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Revista de prensa rusa - Servicio Global de TASS


EE.UU. e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas. Las vistas ahora están en el 10 de abril, cuando ambas partes podrían reunirse en Pakistán. La crisis iraní, por una parte, reveló discrepancias entre EE.UU. y Europa. Por otra parte, dejó a Ucrania sin un número necesario de sistemas de defensa antiaérea. Mientras tanto, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, recurrió a su amistad con Washington de cara a los comicios parlamentarios. TASS le ofrece estos y otros temas que son noticia en los medios rusos.


Rossiyskaya Gazeta: ¿Qué se sabe sobre el acuerdo entre EE.UU. e Irán?


EE.UU. e Irán anunciaron un alto el fuego de dos semanas. El acuerdo se conoció apenas una hora antes de que expirara el ultimátum fijado por el presidente estadounidense, Donald Trump. Washington renunció a los planes de bombardeos masivos contra la infraestructura iraní y Teherán abrirá temporalmente el estrecho de Ormuz.

Trump comentó que Washington había recibido de Teherán una propuesta de 10 puntos que considera "una base viable para las negociaciones". "Casi todos los asuntos controvertidos del pasado han sido acordados, y el periodo de dos semanas permitirá concluir el acuerdo", indicó.

En el Pentágono señalaron que el alto el fuego ya entró en vigor y que EE.UU. suspendió todos los ataques. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchi, confirmó que durante dos semanas se garantizará el paso seguro de los buques por el estrecho de Ormuz "en coordinación con las FF.AA. iraníes y teniendo en cuenta las limitaciones técnicas". Irán y Omán podrán cobrar tasas por el paso de los barcos por el estrecho durante la tregua, lo que de hecho consolida su control sobre esa vía marítima. Los ingresos obtenidos podrán ser utilizados por la nación persa para la reconstrucción del país tras los ataques de EE.UU.

En el Consejo de Seguridad Nacional de Irán subrayaron que Teherán aceptó un alto el fuego de dos semanas con la condición de que cesen por completo los ataques contra Irán.

Ahora las partes deben pasar a un examen sustancial del plan de paz. La primera ronda podría celebrarse ya el 10 de abril en Pakistán.

Expertos señalan que el plan iraní de 10 puntos incluye varias disposiciones a las que Washington difícilmente accederá. Entre ellas figuran el levantamiento total de las sanciones y la retirada de las tropas estadounidenses de Oriente Medio. Además, Teherán exige la adopción de una resolución específica del Consejo de Seguridad de la ONU que haga obligatorio el cumplimiento del acuerdo.

El redactor jefe del sitio web del Canal 9 de Israel, Román Yanushevski, destaca el valor simbólico de las fechas: el 8 de abril se cumplirán 40 días desde la muerte del líder supremo Alí Jamenei, lo que en la tradición chií tiene un significado especial e, históricamente, a menudo ha ido acompañado de un aumento de protestas y una intensificación de la dinámica política.


Nezavisimaya Gazeta: Trump no teme dejar sin aliados a EE.UU.


El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, realizará una visita oficial a EE.UU. del 8 al 12 de abril. Su reunión con el presidente de EE.UU., Donald Trump, podría convertirse en uno de los intentos diplomáticos más importantes para reforzar la unidad transatlántica en una situación de "actual incertidumbre política". En vísperas de la visita, Trump criticó duramente a los aliados de Washington, a quienes acusó de no participar suficientemente en la protección de la navegación mundial y de imponer una carga financiera excesiva al país nortemaricano, lo que crea un contexto tenso para sus próximas conversaciones con Rutte.

El analista político Andréi Kortunov cree que las causas del actual conflicto del inquilino de la Casa Blanca con los aliados europeos de EE.UU. en la OTAN tienen una dimensión tanto ideológica como política. "En términos de la ideología, el populismo de derechas de Trump tiene poco en común con los planteamientos neoliberales propios de la mayoría de los actuales líderes europeos. <...> En términos de política, Trump siempre quiso cambiar el formato de las relaciones entre EE.UU. y sus aliados y socios extranjeros, logrando que esas relaciones fueran autosuficientes para EE.UU. A su juicio, las garantías de seguridad estadounidenses no deben percibirse como un instrumento valioso en sí mismo para preservar el liderazgo global de Washington, sino como un servicio comercial que EE.UU. está dispuesto a prestar a sus aliados en condiciones favorables para sí. Si los aliados no están dispuestos a pagar un 'precio justo' por ese servicio o a prestar servicios recíprocos a EE.UU. (por ejemplo, participando activamente en la guerra contra Irán), esos socios son percibidos como desleales y, por tanto, indignos del apoyo estadounidense", explica este especialista. 

Kortunov agregó que los actuales fenómenos de crisis en la OTAN, por supuesto, están relacionados no solo con la personalidad del mandatario estadounidense, sino también con divergencias históricamente condicionadas en los intereses fundamentales de EE.UU. y Europa. Es por ello que estas persistirán también después de la salida de Trump en 2029. "No obstante, no hay que enterrar de antemano la asociación transatlántica y sus instituciones, en primer lugar la OTAN. Esta asociación rige desde hace casi ocho décadas y ha acumulado una enorme inercia tanto en la costa oriental como en la occidental del Atlántico", considera Kortunov.

En un contexto marcado por declaraciones casi diarias de Trump sobre una posible salida de la OTAN o una reducción de su financiación, en los países europeos miembros de la alianza se debaten cada vez más activamente escenarios en los que EE.UU. deja de ser un elemento garantizado de su seguridad. Una fuente diplomática europea compartió que en el Viejo Continente no solo están aumentando los gastos de defensa, sino que también se discuten a puerta cerrada formatos y soluciones alternativas que hace apenas unos años parecían políticamente imposibles.


Izvestia: Estocolmo recorta los envíos directos de sistemas de defensa antiaérea a Kiev


Debido a la guerra en Oriente Medio, Suecia transfiere cada vez menos sistemas de defensa antiaérea directamente a Ucrania y se apoya más en suministros conjuntos occidentales, declaró al periódico Izvestia el embajador de Rusia en Estocolmo, Serguéi Beliáyev. En 2025, la nación nórdica estuvo entre los tres mayores donantes europeos de Kiev. En el Parlamento Europeo ya reconocen que no hay suficientes sistemas para transferir a Kiev y, según averiguó Izvestia, proponen utilizar un crédito de 90.000 millones de euros que ni siquiera ha sido aprobado. 

El jefe de la delegación parlamentaria para la cooperación UE-Ucrania en el Parlamento Europeo, Pekka Toveri, expresó que Bruselas seguirá insistiendo en los suministros a Kiev y que para comprar sistemas de defensa antiaérea podría utilizarse el préstamo de 90.000 millones de euros, cuya aprobación sigue bloqueada por Hungría. "El problema es que ahora hay muy pocos sistemas europeos. Por ejemplo, que Francia haya proporcionado a Ucrania uno de sus sistemas SAMP/T para pruebas, es una buena señal. Si este sistema demuestra ser eficiente, especialmente contra misiles balísticos, su producción podría ampliarse con bastante rapidez. También se están suministrando algunos otros sistemas europeos, lo que igualmente puede considerarse una señal positiva", dijo.

"No se producen en Europa análogos plenos del Patriot. Incluso los sistemas que suelen considerarse europeos, como NASAMS o IRIS-T, dependen de una u otra forma de licencias, componentes o municiones estadounidenses. Por eso la UE no es capaz de sustituir plenamente a EE.UU. en el suministro de defensa antiaérea estratégica a Ucrania, y cualquier agravamiento en Oriente Medio aumenta automáticamente para Kiev el riesgo de escasez de interceptores", afirmó el experto.

La capacidad de los aliados europeos de Kiev para compensar una posible reducción de los suministros estadounidenses sigue siendo extremadamente limitada, señaló Nadezhda Kapústiva, profesora de la Universidad Financiera del Gobierno de Rusia. Explica que las reservas propias de los países europeos son reducidas y las capacidades del complejo militar-industrial de la región se han ido recortando durante muchos años contando con el 'paraguas de seguridad' estadounidense. "Incluso allí donde los suministros continúan, se trata de recursos limitados y no de la posibilidad de proporcionar rápida y suficientemente interceptores a Ucrania. Los intentos de desplegar una producción paneuropea tropiezan con la burocracia, la diferencia de estándares y la falta de voluntad política de invertir en defensa fondos comparables a los de EE.UU.", resumió.


Medios: Orban juega la carta estadounidense antes de las elecciones parlamentarias


En vísperas de las elecciones parlamentarias en Hungría, previstas para el 12 de abril, el vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, emprendió una visita de dos días al primer ministro Viktor Orban. Ambos no ocultan que el viaje tiene un carácter de campaña electoral. La Casa Blanca no está interesada en una derrota del partido Fidesz, encabezado por Orban. Según los sondeos, el favorito de las elecciones es el partido opositor de centroderecha Tisza, liderado por Peter Magyar. Su victoria pondría fin a los 16 años del Gobierno de Orban y, muy probablemente, cambiaría de forma radical la política exterior de Hungría, orientando al país más bien hacia la cooperación con la UE que con EE.UU.

Durante sus 16 años en el poder, Orban se ha ganado la fama de ser uno de los principales euroescépticos, opositor a la ayuda a Kiev y un político cercano a Moscú. En el contexto del conflicto entre Rusia y Ucrania, intenta presentar a su partido Fidesz como garante de la estabilidad del Estado húngaro. Sin embargo, no lo logra. Las encuestas sociológicas muestran que los húngaros prefieren a Magyar frente a Orban. Los datos del último mes demuestran que la diferencia entre ambos oscila entre el 9% y el 23%.

No está claro si la injerencia de Trump en las elecciones húngaras permitirá a Orban obtener la victoria. El investigador principal del Departamento de Estudios de Europa Central y Oriental del Instituto de Europa de la Academia de Ciencias de Rusia, Mijaíl Vedérnikov, cree que es poco probable que la visita de Vance cambie algo. "El apoyo de Trump a Orban nunca ha sido un secreto. El presidente de EE.UU. siempre habló de los vínculos amistosos entre ambos. Esto se confirmó en numerosas ocasiones, durante reuniones, discursos y declaraciones en redes sociales. En este sentido, para los electores húngaros este hecho no ha sido una sorpresa", afirmó el experto. "La llegada de Vance tiene un enorme valor simbólico y sirve para confirmar los sólidos lazos entre los Estados. Washington lo considera un bastión europeo para quebrar las posiciones de las élites globalistas. Al mismo tiempo, es poco probable que esta visita pueda modificar de algún modo el mapa electoral, ya que el votante local se guía ante todo por la situación interna del Estado húngaro", explicó Vedérnikov.

A su juicio, el aumento del apoyo a Magyar es una señal de que una parte considerable de los húngaros está descontenta con el rumbo adoptado por Orban en los últimos años. En particular, no les cae bien la política socioeconómica, a consecuencia de la cual, como creen muchos ciudadanos de a pie, el nivel de vida de la población ha empeorado notablemente y han aumentado los precios y la inflación.

Por su parte, Vance sirve de un fuerte impulso para los conservadores en Europa y EE.UU., afirma el investigador principal del Instituto de EE.UU. y Canadá de la Academia de Ciencias de Rusia, Pável Koshkin. La visita de Vance a Hungría puede 'venderse' con éxito a los votantes estadounidenses y a los donantes de derechas. "Tengamos presente también el hecho de que el vicepresidente encaja perfectamente en el papel de embajador cultural del trumpismo o de instrumento de poder suave, promoviendo en el extranjero los valores de MAGA desde febrero de 2025", explicó este analista.


Vedomosti: El conflicto en Oriente Medio motivará a los bancos centrales a elevar las tasas


El conflicto en Oriente Medio provocará una aceleración de la inflación mundial y, como consecuencia, un endurecimiento de la política monetaria en varios países occidentales, consideran expertos. Además, dicen que esto afectará en primer lugar a la UE, Reino Unido y Japón porque sus economías dependen de las importaciones de recursos energéticos.

Si la situación sigue agravándose y los precios del petróleo superan los 150 dólares por barril durante un periodo prolongado, eso tendrá un impacto significativo en la inflación de la mayoría de los países consumidores, señala el jefe del Centro de Estrategias de Mercado de Gazprombank, Yegor Susin. En ese caso, los bancos centrales podrían verse obligados a endurecer la política monetaria, indica.

También existe una opinión contraria: que los bancos centrales de los países occidentales no subirán las tasas en el contexto del conflicto militar. A pesar de la probable aceleración de la inflación mundial debido al encarecimiento de los recursos energéticos, trazar paralelismos con 2022 no es del todo adecuado a causa de un mercado laboral y unas economías en general más débiles, lo que limitará el crecimiento de los precios, considera el director de inversiones de Astra Asset Management, Dmitri Polevói. Además, las tasas se encuentran en un nivel más alto que entonces, agrega. El aumento de las tasas supondría una amenaza para la economía, por lo que es poco probable que los reguladores opten por elevarlas, estima Polevói. En vez de ello, los países occidentales endurecerán la política fiscal y aumentarán la deuda pública, considera el director del Instituto de Economía y Finanzas Internacionales de la Academia de Comercio Exterior de Rusia del Ministerio de Desarrollo Económico, Aleksánder Knóbel.


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