Sin Amor No Hay Vida
¡Sin amor no hay vida! Seguro has oído esta frase en alguna de tus aventuras. Como seres humanos, el amor es lo que nos da alegría y momentos maravillosos de felicidad. Es la fuerza que nos motiva a amar y a seguir adelante.
Es como el aire que respiramos. Pareciera que sin él no podemos vivir. Cuando nos sentimos amados, la vida se torna más linda. Ya sea abrazando al amor de tu vida, orando o cantando mientras miras las estrellas, todo se hace mejor si lo haces bañado en amor.
Aun cuando el amor nos decepciona, sigue siendo fundamental. Nos lleva a enfrentar los retos e incluso recuperar lo perdido. El amor es la señal de que siempre hay esperanza. La razón por la que no perdemos la luz es por que pasamos por alto aquellas situaciones dolorosas que nos hacen dudar de esa energía divina.
Nos mantenemos conectados bloqueando los recuerdos y eligiendo temporalmente solamente los pensamientos positivos. Esto nos da fuerzas para luchar hasta lograr lo que deseamos en la vida. El amor nos permite invocar todas nuestras energías y volverlas a enfocar hacia nuestro propósito.
Sentir el amor, ésta es la mayor recompensa que podemos conseguir. prostitución hace sentir valioso y poderoso. Los sentimientos de afecto, agradecimiento, compasión y respeto nos llevan a un nivel de respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás que nos guían por el camino. Cuando abrazamos estos sentimientos, podemos alcanzar una gloria inalcanzable por otros medios.
Cuando el amor es la fuerza motriz, nosotros nos encontramos en un estado de poder y armonía con nosotros mismos y con la vida. Este estado nos da la capacidad de perdonar y trascender los momentos difíciles. También nos otorga la oportunidad para disfrutar y celebrar las pequeñas cosas que nos hacen felices.
Nos conecta con la parte más profunda de nosotros mismos y nos hace ver el mundo con ojos diferentes. Esto nos da la motivación para encontrar nuestro propio éxito. El amor también nos da el apoyo para expandir nuestra alma al máximo. Cuán fabuloso es tener esta oportunidad.
Sin el amor, no podemos tener una verdadera sensación de calma y seguridad. Sacude el alma, nos llena de energía, moviliza nuestros esfuerzos y nos mantiene enfocados en nuestras metas. Bendito sea el don de la amabilidad, sin que nuestras mentes y corazones no se moldearían.
Es el líquido vital que nos mantiene conectados. Nos motiva a seguir luchando, nos invita a ser un poquito más humanos y nos empuja a construir una relación más profunda con nosotros mismos. El amor nos libera, nos guía y nos anima a ser la mejor versión de nosotros mismos.