REVISTA DE PRENSA
Revista de prensa rusa - Servicio Global de TASSMoscú reacciona a las noticias sobre los planes de Washington de desplegar armas espaciales en órbita. Donald Trump calificó de prometedoras las negociaciones indirectas con Irán en Nueva York, aunque los expertos son muy escépticos. EE.UU., Dinamarca y Groenlandia firmaron un acuerdo de cooperación en el campo de defensa que permite a Washington expandir su presencia militar en esa estratégica isla. TASS le ofrece estos y otros temas que son noticia en los medios rusos.
Izvestia: EE.UU. y la OTAN impiden la reanudación del diálogo nuclear
Las declaraciones de EE.UU. sobre el despliegue de armas espaciales en órbita no contribuyen a crear un clima favorable para las negociaciones sobre el control de los arsenales nucleares, aseguró al periódico Izvestia el representante permanente de Rusia ante la ONU en Ginebra, Guennadi Gatílov. La expansión de la práctica de las misiones nucleares conjuntas de la OTAN, así como el aumento no transparente de los arsenales estratégicos de Reino Unido y Francia, también tiene un impacto negativo. Los expertos consideran que las negociaciones sobre un nuevo acuerdo en la esfera nuclear ahora son poco probables, y la complejidad de los problemas no hace más que aumentar.
Siete meses después de la finalización del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas Ofensivas (START III) en febrero, el sistema de seguridad mundial se enfrenta a nuevos desafíos. El diplomático ruso afirmó que Francia y Reino Unido, descuidando sus propios principios de cumplimiento de la transparencia en la esfera nuclear, se han embarcado en un desarrollo turbio de sus arsenales estratégicos. La práctica desestabilizadora de realizar 'misiones nucleares conjuntas' dentro de la OTAN también se está expandiendo, se están introduciendo ciertos nuevos esquemas de disuasión que aumentan los riesgos de proliferación de armas nucleares.
Anteriormente, Troy Meink, secretario de la Fuerza Aérea de EE.UU., destacó que Washington posee armas orbitales para controlar el espacio. Los medios de comunicación occidentales sugirieron que se trataba de medios de guerra electrónica, y no de armas cinéticas. El espacio exterior es una de las áreas del proyecto estadounidense Cúpula Dorada (Golden Dome) para crear un sistema de defensa antimisiles de varias capas.
Las declaraciones de EE.UU. han puesto en peligro los esfuerzos internacionales para prevenir una carrera armamentística en el espacio, advirtió Dmitri Stefanóvich, investigador del Centro de Seguridad Internacional del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales E.M. Primakov de la Academia de Ciencias de Rusia. Añadió que las negociaciones sobre un nuevo acuerdo en el ámbito nuclear son ahora poco probables. Al mismo tiempo, el número de cuestiones complejas sobre las cuales es necesario buscar compromisos han aumentado significativamente, enfatizó el experto.
Por su parte, Pável Anísimov, subdirector del Instituto de Relaciones Internacionales y Ciencias Política de la Universidad Estatal Humanitaria de Rusia, estima que es posible que en un futuro próximo se intente acordar, al menos temporalmente, limitaciones y mecanismos de prevención de crisis. Tras la aparición de los sistemas orbitales de EE.UU., el control de armas nucleares ya no puede tomarse por separado de las cuestiones de defensa antimisiles, espacio y medios no nucleares de alta precisión, resaltó el especialista.
Al mismo tiempo, los contactos entre Rusia y EE.UU. continúan en diferentes niveles, en particular, los presidentes de los dos países mantienen conversaciones telefónicas con regularidad. El ministro de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov y el secretario de Estado Marco Rubio sostuvieron una reunión el 23 de septiembre en Nueva York durante la semana de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sin embargo, actualmente no existe un diálogo específico sobre estabilidad estratégica; su reanudación depende de si Washington reconoce la necesidad de mejorar las relaciones con Moscú, comentó el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov.
Kommersant: EE.UU. obtiene el control parcial de Groenlandia
El 22 de septiembre, en una ceremonia celebrada en Nueva York, al margen del periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, EE.UU., Dinamarca y Groenlandia firmaron un acuerdo de cooperación en el campo de defensa que permite a los estadounidenses expandir su presencia militar en esa isla danesa de importancia estratégica y la hace prácticamente inaccesible para los países no occidentales. Esto no era lo que el presidente de EE.UU., Donald Trump, deseaba, ya que aspiraba convertir a Groenlandia en un territorio estadounidense. Sin embargo, no es seguro que hubiera logrado tan rápidamente obtener garantías tan amplias de Dinamarca y su autonomía si no hubiera exigido más.
Groenlandia sigue siendo una región autónoma danesa, pero el documento firmado otorga a EE.UU. derechos tan amplios que es bastante posible hablar de su control parcial sobre la isla.
Entre otras cosas, EE.UU. recibe el derecho de modernizar y expandir la base espacial militar de Pituffik (anteriormente base aérea Thule), así como la creación de dos nuevas instalaciones en Narsarsuaq y Mestersvig. Además, el acuerdo abre la posibilidad legal de desplegar bases militares adicionales mediante un procedimiento acelerado.
Aleksánder Yermakov, investigador del Centro de Seguridad Internacional del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Rusia, explicó en un artículo para el periódico Kommersant que Washington decidió expandir nuevamente su actividad militar en la isla tras un largo periodo de reducción gradual (que alcanzó su punto máximo en las décadas de 1950 y principios de 1960).
En Narsarsuaq y Mestersvig, en su opinión, se construirán pequeñas bases de aeronaves de patrulla y drones diseñados para controlar el Atlántico Norte y el Ártico, aunque no se puede excluir otra actividad, incluida la colocación de armas de ataque o sistemas de defensa antimisiles. Ahora es difícil de predecir, pero sin duda se está debatiendo la modernización de los sistemas de vigilancia espacial ultraterrestre. Durante las últimas décadas, la base sirvió principalmente para este propósito.
En cuanto a la base de Pituffik, el nuevo tratado contiene una línea separada que señala que las partes están de acuerdo en colocar elementos del sistema de defensa antimisiles de nueva generación Cúpula Dorada (Golden Dome) creado por decreto de Donald Trump. "Tal vez esto se refiere al despliegue de misiles, ya que es poco probable que una simple modernización de radares requeriría un artículo aparte en el acuerdo", estima el especialista.
"Para EE.UU., el establecimiento de aviones de patrulla y drones de largo alcance allí podría ser útil para controlar la Ruta Marítima del Norte y, más ampliamente, el Ártico. Y para garantizar la defensa aérea de la isla y los accesos a EE.UU., la instalación de infraestructura para el despliegue más frecuente y prolongado de cazas", argumentó el analista.
Izvestia: ¿Qué esperar de la reanudación de los contactos entre EE.UU. e Irán?
La reunión de los representantes de Irán y EE.UU. en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) es poco probable que ponga fin a la confrontación, consideran expertos entrevistados por el diario Izvestia y, por el contrario, advierten sobre el riesgo de una escalada. Las conversaciones de tres horas, según Donald Trump, se desarrollaron "muy bien", aunque el propio presidente estadounidense no estuvo presente en ellas. Asimismo, el mandatario no ha moderado su duro discurso contra Teherán y contempló tanto la conclusión de un acuerdo como la "destrucción" de la nación persa. Sin embargo, Teherán, a pesar de las amenazas, se mantiene firme. Las autoridades iraníes están de acuerdo en abrir el estrecho de Ormuz solo después del levantamiento inmediato del bloqueo marítimo estadounidense, el desbloqueo de los activos congelados con el pago de indemnizaciones y el cese de la guerra "en todos los frentes".
Los contactos entre EE.UU. e Irán en la AGNU fueron los primeros después de la ruptura total de la tregua de junio. El equipo negociador estadounidense incluyó al enviado especial del presidente Steve Witkoff y al yerno de Trump, Jared Kushner. La parte iraní estuvo representada por el ministro de Asuntos Exteriores Abás Araqchi. No obstante, no hubo contactos directos entre los diplomáticos, la reunión fue indirecta con mediadores de Catar, los cuales estuvieron haciendo de enlaces que iban y venían entre las delegaciones a lo largo del día.
Los analistas consultados por el periódico no esperan un avance de las reuniones en Nueva York. Por sí mismos, los contactos son positivos, ya que reducen temporalmente el grado de tensión, aseguró Elena Supónina, especialista en estudios orientales y relaciones internacionales. Sin embargo, según la experta, es improbable que lleguen a una solución duradera debido a la profunda desconfianza mutua y las diferencias fundamentales de las partes.
En la ronda actual, cada uno tiene sus propios objetivos pragmáticos. Para Teherán, esta es una demostración de su disposición al diálogo, afirmó el politólogo Ígor Pshénichnikov. Mientras que, para Donald Trump las negociaciones permiten mostrar a los votantes estadounidenses al menos un progreso mínimo en la línea de política exterior antes de las elecciones de medio mandato al Congreso, añadió.
Por su parte, el politólogo Aleksánder Karguin aseveró que actualmente no existe ninguna posibilidad de un acuerdo real. En su opinión, los puntos del memorándum de Islamabad firmado en el verano boreal por las partes prácticamente no se cumplieron. La única excepción fue la breve apertura del estrecho de Ormuz, debido a intereses puramente pragmáticos: Teherán necesitaba reanudar las exportaciones de petróleo y Washington necesitaba reducir los precios del combustible. Sin embargo, ahora el tránsito está nuevamente bloqueado, y las partes están esperando quién será el primero en hacer concesiones.
Según Pshénichnikov, Trump no puede salir del conflicto, ya que esto significaría la capitulación de la Casa Blanca. Sin embargo, tampoco puede continuar con una campaña prolongada. Dado que las condiciones de Teherán siguen siendo inaceptables para Washington, el analista no descarta que después de las elecciones al Congreso en noviembre, la confrontación puede estallar con una nueva fuerza y convertirse en una crisis regional a gran escala.
Nezavisimaya Gazeta: Corea del Sur acuerda invertir miles de millones de dólares en EE.UU.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, se reunió con el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, al margen del 81.º periodo de sesiones de la AGNU en Nueva York. El diálogo, como deseaba el inquilino de la Casa Blanca, se centró en la supuesta inversión de Seúl en la economía estadounidense por 350.000 millones de dólares a cambio de reducir los aranceles de importación a los productos surcoreanos. Entre otros temas que discutieron los dos presidentes se encontraba la posible reanudación de los contactos de Trump con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un.
Además, en las conversaciones se abordaron el tema del suministro de combustible a los submarinos nucleares, así como el deseo de Corea del Sur de obtener el consentimiento de EE.UU. para que Seúl obtenga el control sobre las operaciones de combate durante una guerra. Aunque no hay hostilidades en la península de Corea desde 1953, EE.UU. continúa manteniendo un contingente militar de aproximadamente 18.000 personas en Corea del Sur, que sería la columna vertebral de la agrupación combinada si la guerra se reanudaría. Esta situación no responde a los intereses del Gobierno del Partido Demócrata que llegó al poder en 2025, el cual juega con el sentimiento nacionalista en la sociedad.
En una conversación con el periódico Nezavisimaya Gazeta, Aleksánder Vorontsov, jefe del departamento de Corea y Mongolia del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia, señaló: "Esta es una larga historia. Según el acuerdo existente entre EE.UU. y Corea del Sur, concluido en la década de 1950, EE.UU. mantiene el mando de los Ejércitos combinados de EE.UU. y Corea del Sur durante la guerra. Cuando los demócratas de Corea del Sur están en el poder, como ahora, afirman que 'esto infringe la soberanía del país, no podemos comandar nuestras tropas en nuestra tierra'. Así que quieren que Corea del Sur reciba el mando operativo de sus tropas. Los estadounidenses antes no estaban entusiasmados con esto. Y Trump, por el contrario, considera que los aliados deberían pagar más a EE.UU. por su protección y, si es posible, deberían protegerse a sí mismos. Sobre la base de esta posición, está más orientado constructivamente a los deseos de Corea del Sur".
El mandatario surcoreano también señaló que la reunión de Trump con el presidente chino, Xi Jinping, podría contribuir al desarrollo de las relaciones de Corea del Sur con China.
Asimismo, aseguró a Trump que esperaba su ayuda para establecer las relaciones con Corea del Norte. Trump respondió que ayudaría, recordando que ha forjado buenas relaciones con el líder norcoreano, Kim Jong-un, aunque no hay confirmación de que haya contactos establecidos entre ambos. Solo hay una declaración del presidente estadounidense de que está de acuerdo con reunirse con el líder de Corea del Norte y espera celebrar una reunión. Si realmente se está trabajando en esta dirección, la transferencia parcial a Seúl del liderazgo sobre el grupo combinado estadounidense-surcoreano puede ser parte de un intento de crear un buen telón de fondo para una cumbre con el líder norcoreano.
Rossiyskaya Gazeta: ¿Qué sucede en el mercado de inmuebles y por qué Moscú necesita un nuevo edificio dominante?
La construcción de rascacielos en el mundo se ha ralentizado. Si antes se construían edificios para tener fama o romper récords, ahora solo quedan proyectos económicamente razonables. Al mismo tiempo, los expertos estiman que Moscú podría beneficiarse de un nuevo referente: un edificio emblemático de entre 800 y 900 metros de altura.
En total existen 2.594 edificios por encima de los 200 metros, de los cuales 256 son los llamados superaltos de 300 metros y más, indicó Oleg Bogdán, director creativo de la oficina de arquitectura Genpro, en el debate 'Moscow City 30: Evolución en la altura', que tuvo lugar en la Universidad Estatal de Construcción de Moscú. 222 ciudades en 52 países tienen al menos un edificio por encima de los 200 metros. El edificio más alto es el rascacielos Burj Khalifa en Dubái (828 metros). Pero pronto perderá la primacía: en 2028, Arabia Saudí debería completar la torre Jeddah de más de un kilómetro (1.008 metros) de altura.
Rusia en este contexto no está ajena a esta tendencia. Lakhta Center en San Petersburgo (462 metros) es el edificio más alto de Europa, la torre Federation Tower en la ciudad de Moscú (373,7 metros) ocupa el segundo lugar, y sólo en el tercero está el rascacielos de Varsovia (310 metros).
Moscú es una de las 10 ciudades del mundo por el número de edificios por encima de los 300 metros.
Ahora en la capital rusa se están construyendo más rascacielos que en todos los países europeos, afirmó el fundador del canal de Telegram Skyscrapers Vasili Solomin. En Moscow City se están construyendo casi tantas torres como ya existen. Es decir, en 2-3 años, el número de rascacielos en el centro de negocios se duplicará. Pero aún más rascacielos se están construyendo en la capital fuera de esa área.
El creciente número de rascacielos en City de Moscú y sus alrededores incluso estropean la silueta del distrito de negocios, puede perder su aspecto de 'postal', señaló el arquitecto jefe de Gorproject, Filip Nikándrov. Para evitar que esto suceda, la capital necesita un nuevo edificio megadominante, un edificio más alto, un rascacielos emblemático de 800-900 metros de altura.
Los proyectos dejaron de crearse únicamente con fines de relaciones públicas, afirma el experto. La rentabilidad se tiene cada vez más en cuenta. Para 2025, 114 proyectos de rascacielos en todo el mundo se habían paralizado, una cifra récord. Los proyectos con una demanda real de espacio son los que sobreviven, explicó Bogdán.
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