Paz en nuestro mundo interior
Fernando Alexis Jiménez | @Conexión365

“… que tengan gracia y paz de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre, a quien sea dada la gloria por los siglos de los siglos. Amén.” (Gálatas 1:3-5 | RVC)

Una vida tranquila en medio del torrencial aguacero de malas noticias y, a veces, circunstancias adversas que nos rodean. Ese sería el ideal. También, que avanzáramos calmados, sin que nos atormente el pasado, libremos batallas internas con las crisis de conciencia o nos preocupe el futuro.
Ese debería ser lo ideal y sin duda está en contravía de lo que nos ocurre. ¿Por qué motivo? Porque luchamos en nuestras fuerzas con la realidad de una vida sin propósito, de hábitos y actitudes que se nos dificulta cambiar, porque luchamos en nuestras fuerzas.
Sin embargo, cuando leemos Gálatas 1:3-5, encontramos una fórmula maravillosa que escribe Pablo, para experimentar placidez aun cuando todo alrededor se derrumbe. Como si fuera la prescripción de un terapeuta experimentado frente a la consulta de quien sufre.
Nos plantea que la “gracia y la paz de Dios” que son sin duda un regalo inmerecido, nos acompañan. Todo fue posible porque Jesús el Señor murió en la cruz por nuestros pecados. Nos limpió de la maldad y nos presentó justos y santos delante del Padre. De la mano con todo esto maravilloso, Dios nos guarda en medio de una sociedad sin principios ni valores.
Todo proviene del Padre que nos ama, nos perdona y nos ofrece una nueva vida. Acójase hoy a la gracia perdonadora y transformadora del Señor. Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.
Oración:
“Amado Dios, cada día necesito de ti. Tú eres el único que puede traer paz a nuestro mundo interior. Nos alientas cuando la desesperanza toca a nuestra puerta. Me acojo a tu perdón, que trae paz a mi existencia. Abro mi corazón a Jesucristo. Haz de mí la persona que tú quieres que yo sea. Amén”
Lea también:
- Confíe en Dios en medio de la desesperacíón
- Descubra 4 pilares para fortalecer la vida familiar
- El amor de Dios fortalece la relación familiar