Preguntas esenciales
La Jeringa por Manuel Peláez
En la cultura japonesa el Ikigai se refiere al sentido de la vida. Es una práctica que parte de las preguntas: ¿Qué es lo que amas? ¿Qué necesita el mundo? ¿Por qué te pueden pagar? ¿En qué eres bueno? La respuesta en la que caben estas cuatro interrogantes será tu Ikigai.
Ante todo es una búsqueda que parte desde los aspectos esenciales que nos definen como seres humanos. Es una herramienta indispensable para saber entonces qué hacer con nuestro Shimei, traducido a propósito de vida, siendo contextualizado como esa búsqueda de la realización personal, (lo que se vino a hacer en el mundo) o aquello que creemos o sentimos como nuestra empresa en este plano terrenal.
No debemos confundir estos conceptos, puesto que si no entendemos el sentido de la vida partiendo desde un lente propio e individual despojado de toda proyección, no podremos enfrentarnos a la tarea por la cual estamos en el mundo. Primero está el ser y después el hacer.
Las preguntas que se hacen para llegar al Ikigai requieren una ardua investigación personal, que está sujeta a permanencias claudicables pues con el pasar del tiempo nosotros vamos montados en su lomo, sujetos a cambios. Por lo tanto, las respuestas cambiarán también.
¿Pero, qué amas; puedes enfrentarte a esta pregunta sin ningún temor a errar?
¿Estará esta primera interrogante en armonía con las necesidades del mundo, con la remuneración por el trabajo y con aquello para lo que eres bueno? Claro que no siempre estarán alineadas estas variables. De ahí que no se trate de buscar primero el propósito, sino el sentido. Aquello que se parezca más a nosotros y genere una misma vibra con el resto, para de forma sincera encontrar la paz dentro de esos engranajes naturales y ayudar a mover el resto de piezas.
Una vez que encontramos nuestro Ikigai tendremos los elementos principales que nos harán despertar cada mañana con una convicción sólida.
Al norte de la isla de Okinawa la población tiene como base de su día a día este método. Aquí se evidencia la inclinación de esta forma de vivir sobre sus habitantes, desde la comunidad y el trabajo en grupo. El Ikigai funciona como una suerte de red que conecta a cada ente activo de la pequeña sociedad en la isla, proporcionado la existencia de un mecanismo autónomo y libre donde cada parte se hace necesaria para la vida y el crecimiento como unidad.
Los pueblerinos están en una de las "zonas azules" del planeta, ya que cuentan con una envidiable longevidad producto a la alimentación bien gestionada y saludable, así como por el carácter activo en la esfera laboral. Su esperanza de vida sobrepasa la media, muchos de estos alcanzan una edad superior a los 100 años, siendo esto atribuido principalmente al Ikigai y el estado de paz/felicidad en el que viven.
Quizá este ejercicio se hace necesario para los residentes de nuestra isla. Que si bien recalca su longevidad, lo hace desde un ángulo formado por una figura aún incomprensible para los sentidos. Y naturalmente difícil de encajar dentro de la armonía ansiada. Es complejo pedir que un cubano se tope con las respuestas a las cuatro interrogantes base de esta filosofía. Pero no creo que sea incapaz de hallar un camino individual, mas puede suceder que estemos en frente de otras preguntas como una unidad. Estos cuestionamientos saltan de uno a otro sin detenerse y varía según nuestras carencias inmediatas. ¿Será posible hoy tener un Ikigai contando con nuestras limitaciones, como si se tratase de querer tener una figura de acción Gundam y además comer en la noche?
Esta filosofía se presenta como un capricho ante una sociedad que tiene como culto la supervivencia. El sentido de cooperación, que está inscrito en el Ikigai, resulta un paradigma inalcanzable puesto que en Cuba no se tienen como punto de partida los elementos esenciales de este método, sino una construcción social que no admite mayor inversión. ¿Qué nos dejan amar? ¿En qué nos conviene ser buenos? ¿Contaremos con un pago digno por el trabajo? ¿Qué necesita cambiar, nosotros o el mundo?
¿Sería una comunidad formada en los fundamentos de este estilo de vida perseguida y mutilada por no estar acorde a intereses superiores dentro de nuestras jerarquías político culturales?