzos y recursos destinados a esos objetivos no terminen sirviendo a los intereses particulares de personas que no quieren comprender lo que es pensar como país.

Y aquí enfatizo que los vacíos legales no pueden ser llenados en ausencia de la comunidad. Por muchos doctos y especialistas que tengamos, para llegar a acuerdos definitorios debemos contar con una verdadera representación en la toma de decisiones. 

Relativo a la comunidad trans, por lo general, se habla de la necesidad de que exista YA una vía coherente para el cambio de nombre en los documentos oficiales. Pero quedan pendientes temas aparentemente simples y otros más complejos que van desde consensuar a qué baños públicos debieran entrar las personas trans operadas de los genitales o no; a qué centro penitenciario debiera ingresar una persona trans, a uno de hombres o de mujeres u otro; a qué equipo deportivo, masculino o femenino u otro, debiera pertenecer una persona trans. ¿Sería vista la hormonación como una forma de dopaje? ¿Cuáles vías les ofrecerán nuestro gobierno y nuestras instituciones para tener descendencia y formar una familia? ¿Podrán las personas transusar el uniforme escolar/laboral con el que se sienten identificadas?

Estas y otras numerosas cuestiones pasan desapercibidas y han sido ignoradas por las mayorías, evidentemente, porque no les afectan. Pero son los obstáculos que provocan la desigualdad e imposibilitan que varias cubanas y cubanos lleven una vida plena. 

Lo que me parece imprescindible es que nada de lo mencionado sea concretado ajeno a lo que la comunidad piensa y sin discutirse en los espacios pertinentes. EN MI CORTA EXPERIENCIA COMO ACTIVISTA, QUE HE INTERACTUADO ÍNTIMAMENTE CON MÁS PERSONAS TRANS, HE CORROBORADO QUE: sus vivencias son cruciales para detectar vulnerabilidades, conductas sexistas y APORTAR con soluciones creativas en lo legal, en lo político, en lo cultural, en lo educativo. 

Era esto lo que quería decir. Disculpen que me haya extendido tanto. Una vez más, les doy gracias por este espacio.


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