¿POR QUÉ SOBERANISTAS?

¿POR QUÉ SOBERANISTAS?

Soberanistas - N


Nos declaramos soberanistas porque defendemos una España independiente y libre de injerencias, dueña de su propio destino. Sostenemos que sólo un Estado central fuerte puede defender eficazmente los intereses de los españoles, en especial de los más necesitados, y a la vez proteger nuestra rica y diversa identidad cultural en un mundo globalizado. La alternativa —una España fracturada, con un Estado débil y sin competencias— vería seriamente mermada su capacidad para mantener su peso en el mundo y financiar solidariamente el Estado del Bienestar en todo su territorio.

Esta defensa de la soberanía no implica aislacionismo ni aboga por un nacionalismo homogéneo y excluyente. El verdadero internacionalismo exige la cooperación entre estados soberanos en pie de igualdad. Pero, para ser soberanos, los estados deben ser fuertes y estar cohesionados; no pueden estar fragmentados ni sus habitantes enfrentados por particularismos e intereses cortoplacistas. La alternativa, un cosmopolitismo sin fronteras, solo beneficia al gran capital transnacional. No olvidemos que son precisamente los estados que renuncian a su soberanía quienes acaban por perder su identidad y diluirse culturalmente.

Sin soberanía no hay democracia ni posibilidad de defender los intereses del pueblo.

Da igual cuál sea tu modelo de sociedad ideal: comunista, socialista, anarquista, ecologista, cristiano, carlista, falangista, etc. Sin soberanía, no podrás construirlo. Sin soberanía, lo único que tendrás será lo que los poderes extranjeros y sus agentes sobre el terreno te permitan tener, lo justo para mantener una paz social precaria. Sin soberanía, las únicas opciones que quedan son apoyar activamente el desmantelamiento de la nación o mirar para otro lado.

¿Por qué soberanistas españoles?

Frente a quienes defienden una soberanía exclusiva para su territorio, nosotros partimos de una realidad material e histórica, de un marco concreto y actual, que es España. La pregunta es ineludible: ¿en qué beneficiaría al conjunto de los españoles la fractura de la nación, y en particular la pérdida de algunas de sus regiones más dinámicas? Más allá de analizar las intenciones, el resultado objetivo del independentismo es la fragmentación de la comunidad política y económica actual. Se generarían micro-estados, mucho más vulnerables a las presiones del capital global y los gigantes geopolíticos. Por el contrario, un país grande, unido y con un Estado fuerte defenderá los intereses de sus ciudadanos con una eficacia muy superior a la de cualquier entidad pequeña y aislada. En definitiva, la auténtica soberanía —aquella que garantiza la justicia social y el bien común— no se alcanza rompiendo España, sino uniéndola para enfrentar juntos los desafíos globales.

¿Quién tiene cabida aquí?

Soberanistas aspira a representar la diversidad de la sociedad española. No tenemos por qué pensar todos de la misma manera. Eso, además, no sería sano; seríamos incapaces de detectar nuestros propios fallos o posibles amenazas externas. Pero tampoco tenemos por qué enrocarnos en posturas antagónicas e infructuosas. Merece la pena intentar llegar a un acuerdo, a una síntesis superior. No perdamos de vista lo esencial, aquello en lo que todos coincidimos: la necesidad de una España soberana para hacer posible cualquier proyecto de país. Los conflictos que puedan surgir se resolverán más adelante, con diálogo y desde la solidez de lo ya construido. Porque, por encima de todo, nos une un compromiso inquebrantable: la defensa de España y de los intereses de su pueblo.


Report Page