Tus tres superpoderes
TRES SUPERPODERES PARA POTENCIAR TU BIENESTAR » 14. ¡NO TE LO PIENSES Y VE A POR ELLO!
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NO TE LO PIENSES Y VE A POR ELLO!
La oportunidad la pintan calva con un pelo para agarrarla.
UNA HISTORIA CAPAZ DE CAMBIAR UNA VIDA
Hace unos años ocurrió en Estados Unidos algo que da que pensar. Es una historia sencilla y que, sin embargo, creo que está llena de enseñanzas. Se trataba de un gran encuentro literario al que acudían muchos autores para presentar sus obras. Entre esos autores había algunos de gran éxito y otros que, siendo desconocidos, tenían la ilusión de que alguien se acercara a su mesa para interesarse por su obra. Entre estos escritores completamente desconocidos se encontraba un hombre que había publicado su primer libro, un relato navideño. El escritor esperó pacientemente a que alguien se acercara a la mesa donde se encontraba él junto a algunas cajas con sus libros. Si bien es cierto que en aquella gran sala había muchas personas, este buen hombre estaba pasando bastante desapercibido. Entonces sucedió algo curioso y es que el público empezó a desaparecer de la sala. Sorprendido, el escritor preguntó a uno de los encargados de aquel lugar si tenía alguna idea de adónde se estaba yendo la gente.
—Están yendo a la firma de libros de los grandes autores, los que más libros vendieron el año pasado —contestó el encargado.
Llevado por la curiosidad, nuestro escritor fue a la sala donde se suponía que estaban los escritores más exitosos. Efectivamente, en aquel amplio lugar había gran cantidad de público y cuatro mesas. Tres de las mesas estaban ocupadas por tres escritores con sus correspondientes obras. La cuarta estaba sorprendentemente vacía.
Nuestro escritor sintió un nudo en el estómago, pero también vio la oportunidad y se lanzó a aprovecharla. Ni corto ni perezoso se sentó en la silla que había junto a la mesa vacía. La persona encargada de la firma de libros vio lo que había sucedido y se acercó hacia aquel hombre. Nuestro escritor sintió como si se abriera el suelo bajo sus pies. Casi imploró que la tierra «se lo tragara» para no tener que pasar un rato de semejante vergüenza. La encargada se paró delante de él mientras el escritor la miraba con gesto suplicante. Algo se conmovió en el corazón de aquella mujer y le preguntó:
—¿Cómo se llama usted y dónde están sus libros?
Al poco tiempo y sobre su mesa estaban ejemplares de su obra. Probablemente muy pocos de los asistentes se percataron de lo que allí había pasado.
Como el libro debía de ser bastante bueno y la prensa estaba presente, aquella obra literaria poco a poco fue siendo conocida y apreciada. Curiosamente, aquel escritor fue invitado el año siguiente a firmar libros en la misma sala donde el año anterior se hubo colado.
El escritor, ahora famoso, viendo que la responsable del acto de firma con los autores era la misma mujer, se acercó a saludarla.
—¿Se acuerda usted de mí? —preguntó el escritor.
—¡Cómo olvidarle! —contestó la mujer.
—¿Por qué me dejó usted seguir en aquel lugar cuando sabía que no me correspondía?
—Pues mire, no sé por qué se había colocado una mesa de firmas de más de las necesarias, y cuando vi que usted, a quien yo no conocía de nada, se fue a una de ellas, pensé decirle que se marchara. Sin embargo, fui consciente del valor que le había echado sabiendo que lo más probable es que le «invitaran» a irse. Por eso decidí ayudarle. Hoy está aquí por sus propios méritos y yo, francamente, me alegro.
UN MOMENTO DE INSPIRACIÓN
En nuestro lenguaje castizo se dice que «la oportunidad la pintan calva con un pelo para agarrarla». Las mejores
oportunidades suelen aparecer en los momentos y en los lugares más inesperados. Hay muchas personas que no ven la oportunidad; sencillamente, no son conscientes de su existencia. Son una auténtica excepción quienes la ven y se lanzan a por ella como fue el caso de nuestro escritor. Por alguna razón alguien de la organización se equivocó y puso una cuarta mesa de firma de libros cuando tenía que haber tan solo tres. Entre el público asistente seguro que había muchos escritores. Solo uno vio la oportunidad y, además, la aprovechó. Sin duda que se arriesgó haciendo lo que hizo. No olvidemos que la sensación de vergüenza es una de las más difíciles de sobrellevar, ya que es quedar expuesto, desnudo frente a los demás. De ahí la expresión «me morí de vergüenza».
En la vida nadie nos da seguridades, lo que sí podemos es maximizar las oportunidades, y para eso tenemos que estar atentos a las que aparezcan y saber aprovecharlas. Ahí es donde surge la magia.
UNA ESTRATEGIA
Observa y estate atento para descubrir cualquier oportunidad que se abra y que esté alineada con tus sueños. Mientras no hagas daño a nadie, aprovéchala y da un paso decidido adelante. En muchas ocasiones es mejor decir lo siento que pedir permiso. Corres un riesgo sí, pero no suele haber oportunidad sin riesgo. No escuches a esa voz interior que te dice que esa oportunidad, que ese sitio, no es para ti, que no eres lo suficientemente importante, bueno, capaz, válido. No escuches a quien te quiere convencer de que no eres lo suficientemente grande para colocarte en ese lugar. Que los demás no se atrevan no tiene por qué implicar que tú tampoco lo hagas. Coge aire, respira despacio, decide y actúa. Si te pones a pensar en los pros y en los contras, o la oportunidad volará, o alguien que no eres tú la aprovechará.
Todos estamos llenos de limitaciones mentales que nos explican, que nos justifican por qué no podemos tener grandes aspiraciones. No hablo de delirios de grandeza, sino de sanas
aspiraciones para progresar, mejorar, evolucionar. El mayor obstáculo está siempre dentro de nosotros mismos. Actúa con naturalidad y con una sonrisa. Da un paso adelante, piensa en grande y, si las cosas no salen como te gustarían, eso no quiere decir que hayas hecho algo incorrecto. Lo que quiere decir es que has tenido el valor, el coraje, la decisión, las agallas, de apostar por ti.
Rockefeller decía que en la vida había dos tipos de personas que nunca llegarían a triunfar: las que no hacen nada de lo que se les dice y las que solo hacen lo que se les dice. Creo que muchas personas tenemos un papel demasiado sumiso en nuestras vidas y esperamos a que alguien nos dé el permiso para probar cosas nuevas, para intentar otros abordajes, para encontrar nuevos caminos. Creo que debemos ser mucho más proactivos, más audaces, más intrépidos. El conformismo no hace bien a nadie, aunque resulte muy conveniente para algunos. No suele gustarnos el que destaca, el que saca la cabeza, el que sobresale. No es solo un tema de la tan comentada envidia, es que nos hace ser más conscientes de nuestra inercia, de nuestra falta de ímpetu, de nuestra falta de empuje, y este caer en la cuenta suele ser todo menos cómodo.
UN ENTRENAMIENTO
Estate atento, no vivas adormecido. Si observas, podrás detectar cualquier oportunidad que esté alineada con tus intereses. Deja a la realidad y no a tu mente decidir lo que es posible y lo que no. Da un paso adelante con convicción, aunque sientas como nuestro escritor ese nudo en el estómago.
El mundo no es de los pasivos, sino de los decididos. El mundo no es de los que justifican por qué no alcanzaron sus sueños, sino de aquellos que no permiten que ninguna justificación les aleje de ellos. Sé que no es fácil, ya que si lo fuera lo haría todo el mundo. Es difícil, muy difícil, por eso no lo hace casi nadie, y por eso quien lo hace consigue lo que parece inimaginable.
Este entrenamiento nos obliga a traspasar la barrera del terror, a superar los límites que la mente nos quiere imponer. El
entrenamiento tiene tres fases: la búsqueda constantemente de la oportunidad, el descubrimiento y el lanzarse a por ella.
UN RECONOCIMIENTO
En la casilla de tu manual de entrenamiento en la que pone «¡He visto una oportunidad y he ido a por ella!»pon un tick
(✓) cada vez que hayas seguido estas tres fases. Recuerda que constantemente aparecen oportunidades para aprender, para ayudar a otras personas, para conocer, para descubrir, para avanzar, para mejorar, para contribuir. Recuerda también que hay toda una parte de tu sistema nervioso, el sistema reticular activador ascendente, que te ayudará a descubrir cualquier oportunidad que esté alineada con tus intereses.
Cuando hayas acumulado cinco ticks,
ten un gesto de reconocimiento y celebración. La capacidad de localizar las oportunidades y aprovecharlas es uno de los rasgos que más diferencian a unas personas de otras. Por eso todo lo que vayas incorporando a tu vida en este sentido te irá convirtiendo en una persona más decidida y capaz.