Protocolo V: Vaginal
Setaloth
El protocolo V, o protocolo Vaginal, está ideado para solucionar problemas genitales femeninos como la candidiasis, micosis, pólipos, cáncer cuello útero o miomas, pero también es muy útil para la cistitis, los problemas renales, los problemas de transmisión sexual, ya que evita contagios, e incluso puede llegar a servir como anticonceptivo, durante una hora después de la relación sexual, debido a que inmoviliza a los espermatozoides.
Si la mujer lo realiza unas 12-24 horas antes del coito sin embargo, se ha podido observar que incrementa la fertilidad debido a la eliminación de patógenos vaginales, ya sean hongos, bacterias, virus o de tipo protozoario parasitario.
Se puede utilizar un irrigador vaginal de farmacia o también una simple botella de agua de plástico transparente.
Hay 2 formas de hacer el lavado vaginal:
1. Irrigador vaginal: activar 10 gotas de CD o 10 ml de CDS para 1 litro de agua templada.
2. Botella de plástico transparente (½ litro): se utilizan unas 6 gotas activadas de CD o hasta 6 ml de CDS al 0,3%, por 500 ml de agua que debe estar a temperatura corporal.

• Estando sentada en la bañera puede introducirlo cómodamente en la vagina apretando la botella, creando un vaivén de los líquidos.
• Se intenta aguantar unos 3 a 5 minutos y en caso necesario se repite unas horas más tarde. En algunos casos se debe repetir durante un tiempo más prolongado.
Es aconsejable que el cuello de la botella sea más largo para que se pueda introducir en la vagina. Además de conseguirlo de manera fácil en cualquier parte del mundo, la principal ventaja de la botella de agua es que posteriormente se puede observar en el contenido si hubo candidiasis (flujo blanquecino) o tricomonas (flujo amarillento verdoso), que es un parásito.
● Tratar que no entre aire.
● Usar agua osmotizada o esterilizada.
● Usar agua a temperatura corporal.
Precauciones muy importantes:
No realizar este protocolo en mujeres recién operadas o mujeres que hayan dado a luz de forma más o menos reciente.
Deben transcurrir al menos 40 días desde el parto o la intervención.