Tus tres superpoderes
ESTRUCTURA DEL LIBRO
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ESTRUCTURA DEL LIBRO
Para conseguir el máximo impacto pedagógico, cada capítulo de este libro, que, además de un libro, es un manual de entrenamiento, lo he dividido en cinco partes.
La primera parte de cada capítulo siempre la constituye una historia que puede ser real o metafórica. Su objetivo es captar tu atención y generar un tipo de absorción en dicha historia que permita que la información que se te presenta llegue a dimensiones profundas de tu persona. Al leer algunas de estas historias puedes notar cómo ciertos aspectos de ellas resuenan con especial fuerza en tu interior. El poder de las historias y de los relatos para ayudarnos a despertar a ciertos aspectos de la realidad es conocido y usado desde hace miles de años.
La segunda parte de cada capítulo nos invita a reflexionar sobre enseñanzas de la historia, que si las incorporamos a nuestra vida, van a añadir un gran valor a tres aspectos fundamentales de nuestra existencia: salud, bienestar y felicidad. En esta sección se te va a mostrar una información muy relevante, tanto en lo que atañe a la salud como al bienestar y la felicidad. No se trata solo de que sepas más, sino de que comprendas con mucha mayor profundidad. De esa comprensión surgirá el deseo ferviente de emprender nuevas acciones en tu vida.
Ambas partes, la primera y la segunda, buscan despertar a través de la inspiración, el superpoder del corazón.
La tercera parte de cada capítulo te plantea una estrategia que, aunque no es simple, sí es accesible para cualquier persona porque es sencilla y práctica. La estrategia es lo que pone en marcha el superpoder de la cabeza. Una inspiración sin estrategia es como tener una gran energía disponible —la que
procede de la inspiración— y no saber hacia dónde dirigirla para conseguir resultados. Una estrategia no es una receta, sino una propuesta para entrenar de una determinada manera. Es lo que hace cualquier entrenador personal, proponernos una tabla de ejercicios específica que nos permita alcanzar, si los hacemos con disciplina, los mejores resultados en el menor tiempo posible.
La cuarta parte de cada capítulo convierte dicha estrategia en una serie de propuestas muy específicas y precisas para ponerla en marcha, para practicarla. Se trata de aterrizar las cosas al máximo nivel para que encuentres a lo largo del día diferentes ocasiones de entrenarte en determinadas capacidades, en ciertos skills
. No hay manera de convertir el conocimiento en habilidad, no se puede convertir el saber en saber hacer si uno no pasa a la acción de una forma consistente. Si queremos que los nuevos conocimientos y descubrimientos que hagamos se conviertan en una forma nueva y mejor de ser y de estar en este mundo, tenemos que integrar lo aprendido en la musculatura, esto es, en el inconsciente, y esto solo se logra a través de un determinado entrenamiento y de una disciplina sostenida.
La quinta y última parte de este libro es la del reconocimiento. Ya descubrió el fisiólogo ruso Iván Petróvich Pávlov, ganador del Premio Nobel de Fisiología en 1904, la importancia del condicionamiento. Si reforzamos un determinado aprendizaje y una determinada conducta a través del reconocimiento y la celebración, cada vez que surja una oportunidad de poner en marcha esa misma conducta lo haremos de manera más natural y con un menor esfuerzo.
Los tres superpoderes que he descrito emanan de tres partes de nuestro sistema nervioso:
— El superpoder del corazón emana del sistema límbico o cerebro emocional (figura 1), que es la parte de nuestro encéfalo de donde surge la motivación por la que hacemos las cosas.
El sistema límbico es clave para generar entusiasmo, pasión por lo que hacemos. Cuando encontramos una clara y contundente respuesta a la pregunta «por qué quiero realmente hacer esto», se moviliza una extraordinaria cantidad de energía que por lo normal está atrapada y que, por tanto, no se puede utilizar. Cuando encontramos un verdadero propósito, una razón de peso para hacer algo, es como si se abrieran las enormes compuertas de una presa y el agua que está contenida en el embalse empezara a caer transformada en un gran salto de agua (figura 2).
— El superpoder de la cabeza emana de las áreas prefrontales del cerebro. Allí se localiza lo que conocemos como «cerebro ejecutivo» (figura 1). Nuestra eficiencia para analizar, para comprender y para aprender tiene una gran dependencia de estas áreas. Sin embargo, estas son como las turbinas que hay en una central eléctrica y no se ponen en marcha si no les cae con fuerza el agua (figura 2). Dicho de otra manera: quien no tiene un buen por qué es difícil que encuentre un buen cómo. Las turbinas transforman la energía potencial del agua que cae por la presa en electricidad. Esta, metafóricamente hablando, es la que nos permite ser más creativos, aprender más deprisa y aumentar nuestra eficiencia cuando actuamos. El nivel de compromiso que una persona tiene con lo que quiere y por qué lo quiere de la manera en la que lo quiere, activa su capacidad para descubrir el cómo lograr eso que quiere.
— El superpoder de las manosderiva del tronco del encéfalo donde se hallan dos columnas de células y fibras
nerviosas que en su conjunto se conocen como sistema reticular activador ascendente (figura 1). Gracias a ella empezamos a fijarnos en todas esas oportunidades que hay para llevar esa electricidad que se está generando a los lugares donde más valor va a aportar a nuestra vida y a la vida de otras personas (figura 2). Gracias a esta estructura del tronco cerebral, llamada sistema reticular activador ascendente, vamos descubriendo oportunidades valiosas para practicar nuestras estrategias.
He de resaltar que, aunque creo profundamente en el aspecto material de nuestra existencia y me apasiona hablar del cerebro y de la importancia de que este despliegue todo su verdadero potencial, no tengo una visión materialista de la vida. Para mí, el ser humano no puede explicarse tan solo como un conjunto de moléculas y reacciones químicas complejas. Para mí hay más, mucho más. A esta dimensión que también nos configura y que es suprasensorial la llamamos dimensión espiritual. Considero que cuando a uno, aunque también le mueva el deseo de poder, fama y fortuna, lo que más le mueve es la intención auténtica de mejorar como ser humano y contribuir al bienestar de otros seres humanos, hay enormes fuerzas no «eléctricas», sino «nucleares» que se mueven, ayudándonos y acompañándonos en nuestro caminar.
El libro está dividido en tres grandes secciones: salud, bienestar y felicidad.
— Cuando hablo de salud me refiero fundamentalmente a la dimensión física del ser humano y a todo aquello que favorece el buen funcionamiento del cuerpo. También hablo en esta sección de la salud mental en los casos en los que la ciencia ha demostrado que esta tiene una gran dependencia con el funcionamiento adecuado de nuestro cerebro.
— Cuando hablo de bienestar abordo la dimensión mental como algo que, estando conectado indudablemente con el mundo material, no puede explicarse solo a partir de este y del funcionamiento de nuestro cerebro. Nadie ha
localizado dónde está la mente humana y, sabiendo que al menos tenemos tres cerebros (encéfalo, corazón y tubo digestivo), resulta difícil entender que el fenómeno mental emerja exclusivamente de la actividad cerebral.
— Cuando hablo de felicidad entro en el campo más sutil de lo suprasensorial y a la vez transpersonal. Es el espacio de lo sagrado en el que el ser humano pierde su identidad individual y se conecta con la totalidad de lo existente.
Dado que salud, bienestar y felicidad emergen de tres realidades que aunque son distintas están tan entretejidas entre sí que no sabemos dónde empiezan y dónde acaban, si bien en el libro las abordemos de forma separada, no por ello hemos de pensar que no tienen una enorme vinculación entre sí. De hecho, en algunas de las secciones del libro, conceptos sobre la salud, el bienestar y la felicidad se funden de una manera muy evidente en un gran todo. Las cosas las podemos estructurar hasta cierto punto. Más allá de dicho punto las volvemos rígidas y las alejamos de la realidad.
Aunque cada capítulo del libro se puede leer de forma independiente, yo recomendaría que se hiciera en orden, ya que así la conexión entre ellos se va a ver de una forma más clara. Por eso seguir un hilo argumental puede hacer que la lectura de cualquier libro sea más sencilla y provechosa.