Literatura Deleitante

Literatura Deleitante

Roy Bah

Me resistía a escribir y no me da pena admitir que es por vanidad la principal razón de no hacerlo. Es vanidad, ya que temo la burla y la mala crítica, porque estoy cierto de que mentiras no serán. Es decir, reconozco que mis ideas carecen de claridad y de originalidad, que no tengo la preparación debida ni los títulos suficientes que abalen lo que digo. Mi escritura es cuadrada y limitada por mis años de burócrata, y se ha limitado aún más por mis años de no-burócrata. Pero aquí esta la necesidad de decir algo a alguien, a quien sea que quiera "escuchar", necesidad que no se va y que no se sacia, lamentablemente, en conversaciones de café, de las cuales, por otro lado, tampoco tengo en grandes cantidades... parece que la comunicación en este mundo hiperconectado es en realidad, irónicamente, cada vez más difícil de lograr. 

Es así que la necesidad mata la vergüenza y la vanidad, por ello quiero dedicar este espacio a mis lecturas y reflexiones sobre las mismas, a la usanza de un diletante: alguien que de manera aficionada y no profesional se dedica a un tema, actividad, campo del saber y las artes pero, a fin de quitar un poco la carga peyorativa de ese término, he decidido llamar este espacio Literatura Deleitante, por que es lo que a mi vida ha dado la lectura: un auténtico deleite ¿O quizá deberíamos llamar a este espacio Cultura Deleitante? Ya se verá, ya se verá. 


Lo cierto es que esta idea no es del todo nueva: en 2020 ya había comenzado un pequeño, muy diminuto, espacio de lectura de poesía con el mismo nombre, el cual retomaré a la brevedad, y en el que también se añadirán algunas charlas, lecturas o reflexiones interesantes sobre los temas que surjan.


Es curioso descubrir que resulta más fácil dialogar con uno mismo que con los otros. La expresión de aquello que se ve y se siente respecto a algo, muchas veces resulta incomprensible para aquellas personas que ocupan el papel de interlocutores. Por supuesto, esto es recíproco: la gente no nos comprende y nosotros no la comprendemos, o quizá no hacemos el esfuerzo de comprender lo que unos a otros nos decimos, lo que necesitamos explicar (que muchas veces tan sólo es aquello que necesitamos explicarnos a nosotros mismos). O quizá soy sólo yo, yo solo, y mi egoísmo superlativo, y la decisión personal que tomé hace varios años de dedicar mi atención únicamente a lo que me interesa, a lo que me gusta, sin gastar mis energías en otras cosas. 

Todo lo anterior para decir que espero que este espacio encuentre a aquellas personas que se interesan por los mismos temas, de manera desenfadada y libre, sin academicismos o elevadas miras. Sólo por el gusto de algo que nos atrapa (aunque, naturalmente, a veces se podrá hablar de aquello que nos disgustó, nos repelió y no atinamos a comprender porqué a otros agrada).

Finalmente, un elemento más que me impulsó a hacer este ejercicio es una reflexión de Doris Lessing que reproduzco a continuación:



Hacerse una idea propia sobre lo leído y cotejarlo con la propia experiencia, ese es el otro móvil de Literatura Deleitante.

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