La escuela, ese lugar
Juan Mt
La escuela, ese lugar.
Era el punto de encuentro
y un área de aventura.
La escuela, ese lugar.
Antes de entrar, había cosas que comprar.
Comida de unos centavos y tarjetas de colección.
La escuela, ese lugar.
Caminar por la acera y no poder mirar hacia adentro,
pensabas ¿acaso estoy creciendo lento?
La escuela, ese lugar.
Cruzar el patio central y mirar el nombre,
junto a este, el gran reloj.
La escuela, ese lugar.
Ávila Camacho, un presidente ajeno.
Ni poca relación conmigo.
La escuela, ese lugar.
¿Para qué entrar?
¿Acaso no hay suficientes personas ya?
La escuela, ese lugar.
Era mi espacio, uno diferente.
En la tarde era mi casa.
La escuela, ese lugar.
El primer sitio donde tuve miedo.
El último sitio donde aprendí a dejar de tenerlo.
La escuela, ese lugar.
El nivel primario quiero decir,
porque en el inicial no sabía de mí.
La escuela, ese lugar.
Se trataba de conectar.
Me reflejaba en los ojos de alguien más.
La escuela, ese lugar.
Mi par, vestido de pantalón sencillo
y huaraches de plástico azul.
La escuela, ese lugar.
Donde la crueldad puede emanar
sin sentido de saber por qué.
La escuela, ese lugar.
Ahí las lecciones se salen de los libros.
Se aprenden sin escribir.
La escuela, ese lugar.
El perdón se recibe sin ofrecer disculpa.
Se vive con la intención en la boca.
La escuela, ese lugar.
No se sabe cómo hablar
porque el sistema funciona haciéndote callar.
La escuela, ese lugar.
Sentarse en filas,
asignarse números.
La escuela, ese lugar.
Mi nombre es diferente al tuyo,
juguemos en el patio a la hora del recreo.
La escuela, ese lugar.
Grita más fuerte,
corre, te voy a alcanzar.
La escuela, ese lugar.
Calurosa tarde de primavera.
Sudorosa piel y olor a tierra.
La escuela, ese lugar.
Aprenderse de memoria muchos nombres.
Memorizar melodías en formas de risas.
La escuela, ese lugar.
Donde la complicidad surge.
Los secretos se construyen.
La escuela, ese lugar.
Nadie canta las verdades
porque las verdades no importan.
La escuela, ese lugar.
El primer golpe que cae de un extraño.
La piel con sangre a media sien.
La escuela, ese lugar.
Donde el pánico puede ser colectivo.
Conocerse desde el mismo punto de sufrimiento.
La escuela, ese lugar.
Tu causa es mi causa.
Sentimos dolor porque sabemos de dolor.
La escuela, ese lugar.
Las primeras veces de encontrarse con la empatía sincera.
Las alianzas de poder que te empoderan.
La escuela, ese lugar.
Donde el empoderamiento se transforma en negociación.
Las primeras vendas caen de los ojos.
La escuela, ese lugar.
Las cosas no funcionan como deberían.
No son la misma perspectiva que el libro enunciaba.
La escuela, ese lugar.
Las despedidas obligadas.
Los “hasta luego” menos deseados.
La escuela, ese lugar.
El corazón acelerado.
La niña con sonrisa de caramelo.
La escuela, ese lugar.
El adiós sin justificación.
Un juego llamado amor.
La escuela, ese lugar.
La novia de un amigo.
Mi amigo tirándome al suelo.
La escuela, ese lugar.
Las peleas al final de la jornada.
Los gritos de ella que me esperaba.
La escuela, ese lugar.
Los amigos fueron como estrellas.
Estrellas de un hemisferio que quedó al otro lado de mi planeta particular.
Xalapa, 2025