Madre
Diego RetamozoUn cuaderno escondido a simple vista,
anhelo artístico olvidado,
hojas amarillas que en mi curiosidad e imaginación
fueron transformadas
en antiguos pergaminos
donde entre prosas y anotaciones contabas tu realidad
tus penas y tus deseos.
De manera indirecta y con el silencio
que el cotidiano quehacer obliga
me brindaste la herramienta
que me permite sumergir
en las profundidades de mis emociones
para liberar la posibilidad de sentir.
Hoy te escribo para visibilizarte,
hoy me escribo para integrarte,
y entiendo porque mi sentir
es romántico y poético,
profundo y silencioso
Hoy quiero agradecerte
por tu increíble poder
que me guió
a esta nueva experiencia de vida