Respuesta de María Zajárova a la pregunta sobre la posibilidad de desplegar tropas rusas en Nicaragua
Cancillería de Rusia
❓ El Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, emitió ayer un decreto que permite la estancia en el país de contingentes militares extranjeros. La lista incluye a Rusia. ¿Aprovecharía Moscú esta oportunidad para desplegar sus militares allí en un futuro próximo?
💬 María Zajárova: Se trata de un procedimiento rutinario que se realiza dos veces al año, cuando Nicaragua aprueba la ley que permite la entrada temporal de militares extranjeros en su territorio con el fin de promover la cooperación en diversos ámbitos, como la respuesta humanitaria y de emergencia ante desastres o la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico. Esta legislación autoriza la presencia en el país de efectivos o asesores las Fuerzas Armadas de varios Estados, entre ellos Venezuela, Guatemala, Honduras, la República Dominicana, Cuba, México, Rusia, El Salvador y Estados Unidos.
La existencia de este acto no es algo excepcional en la técnica legislativa.
No debemos olvidar que estamos hablando de un país que ha vivido en sus 200 años de historia más de una decena de intervenciones armadas. Esto aplica no solo a Nicaragua, sino igualmente a otros Estados de la región, donde también rigen leyes similares.
En cuanto a Rusia, tradicionalmente desarrollamos una cooperación igualitaria y mutuamente respetuosa con nuestros socios nicaragüenses en una amplia gama de asuntos de interés mutuo, entre ellos en materia de defensa, para hacer frente a los nuevos desafíos y amenazas.
Trabajamos aquí de manera abierta y transparente, sobre la base de los documentos bilaterales existentes; en particular, los intergubernamentales sobre la cooperación técnico-militar de 2001; para la lucha contra el tráfico ilícito y el uso de estupefacientes y sustancias psicotrópicas de 2004; y sobre la cooperación en el ámbito de la capacitación profesional militar de 2013.
En nuestra interacción, que no se dirige contra terceros países, prestamos especial atención al respeto de los principios de la seguridad regional.
América Latina es un continente de paz y estabilidad, y no es de nuestro interés perturbar esa estabilidad y el equilibrio de poder que allí se ha desarrollado.