Llamados por Dios a servirle

Llamados por Dios a servirle

Fernando Alexis Jiménez | Devocionales | @Conexión365
"Yo, Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol y apartado para el evangelio de Dios, que él ya había prometido por medio de sus profetas en las santas Escrituras..." (Romanos 1: 1, 2 | RVC)

Todos tenemos un llamado de parte de Dios. Un llamado a servirle en la extensión de Su Reino. No tiene que ser desde un púlpito ni ejerciendo un título ministerial. No necesita una credencial para compartir a otras personas sobre las Buenas Nuevas de Salvación.

Piense por un instante que una palabra de aliento y del amor de Jesucristo, puede ser justamente lo que necesita alguien.

Conocí a un taxista que no desperdiciaba ocasión para regalarle un tratado evangelístico a sus pasajeros. Con ese pequeño follero y un breve mensaje, llevó muchas más personas a la cruz de Cristo, que aquellos que hacían decisión de fe en la pequeña iglesia local a la que asistía.

El apóstol Pablo explicó la razón de nuestro llamamiento:

"Por medio de Jesucristo recibimos la gracia del apostolado, para que por su nombre llevemos a todas las naciones a obedecer a la fe." (Romanos 1: 5 | RVC)

Un lustrador de calzado, en una zona emblemática de Santiago de Cali, donde resido, recibe con una sonrisa a cada uno de sus clientes y, en medio de la conversación, le regala un tratadito.

Por supuesto, los ejemplos son múltiples. Todo para coincidir en un punto: usted no necesita cargo específico ni credencial de una denominación para desarrollar un ministerio. Basta que disponga su corazón y su vida para ser instrumento en manos de Dios. Cuando se rinde a Él, Dios crea las condiciones para que, a través de usted, otros escuchen el mensaje de redención.

Decídase a servir al Señor, allí donde se encuentra, desde su oficio o profesión. Usted es valioso para el Reino.

Oración:

Amado Señor, reconozco que, en tus manos, mi vida puede ser útil para ayudar a proclamar el Evangelio de Gracia que trae salvación y transformador al pecador. Hasta hoy he estado muy quieto, pero deseo sumarme a la obra. Haz de mí la persona que tú quieres que yo sea. Utilízame como un instrumento. Amén

© Fernando Alexis Jiménez | @VidaNuevaCo

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