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Revista de prensa rusa - Servicio Global de TASS


El acuerdo sobre la tregua en Libia parece tener un futuro ensombrecido. Diversos actores libaneses se ven descontentos con el pacto marco que el Gobierno del país árabe e Israel alcanzaron en Washington. Mientras, Alemania baraja volver al servicio militar obligatorio tras 15 años de pausa. Esta iniciativa encuentra poca aceptación entre los jóvenes, según recientes sondeos. TASS le ofrece estos y otros temas que son noticia en los medios rusos.


Medios: El acuerdo de paz en Líbano está en cuestión


El acuerdo marco de alto el fuego en Líbano del 26 de junio corre riesgo de quedar bloqueado ya en sus inicios porque una parte de los principales actores libaneses ya se niega a aceptarlo. El presidente del Parlamento del país árabe, Nabih Berri, declaró que estos acuerdos no serán aceptados por la parte libanesa porque, a su juicio, el documento no garantiza los derechos de Beirut. A su vez, el líder del movimiento chií Hezbolá, Naim Kasem, calificó el acuerdo libanés-israelí de "capitulación" y prometió que sus combatientes continuarán la resistencia armada contra los militares israelíes hasta su retirada completa del sur de Líbano.

El principal logro de las negociaciones y del acuerdo consiste en que Israel y Líbano consiguieron ponerse de acuerdo sobre el futuro de dos zonas fronterizas, donde se aplicará un programa piloto de retirada del Ejército de la nación hebrea y de sustitución de sus unidades por las FF.AA. libanesas. No obstante, resulta evidente que Israel conservó la libertad de acción frente a Hezbolá ya que los protocolos secretos del acuerdo prevén el derecho israelí a actuar "tanto contra amenazas emergentes como contra amenazas directas".

La aplicación del acuerdo marco del alto el fuego en Líbano dependerá en gran medida de Hezbolá, cree Liudmila Samárskaya, investigadora del Centro de Estudios de Oriente Medio del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales E.M. Primakov de la Academia de Ciencias de Rusia. Además, la experta cree que sigue sin estar claro cómo podrá el Ejército libanés garantizar el control de su territorio e impedir la actividad antisraelí, mientras que Israel, por lo visto, no piensa mantener el control de la zona de amortiguación y preferiría tener en la frontera, como mínimo, fuerzas neutrales, y no a un actor abiertamente hostil.

Las partes del conflicto no cumplirán las condiciones del acuerdo de Washington, opina el investigador principal del mismo centro, Nikolái Sújov. En su opinión, por ahora el Ejército libanés no dispone de recursos ni capacidades para desarmar a Hezbolá, aunque probablemente intentará imitar este proceso. Mientras, el propio movimiento chií, en el mejor de los casos, podría entregar como chatarra parte de sus armas ligeras obsoletas, pero no está dispuesto a satisfacer plenamente las exigencias de Israel por razones de orgullo.

Al mismo tiempo, Sújov considera que el riesgo de una nueva guerra civil en Líbano es inexistente, ya que la sociedad actual difiere significativamente de la de finales del siglo XX. "En este momento Israel ocupa parte del territorio de un país vecino, de donde expulsó a la población local y lleva a cabo una destrucción total de la infraestructura civil para impedir el regreso de sus habitantes. Para Tel Aviv no es imprescindible anexionar formalmente estos territorios, le basta con conservarlos bajo su control para gestionar los recursos hídricos y las tierras fértiles de la región", explicó el experto.


Vedomosti: ¿Cómo la falta de los resultados de Anchorage cambiará el conflicto en Ucrania?


El presidente de Rusia, Vladímir Putin, subrayó la necesidad de la liberación definitiva de Donbás y Nueva Rusia y recordó que, en la cumbre celebrada en la ciudad estadounidense de Anchorage en agosto de 2025, junto con el presidente de EE.UU., Donald Trump, no se alcanzó ningún tipo de acuerdo sobre Ucrania. También puso en duda que los líderes europeos pudieran convencer a Trump de cambiar de postura respecto a Ucrania y expresó la disposición de Moscú a reanudar el diálogo con Washington tras el fin de la fase más intensa del conflicto iraní. Después de la reunión en Anchorage, las autoridades rusas insistían en la necesidad de retirar las FF.AA. de Ucrania del territorio de la República Popular de Donetsk, pero no mencionaban en ese contexto las partes de las regiones de Jersón y Zaporozhie controladas por Kiev, que Moscú incluye en Nueva Rusia.

Rusia sigue fiel a sus posturas básicas, que abarcan todo Donbás y las zonas que controla, así como la continuación de las negociaciones sobre las cuestiones restantes, explicó el redactor jefe de la revista Russia in Global Affairs, Fiódor Lukiánov. Este dice que se mantiene el planteamiento conforme al cual cada nuevo intento de diplomacia tendrá lugar en condiciones peores para Ucrania y con crecientes exigencias por parte de Moscú. En cuanto al papel de EE.UU. como mediador en la solución del conflicto ucraniano, en la etapa actual Washington no está particularmente interesado en la diplomacia, entre otras cosas porque no tiene una idea clara de cómo debería terminar la guerra y oscila en función de la coyuntura del momento. "En Moscú se traza una diferencia evidente entre EE.UU. que, pese a todas las limitaciones, sigue demostrando cierta capacidad de flexibilidad con el fin de impulsar la diplomacia, y Europa, que mantiene una posición inquebrantable de 'ninguna concesión a Rusia'", subrayó este analista. Aclaró que Washington, a diferencia de Bruselas, puede desempeñar un papel en el arreglo político-diplomático, pero su participación será auxiliar. "No se ha de esperar de Trump y de su equipo una contribución decisiva al arreglo. Dicho en términos sencillos, simplemente no lo consideran tan necesario", afirmó.

La principal conclusión que se desprende del discurso del presidente ruso es que es falso el discurso promovido por Europa y Kiev sobre un cambio de rumbo de las hostilidades a favor de Ucrania, destacó el subdirector del Centro de Estudios Integrales Europeos e Internacionales, Dmitri Súslov. El experto explicó que la declaración sobre la intención de Rusia de liberar Donbás y Nueva Rusia constituye una señal para Trump. "Si EE.UU. renuncia a sus propuestas presentadas en Anchorage, Moscú también renunciará a los compromisos a los que estaba dispuesta entonces", aseveró. Al mismo tiempo, la mediación estadounidense sigue siendo relevante, pero solo a condición de que la Administración de Trump no adopte la visión de los europeos y de las autoridades ucranianas. "En este momento no puede haber ningún otro mediador por parte de Occidente, aparte de Trump", subrayó Súslov.

A su juicio, la propia Administración de Trump aún no ha definido completamente su posición negociadora. Por un lado, existe el punto de vista de los 'halcones', promovido por el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent. Por otro, está la postura del enviado especial Steve Witkoff y del yerno de Trump, Jared Kushner, y del vicepresidente James Vance. "La posición definitiva de EE.UU. se formará en base a un análisis objetivo de la situación en el campo de batalla. En interés de Rusia está convencer a Trump y a su equipo de que el relato impulsado por los europeos y los ucranianos no tiene nada que ver con la realidad. Precisamente en eso se centró ayer Vladímir Putin", resumió el especialista.


Izvestia: Las autoridades de Alemania preparan al país para el servicio militar obligatorio


Alemania, 15 años después de haber suspendido el servicio militar obligatorio, vuelve a encontrarse ante una encrucijada histórica, ya que la falta de voluntarios para las FF.AA. se ha vuelto crítica. El presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento, Thomas Rowekamp, advirtió que, si no se logra reclutar suficientes voluntarios para la Bundeswehr, el país se verá obligado a volver al servicio militar obligatorio ya en 2027, y que la decisión definitiva deberá adoptarse a más tardar el 31 de julio de ese año, pese al fuerte rechazo que esta idea suscita en la sociedad alemana, especialmente entre los jóvenes.

En diciembre de 2025, el Parlamento aprobó la Ley de Modernización del Servicio Militar, que entró en vigor el 1 de enero de 2026. La medida no restableció el reclutamiento clásico, pero sí creó un mecanismo que puede conducir a ello. La nueva ley prevé tres elementos clave. En primer lugar, un sondeo obligatorio de todos los jóvenes de 18 años, tanto hombres como mujeres, que desde comienzos de 2026 reciben una carta de la Bundeswehr con un código QR que da acceso a un cuestionario en línea para evaluar su motivación, aptitud física y disposición a servir. En segundo lugar, se introduce el registro militar obligatorio y el reconocimiento médico: a partir de julio de 2027 todos los hombres nacidos en 2008 y años posteriores deberán inscribirse y pasar una revisión médica. En tercer lugar, se fijan objetivos cuantitativos, ya que la ley establece para 2026 una plantilla de entre 186.000 y 190.000 militares, y si esta cifra no se alcanza sobre una base voluntaria, el Parlamento podrá activar un "reclutamiento según las necesidades".

La principal razón por la que Alemania baraja volver al servicio obligatorio es la aguda escasez de voluntarios. Rowekamp comentó que la Bundeswehr necesita un 50% más de militares de los que tiene actualmente, pero los jóvenes no se apresuran a alistarse. Los primeros resultados del sondeo confirman el problema. De casi 300.000 cuestionarios enviados, solo 530 destinatarios se comprometieron a realizar servicio militar voluntario en 2026, y aunque aproximadamente uno de cada cinco mostró cierto interés, la cifra real de reclutas sigue siendo muy baja.

El analista político Maksim Reva recordó que el 31 de julio de 2027 el Parlamento deberá decidir en última instancia si mantiene un Ejército basado en voluntarios o si activa la opción del reclutamiento obligatorio. "Queda algo más de un año. En este tiempo las FF.AA. deberán demostrar si el sistema voluntario puede garantizar el aumento necesario de personal. Algo que por ahora desmienten las cifras. En caso de que Alemania vuelva al servicio obligatorio, se trataría de uno de los giros más significativos en su política de defensa desde el fin de la Guerra Fría, pero el Gobierno se enfrentaría no solo a retos logísticos y organizativos, sino también a un amplio rechazo por parte de la generación joven, que sería la más afectada por esa decisión", alertó el especialista.


Medios: El volumen comercial ruso podría alcanzar casi un billón de dólares


El volumen del comercio exterior de Rusia en 2026 podría aumentar alrededor de un 10% y acercarse al billón de dólares, según analistas encuestados por el Banco de Rusia. Las exportaciones de bienes y servicios se estiman en unos 525.000 millones de dólares y las importaciones en torno a 420.000 millones. El principal motor para el incremento de los ingresos será la venta de crudo, aunque la dinámica dependerá en gran medida de la evolución del conflicto en Oriente Medios y de la situación en el estrecho de Ormuz.

Vladímir Yeriomkin, investigador del laboratorio de estudios estructurales de la Academia Presidencial rusa, explicó que las expectativas de crecimiento del comercio exterior se apoyan en la subida de los precios del petróleo por los cortes de suministros a través de Ormuz debido al nuevo repunte del conflicto en la región. En determinados momentos las marcas Brent y Urals superaron los 110 dólares por barril, pero tras la firma del memorándum de 60 días las cotizaciones bajaron rápidamente. Y el 29 de junio, a las 15:00 GMT el Urals se situaba en 58,5 dólares y el Brent en 73 dólares por barril. 

Al mismo tiempo, no se trata solo de un choque energético, ya que también han crecido los volúmenes físicos de comercio. El presidente de la Asociación de Exportadores e Importadores y socio director de Lex Alliance, Artur Leer, señaló que se ha producido una expansión notable en el complejo agroindustrial, en el sector de servicios de alta tecnología, en la industria médica y en el segmento de procesamiento avanzado de productos. Además, han mejorado sensiblemente los indicadores de la maquinaria. 

Entre los principales socios comerciales de Rusia el líder indiscutible sigue siendo China. En los cinco primeros meses del año el comercio bilateral aumentó casi un 23%, hasta unos 110.000 millones de dólares, con Rusia exportando principalmente petróleo, gas natural, carbón, cobre, madera, combustibles y mariscos, e importando automóviles, equipos, maquinaria industrial y especializada, juguetes infantiles y bebidas alcohólicas.

India también figura de manera estable entre los mayores socios de Rusia, tras haber incrementado de forma significativa las compras de crudo y productos petrolíferos rusos en los últimos años, precisó la economista Olga Gogaladze. Además, Moscú mantiene estrechas relaciones con Ankara, que asegura la logística y suministra una amplia gama de bienes. Los países de la Comunidad de Estados Independientes, ante todo Bielorrusia y Kazajistán, siguen siendo socios clave en la industria y el comercio y aportan una contribución sustancial al volumen total del intercambio.

Para acelerar el crecimiento del comercio exterior ruso hace falta ampliar las exportaciones a los países amigos de Asia y África, así como a los socios de BRICS y de la Unión Económica Euroasiática no solo en el ámbito del petróleo y el gas, subrayó la analista principal de Freedom Global, Natalia Milchakova. La experta considera que cabe intensificar la cooperación en los ámbitos de la energía nuclear, metales, alimentos y tecnologías verdes.


Kommersant: El dólar se alejó de su máximo trimestral


La moneda rusa puso fin al ciclo de debilitamiento de junio. El tipo de cambio del dólar se alejó del máximo de tres meses y en las operaciones extrabursátiles del 29 de junio bajó hasta unos 77 rublos por dólar. Esto les permitió a los especuladores fijar parte de los beneficios acumulados gracias al cierre del periodo fiscal y al aumento de la venta de ingresos de exportación. En los próximos días, las ventas de divisas volverán a reducirse, mientras que el Banco de Rusia incrementará sus compras. Sin embargo, los participantes del mercado esperan que el tipo se mantenga entre los 75 y los 80 rublos por dólar.

Durante la semana del 22 al 28 de junio el rublo se devaluó con rapidez. El dólar cotizó a 78,87 rublos, es decir, 5,9 rublos más que al inicio de la semana, lo que supuso el crecimiento más acelerado de la divisa estadounidense en cuatro años. "Cualquier movimiento fuerte va acompañado de correcciones", recordó el analista jefe de Sovcombank, Mijaíl Vasíliev. Este añadió que el efecto se vio reforzado por las ventas activas de divisas de los exportadores ligadas al pago de impuestos.

Analistas advierten que, al menos a comienzos de mes, los factores fundamentales para el rublo seguirán siendo desfavorables. Así, el precio del crudo ruso, que en abril y mayo se situaba en 87–95 dólares por barril, cayó hacia finales de junio hasta unos 50 dólares. Esto implica una reducción de los ingresos de exportación en julio y agosto. 

A partir del 7 de julio, la influencia de las compras de divisas del Banco de Rusia disminuirá, ya que, debido a la caída de los precios del petróleo, el Ministerio de Finanzas se verá obligado a reducir el volumen de divisas que adquiere en el mercado. Vasíliev explica que el monto de estas operaciones pasará de los actuales 9.900 millones de rublos diarios a unos 6.500 millones, por lo que las compras del ministerio volverán a desempeñar un papel secundario en la formación del tipo de cambio. "El rublo ya ha superado la fase principal de la tendencia a la devaluación y, en adelante, el dólar se mantendrá entre los 75 y los 80 rublos", estima el analista del banco Zenit Vladímir Evstiféyev.


/TASS no se responsabiliza por los materiales citados en esta revista de prensa/ 


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