TERCER LUNES DE PASCUA
Angel EmilioLecturas tomada de la Biblia de Jerusalén
LECTIO DIVINA
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES
Hch 6,8-15
8 Esteban, llenos de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y signos entre el pueblo.
9 Se presentaron algunos de la sinagoga llamada de los Libertos, cirenenses alejandrinos, y otros de Cilicia y Asia, y se pusieron a discutir con Esteban;
10 Pero no eran capaces de enfrentarse a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba Esteban.
11 Entonce sobornaron a unos hombres para que dijeran: «Hemos oído a éste pronunciar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.»
12 De esta forma amotinaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; vinieron de improviso, y le prendieron y le condujeron al Senadrín.
13 Presentaron entonces testigos falsos que declaraban: «Este hombre no para de hablar en contra del Lugar santo y de la Ley;
14 pues le hemos oído decir que Jesús, ese Nazareo, destruiría este Lugar y cambiaría las costumbres que Moisés nos transmitió.»
15 Fijando en él la mirada todos los que estaban sentados en el Senadrín, vieron su rostros como el rostro de un ángel.
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Prisión de Esteban.
SALMO RESPUESTA
Sal 119(118),23-24.26-27.29-30
(R 69[68],10)
Pues el celo por tu casa me devora, y si te insultan sufro el insulto.
23 Aunque los nobles deliberen contra mí, tú siervo medita en tus preceptos.
24 Tus dictámenes hacen mis delicias, tus preceptos son mis consejeros. R
26 Te conté mi vida y me respondiste, enseñame tus preceptos.
27 Indícame el camino hacia sus mandatos y meditaré en todas tus maravillas. R
29 Aléjame del camino de la mentira y dame la gracia de tu ley.
30 He escogido el camino de la lealtad, me conformo a tus disposiciones. R
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Elogio de la ley divina.
EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN
Jn 6,22-29
22 Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar vio que allí no había más que una barca y que Jesús no había montado en la barca con sus discípulos, sino que los discípulos se habían marchado solos.
23 Pero llegaron barcas de Tiberíades cerca del lugar donde habían comido pan.
24 Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún, en busca de Jesús.
25 Al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: «Rabbí, ¿cuando has llegado aquí?»
26 Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque había visto signos, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado.
27 Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quién el Padre, Dios, ha marcado con su sello.»
28 Ellos le dijeron: ¿Qué hemos de hacer para obrar las obras de Dios?»
29 Jesús le respondió: «La obra de Dios es que creáis en quien él ha enviado.»
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Discurso en la sinagoga de Cafarnaún.