LOS MISTERIOS DE ELEUSIS

LOS MISTERIOS DE ELEUSIS

MurallaHiperboreaNS

LOS MISTERIOS DE ELEUSIS

El culto Eleusino, se llevaba a cabo en Eleusis (a 20 km de Atenas), por dos familias (cérices y Eumólpidas), estas dos familias eran propietarias de los saberes secretos de los misterios, por lo que, el control y apropiación del culto fue heredado a lo largo de los siglos. Transgredir la tradición religiosa conllevaba castigo (asebeia), a quienes parodiaban o representaban de manera ilegítima los misterios, como el caso de Pericles. De ahí que muy poco se sabe de ellos, a excepción de algunos, que, de manera simbólica los mencionaron. El culto fue tan importante que de alguna manera contribuía el desarrollo político de Atenas. Los cultos eran secretos, solo podían participar personas que se iniciaban mediante un ritual iniciático, era abierto, cualquier persona podía iniciarse, pero una vez ingresado no se podía contar ni escribir nada sobre los rituales. Sobre sus orígenes se conoce que tomó fuerza a partir del siglo VI ac.

Según datos relativamente recientes, los cultos eran de tres tipos: ta dromena (lo que se hacer), ta legomena (lo que se dice) y ta horomena (lo que se ve). En realidad, se conoce muy poco sobre ellos, un pequeño fragmento: “He ayunado, ha bebido el ciceó (kikeon), lo he tomado de la canasta, he trabajado y lo he puesto de nuevo en la canasta y de ahí, en la cesta”, corresponde a una frase mencionada por Clemente de Alejandría como parte de la “contraseña” de los iniciados; por lo tanto, se trata de información cuestionable, de hecho no podría ser parte de los misterios reales, dadas las condiciones en las que se hacían los misterios menores y mayores. Sin embargo, no hay duda de que hubo quienes lo preservaron, así lo demuestran algunos autores. Entonces, lo anterior, es precedente de que hubo al menos dos cultos: el real y el degradado.

Se podrá encontrar en la historiografía información diversa sobre los Misterios Eleusinos pero que en realidad no se corresponden con lo que realmente fueron, por ejemplo, este culto fue mucho más antiguo que el culto de Isis o la Magna Mater, y sobre todo, no tiene nada que ver con el cristianismo. Es más, es importante señalar que Clemente de Alejandría manipuló los rituales Eleusinos, como una forma de desacreditación, aquí una evidencia de ello:

“Los oficiales de los gobiernos que propugnaban religiones nacionales, los voceros de la Iglesia una vez institucionalizado el cristianismo y el público en general ajeno a los misterios no comprendían el sentido de los rituales. Por ejemplo, según se verá más adelante, con el fin de desacreditar los misterios eleusinos, Clemente de Alejandría (siglos II y III d.c) confeccionó una lista de los objetos utilizados en las ceremonias y describió la forma en que se manipulaban sin tener conocimiento de su valor simbólico” (Taylor-Perry, 2003).

Los misterios Eleusinos se centraban en el culto a la diosa Démeter y su hija Perséfone. Démeter es la diosa de la agricultura, es la que permite la regeneración de las cosechas. En cuanto a Perséfone, Proserpina (en el contexto Romano), fue también llamada Koré, se sugiere un origen prehelénico, es decir, se piensa es una diosa muy anterior; en la mitología tiene el papel de la reina del inframundo, después de haber sido raptada por Hades.

Varios autores sugieren que los Misterios Eleusinos estaban relacionados a una escatología, sobre lo que ocurre más allá de la muerte, o el más allá, una especie de superación al arquetipo muerte, o tras la muerte conseguir ciertos privilegios.

Para quienes están familiarizados con “El Misterio de Belicena Villca”, identifican que el mito de Perséfone formaba parte de los Misterios de Eleusis, y es importante mencionar, que desde el siglo III a.c. sacerdotes del pacto cultural, en Roma, dedicaron Rus Baal al culto de Proserpina o Perséfone, pero simultáneamente los señores de Tharsis se consagraban al Culto de Vesta, la Diosa del Fuego del hogar, para ocultar el culto del Fuego Frío. Es decir, hubo simultáneamente dos cultos totalmente opuestos: el que de manera oculta preservó los Misterios Eleusinos, o sea, el culto del Fuego Frío de Vesta de Tharsis (Perséfone antigua – Frya esposa de Navután), y el otro culto del Fuego caliente de Proserpina de Palos (Proserpina o Perséfone degradada, es decir, Binah). Los cultos a Rus Baal eran practicados por los sacerdotes Hebreos y el de Baal Moloch, oficiado por los Golen.

Recordamos en breve parte del mito, del libro El misterio de Belicena Villca, que se relata de forma muy similar a otras fuentes de escritores clásicos (antes de Clemente de Alejandría):

Deméter era la Diosa del Trigo, la que entregó a las hombres por primera vez aquel cereal, y vivía junto a Zeus en el Olimpo. No tuvo otros hijos salvo Perséfone, que fue raptada por Hades y conducida al Tártaro a una Mansión que requería atravesar el País de los Muertos para llegar hasta ella.

Cuenta el Mito griego que entonces, entristecida por su ausencia, Deméter abandona el Olimpo y desciende a la Tierra para buscarla, porque ignoraba su paradero infernal. Se entera así que Zeus ha sido cómplice de Hades en el Rapto. Durante nueve noches Deméter busca en vano a Perséfone, portando una antorcha en cada mano; al fin, guiada por Hécate, la Diosa de la Hechicería, a quien encuentra en la encrucijada de unos caminos, averigua que Perséfone se halla en el País de los Muertos. Baja hasta allí sola, para comprobar que el regreso definitivo de su hija es imposible: Perséfone ha comido un grano de granada y ya no puede regresar al mundo de los vivos, pues todo aquel que prueba un alimento en el País de los Muertos, queda allí prisionero para siempre: en los Infiernos es preciso hacer ayuno para evitar a la Muerte. Al fin, Deméter regresa al Olimpo con Perséfone, quien no obstante debe volver periódicamente al Infierno para realizar la Muerte. El Mito de Perséfone formaba parte de los Misterios de Eleusis, donde era explicado esotéricamente a los Iniciados. Los atributos de Deméter, por otra parte, eran la Espiga del Trigo y la Grulla.

 

Los rituales de iniciación son parte del saber esotérico, que lo que se procura es el traspaso de un estado a otro, en el que el iniciado se predispone a adquirir algún saber privilegiado, “Sabido es que, desde Aristóteles, lo esotérico se opone a lo exotérico o profano en el campo del conocimiento”.

 Algunas referencias del libro “Historia secreta de la Thulegesellschaft”:

 “En la iniciación esotérica esta condición es llevada a su última consecuencia de modo tal que el iniciado debe experimentar, como rito de paso a la nueva vida, una AUTÉNTICA MUERTE Y RESURRECCIÓN. La iniciación esotérica es considerada unánimemente una experiencia irreversible de modo que si el iniciado no demuestra, a los ojos de sus iniciadores, una auténtica transmutación, “difícilmente pueda sobrevivir para contarlo”.


“Así conocemos “Escuelas de Misterios” o “Cultos” típicamente iniciáticos poseedores de una religión o mito particular, muchas veces análogos en su simbología, para cada pueblo o raza antigua. Entre los más conocidos podemos mencionar en Egipto: Misterios de Osiris e Isis; en Grecia: Misterios de Dionisio, Misterios de Eleusis, Misterios de Orfeo, la Orden de Pitágoras, etc.; en el Irán: Culto de Mitra, Mazdeísmo, Maniqueísmo, etc.; de la India y Tibet: Hinduísmo, Budismo, Shao-Lin, etc.; del Japón: Shintoísmo, Budismo Zen, etc.; del Islam: secta Sufi, secta Asesina, secta Drusa, secta Ansarieh, etc”.


“Por último, los “actos simbólicos” se refieren al ritual iniciático propiamente dicho, el cual, como es lógico, variaba de un Misterio a otro; pero que en todos los casos tenía por fin producir un desdoblamiento psíquico en el neófito tal que le permitiese realizar el VIAJE trascendente. Este “viaje”, experiencia imprescindible para obtener la iniciación, consistía, según todas las referencias, en el tránsito del “yo” desdoblado por un sendero del “otro mundo”. Tal “sendero”, que en su fantástica ruta hacia excelsas deidades atravesaba, sin embargo, abismos infernales plagados de terrores indecibles, era en todo semejante a aquél que pisamos en nuestro “último viaje”, el que todos realizamos a la hora de la muerte. El “retorno” a la vida, luego del viaje iniciador, era el auténtico triunfo del neófito, ahora iniciado, y se interpretaba como un verdadero “segundo nacimiento”. Del neófito, de su mente profana, nada había sobrevivido tras la muerte iniciadora; el iniciado resurrecto, en cambio, era considerado un nuevo ser, poseedor de un saber obtenido MÁS ALLÁ DE LA MUERTE”.


“Sin embargo hoy día oímos hablar de “iniciación masónica”, “iniciación rosacruz”, “iniciación teosófica”, etc., o de Misterios y Doctrinas Secretas, que poseerían ciertas “escuelas” modernas. ¿Qué ha pasado? ¿Estamos ante una restauración de los antiguos Misterios, de la iniciación esotérica que transformaba al iniciado, renacido dos veces, dotándolo de la capacidad de dialogar con Dios? ¿Ha concluido el Kaly Yuga, habida cuenta de la avalancha de sectas “misteriosas” e “iniciáticas” que viene de Oriente? Nada de eso. Desde el comienzo del Kaly Yuga han ido aflorando, paralelamente con la decadencia espiritual y el avance del materialismo, unas “potencias” tenebrosas cuyo “asiento” es un “centro oculto” de la Tierra desde el cual se canaliza la voluntad de Jehová-Satanás. Estas “potencias” diabólicas son las que contribuyen de modo decisivo a la falsificación en que caen todas las religiones, cultos y escuelas de Misterios de la Antigüedad, y son las que en el último siglo -¡recién!- hemos podido distinguir claramente bajo la denominación de Sinarquía Internacional”.


Esto último me parece muy esclarecedor, muchos son los que nos señalan como “sectarios”, los gnósticos “satánicos”, sin conocer ni saber sobre el origen de los cultos, ni sobre la gnosis primordial (la Sabiduría Hiperbórea), todas las “gnosis” las colocan en una misma bolsa porque al parecer tampoco conocen sobre historia, solo tienen una perspectiva limitada desde cualquiera que sea su postura religiosa, desde ahí difícilmente se puede llegar a las propias y más profundas verdades.


Por último, comparto otras referencias acerca de los Misterios Eleusinos, algunos quizá identifiquen paralelismos con metáforas, analogías, que al final de cuentas, nos llevan a lo mismo:

Heródoto hace una breve referencia al rito Démeter, explicando que “las hijas de Dánao, fueron quiénes llevaron este rito (teleuté) desde Egipto y las que lo enseñaron a las mujeres pelasgas. Pero luego de todo el Peloponeso se desplazó a causa de los dorios, el rito fue exterminado…solo los arcadios lo salvaguardaron”.

Isócrates dice que Atenas merece la hegemonía por sobre todas las demás poleis puesto que “al llegar Démeter a nuestra tierra, cuando andaba errante, a causa del rapto de Kóre, fue tratada benévolamente por nuestros antepasados, con unos servicios que no pueden entender sino los iniciados (memyeménoi), y les dio dos tipos de recompensa: las más importantes fueron las cosechas, causa de que no vivamos como fieras, y la celebración de los misterios (mistérya), que dan a los iniciados las más dulces esperanzas para el final de la vida ya para toda la eternidad”.

Himno a Démeter (480-482 a.c): ¡Feliz el que ha visto estas cosas entre los hombres de la tierra! En cambio, quien no está iniciado en los ritos sagrados, quien no participa de ellos, nunca de cosas semejantes tiene parte, una vez muerto, bajo las tinieblas sombrías.

Aristófanes, Ranas (454-405 a.c.): Pues nosotros somos los únicos para los que hay sol y sacro esplendor, cuantos estamos iniciados y llevamos una vida piadosa con los extranjeros y con la gente corriente.

Píndaro de Tebas (V a.c.): Para los hombres piadosos brilla la fuerza del sol durante la noche de aquí abajo, y entre prados floridos de rosas purpúreas el entorno de su ciudad está cargado de árboles de umbroso incienso de dorados frutos. Unos disfrutan con los caballos y con los ejercicios atléticos, otros con juegos de mesa, y otros con las liras. Entre ellos florecen exuberantes toda clase de venturas, y una seductora fragancia se expande por el lugar.

----------

La finalización del culto eleusino ocurrió en el siglo IV d.c, por el emperador Teodosio, el santurario de Eleusis fue destruido por los godos en comienzos del siglo V. El santuario según databa desde el siglo VII a.c.

https://t.me/MurallaHiperboreaNS








 


Report Page