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Revista de prensa rusa - Servicio Global de TASS


Moscú observa cierto acercamiento de las posturas de Washington y Bruselas en el tema del conflicto ucraniano y resalta que lo que se acordó en Anchorage y lo que se propone hoy, son enfoques muy distintos. Expertos afirman que conversaciones que tienen lugar entre Israel y Líbano sin la participación de Hezbolá en este diálogo, apenas conllevará un resultado deseado. TASS le ofrece estos y otros temas que son noticia en los medios rusos. 


Vedomosti: Es evidente el acercamiento de EE.UU. y Europa sobre Ucrania, pero Rusia no renuncia a la diplomacia


El tema de las complejas interacciones en las relaciones entre Rusia, EE.UU. y los países europeos en la nueva etapa del conflicto ucraniano centró los discursos y comentarios de los representantes de la diplomacia rusa en las Lecturas Primakov, inauguradas el 23 de junio en Moscú. Este foro reúne a políticos, economistas y diplomáticos a nivel mundial. El tono lo marcó el asesor del presidente de Rusia Yuri Ushakov que intervino en la parte inaugural y se refirió a los resultados de la cumbre del Grupo de los Siete (G7) que tuvo lugar a mediados de junio en Francia. Su declaración conjunta, firmada también por el presidente de EE.UU., Donald Trump, llama a aumentar el suministro de armas a Ucrania e introducir nuevas sanciones contra el sector ruso de combustibles y energía.

Ushakov estableció una comparación directa entre los 'entendimientos de Anchorage', es decir, cierto consenso sobre los principios de arreglo en Ucrania alcanzado entre Vladímir Putin y Donald Trump en su cumbre en Alaska en agosto de 2025, y los últimos acontecimientos. "En la mencionada reunión del G7, ellos, los europeos, hicieron todo lo posible para que Occidente volviera a pronunciarse de manera consolidada a favor de la continuación de la guerra hasta el último ucraniano, para que Anchorage quedara en el olvido", alertó el consejero. 

El tema fue retomado por los viceministros de Asuntos Exteriores Aleksánder Grushkó y Serguéi Riabkov. Grushkó hizo un balance provisional de la falta de disposición de Bruselas a entablar un diálogo con Rusia. Al mismo tiempo, de sus palabras se desprendía que Moscú, por un lado, está preparada para ese tipo de contactos, pero, por otro, plantea algo parecido a condiciones previas. "Intentar crear condiciones de paz mediante la entrega de armamento al régimen de Kiev es un camino directo hacia la escalada", señaló Grushkó.

La cumbre del G7 demostró un nivel bastante alto de solidaridad aliada dentro de la OTAN, considera el director del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Rusia, Fiódor Voitolovski. En todo caso, al menos en palabras, Trump manifestó su disposición a aproximar la postura de EE.UU. a la de los europeos, lo que, desde luego, no puede dejar de causar decepción. No obstante, subraya el experto, esto no es en absoluto una sorpresa. Trump necesita mostrar a sus aliados europeos que puede adoptar una posición dura respecto a Rusia y, a cambio, obtener de ellos un mayor apoyo en lo relativo a Irán. "Pero, en realidad, una cosa son las palabras y otra, la práctica diplomática. Habrá que observar con mucha atención qué ocurre a continuación", señaló.

Además, este especialista afirma que en Washington realmente hay muchos representantes de lo que podría llamarse el Estado profundo que no desearían la conclusión del conflicto en Ucrania por medios diplomáticos.

La cumbre de Putin y Trump en Anchorage fue importante, pero, debido a la presión por parte de los europeos y a los problemas de política interna en EE.UU., Trump no consiguió implementar los entendimientos alcanzados allí, explica Vladímir Pávlov, investigador del Instituto de Estudios Internacionales del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO). El especialista considera que, por ahora, es prematuro hablar de un cambio completo de posición por parte de Trump.


Izvestia: Israel no está interesado en una tregua a largo plazo con Líbano


Las discrepancias en torno el estatus del movimiento chií Hezbolá siguen siendo el principal obstáculo para un alto el fuego en Líbano. Las consultas de tres días que comenzaron en Washington con la mediación de EE.UU. por ahora ponen de manifiesto una profunda división: Beirut insiste en la retirada de las tropas israelíes, mientras que la nación hebrea exige el desarme del grupo y el derecho a llevar a cabo operaciones en el sur del país. Al mismo tiempo, el memorándum temporal entre EE.UU. e Irán prevé la congelación de las hostilidades en las fronteras libanesas.

En Washington comenzaron consultas diplomáticas de tres días entre Líbano e Israel con la mediación de EE.UU. Las partes debaten la reducción de la tensión, pero sus posiciones están muy alejadas. Beirut exige la retirada de las tropas israelíes del sur del país. El presidente de Líbano, Joseph Aoun, declaró que no aceptará nada menos que el fin de la "ocupación israelí" de la parte sur del país. A su vez, el Estado hebreo insiste en el desarme de Hezbolá y reclama el derecho a actuar contra amenazas en el territorio libanés.

El analista político Aleksánder Karguin considera que unas negociaciones de este tipo no tienen un objetivo claro y alcanzable. Al mismo tiempo, el proceso se lleva a cabo por iniciativa del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump. "En general, Israel sostiene que no lucha contra Líbano, sino contra Hezbolá. El propio Gobierno libanés también tiene problemas con Hezbolá. Por eso, las negociaciones precisamente entre Israel y Líbano no son del todo sustantivas", señaló el analista.

Israel realmente separa al Gobierno libanés de Hezbolá. Al mismo tiempo, el propio grupo sigue siendo una fuerza autónoma que Beirut simplemente no es capaz de controlar. Una normalización plena en los términos de Israel es imposible sin resolver por completo este problema, coincide Grigori Lukiánov, investigador del Centro de Estudios Árabes e Islámicos del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia. Considera que la nación hebrea está interesada en una tregua con Líbano, pero no en una tregua con Hezbolá.

"Hasta que el Estado libanés, por sí solo, en cooperación con los países árabes o con Estados Unidos, no resuelva el problema de Hezbolá en la forma en que lo entiende la dirigencia político‑militar israelí, no habrá, desde el punto de vista de Israel, ninguna paz en las condiciones que satisfarían a Líbano", subrayó el experto.

Irán vincula la cuestión libanesa con un acuerdo con EE.UU. y de esa manera actúa a favor de Hezbolá, que en gran medida sirve como su instrumento, considera Karguin. Si no se logra un acuerdo sobre Líbano, también fracasará el acuerdo entre EE.UU. e Irán.


Vedomosti: ¿Cambió la actitud de las monarquías arábigas hacia EE.UU. tras la guerra con Irán?


El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, por primera vez desde la suspensión de las hostilidades en Oriente Medio, emprende una gira de dos días por países de la región. Tiene previsto discutir los detalles del memorándum entre EE.UU. e Irán con funcionarios de Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait, el curso de las negociaciones entre ambos países, así como las condiciones para garantizar el paso sin obstáculos de los buques por el estrecho de Ormuz, informó el Departamento de Estado. Además de las reuniones bilaterales, Rubio también planea reunirse con representantes del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (además de EAU, Kuwait y Baréin, lo integran Arabia Saudí, Catar y Omán).

En las negociaciones, Rubio probablemente propondrá a sus aliados árabes un reforzamiento de la cooperación en la industria de defensa, supone Alekséi Yurk, investigador del Centro de Estudios Norteamericanos del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Rusia. EE.UU. y Arabia Saudí planean poner en marcha la producción de drones similares a los Shahed iraníes, así como debaten la fabricación conjunta de municiones para los medios de defensa antiaérea (tanto misiles como drones interceptores de desarrollo estadounidense‑ucraniano Merops o sus análogos), añadió el experto.

Además, prosigue el experto, en las negociaciones Rubio intentará restablecer la confianza en Washington por parte de las monarquías del golfo Pérsico. Esta tarea es de especial importancia en el contexto del afán de estas por diversificar sus vínculos exteriores, que en las condiciones de la reconfiguración de la posguerra solo se intensificarán, señala el especialista.

Yurk afirma que la política exterior de la Casa Blanca está subordinada principalmente a objetivos económicos. Sin duda, espera de los países árabes inversiones para atar más estrechamente sus Estados a EE.UU. en los ámbitos de la economía, el comercio y la tecnología.

La guerra entre EE.UU. e Irán en el golfo Pérsico cambió la tónica de las relaciones entre los países árabes productores de petróleo y Washington, reconoce el investigador principal del Centro de Estudios Árabes e Islámicos de la Academia de Ciencias de Rusia, Borís Dolgov. Opina que esto ocurrió después de que la infraestructura militar estadounidense, durante el conflicto, se convirtiera de factor de contención de Teherán y garante de seguridad en un factor de riesgo.


Izvestia: El trabajo de Afganistán en la OCS quedó bloqueado


Afganistán no puede participar plenamente en el trabajo de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) debido a las objeciones de uno de los miembros de la organización, declaró el representante especial del presidente ruso para Afganistán, Zamir Kabúlov. Expertos consideran que, teniendo en cuenta el conflicto no resuelto con Pakistán, se trata precisamente de Islamabad, mientras que dificultades adicionales las crea la propia estructura de la OCS. En la organización aún persiste la confusión con las distintas categorías de participantes, en particular, los estatutos de observadores y socios todavía no están unificados. Como resultado, Kabul permanece en una posición suspendida. Este callejón diplomático sin salida complica también la normalización de las relaciones con Pakistán. En los recientes enfrentamientos con ese país, fallecieron alrededor de 1.000 personas. Rusia también trata de contribuir a la estabilización de la situación, en 2026, representantes del movimiento Talibán participarán en las reuniones del Formato de Moscú sobre Afganistán, añadió Kabúlov.

"Por supuesto, les gustaría convertirse en participantes de pleno derecho. Formalmente lo son, pero debido a las objeciones de uno de los miembros de la OCS, donde todas las decisiones se toman por acuerdo, este proceso aún no se ha puesto en marcha", explicó Kabúlov. "Todos los demás miembros de la OCS, de una forma u otra, mantienen contactos y cooperan con los afganos. Estoy seguro de que dentro de algún tiempo esto sucederá", agregó.

El representante presidencial ruso no mencionó países concretos, pero es evidente que el principal oponente de Afganistán dentro de la alianza hoy es Pakistán. Fuentes admiten que Islamabad realmente puede estar bloqueando una cooperación más estrecha de Afganistán con la OCS.

"Es poco probable que los pakistaníes apoyen a Afganistán en la OCS. Y no se trata siquiera de los enfrentamientos en la frontera, sino de que los problemas clave de seguridad siguen sin resolverse, y precisamente por culpa de la parte afgana. Esta es la posición oficial de Pakistán", reslata Gleb Makarévich, investigador del Centro de la Región Indopacífica del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales E.M. Primakov de la Academia de Ciencias de Rusia.

Por supuesto, hubo intentos de resolver el conflicto, y el último se remonta a la región china de Xinjiang. Ya en abril se celebraron allí consultas con la mediación de Pekín, que pusieron en marcha el denominado 'proceso de Urumqi'. Es cierto que, por ahora, esto se parece más a unas conversaciones sobre futuras negociaciones, ya que las partes, en esencia, solo confirmaron la necesidad de un acuerdo diplomático y de renunciar a la escalada, enfatizó la investigadora principal del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia, Natalia Zamaráyeva.

En cuanto a la OCS en su conjunto, y no solo a China, la organización podría ayudar a resolver las discrepancias entre Pakistán y Afganistán únicamente si las partes acudieran a sus socios, considera Nikolái Siláyev, investigador principal del Instituto de Estudios Internacionales de MGIMO.


Rossiyskaya Gazeta: ¿Cómo repercutiría la disminución de los precios de petróleo?


El alto el fuego y las negociaciones entre EE.UU. e Irán han hecho caer las cotizaciones del petróleo más de un 20% desde comienzos de junio. El descenso puede continuar y, en ese caso, inevitablemente se reflejará en los ingresos fiscales de petróleo y gas en el presupuesto ruso, que dependen directamente de los volúmenes de producción de crudo y de su precio de exportación en dólares. Las cotizaciones del crudo Brent bajaron de 80 dólares por barril, y junto con ellas cayeron también los precios del petróleo ruso, que se vende con descuento respecto al Brent. Hasta el 90% de los ingresos petroleros y gasísticos procede de la extracción de petróleo.

Un efecto positivo puede venir de un debilitamiento del rublo, dado que el cálculo de los impuestos se realiza en función del precio del barril en dólares. El analista de Finam Nikolái Dúdchenko señaló que cierto debilitamiento del rublo ya se observa: el tipo del dólar ha aumentado más de un 5% desde principios de junio. La desescalada en Oriente Medio amplía además el margen de maniobra del Banco de Rusia en materia de política monetaria y crediticia.

Según el profesor de la Universidad Financiera del Gobierno de Rusia Valeri Andriánov, la caída del Brent por debajo de 80 dólares por barril y el aumento simultáneo del descuento del Urals pueden provocar una depreciación del rublo. En primer lugar, los ingresos por exportaciones de las grandes compañías petroleras empezarán a disminuir, y es muy probable que la reducción de los volúmenes de divisa que entra en el país se refleje en el mercado bursátil ruso a finales de verano. En segundo lugar, si el precio del Urals baja hasta el nivel fijado en el presupuesto, 59 dólares, o por debajo, el Ministerio de Finanzas dejará de vender yuanes del Fondo Nacional de Bienestar para apoyar al rublo y pasará a comprarlos, lo que también privará al rublo de apoyo.

El incremento de la producción de petróleo también puede apoyar los ingresos petroleros y gasísticos del presupuesto, más aun teniendo en cuenta que Rusia sigue estando muy por debajo de su cuota en el marco del acuerdo OPEP+ (formato ampliado de la Organización de Países Exportadores de Petróleo). En mayo, el país produjo 9 millones de barriles por día frente a una cuota de 9,7 millones de barriles por día. Según la OPEP, el potencial de crecimiento de la producción de crudo en Rusia este año se sitúa en 400.000‑450.000 barriles diarios, mientras que, según el pronóstico de la Agencia Internacional de la Energía, la producción rusa no aumentará, sino que disminuirá en 180.000‑200.000 barriles por día.

A juicio de Andriánov, el crecimiento de la producción se ve frenado por restricciones logísticas para la exportación y por la reducción del consumo por parte del sector nacional de refinado. Por ello, mucho dependerá, en primer lugar, de si se logra evitar nuevos ataques contra la infraestructura rusa de exportación y, en segundo lugar, de si en condiciones del endurecimiento de las sanciones será posible asegurar un número suficiente de buques tanque para transportar el crudo ruso.

En cuanto al descuento aplicado al petróleo ruso, el restablecimiento de las sanciones estadounidenses, así como la normalización de la situación en Oriente Medio, favorecerán su nuevo aumento, consideran expertos. Según la estimación del director general de la empresa DA‑Consulting, Daniil Tiun, el descuento podría ampliarse ahora en otros 2‑4 dólares por barril.


/TASS no se responsabiliza por los materiales citados en esta revista de prensa/



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