REVISTA DE PRENSA
Revista de prensa rusa - Servicio Global de TASSMOSCÚ, 14 de abril. /TASS/. El bloqueo del estrecho de Ormuz por EE.UU. amenaza con una crisis global, pero los países de Latinoamérica podrían extraer beneficios de la confrontación entre Washington y Teherán. A su vez, Rusia propone a países amigos tomar medidas conjuntas en materia de seguridad alimentaria y evalúa las posibles consecuencias de las elecciones parlamentarias en Hungría. Mientras tanto, los precios del crudo se mantienen al alza ante la reducción de la producción en los países del golfo Pérsico. TASS le ofrece estos y otros temas que son noticia en los medios rusos.
Medios: ¿Por qué Washington necesita un doble bloqueo del estrecho de Ormuz?
Tras fracasar en su intento de abrir el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, Estados Unidos ha decidido cerrarlo por completo. Al no haber logrado derrotar a Irán solo con la fuerza militar, ahora Washington pretende aplastarlo económicamente, perjudicando incluso a sus aliados, la mayoría de los cuales son importadores de petróleo y productos derivados iraníes.
Según el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), la Armada estadounidense detendrá a todos los buques iraníes, así como a aquellos barcos que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz, si se les detecta haciendo escala en puertos iraníes y zonas costeras del país persa. A su vez, Teherán sigue bloqueando la misma vía marítima por el lado del golfo Pérsico, permitiendo el paso solo a buques de países amigos, tales como Rusia, China, Irak, Pakistán e India.
Un detalle importante es que EE.UU. pretende bloquear por completo las exportaciones de petróleo iraní. No solo no las había obstaculizado anteriormente, sino que el presidente Donald Trump también levantó algunas sanciones estadounidenses al crudo procedente de Irán. Si ahora se bloquean las exportaciones iraníes, el mercado global perderá aproximadamente entre 1,5 y 2 millones de barriles diarios de suministro, además de los 8 millones de barriles de petróleo y sus derivados que ya se echan en falta.
Al respecto, el director del Fondo Nacional de Seguridad Energética, Konstantín Símonov, señaló en una entrevista con Rossiyskaya Gazeta que Irán está siendo simplemente excluido del mercado petrolero, ya que se niega a acatar las reglas estadounidenses. El país norteamericano tiene el poder de bloquear todas las exportaciones de petróleo iraní y persigue claramente su objetivo de dominar los mercados energéticos mundiales. En este sentido, su bloqueo del estrecho de Ormuz se ajusta a este plan, argumentó el experto. Además, este paso es una forma de ejercer influencia sobre China e India, los mayores importadores de hidrocarburos de la región. Sin la autorización estadounidense, el suministro se vuelve imposible. Asimismo, los países exportadores de petróleo y gas en el golfo Pérsico se encuentran en una posición igualmente subordinada, a pesar de ser aliados de EE.UU., ya que no pueden suministrar sus recursos a los compradores sin la autorización estadounidense.
En cuanto al papel de Rusia en la situación, Símonov cree que el beneficio que Moscú obtiene del aumento de los precios del petróleo es a corto plazo. Pero estratégicamente, la crisis representa una desventaja, ya que Rusia también forma parte del grupo de países que no desean comerciar petróleo según las normas estadounidenses. "Somos sus competidores, a quienes no controlan. Por lo tanto, debemos estar preparados para el regreso de las sanciones estadounidenses y una mayor presión sobre Rusia", advierte el experto. Por su parte, el investigador del Centro Ruso para el Análisis de Estrategias y Tecnologías Yuri Liamin declaró al diario Kommersant que la Armada y la Fuerza Aérea estadounidenses se abstendrían de atacar a cualquier embarcación en aguas costeras iraníes, argumentando que hacerlo sería "insensato y arriesgado debido a la amenaza que representan los sistemas de misiles costeros iraníes". "Sin embargo, los petroleros y otros grandes buques mercantes que viajan de Irán a China y otros países, y viceversa, a través del océano Índico, serían altamente vulnerables a la interceptación y el ataque de la Armada estadounidense en altamar", reconoció.
Medios: ¿Qué tipo de relación tendrá Rusia con el nuevo primer ministro de Hungría?
Peter Magyar, líder del partido liberal de derecha Tisza, agradeció a las autoridades rusas y chinas el respeto mostrado hacia la voluntad de los votantes húngaros tras haber ganado con contundencia las elecciones parlamentarias en el país centroeuropeo. "Rusia y China están tan abiertas a la cooperación pragmática como Hungría, porque la geografía es la geografía", argumentó el político, quien el 13 de abril sustituirá a Viktor Orban como primer ministro tras 16 años en el cargo. Poco antes, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que Moscú respeta la decisión de los húngaros y espera continuar manteniendo "contactos pragmáticos" con Budapest.
Para Rusia, la derrota de Orban en Hungría tendrá consecuencias, opina Vadim Trujachov, profesor asociado de la Universidad Financiera del Gobierno ruso. Hungría no interferirá en la adopción de nuevas sanciones contra Rusia ni las suavizará de ninguna manera, vaticinó el analista. Además, Budapest podría rescindir los contratos para la finalización de la central nuclear Paks II, así como la compra de grandes cantidades de gas y petróleo ruso (incluidas las entregas a través del oleoducto Druzhba). "Los políticos europeos, incluidos los húngaros, confían en que el gas ruso pueda sustituirse, aunque no en su totalidad. Y en este sentido, la relación especial ruso-húngara ha terminado", apuntaló el entrevistado.
No obstante, el jefe del Grupo de Estudios Integrales de la Región Báltica del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Rusia, Dmitri Ofitsérov-Belski, sostiene una opinión diferente. No prevé una paralización inmediata de proyectos energéticos clave con Rusia, como la construcción de la central nuclear Paks II, ni un cese en el suministro de hidrocarburos, ya que Hungría actualmente no cuenta con alternativas reales a estas entregas.
En este contexto, Ofitsérov-Belski hace especial hincapié en el papel de Hungría en el enfrentamiento político-militar entre Rusia y la OTAN: debido a su geografía, el país desempeña un papel estratégico, dividiendo el flanco oriental de la OTAN en dos partes, norte y sur, al igual que Eslovaquia. La logística de la alianza y el desarrollo de infraestructuras para el rápido despliegue de tropas dependen de la posición de Budapest. Al respecto, Trujachov cree que el entorno del nuevo primer ministro incluye a 'rusófobos declarados' con quienes tendrá que lidiar. Pero Magyar no es uno de ellos, y, por lo tanto, las relaciones entre Moscú y Budapest se asemejarán a partir de ahora al 'caso europeo promedio', como el de Austria y República Checa, pronosticó.
Al mismo tiempo, el investigador del Instituto de Europa de la Academia de Ciencias de Rusia Mijaíl Vedérnikov sugirió en un comentario a Nezavisimaya Gazeta que las relaciones entre Moscú y Budapest se volverán ahora más pragmáticas. "Es improbable que Hungría decida abandonar de inmediato los recursos energéticos rusos. Si tuviera esa oportunidad, probablemente lo haría, pero el país es rehén de su posición geopolítica. Tendrá que negociar con Rusia en materia de petróleo, gas y energía nuclear. Las declaraciones iniciales del político victorioso sugieren que tiene un enfoque bastante sensato sobre el futuro de las relaciones ruso-húngaras", indicó el entrevistado.
Vedomosti: ¿Qué oportunidades ofrecen las dificultades de EE.UU. en Oriente Medio para América Latina?
La ideología aislacionista de Donald Trump y el concepto de 'EE.UU. primero', con su énfasis en los asuntos internos, no ha sido anulada por la campaña iraní. Sin embargo, ha quedado claro que las ideas que llevaron a Donald Trump a la Casa Blanca se están implementando de forma muy selectiva por el liderazgo estadounidense, dado que los recursos para implementar políticas hegemónicas son limitados.
El entorno inmediato de EE.UU. ocupó un lugar central en la Estrategia de Seguridad Nacional, publicada a finales de noviembre de 2025. El hemisferio occidental figuró como la principal prioridad regional de Washington, y sus objetivos en esta área incluían la estabilidad, la prevención de una presencia hostil extranjera en la región y la expansión de su influencia en la zona.
En este sentido, la Administración de Trump ha dado pasos importantes en América Latina. En primer lugar, llevó a cabo una operación exitosa contra Venezuela en enero, que resultó en el derrocamiento de Nicolás Maduro, seguida de un endurecimiento del embargo contra Cuba. Además, lanzó la iniciativa Escudo de las Américas, mediante la cual pretende expandir su presencia militar y policial en países con Gobiernos ideológicamente afines. Asimismo, la Casa Blanca formuló un concepto aún más ambicioso de la 'Gran Norteamérica', según el cual la seguridad estadounidense debería garantizarse en un amplio radio, desde Canadá y Groenlandia hasta los países cercanos al canal de Panamá.
El cambio de enfoque del hemisferio occidental a Oriente Medio demostró que Washington carece de los recursos necesarios para llevar a cabo una política exterior de compromiso universal. La fuerza naval estadounidense en el Caribe se redujo y el portaaviones USS Gerald Ford fue enviado a Oriente Medio. El mando estadounidense siguió un rumbo similar con el portaaviones USS Nimitz, retirándolo del océano Pacífico, una zona clave en el contexto de la confrontación con China. Finalmente, la actual Administración estadounidense depende en gran medida de figuras prominentes, y el giro de Donald Trump y Marco Rubio hacia Oriente Medio, junto con la menor frecuencia de sus declaraciones sobre los planes estadounidenses en el hemisferio occidental, han reducido las tensiones en la región.
Esta situación abre una ventana de oportunidad para los países latinoamericanos. En esta región sumamente heterogénea persiste la necesidad de al menos mitigar riesgos, si no de afirmar la soberanía propia.
Esto se relaciona con el fortalecimiento del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), el mayor bloque de integración de América Latina. Hace poco, el Gobierno colombiano anunció su intención de elevar su estatus de miembro asociado del grupo a miembro de pleno derecho. La firma de acuerdos de libre comercio del MERCOSUR con la UE y la Asociación Europea de Libre Comercio demuestra que Sudamérica está creando un sistema diversificado de apoyo durante un periodo de inestabilidad global. Finalmente, el Gobierno canadiense ve en el MERCOSUR una oportunidad para contrarrestar la influencia de Washington a través de sus socios sudamericanos. Este hecho, por sí solo, subraya el potencial de Sudamérica para trazar una estrategia de política exterior en busca de soberanía y beneficios. La crisis en Oriente Medio también debería impulsar a los países latinoamericanos a intensificar la búsqueda de fuentes de energía y rutas logísticas alternativas. América Latina es una región prometedora en este sentido. China, fuertemente dependiente del petróleo del golfo Pérsico, probablemente se volverá más activa en la lucha con Washington por sus intereses en el hemisferio occidental. Tras el secuestro de Nicolás Maduro, que supuso un duro golpe para los intereses chinos en la región, Pekín se limitó a medidas políticas y diplomáticas sin tomar contramedidas. Ante el fracaso de las conversaciones entre EE.UU. e Irán en Pakistán y la probable reanudación de las hostilidades, China tiene la oportunidad de defender con mayor firmeza sus intereses en el hemisferio occidental.
Un gesto como el suministro de petróleo a Cuba podría ser un primer paso en esta dirección. La llegada de un petrolero ruso a la Mayor de las Antillas tuvo un gran significado simbólico y demostró que EE.UU. no está dispuesto a crear un nuevo foco de tensión en su frontera sin antes sofocar el conflicto en Irán.
En resumen, América Latina puede ahora beneficiarse de sus ventajas logísticas, sus abundantes recursos minerales y su ubicación estratégica, opina Vedomosti. La situación en Oriente Medio impide a Trump imponer eficazmente las disposiciones de su Estrategia de Seguridad Nacional a sus vecinos. Además, el deficiente desempeño de EE.UU. en Irán podría sembrar dudas sobre la omnipotencia del coloso norteamericano, incluso entre los políticos latinoamericanos más afines a Washington.
Nezavisimaya Gazeta: La piratería marítima a nivel estatal amenaza a Rusia
Los intentos de los países occidentales de tomar represalias militares contra Asia y debilitar y agotar a Rusia han creado una nueva realidad para el comercio internacional, en la que las vías marítimas se han vuelto extremadamente inseguras, indican científicos y economistas rusos. Llegaron a esta conclusión incluso antes de que Donald Trump anunciara el bloqueo del estrecho de Ormuz, que entró en vigor el 13 de abril. El riesgo de ataques a petroleros en el estrecho, y a buques rusos en casi cualquier parte del mundo, ha llevado a las autoridades en Moscú a replantear su estrategia nacional de transporte. Es probable que esta estrategia haga hincapié en los corredores terrestres con los países asiáticos, así como en la restauración de la red nacional de transporte fluvial.
"La lucha de EE.UU. por el control de los recursos petroleros y la logística forma parte de una estrategia para recuperar el liderazgo mundial, que se ha visto cuestionado por el rápido progreso de los países asiáticos", afirma Serguéi Karagánov, director académico de la Facultad de Economía Mundial y Asuntos Internacionales de la Escuela Superior de Economía. Según el interlocutor del rotativo, el mundo actualmente está presenciando una expansión de la piratería estatal en el mar. Las vías navegables internacionales se están volviendo altamente vulnerables en el contexto de la escalada de los conflictos, señala el experto. La respuesta de Rusia a estas nuevas condiciones debe incluir medidas integrales para expandir las rutas de transporte internas, así como aumentar la capacidad de transporte marítimo a lo largo de la ruta logística Norte-Sur.
El bloqueo del estrecho de Ormuz o sus rutas alternativas también afecta a Rusia, para la cual aumentar las exportaciones de energía, alimentos o fertilizantes en estas nuevas condiciones se ha convertido en una empresa arriesgada.
Asimismo, la escalada del conflicto en Oriente Medio está generando riesgos crecientes para los sistemas alimentarios y el comercio, impactando significativamente la seguridad alimentaria mundial, declaró el 13 de abril el vicesecretario del Consejo de Seguridad ruso, Aleksánder Máslennikov. El principal factor que genera riesgos en este ámbito es el cierre del estrecho de Ormuz, que ya ha interrumpido las cadenas de transporte y logística establecidas para alimentos y materias primas. Según estimaciones preliminares, si el estrecho permanece bloqueado durante tres meses o más, los países de la región se enfrentarán a una amenaza para su seguridad alimentaria. "La situación actual, por un lado, supone riesgos para la seguridad alimentaria de la Federación de Rusia, mientras que, por otro, abre oportunidades a largo plazo para los productores agrícolas rusos. A fin de garantizar la seguridad alimentaria, parece fundamental reforzar la cooperación con países amigos (principalmente los Estados miembros de la Unión Económica Euroasiática y los BRICS), incluso mediante la creación de reservas alimentarias conjuntas", sugirió el alto funcionario.
Vedomosti: Los países del golfo Pérsico redujeron su producción de petróleo en un tercio en marzo
En marzo de 2026, la producción de petróleo en los países del golfo Pérsico cayó un 33% en comparación con febrero del año en curso, situándose en 16,5 millones de barriles diarios, calcula Vedomosti, basándose en el nuevo informe de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), publicado el 13 de abril. La demanda mundial de petróleo entre enero y marzo de 2026 promedió 105,7 millones de barriles diarios, mientras que la oferta media fue de 102,9 millones de barriles diarios, según el reporte de la asociación petrolera. En enero y febrero de este año, la oferta mundial de petróleo superó la demanda, pero en marzo el mercado se agotó, señala Dmitri Kasatkin, socio de la consultora Kasatkin Consulting.
Según Kiril Bajtín, director del centro de análisis de renta variable rusa de la empresa BCS World of Investments, el déficit mundial de petróleo en marzo fue de 4 millones de barriles diarios. En cuanto al futuro próximo, Bajtín cree que la situación empeorará en abril y mayo debido al inicio de la temporada alta de consumo de petróleo. A su vez, Kasatkin estima que el déficit actual es de 5 millones de barriles diarios. Por su parte, el analista del banco de inversión Sinara Alekséi Kokin predice que el déficit alcanzará los 7,5 millones de barriles diarios a finales de abril. Actualmente, el crecimiento de la producción mundial de crudo se está produciendo en América del Norte y del Sur, señalan Kasatkin y Kokin. En este sentido, los precios actuales están impulsando el aumento de la extracción de petróleo de esquisto en EE.UU. y la producción en altamar en Brasil y Guyana, puntualizó uno de los entrevistados.
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