Rubén Pulido. @rubnpulido

Asunto serio y de extrema gravedad: • Ayer varios vecinos de Cox (Alicante) me trasladaron un suceso de especial gravedad: un inmigrante de origen marroquí, que contaba con una orden de alejamiento vigente, apuñaló con un arma blanca a su pareja, que se encontraba embarazada según varios testimonios. • Desde ayer estoy intentando obtener confirmación oficial del incidente. La Guardia Civil, con educación, me remite a un correo electrónico al que ya he escrito en otras ocasiones y en el que la opacidad es total. El agente que me atendió agradeció mi trabajo, pero me indicó que debía dirigirme directamente a la comandancia. • Esta mañana he contactado también con la Policía Local, pese a las advertencias de algunos vecinos de que «lo tapan todo». Les pregunto si estaba hablando con la persona adecuada y, tras responder que no, me añaden «pero dime». Me identifiquo como periodista, les expongo los hechos y les informo de que los vecinos ya me identificaban al presunto agresor. Les pido una confirmación oficial. • La respuesta fue contundente tras varias preguntas: «Le está hablando el jefe de la Policía, es secreto profesional». Y ahí terminó la conversación. Ni siquiera ante la evidencia de que en comentarios públicos los vecinos ya señalan claramente la presunta identidad del agresor. Juraron defender al ciudadano y lo que están haciendo dista mucho de cumplir esa obligación. Cuando las autoridades se niegan sistemáticamente a identificar el origen y las circunstancias de agresiones como esta, no están protegiendo a nadie: están protegiendo un relato. Y mientras eso siga ocurriendo, será imposible atajar un problema que cada vez afecta a más localidades de España. Si no están dispuestos a cumplir con su deber, lo más honesto que pueden hacer es quitarse el uniforme. Porque con esta actitud, lo estan mancillando.
Fuente: Telegram "ViejosTerciosESP"