"Maceo y Che: Ochenta y tres años entre héroes"
Por Gabriel Mok, Lídice Ceballos y Pavel González
No fue la historia caprichosa, sino, sencillamente impredecible, quiso que este 14 de junio se convirtiera en una fecha memorable para los cubanos. Ochenta y tres años de diferencia entre el nacimiento de dos grandes, provenientes de distintos lugares, pero ambos dedicados a la lucha por la independencia de Cuba. Antonio Maceo y Ernesto Guevara, cada cuál desde su época, supieron dejar huella en un pueblo que nunca olvida a sus héroes.
¨La libertad se conquista a filo del machete, no se pide; mendigar derechos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos¨
Así recordamos a nuestro Titán de Bronce, enérgico, incansable. Veintisiete heridas de combate no representaron obstáculo alguno para cumplir con su deber. Después de 176 años de su natalicio, no hay mejor manera de rememorarlo que a través de su pensamiento, presente en millones de cubanos.
Ernesto, nativo de Argentina, pero tan cubano como nosotros, supo cómo ganarse el respeto de toda una nación. ¨Seamos la pesadilla de quienes pretenden arrebatarnos los sueños¨, esta, una de sus frases más conocidas, permanece vigente en cada médico y personal especializado que cumple misión internacionalista, en cada estudiante incorporado a las tareas de impacto y por supuesto, en cada candidato vacunal que intenta poner fin a una pandemia que parece no tenerlo.
De ellos se ha hablado mucho y poco hay que añadir, solo queda honrarlos, ya sea a través de un escrito o simplemente con acciones. No eran para nada iguales, sin embargo, ambos añoraban una patria libre, soberana. Sabían que la única manera de vencer era batallando desde todos los frentes, por ello, nuestro pueblo aún lucha, no con balas, pero sí con ideas, para demostrar cada día la presencia de una ideología que nos ha forjado como nación.
Desde pequeños repetimos la frase: ¨Pioneros por el comunismo. ¡Seremos como el Che! Muchas veces, sin entender lo que realmente significa, pero, ser como el Che, es ser como cada uno de los héroes de nuestro país, es ser un Maceo del siglo XXI, un Martí, un Fidel. Es una manera de recordar de dónde venimos, para saber bajo qué conceptos nos regimos y hacia donde los llevamos.