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Revista de prensa rusa - Servicio Global de TASS


Analistas temen que si Irán abandona el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares provocaría una reacción en cadena en la región. Desde la nación persa se escuchan voces a favor de este paso pese a que no se han anunciado nada oficial. Por otra parte, EE.UU. dejó que un buque ruso con 100.000 toneladas de petróleo de ayuda humanitaria llegara a Cuba. Mientras, los mercados petroleros intentan predecir si el petróleo llegará a costar 200 dólares por barril. TASS le ofrece estos y otros temas que son noticia en los medios rusos.


Izvestia: La salida de Irán del Tratado de No Proliferación provocará una reacción en cadena


Teherán medita uno de los escenarios más radicales de toda la historia de su programa nuclear: la salida del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP). Los actores clave de Oriente Medio, entre ellos Arabia Saudí, Turquía y Egipto, podrían revisar sus enfoques respecto a sus propios programas nucleares en caso de que Irán abandone el pacto. Iniciativas de este tipo se estudian a nivel del Parlamento de la nación persa y de círculos políticos, aunque representantes oficiales subrayan que Irán mantiene su compromiso con las obligaciones internacionales y no busca crear armas nucleares. No obstante, el mero hecho de que haya surgido esta agenda ya intensifica los temores de que la situación pueda desencadenar una reacción en cadena en la región.

La salida del TNP no significa una decisión automática de fabricar armas nucleares. En teoría, Teherán podría optar por una estrategia del "umbral nuclear", desarrollando las tecnologías correspondientes sin pasar a la creación de ojivas nucleares. El vicepresidente de la Asociación de Diplomáticos Rusos y profesor de la Escuela Superior de Economía, Andréi Baklánov, estima que debatir esta opción sería un error estratégico para Irán. "Incluso decisiones preliminares en esa dirección serían percibidas por la comunidad internacional como un socavamiento del régimen de no proliferación y conducirían a un aumento de la presión exterior, sin aportar ventajas prácticas a Teherán", argumenta este especialista.

El experto también considera que la reacción de los países de Oriente Medio sería negativa y podría acelerar la formación de medidas de respuesta, incluidos programas de carácter militar y tecnológico.

Otra cosa es la reacción de Israel, que posee un arsenal nuclear no declarado. Es probable que la nación hebrea refuerce la política de acciones preventivas y la doctrina de la "ambigüedad nuclear". Esto puede conllevar una ampliación de las operaciones militares contra la infraestructura iraní y un aumento de la tensión en todos los frentes.

Al mismo tiempo, la cuestión de los plazos reales para la creación de armas nucleares por parte de Irán sigue siendo objeto de debate. Según valora el experto militar Alekséi Leónkov, Teherán ya dispone de un programa de misiles desarrollado y, en teoría, es capaz de conservar sus proyectiles incluso en condiciones de ataques contra su infraestructura. Sin embargo, el problema clave es la creación de las propias ojivas nucleares.


Nezavisimaya Gazeta: El G7 quiere rebajar los precios de petróleo a expensas de EE.UU.


Las consecuencias de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán obligaron a los ministros de Finanzas y de Energía del Grupo de los Siete (G7) a celebrar una reunión de emergencia. Las partes acordaron liberar parte de las reservas estratégicas de petróleo. Las decisiones adoptadas por Alemania, Canadá, EE.UU., Francia, Italia, Japón y Reino Unido resultan insuficientes para eliminar el choque económico provocado por el brusco aumento de los precios de los recursos energéticos, lo que a su vez obliga a los Gobiernos nacionales a hacer frente a la crisis energética por su cuenta.

Entre las medidas debatidas en el encuentro estaban la liberación de reservas estratégicas de crudo y la introducción de un techo de precios para los hidrocarburos. En definitiva, solo se llegó a un acuerdo sobre el uso de dichas reservas estratégicas.

Pável Sevostiánov, profesor del Departamento de Análisis Político y Procesos Socio-psicológicos de la Universidad Económica Rusa G.V. Plejánov, señala el carácter geopolítico del alza de los precios de los hidrocarburos. "El mercado está incorporando una prima de riesgo ante la amenaza que pesa sobre los suministros procedentes de una región, por la que pasa hasta el 20% del comercio mundial de petróleo", explicó. En este contexto, el debate del G7 sobre el uso de las reservas estratégicas parece lógico, aunque el experto recordó que el potencial de esta medida es limitado.

Además, cree que el problema fundamental de este tipo de medidas es su efecto temporal. "Ante interrupciones graves de los suministros, incluso una liberación masiva de reservas estratégicas cubre apenas unas pocas semanas de déficit potencial. Si el conflicto se prolonga, el mercado absorberá rápidamente esa liberación. Además, las intervenciones pasadas demuestran que no todo el volumen ofertado es realmente adquirido por el mercado", afirmó.

La introducción de un techo de precios parece ser una labor aún más compleja, consideró. "A diferencia del caso del petróleo ruso, al que también se le impuso un techo de precios, un techo global requiere la participación de los principales productores y comerciantes fuera del G7, que representan la mayor parte de la producción mundial, en torno al 75%. Sin su consentimiento, esta medida desembocará en déficit o en la aparición de mercados grises", aseveró Sevostiánov.

Este analista dice que las reservas estratégicas son un instrumento para paliar el choque ante los precios, no para eliminarlo. Una reducción sostenida de los precios solo es posible con la normalización de los suministros y la disminución de la tensión geopolítica, subrayó.


Vedomosti: ¿Por qué Donald Trump permitió que el petróleo ruso llegara a Cuba?


El buque ruso Anatoli Kolodkin llegó a Cuba con un cargamento humanitario de 100.000 toneladas de petróleo, comunicó el Ministerio de Transporte de Rusia. Este es el primer buque que entregó petróleo a la isla desde que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara el 29 de enero un bloqueo energético contra Cuba. El decreto presidencial prevé la posibilidad de imponer aranceles a los países infractores de la prohibición unilateral estadounidense. El 30 de marzo, Trump dijo que no se oponía a ese suministro.

El envío de un lote limitado de petróleo ruso a Cuba podría ser el resultado de acuerdos entre parlamentarios estadounidenses y rusos durante sus recientes conversaciones en Washington, estimó el investigador principal del Instituto de EE.UU. y Canadá de la Academia de Ciencias de Rusia, Vladímir Vasíliev. Evidentemente, este volumen de combustible no resolverá el problema del abastecimiento energético de la isla. "Washington sigue interesado en un cambio de poder en la nación latinoamericana", expresó el experto.

El especialista en EE.UU. Pável Koshkin sugirió que el paso del petrolero ruso hacia la isla es una reverencia de las autoridades estadounidenses hacia Rusia para obtener concesiones en otros ámbitos. A su juicio, Trump no pierde la esperanza de arreglar el conflicto ruso-ucraniano mediante el diálogo con Moscú, y también cuenta con la ayuda de los rusos para poner fin a las hostilidades en Oriente Medio. "Por ahora, la principal prioridad de la Casa Blanca es resolver la crisis iraní, debido a la cual están subiendo los precios del combustible. Por eso los estadounidenses no quieren dispersar sus fuerzas. En cuanto se resuelva el problema de Irán, habrá claridad sobre otras prioridades globales de la política exterior estadounidense", considera el especialista.

"Por ahora es difícil evaluar si los estadounidenses tienen la intención de cambiar el poder en la nación latinoamericana", opina Koshkin. El experto tampoco descartó que, después de resolver el problema iraní, el siguiente objetivo sea Cuba.


Izvestia: Reino Unido volvió a protagonizar un escándalo de espionaje en Rusia


Moscú detectó a otro supuesto agente de la inteligencia británica, Jance van Rensburg. Desde septiembre de 2024, este es ya el quinto caso de presunta actividad de espionaje bajo la cobertura de la misión diplomática de Reino Unido. El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, por sus siglas en ruso) descubrió el último caso hace apenas dos meses. En general, en los últimos años precisamente diplomáticos británicos han sido los principales implicados en este tipo de escándalos. Expertos explican que esto se debe al papel dirigente de Londres en el conflicto en Ucrania y al deseo de los países europeos de aumentar la presión sobre Moscú. Analistas señalan que Reino Unido utiliza cada vez más las expulsiones recíprocas como instrumento político para reducir la presencia rusa en Europa.

El nuevo escándalo de espionaje debe analizarse en el contexto de la actual confrontación de Moscú y Bruselas, en la que Londres sigue siendo uno de los participantes clave, opina Iliá Scherbakov, miembro del Consejo de Jóvenes Politólogos de la Asociación Rusa de Ciencia Política. A su juicio, si persiste el conflicto y sigue pausada la vía diplomática, esa actividad puede intensificarse, también como instrumento de presión de cara a posibles negociaciones. "Teniendo en cuenta que la vía diplomática para resolver el conflicto se encuentra ahora en una situación incierta, y que las partes siguen buscando una plataforma para nuevas conversaciones, la falta de avances en este terreno crea por sí sola un vacío adicional", subrayó el experto.

En un futuro próximo cabe esperar pasos de respuesta por parte de Reino Unido. Las expulsiones recíprocas de diplomáticos no son poco frecuentes tras acontecimientos políticamente sensibles, cuando a Londres le resulta importante adoptar una postura demostrativa y atraer la atención, señaló la profesora de la Universidad Estatal de San Petersburgo Natalia Eriómina. "Este es un ejemplo evidente de politización. Cuando se expulsa a una persona de Rusia, siempre se indica con claridad por qué. En cambio, a nuestros diplomáticos, por regla general, simplemente se les pone ante el hecho consumado: tienen 24 horas, recojan sus cosas y márchense. Sin detalles concretos, sin acusaciones claras o con ideas inventadas y sin pruebas", aseveró la especialista.


Vedomosti: ¿Es posible un petróleo a 200 dólares por barril?


La guerra en Irán ha provocado los mayores problemas de suministro de petróleo de la historia. La comunidad internacional aún no ha comprendido su magnitud. Funcionarios estadounidenses y analistas de Wall Street temen que el conflicto pueda llevar el precio del crudo hasta 200 dólares por barril, dice la agencia Bloomberg. Actualmente, el déficit alcanza los 9 millones de barriles, una cifra superior al consumo conjunto de petróleo de Reino Unido, Francia, Alemania, España e Italia, señala el medio. El precio del crudo Brent se disparó un 76,8% desde comienzos de 2026 y se sitúa actualmente en los 107,6 dólares por barril.

El jefe del centro de análisis de acciones rusas de BCS, Kiril Bajtin, considera realista el escenario de un alza de las cotizaciones del petróleo hasta los 200 dólares por barril. Desde su punto de vista, ese escenario podría materializarse en caso de un bloqueo significativo de la capacidad del estrecho de Ormuz durante varios meses. Por ahora, la oferta ha aumentado gracias a la entrada de volúmenes procedentes de reservas estratégicas y al alivio temporal de las sanciones sobre el petróleo ruso e iraní, indicó el experto.

En teoría, el precio puede alcanzar los 200 dólares por barril, pero, según la analista de Freedom Finance Global Natalia Milchakova, para ello tendrían que coincidir demasiadas condiciones. Por ejemplo, la aparición de un enorme déficit mundial con una demanda muy alta. Esto sería posible si el estrecho de Ormuz quedara bloqueado hasta el final del primer semestre de 2026, así como si los aliados de Irán bloquearan también el estrecho de Bab el Mandeb, dice. Ese nivel de precios también sería posible si el conflicto en Irán afectara a otros países productores de petróleo, por ejemplo, Arabia Saudí, destruyendo parte de su infraestructura, agregó Milchakova.

El analista de Finam Nikolái Dudchenko tiene otra opinión. Este cree que, pese a que la crisis en Oriente Medio ha afectado en torno al 17% de la demanda mundial de petróleo, no hay señales de que las cotizaciones se encaminen hacia los 200 dólares por barril. Es posible que el mercado siga confiando en un final relativamente rápido de la confrontación, supuso. No obstante, el mantenimiento de la situación actual o un cierre oficial y total del estrecho de Ormuz podrían convertirse en detonantes de una nueva subida de los precios, estimó.

Si se llega a los 200 dólares por barril, las empresas reaccionarán aumentando la producción para obtener el máximo beneficio, considera Bajtín. El desenlace lógico sería una caída de la demanda mundial, aunque esto tomará tiempo, resaltó. Milchakova no descarta que, en caso de una subida semejante, intervenga la OPEP+, mientras que EE.UU. comenzaría a incrementar bruscamente la extracción de petróleo de esquisto, ya que la elevada rentabilidad compensaría los altos costos. Por otro lado, también Rusia y Arabia Saudí elevarían la producción y podrían ofrecer petróleo a precios más bajos, con lo cual las cotizaciones acabarían normalizándose de forma gradual, prosiguió la experta. Los principales beneficiarios de ese encarecimiento serían los mayores exportadores, como Rusia y Arabia Saudí, mientras que los perjudicados serían los importadores, por ejemplo, China, enumeró.

Para la economía mundial, una subida de los precios del petróleo hasta 200 dólares por barril tendría consecuencias negativas en forma de un aumento de la inflación en muchos países, interrupciones en las cadenas de suministro de mercancías, incluidos los alimentos, debido al alto costo del combustible y al encarecimiento de las importaciones, concluyó Milchakova.


/TASS no se responsabiliza por los materiales citados en esta revista de prensa/



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