¿Un Mandato Social?
Katherine Rose
Este articulo es inspirado en muchos casos de personas que deciden no tener hijos y que son victimas del estigma de los demás. Los que han tenido la oportunidad de leer lo que escribo sabrán que no me ando por las ramas, no escribo para recibir likes o aplausos, sino porque simplemente me gusta expresar lo que pienso...no creo en la autocensura, ni le temo al juicio de los demás. Así es que si ya comenzaste a leer este articulo y sientes que te vas a sentir incomodo(a) u ofendido(a) por la temática que se abordará, sabes donde esta la puerta, no te voy a detener.
En Europa 1 de cada 5 mujeres entre 15 y 44 no tienen hijos y no desean tenerlos, ¿esto acaso es un pecado o un delito? Lo cierto es que la maternidad no se puede convertir en una obligación o un objetivo impuesto por la sociedad. La maternidad es una opción que una persona de forma voluntaria, con su pareja en el caso de tenerla o sola en caso contrario, deben tomar. Los terceros siempre opinaran de manera irresponsable. Y digo bien, irresponsable porque cuando pasas de cierta edad, vas por la calle y te preguntan ¿Cuando es que van a tener familia?, no es porque esas personas planeen llevarte el coche y la pañalera del bebe, es porque hay una mania de muchas personas de organizarle la vida a los demás cuando ellos llevan su vida a tropezones. Y aunque suene crudo, no son ellos quienes cargaran con el paquete.

A menudo escucho frases tales como: se te va a pasar el arroz, o se te va a pasar la edad...como si las mujeres fuésemos máquinas cuya única función se limitara a tener hijos. Consideró que las parejas que deciden conformar una familia con hijos deben tener un nivel de entrega, disponibilidad y renuncia a la vida cómoda que llevan y cambiarlas por teteros, pañales, desvelos y no todos estamos dispuestos a dar ese paso. A menudo la presión de la sociedad, de la familia nos hace confundir la vocación de la maternidad con la preocupación de no sentirnos menos que esas amigas que ya van por el tercer hijo y nuestra maquina de fabricarlos aun esta sin estrenar. Estoy segura que no solo eso me paso a mi sino que le pasa a muchas mujeres en el mundo, y eso no las hace ser menos mujeres, todo lo contrario, somos tan valiosas como las madres que tienen 8 hijos.

Si bien, las mujeres estamos diseñadas fisiológicamente para tener hijos, no es lo mismo cuando la vocación se perdió con los años o definidamente nunca existió. Es totalmente valido que los proyectos de vida cambien y que tener hijos no se encuentren dentro de ellos. La felicidad no es basa en determinados patrones, cada persona es feliz en sus propios términos y eso nos los hace villanos ni egoístas irracionales. Cuando la maquina de tener bebes nunca funciono por la vida o las circunstancias uno entra, o por lo menos en mi caso, en un nivel de auto revision donde uno mismo se cuestiona si de verdad existía la vocación de la maternidad y cuando te das cuenta que no fue mas que la presión de los demas comienzas a disfrutar de tu vida en pareja, donde aun sin hijos han conformado su propia version de familia, pero es algo que finalmente se ha decidido, sin tomar en cuenta la opinión de los padres, tíos, primos, hermanos y otros especimenes.
Este es un mensaje desde mi propia experiencia que quiero compartir con aquellas personas que sienten cuando les respiran en el cuello para que tengan hijos. La decisión SIEMPRE debe ser en pareja, no pensando en que mama desea ser abuela y se siente tremendamente frustrada, o en que ese niño que aun no nace te va a cuidar cuando llegues a viejo, porque si de eso se trata tu afán de tener hijos, te aseguro que vas por un muy mal camino. Cada persona es individual y merece escribir su historia bajo sus propios términos. Los hijos no se pueden convertir en un medio u objeto para el uso exclusivo de sus padres. Los hijos antes de ser hijos son humanos con el derecho de perseguir sus propios objetivos y sueños que no siempre son compatibles con los deseos de sus padres.

Mi Conclusión
La felicidad no depende de lo externo que no puedes controlar, sino de como escribas tu propia historia según tu realidad y tus deseos. Así mismo la felicidad no depende de lo que los demas hagan o no por ti, esa seria una carga injusta que pondrías en los hombros de los demás, especialmente de tus seres queridos. Tu felicidad es tu derecho y tu responsabilidad. Hazte cargo de ella.