Los mejores tratamientos caseros para mejorar tu estado de salud y curar dolores, malestar y algunas enfermedades.

Los mejores tratamientos caseros para mejorar tu estado de salud y curar dolores, malestar y algunas enfermedades.


En el mundo occidental hay cada vez más individuos que prefieren no recurrir a la toma de productos farmacológicos cuando padecen algún tipo de afecciones o problemas de salud, para consumir los remedios caseros y naturales de toda la vida.

Es genial que en esta época en los que novedosos avances en el área de la medicina evolucionan cada día haya cada vez más personas volviendo a las antiguas tradiciones y descubriendo la medicina antigua y tradicional y eligiendo las soluciones caseras de toda la vida, realizados básicamente mediante plantas, hierbas y otros condimentos, que se presentan hoy día como la mejor solución para solucionar los males provocados por una vida artificial gobernada por la ansiedad y la falta de ejercicio. 

Es como si el conocimiento popular y tradicional de toda la vida estuviese recobrando en la actualidad la relevancia que debería tener. Y es que si os paráis a pensarlo hay algunas soluciones naturales bien conocidas que llevan cientos de años dando muy buenos resultados y que han servido de base para varios productos de la cosmética y farmacología moderna, como es por ejemplo el empleo de la hoja de Aloe Vera para tratar las quemaduras solares en la piel.

Naturalmente optar por el uso de remedios naturales para tratar dolencias o patologías no quiere decir dejar de acudir al doctor o no hacer caso de sus instrucciones.

Las soluciones caseras son ideales sobre todo para curar aquellas molestias para las que no acudiriamos al doctor, como la tos seca, un leve catarro o un dolor de cabeza no demasiado intenso y puntual, que son afecciones para las que normalmente nos auto medicaríamos con aspirina, ibuprofeno u otros medicamentos, sin control médico alguno.

La elección de este tipo de tratamientos implica vivir la vida de una forma bastante más sana y de una manera más cercana a nuestra madre naturaleza, aunque vivamos inmersos en la gran ciudad.

Esta forma de enfocar la medicina y la salud es de sobra conocida y utilizada en la sociedad china, que lleva miles de años tratándose con su medicina tradicional, con acupuntura, hierbas, plantas, y otros remedios naturales no invasivos, obteniendo muy buenos resultados en la salud de sus pacientes. 

¿Qué podríamos curar con remedios caseros?

Son muchísimas las variedades de hongos, hierbas y plantas con los que la naturaleza nos ha obsequiado, además de otros condimentos beneficiosos para nuestra salud que son de origen animal como los huevos, la miel, etc. Este enorme abanico de posibilidades hace que podamos curar muchas de las enfermedades o problemas de salud más comunes de manera natural y casera.

Limón, té, valeriana, espinacas, clara de huevo, perejil, Aloe vera, nueces, propóleo, jengibre, cúrcuma, son parte de una enorme lista de condimentos naturales usados para poder hacer remedios caseros para la tos, para la ansiedad, para el dolor de garganta, para los gases, para el dolor de muelas, para el estreñimiento, para tratar quemaduras, y para muchísimas más molestias, lesiones, dolores o enfermedades. 

Por todo esto, los tratamientos hechos en casa nos son muy útiles para atajar muchos problemas moderados de salud que asoman de manera habitual

¿En qué momento tendríamos que hacer uso de los remedios caseros? 

Como bien decíamos arriba, deberíamos curar con remedios caseros y soluciones naturales, aquellas molestias o enfermedades que no necesitan una visita consulta médica, y que de manera normal trataríamos con medicinas de parafarmacia o fármacos que no requieren receta del doctor

Beneficios de el uso de remedios caseros.

Son unos pocos los motivos por los que se deberían emplear de este tipo de remedios. Para comenzar son opciones económicas, porque podemos usar condimentos de casa, ya sean plantas en nuestra terraza o cualquier condimento de nuestra despensa. Además son más naturales y menos invasivos que los fármacos habituales, y por tanto son menos dañinos para la salud y tienen menos efectos posteriores.