Solución al tratar con clientes morosos

Solución al tratar con clientes morosos

Eduardo Fuentes

Cobrar una deuda atrasada es una situación desagradable para muchas personas. Suele ser incómodo debido a la falta de orientación de cómo hacerlo. O para otros, la rabia puede no dar los resultados que se esperan. Pero es importante ver que no todos los negocios, sobre todos los pequeños, se pueden dar el lujo de permanecer sin recibir pagos.

La venta no se cierra hasta tener el dinero en la cuenta, por eso el vendedor es el más interesado en recibir su pago una vez dado el servicio. Es justo por esto que hay que tener la templanza para cobrar: ya hay una parte del trato cumplida, falta la otra.

En caso de no saber manejar la situación, aquí hay diferentes contextos y consejos para tener una actitud asertiva ante ellos:

1)  El cliente es un amigo que trata de aprovechar la relación para ampliar el plazo de pago, o no ve necesario el apuro.

Esta es una situación desagradable de enfrentar con amistades. Lo primero a considerar es que una persona que utiliza esto como excusa, no es buena para entablar una relación personal. Sí o sí, ya la amistad se deteriora al tomar el cliente esta actitud, por lo que no hay que tener miedo a una pérdida personal.

Lo segundo es mantener la calma y no dejarse llevar por las emociones. Para cobrar la deuda, se puede alegar a que precisamente como hay una relación íntima, la idea es no enturbiarla con problemas de negocios. Incluso se puede añadir que como consejo personal, es preferible no manchar el historial crediticio por algo así.

A manera de recomendación, se le pueden mencionar las opciones de los préstamos inmediatos para resolver el asunto de una vez, y que la otra persona lidie con sus problemas financieros sin que afecte la relación.

2)Es imposible contactar con el cliente, no responde llamadas o correos.

Lo primero que hay que hacer es asegurarse de que el establecimiento sigue funcionando. Para eso hay que:

  1. Mandar una carta certificada por correspondencia tradicional.
  2. Consultar a otros proveedores si han recibido sus pagos.
  3. Buscar en el expediente otros datos de contacto.

Si todo está en orden y simplemente es un tema de evasión, queda comenzar a exigir el pago de la deuda por todos los medios posibles: correspondencia al domicilio, redes sociales, correo y teléfono personales.

Siempre hay que mantener la profesionalidad y no perder el control de las acciones. Es preferible ofrecer opciones como los préstamos sin preguntas, a amenazas con algún despacho jurídico. Hay que tener en mente que el objetivo es cobrar, no amedrentar, por lo que es mejor dar soluciones que quejas.


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