NIÑOS ENDEMONIADOS

NIÑOS ENDEMONIADOS

Escuela De Guerra Espiritual Monte De Sion

¿NIÑOS ENDEMONIADOS?
(Mario Fumero)

En muchas películas se han usado a los niños para crear argumentos de posesión y manifestaciones
diabólicas. Quizás han habido casos aislados, por ciertos trasfondos, de padres que han estado envueltos en ocultismo, y sus hijos han sido influidos, o usados
por estas fuerzas malignas, de ahí se obtienen los argumentos de estos fenómenos, que tienden a generalizarse por medio de películas, cuentos y leyendas.
No podemos negar que los niños son influidos emocional y espiritualmente, según el entorno familiar y so-
cial que les rodee, y que éste puede determinar diversas actitudes engañosas, que pueden ir desde una
aparente rebeldía, hasta una posesión diabólica, como resultado de las influencias del medio. Es lógico pensar
que si caminamos entre pantanos vestidos de blanco, nos llenaremos de lodo, de igual forma, las fuerzas del
mal pueden afectar a los niños, si dichas fuerzas prevalecen y gobiernan en el hogar.
Por otro lado, observamos que según la
psicología infantil, el niño está predispuesto a vivir en un mundo de fantasías e imitaciones. Lo que ve y es-
cucha determina lo que dirá y pensará. Por tal razón, existen niños que al ver manifestaciones demoníacas o
espirituales, tratarán, en alguna forma, de imitarla, y las asimilarán en su mente inocente. Los programas de te-
levisión y dibujos animados también pueden despertar, en su mundo de fantasía, el miedo a la curiosidad y a lo
diabólico, creándose en algunas mentes aprensivas temores e ilusiones que producirán pesadillas, y que
puede conducirles a acciones que podrían parecer de origen diabólico, y no son otra cosa que temores o expresiones psíquicas causadas por las influencias ne-
gativas recibidas del medio, de las cuales se puede valer el enemigo para tomar control de la familia.
Es preciso establecer que, mientras los niños no tengan “CONCIENCIA DE PECADO“, son de Cristo. La
edad de conciencia depende de la capacidad del niño en su discernimiento entre el bien y el mal. Este estado
de “inocencia infantil” no priva al niño de exteriorizar su naturaleza pecaminosa, de egoísmo y capricho, tratando de imponer sus deseos por mecanismos de
chantajes infantiles, que no es otra razón que la tendencia genética del pecado25
. Tampoco podemos
negar que dentro de su inocencia, las influencias del medio afectan sus reacciones y expresiones, pues
aunque no razonen y, a veces, no entienden lo que ven, lo imitan todo, reflejándolo en sus comportamientos.
Muchas actitudes de los niños atribuidas a los demonios, son problemas psicológicos creados por el marco y, mayormente, por la actitud de los padres (la
falta de disciplina, la súper-protección del hijo, la excesiva tolerancia, las fantasías demoníacas etc.),
estas condiciones son usadas por Satanás para atacar, oprimir o confundir a los padres, sin ser necesariamente
una posesión total o parcial, aunque como dije antes, es posible la posesión si en el hogar existen fenómenos o
relaciones con el mundo del ocultismo, por parte de los padres.
Es conveniente saber que el niño, durante sus cuatro primeros años de vida, nutre sus experiencias
diarias de fantasías y sueños. Cuando éstas son negativas, se pueden desencadenar temores o espantos nocturnos, que le lleven a traumas y daños psicológicos que lo pueden enfermar, pero si esas experiencias son positivas, pueden conducirle por caminos de seguridad, sin anularse la ilusión o fantasía,
que muchas veces alimentan y mejoran sus relaciones sociales en relación a los juegos. Es sumamente importante recalcar que el niño en esta etapa es
impresionable y susceptible a cualquier experiencia psíquica o emocional, sea buena o mala. Un susto, el miedo, las películas de misterio o demonios e incluso, los dibujos animados de monstruos, pueden dañar terriblemente su comportamiento emotivo, y dar cabida a supuestos temores y “posesiones diabólicas”.
Tengamos cuidado de inducir a los niños a cultos de liberación, y por tanto, evitemos estas prácticas delante de ellos, pues puede ser dañino y traumático
para su sensibilidad infantil. En caso de que se requiera este tipo de ministración en niños, estemos seguros, por el discernimiento y sabiduría, de que es muy
necesario, y sobre todo, efectuar la ayuda con los padres presentes, de tal forma, que ministremos al demonio poseído y no a la mente del niño. En caso de po-
sesión total sería más difícil este procedimiento. Si el poder diabólico sólo controla sus reacciones, y no su
mente, ministraremos confianza, alabanza y poder en la sangre de Cristo, y evitaremos actos de exorcismo y
expresiones, aludiendo al diablo en el estado consciente del niño, pues sí en la presencia de Dios, “LOS MONTES TIEMBLAN“, al hacerse real el poder del Espíritu Santo, los espíritus malignos tendrán que salir corriendo, como ocurrió con Jesús, pues no pueden so-
portar la presencia de Dios.
los dibujos animados de monstruos, pueden dañar terriblemente su comportamiento emotivo, y dar cabida
a supuestos temores y “posesiones diabólicas”. Tengamos cuidado de inducir a los niños a cultos de liberación, y por tanto, evitemos estas prácticas
delante de ellos, pues puede ser dañino y traumático para su sensibilidad infantil. En caso de que se requiera este tipo de ministración en niños, estemos seguros,
por el discernimiento y sabiduría, de que es muy necesario, y sobre todo, efectuar la ayuda con los padres presentes, de tal forma, que ministremos al de-
monio poseído y no a la mente del niño. En caso de posesión total sería más difícil este procedimiento. Si el poder diabólico sólo controla sus reacciones, y no su
mente, ministraremos confianza, alabanza y poder en la sangre de Cristo, y evitaremos actos de exorcismo y
expresiones, aludiendo al diablo en el estado consciente del niño, pues sí en la presencia de Dios, “LOS MONTES TIEMBLAN“, al hacerse real el poder del Espíritu Santo, los espíritus malignos tendrán que salir corriendo, como ocurrió con Jesús, pues no pueden soportar la presencia de Dios.

https://t.me/escueladeguerraespiritualms

Report Page