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Expertos analizan cuánto duraría el alto el fuego entre Washington y Teherán y si podría traducirse en un acuerdo sostenible. Mientras el país persa goza de una relativa pausa, Israel no deja de bombardear Líbano, que no fue incluido en la tregua. Por otra parte, en Cuba se agrava la crisis energética con la rotura de varias centrales termoeléctricas. Algunos miembros de la comunidad internacional proveyeron asistencia a la isla, pero esta no resuelve el problema del todo. TASS le ofrece estos y otros temas que son noticia en los medios rusos.
Medios: ¿Será duradera y sostenible la tregua entre EE.UU. e Irán?
Teherán y Washington evalúan de manera distinta el carácter de la tregua alcanzada. Donald Trump y su entorno hablan de una victoria sobre Irán. En Teherán, por el contrario, afirman haber vencido a EE.UU. En consecuencia, las listas de posibles condiciones para un arreglo tienen en gran medida un carácter mutuamente excluyente.
El alto el fuego de dos semanas podría ser indefinido, afirma Iliá Vaskin, investigador del Centro de Estudios de Oriente Medio, el Cáucaso y Asia Central de la Escuela Superior de Economía. Por un lado, la Administración de Trump ya desató en dos guerras en pleno proceso de negociaciones. Por otro, esta guerra en particular puede ser una conmoción demasiado fuerte para Trump y puede obligarlo a actuar con más cautela en el tema iraní, continúa el experto. Al mismo tiempo, la tregua le permite a la nación persa salvar las apariencias y presentarse como vencedor, dice Vaskin.
"Si Irán resiste y sigue desarrollándose, se convierte en una fuerza regional de peso, que todos deberán tener en cuenta. Hasta qué punto cambiará su propio rumbo y qué tipo de liderazgo surgirá allí, se irá viendo sobre la marcha", subrayó el editor jefe del diario Russia in Global Affairs, Fiódor Lukiánov.
El cese el fuego muestra que EE.UU. no alcanzó los objetivos fijados en el conflicto con Irán, afirma el experto militar Iván Konoválov. Esos objetivos no eran militares, sino políticos y económicos, pero que se alcanzaban mediante medios militares. Sin embargo, quedó claro que ni EE.UU. ni Israel contaban con recursos militares suficientes para lograrlos. Por ello, en este momento incluso puede decirse que Irán obtuvo una victoria militar, simplemente al resistir los golpes del país más poderoso del mundo y de su principal aliado regional, resalta este especialista.
El vicepresidente de la Asociación de Diplomáticos de Rusia y profesor de la Escuela Superior de Economía, Andréi Baklánov, dice que, pese al alto nivel de escalada, este tipo de conflictos por regla general terminan en negociaciones. Sin embargo, cree que la situación actual se distingue por una postura más dura de Irán. El experto destaca que Teherán está interesado no en una pausa a corto plazo, sino en alcanzar un acuerdo estable e integral que excluya la posibilidad de volver a una agravamiento cíclico.
Medios: Israel reanudó sus ataques a gran escala contra Líbano
Líbano quedó fuera del acuerdo entre Irán y EE.UU. y respaldado por Israel. En este contexto, aparecen cada vez más señales de que Tel Aviv pretende conseguir un control a largo plazo del sur de Líbano, creando allí una zona de amortiguación similar a la de la Franja de Gaza.
Kamrán Gasánov, experto de la Universidad Financiera del Gobierno de Rusia, opina que mucho dependerá de hasta qué punto quede debilitado Irán como resultado de la actual crisis. Si las negociaciones entre Washington y Teherán fracasan, Israel aprovechará el momento para asestar el golpe más fuerte posible a Hezbolá. "En este caso, Israel puede ampliar la operación terrestre. Y Líbano corre cada vez más el riesgo de convertirse para Israel en una 'segunda Franja de Gaza', un territorio que Tel Aviv intentará mantener bajo control militar permanente, alegando la necesidad de proteger el norte del país", considera el analista.
Sin embargo, ese escenario también tiene otra cara de la moneda. Las Fuerzas de Defensa de Israel corren el riesgo de quedar atrapadas en combates prolongados en las zonas densamente pobladas del sur de Líbano, del mismo modo que ya ocurrió en la Franja de Gaza.
No obstante, añade Gasánov, ese escenario no es inevitable. También permanece el factor de la presión internacional, ante todo por parte de EE.UU. Si Washington decide que la presencia de Israel interfiere con sus propios acuerdos con Irán o desestabiliza la región, la Casa Blanca podría insistir en la retirada de las tropas israelíes del sur de Líbano.
A pesar de la tregua, la nación hebrea intenta reservarse el derecho de actuar de manera independiente en el vecino Líbano, estima Kiril Semiónov, experto del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia. Además, dice que esto debe convertirse para los israelíes en un premio de consolación ya que, si Washington y Teherán pueden proclamar cada uno su propia victoria, las autoridades israelíes no pueden hacerlo. "Es evidente que, en la guerra, Israel no alcanzó sus objetivos y no doblegó a Irán, por eso, en estas circunstancias, intenta al menos afianzarse en el sur de Líbano", explica.
Izvestia: ¿Acerca la tregua con Irán la vuelta del diálogo sobre Ucrania?
Rusia no demorará la reanudación de las negociaciones trilaterales sobre Ucrania, prometió el enviado especial del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso Rodión Miróshnik. Expertos consideran que han aumentado las posibilidades de reactivar las conversaciones sobre el tema ucraniano. No se descarta que en un futuro próximo una delegación estadounidense visite Rusia. Sin embargo, cabe esperar resistencia por parte de Europa, Kiev y los partidarios estadounidenses de la guerra.
"La reducción de la tensión en Oriente Medio efectivamente crea una limitada ventana de oportunidades para volver a la agenda diplomática en torno a Ucrania. Pero aquí no existe una relación directa. La parte rusa indica directamente que estos temas solo están vinculados de forma indirecta", señala el subdirector del centro del Instituto de Economía Militar Mundial y Estrategia de la Escuela Superior de Economía, Nikolái Nóvik.
Andréi Kortunov, experto del Club Internacional de Debate Valdái, considera que, si la tregua en Oriente Medio no se torpedea, la próxima ronda de negociaciones trilaterales podría celebrarse ya en mayo. "La atención de Trump puede volver a centrarse en el conflicto en Ucrania y los negociadores que, al parecer, estarán en Islamabad en los próximos días, si tienen éxito, podrán volver a ocuparse del expediente ruso-ucraniano. Pero esto solo será posible con la condición de que ahora las negociaciones con Teherán se desarrollen con éxito y las partes no se pelean, ya que está claro que esos 10 puntos que la parte iraní presentó a EE.UU., difícilmente pueden ser aceptados por Washington, al menos en su totalidad", subrayó.
Muchos países europeos se oponen a un tratado de paz que tenga en cuenta los intereses de Rusia. Kiev también resiste y Vladímir Zelenski rechaza la condición de retirar las tropas ucranianas de Donbás.
"Las negociaciones trilaterales EE.UU.-Rusia-Ucrania se estancaron a finales de febrero no tanto por el aumento de la tensión en Oriente Medio, sino por la ausencia de concesiones territoriales por parte de Ucrania, en particular, sobre la cuestión de la retirada de las FF.AA. de Ucrania de Donbás", explica Tigrán Meloyán, analista del Centro de Estudios Mediterráneos de la Escuela Superior de Economía.
RBK: Las consecuencias de la tregua entre Irán y EE.UU. para el sector petrolero
La tregua en el conflicto entre EE.UU. e Irán hizo caer los precios del petróleo y del gas por las expectativas de apertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, expertos prevén que el déficit en el mercado persistirá y que los precios seguirán siendo altos.
"La probabilidad de una caída de los precios hasta los niveles previos al conflicto, los 60 dólares por barril, nos parece extremadamente baja debido a la necesidad de reponer las reservas utilizadas durante el conflicto y al probable deseo de los consumidores clave de ampliar su colchón de seguridad ante la alta posibilidad de problemas con los suministros. Esto creará una demanda adicional", señaló la analista principal de la empresa de gestión Pérvaya, Anna Butenko.
Dado que la infraestructura de varios países de Oriente Medio sufrió daños, no cabe esperar un rápido aumento de la oferta de petróleo, considera la analista principal de Freedom Finance Global, Natalia Milchakova.
Si los suministros a través del estrecho de Ormuz se restablecen por completo, las cotizaciones petroleras podrían volver gradualmente a los niveles observados antes del inicio del conflicto, en torno a los 75 dólares por barril, estima Elena Kozhújova, analista de Veles Capital. Sin embargo, para recuperar plenamente los volúmenes de suministro de la región podrían hacer falta meses, por lo que los precios del petróleo se mantendrán elevados, alrededor de 100 dólares por barril al menos durante varias semanas, pronostica esta analista. Si la tensión geopolítica vuelve a aumentar, los precios podrían situarse otra vez por encima de los 100 dólares por barril.
"Cualquier nueva etapa de escalada respaldará los precios del petróleo y del gas, lo que indirectamente también apoyará al sector ruso de petróleo y gas", afirma la jefa del departamento de análisis de acciones de Finam, Natalia Malyj.
Milchakova considera que es poco probable que el precio del crudo Urals baje hasta los niveles de enero, ya que con alta probabilidad China sustituirá el petróleo de Oriente Medio por crudo ruso y no estadounidense. India actuará del mismo modo, dado que el déficit temporal en el mercado mundial del petróleo se mantendrá y, por lo tanto, la demanda de petróleo ruso seguirá siendo alta, concluye la experta.
Izvestia: ¿Qué salvará el sistema energético de Cuba y quién podría ayudar?
Los cubanos pasan a diario hasta 18 horas sin electricidad. Los hospitales siguen funcionando, pero con limitaciones: la energía alcanza solo para los procedimientos vitales. En La Habana los cortes son regulares, aunque no hay un apagón total, contaron al periódico Izvestia diplomáticos rusos. La situación se agravó tras el accidente en la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras el 6 de abril. Expertos alertan que la reparación tardaría semanas. En estas circunstancias, Cuba podría pedir ayuda a Rusia, que ya asistió a la isla con petróleo en marzo. La cuestión energética podría abordarse en junio. La Habana recibió una invitación para participar en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, pero todavía no ha respondido, comentó la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova.
"Se instalaron paneles solares en los hogares de varias familias con niños con discapacidad que necesitan suministro eléctrico las 24 horas, en maternidades, residencias de ancianos, orfanatos, en varios hospitales y en algunas entidades bancarias y oficinas de tramitación de documentos", indicó una fuente anónima.
El director de desarrollo de la empresa de ingeniería Enérguiya Plus, Pável Máryshev, explicó que la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras funciona con fuelóleo, el derivado más simple del refinado del petróleo. Sin embargo, si este proceso se realiza de forma incorrecta, puede deteriorarse la calidad del fuelóleo. A corto plazo, esto provoca la obstrucción de las bombas, lo que imposibilita el funcionamiento de la instalación. Existe además otra amenaza: el elevado contenido de azufre en el combustible. Esto puede conducir a una detonación incontrolada, subrayó Márishev.
Antes de comenzar la reparación, es necesario enfriar la caldera, y eso llevará más de un día, hasta 36 horas, explica el experto. Analistas creen que la reparación completa puede tardar una semana o incluso más. "Si se tiene en cuenta que 36 horas es solo el tiempo de enfriamiento, y que la avería en sí no resulte de las más críticas, se puede hablar de varios días, de dos a siete, para eliminar por completo el fallo y volver a poner la central en servicio", señaló el profesor de la Universidad Financiera del Gobierno de Rusia Serguéi Tolkachov. "Si el daño es grave o surgen dificultades con las piezas de repuesto, los plazos pueden aumentar considerablemente", asevera.
Cuba no dispone de reservas propias de piezas de repuesto, por lo que la paralización puede prolongarse durante semanas, considera Máryshev. Todo se ve agravado por el hecho de que las centrales eléctricas de Mariel, Renté y Nuevitas están en reparación. En el país solo hay disponibles 1.100 MW de energía frente a una demanda de 2.340 MW.
Máryshev estima que se necesita trabajo diplomático para encontrar fuentes externas de suministro energético. Por ejemplo, la central eléctrica flotante turca Belgin Sultan ya apoya el sistema energético cubano. También convendría considerar como fuente de reserva pequeñas unidades nucleares que tiene Rusia: se trata de un producto de baja potencia y ensamblaje fabril, que puede entregarse por mar o por aire, concluyó el experto.
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