REVISTA DE PRENSA
Revista de prensa rusa - Servicio Global de TASSMOSCÚ, 21 de abril. /TASS/. Buenos Aires y Tel Aviv estrechan vínculos interestatales ante supuesta presencia de fuerzas proiraníes en América Latina. Una nueva ronda de negociaciones entre Washington y Teherán parece cada vez más improbable, al mismo tiempo que Suiza, Turquía y EAU se ofrecen como anfitriones para acoger las consultas en torno a Ucrania. Mientras tanto, expertos rusos evalúan los resultados de las elecciones en Bulgaria y advierten que el nuevo Gobierno en Sofía no debería suscitar expectativas desproporcionadas en Moscú. TASS le ofrece estos y otros temas que son noticia en los medios rusos.
Medios: Las exigencias de EE.UU. amenazan con romper el alto el fuego con Irán
La situación en Oriente Medio se ha recrudecido con la reciente incautación de un buque iraní por las fuerzas estadounidenses, algo que Teherán percibe como una violación del alto el fuego a punto de expirar. Según expertos entrevistados por Izvestia, las diferencias fundamentales siguen obstaculizando un acuerdo entre las partes, principalmente debido a la renuencia de EE.UU. a tener en cuenta los intereses de Irán en lo que respecta a su programa nuclear y su política regional. La crisis actual en torno a las negociaciones bilaterales es sistémica y no puede resolverse sin abordar las diferencias fundamentales, opina el experto en relaciones internacionales Hadi Isa Dalul.
A su vez, el analista iraquí Safaa al Asam cree que Irán se muestra reacio a discutir las propuestas estadounidenses, ya que implican concesiones significativas en materia de seguridad nacional y soberanía.
Dadas las circunstancias, la situación en Oriente Medio se encamina hacia una nueva ola de violencia, advirtió Vladímir Sazhin, investigador principal del Centro de Estudios de Oriente Medio de la Academia de Ciencias de Rusia, en una conversación con Vedomosti. Este considera que los líderes iraníes interpretan los intentos de Trump de forzar las negociaciones como una estrategia para ganar tiempo antes de lanzar nuevos ataques contra el país persa.
Otro obstáculo para la reanudación del diálogo entre EE.UU. e Irán es la total desconexión entre las posiciones de ambas partes, indica Sazhin. Si bien parte de la élite iraní, agrupada en torno al presidente Masud Pezeshkian, está interesada en llegar a un compromiso, los sectores más intransigentes son quienes actualmente ejercen la mayor influencia en el país, afirma el experto. "Al mismo tiempo, la postura del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica es difícil de considerar indiscutible debido a la actual crisis económica en el país persa. No obstante, las fuerzas moderadas, ante la incertidumbre externa actual, encuentran difícil tomar la iniciativa en las negociaciones con EE.UU." resumió el entrevistado.
Izvestia: Suiza se ofrece como sede para una nueva ronda de conversaciones sobre Ucrania
Las autoridades de Suiza pueden organizar rápidamente nuevas conversaciones sobre la solución del conflicto en Ucrania, aseguró a Izvestia el ministro de Asuntos Exteriores del país alpino, Ignazio Cassis. La reunión más reciente entre Rusia, EE.UU. y Ucrania tuvo lugar los días 17 y 18 de febrero en Ginebra. Anteriormente, las partes se habían reunido en dos ocasiones en Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, los expertos consideran improbable que se celebren nuevas reuniones sobre Ucrania en un futuro próximo, dado que Washington se centra en Irán y Cuba, mientras que Kiev no cumple con la exigencia de Moscú de retirar sus tropas de Donbás, y Rusia actualmente no ve sentido en reunirse bilateralmente con representantes ucranianos.
Tras las conversaciones en Suiza, surgieron rumores de que Moscú insiste en retomar las conversaciones en EAU. La razón principal es que Rusia no considera a Berna un actor neutral, explicó Iván Loshkariov, profesor de Teoría Política en el Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú.
Al mismo tiempo, la celebración de la próxima ronda de conversaciones en EAU también se ha vuelto improbable debido al conflicto con Irán. Por otro lado, las autoridades de Turquía, otro país donde ya se celebraron conversaciones sobre Ucrania en el pasado, han intensificado sus esfuerzos en este campo.
"Turquía sigue pareciendo el lugar más adecuado para reanudar las negociaciones ruso-ucranianas, dado que celebrarlas en las monarquías del golfo Pérsico se ha vuelto inseguro. Ankara misma parece ser un mediador relativamente fiable, ya que mantiene canales de comunicación tanto con Kiev como con Moscú", señaló Tigrán Meloyán, analista del Centro de Estudios Mediterráneos de la Escuela Superior de Economía.
De acuerdo con Natalia Yeriómina, profesora de la Universidad Estatal de San Petersburgo, las negociaciones sobre Ucrania se reanudarán tarde o temprano, ya que todas las partes están interesadas en ello. Sin embargo, no todos los participantes están dispuestos a llegar a un acuerdo. Kiev y Bruselas, por ejemplo, pretenden utilizar el proceso de negociación para obtener un respiro. Al mismo tiempo, el politólogo prevé que la participación de Washington se haga más visible ante la proximidad de las elecciones de mitad de mandato en noviembre en EE.UU., dado que Donald Trump necesita algún logro en política exterior. A su vez, Rusia no abandona el diálogo, pero necesita acuerdos concretos. En estas circunstancias, Moscú continúa persiguiendo sus objetivos militarmente, con la esperanza de que la presión acabe obligando a Ucrania a acatar las condiciones demandadas.
RBK: El conflicto con Irán empuja la economía global hacia la recesión
En su informe de abril, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la escalada en Oriente Medio podría desencadenar una crisis energética y que, en circunstancias desfavorables, el crecimiento económico mundial en 2026 se ralentizaría hasta el punto de la recesión, señala la agencia RBK.
Al respecto, Vladímir Yeriomin, investigador principal del Instituto de Economía y Finanzas Mundiales, considera que la naturaleza de la difícil situación actual, de prolongarse, será similar a la crisis del petróleo de 1973, cuando el embargo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) provocó un fuerte aumento de los precios del crudo. La situación difiere de la crisis de 2008, cuando el impacto no proviene del sistema bancario, sino del sector real, a través de la energía, la logística y la geopolítica. A diferencia de la pandemia de COVID-19, los Estados ahora tienen menos margen para implementar medidas de estímulo debido a la alta inflación.
En este contexto, Anna Fediúnina, profesora del Departamento de Economía Aplicada de la Escuela Superior de Economía, señala que una diferencia clave en la situación actual es la fragmentación del panorama económico global. Según la científica, la crisis podría desarrollarse en un contexto de sanciones, alta deuda e inflación, lo que reduce la capacidad de adaptación de los países.
En esa línea, la entrevistada identifica dos fuentes principales de impacto, que son la energía y los alimentos. "La región suministra una parte significativa de los fertilizantes. Las interrupciones en el suministro y el aumento de los precios de los fertilizantes han acentuado el riesgo de un grave deterioro de la seguridad alimentaria, especialmente para los países importadores de fertilizantes y alimentos de Asia y África. El aumento de los precios agrícolas podría intensificarse en el otoño [boreal]", advirtió.
Para Rusia, el efecto a corto plazo de los altos precios del petróleo podría ser positivo, pero un conflicto prolongado podría debilitar la demanda mundial de recursos energéticos, y las interrupciones logísticas podrían afectar a las exportaciones, avisó Sofía Glávina, profesora de la Facultad de Economía de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos.
Izvestia: Israel y Argentina profundizan la cooperación bilateral
Mientras algunos países europeos exigen reconsiderar las relaciones con Israel debido a sus acciones en Oriente Medio, Tel Aviv busca nuevos aliados en otras partes del mundo. El 19 de abril, Argentina y el Estado hebreo firmaron los Acuerdos de Isaac, que prevén conexiones aéreas directas y una lucha conjunta contra el terrorismo. Expertos rusos consideran que se trata de un intento de Israel por convertir a Latinoamérica en un pilar fundamental de su política exterior.
El convenio suscrito busca sentar las bases para ampliar la cooperación entre Israel y los países latinoamericanos en los ámbitos económico, de seguridad y tecnológico, así como para profundizar los lazos diplomáticos y culturales.
La ceremonia de firma tuvo lugar en Jerusalén con la participación del presidente de Argentina, Javier Milei, también promotor de la iniciativa.
Entre las primeras medidas prácticas del acuerdo se encuentra la lucha conjunta contra el terrorismo. Esta sección engloba nueve artículos destinados a prevenir y reprimir la actividad terrorista y a contrarrestar el extremismo. El documento subraya que ambos países consideran necesario coordinar esfuerzos en este ámbito.
Las partes también acordaron establecer vuelos directos entre Israel y Argentina. Actualmente, un viaje entre Tel Aviv y Buenos Aires dura casi dos días debido a las escalas. Se prevé que los vuelos directos comiencen a operar a finales de año, reduciendo el tiempo de vuelo a aproximadamente 16 horas.
Por otro lado, el principal factor atractivo de Israel es el tecnológico. El sector de alta tecnología representa más de la mitad de las exportaciones nacionales, y las ventas de defensa superan los 12.000 millones de dólares anuales. Por su parte, Latinoamérica ofrece a Tel Aviv recursos agrícolas, energía y materias primas, explicó Ígor Rastorgúyev, analista principal de la empresa AMarkets.
En este sentido, cabe recordar que Argentina es uno de los mayores proveedores mundiales de soja y carne de res, y junto con Bolivia y Chile, conforma el llamado Triángulo del Litio, una región con las mayores reservas de litio del mundo. Por lo tanto, la lógica de la nueva alianza es sencilla: tecnologías israelíes en suministro de agua, agricultura de precisión y ciberseguridad a cambio del acceso a los recursos y mercados de la región.
Con todo, es probable que la nueva alianza no se limite solo a Argentina. Según Olga Vereténnikova, vicepresidenta de la firma analítica Borsell, los países de la región pueden dividirse, a grandes rasgos, en dos grupos.
El primer grupo incluye a los candidatos más probables para unirse al nuevo formato: Uruguay, Paraguay y Colombia. Montevideo está interesada en tecnologías para la modernización de la agricultura y la energía. Asunción ya cuenta con experiencia cooperando con Israel en el sector agrícola y busca socios para el desarrollo de infraestructuras y la digitalización. Bogotá, a pesar de las fluctuaciones políticas internas, sigue siendo uno de los países más abiertos de la región a la inversión extranjera y ha mostrado interés en tecnologías de seguridad.
Sin embargo, la lógica del nuevo bloque no se limita a la economía. Según Rastorgúyev, los Acuerdos de Isaac se inclinan principalmente hacia países con Gobiernos de centroderecha y liberales, igualmente preocupados por el creciente poderío iraní en la región. Esto se refiere principalmente a las actividades de estructuras vinculadas a Hezbolá y a las redes de influencia iraníes. En 2025, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, durante una visita a Paraguay, acusó directamente a Venezuela de servir de 'puente' para el acceso de Hezbolá y Hamás a la región.
En este contexto, Israel comenzó a construir sistemáticamente una red alternativa de alianzas. Por ejemplo, Kazajistán se unió a los Acuerdos de Abraham en noviembre de 2025, y Somalilandia lo hizo un mes después. Latinoamérica no es una elección casual en esta estrategia, sino una apuesta deliberada: una región con una población de más de 650 millones de personas, importantes recursos naturales y un panorama políticamente diverso pero manejable, explica Rastorgúyev.
La región podría convertirse en una vía para que Israel reduzca su dependencia de socios tradicionales y se afiance en mercados de rápido crecimiento, coincide Vereténnikova. Esto es especialmente cierto dado que Latinoamérica se caracteriza por una participación política relativamente baja en los conflictos de Oriente Medio.
Medios: Es improbable que la política del nuevo Gobierno de Bulgaria se asemeje a la de Hungría bajo Orban
El político Rumen Radev, a quien muchos medios búlgaros y occidentales sospechan de simpatizar con el Kremlin, ha llegado al poder en Bulgaria, como si quisiera compensar la derrota de Viktor Orban en las elecciones húngaras. Sin embargo, el cambio de Gobierno en Sofía no supondrá alteraciones significativas en la política exterior del país, escribe Nezavisimaya Gazeta.
A primera vista, Radev pertenece al grupo de los llamados 'políticos prorrusos' en Europa, tales como el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, y el saliente jefe de Gobierno húngaro, Viktor Orban. Es cierto que Radev realmente aboga por la reanudación de las relaciones con Moscú y critica la venta de armas a Kiev. Además, sus posturas euroescépticas lo alinean con Fico y Orban. Sin embargo, esta no es la razón por la que los búlgaros votaron por Radev: la agenda anticorrupción de su partido fue decisiva para su victoria.
Al respecto, Nikolái Podchásov, investigador del Centro de Estudios Europeos del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales, señaló que Radev es, ante todo, un político pragmático. "Diría que es el menos antirruso de todos los búlgaros. Radev se presenta como un político búlgaro que, por encima de todo, defiende los intereses nacionales de su país. Si estos intereses radican en mantener un diálogo constructivo con Moscú, entonces eso es lo que hará", explicó el interlocutor del periódico.
Por tanto, no se puede calificar a Radev de prorruso, pero comparado con el ex primer ministro Borisov, parece más adecuado en lo que respecta a las relaciones con Moscú, coincide Aleksánder Kamkin, profesor de la Universidad Financiera del Gobierno de Rusia. El anterior Ejecutivo en Sofía nunca ha ocultado su orientación prooccidental y ha torpedeado repetidamente proyectos conjuntos de infraestructura con Rusia, recordó en una conversación con el diario Vedomosti.
En resumen, Moscú no debería hacerse ilusiones sobre la postura del nuevo líder búlgaro, señala Nikita Gúsev, investigador del Instituto de Estudios Eslavos de la Academia de Ciencias de Rusia. Como jefe de un país financieramente dependiente de Bruselas y Washington, Radev se verá obligado a operar dentro de ciertas limitaciones. No obstante, su elección es un acontecimiento positivo para Bulgaria y para las relaciones ruso-búlgaras, aunque calificarla de 'victoria para Rusia' sería una exageración, concluyó.
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