Fortune II
Eri1305
El resto de la mañana transcurrió con normalidad, esta vez no hubo lluvia, no hubo contratiempos, cuando la tarde llegó, solo entonces las cosas cambiaron.
Masai se acercó a Mei Fan y Yachiyo antes de retirarse, Amemiya estaba junto a ella con una pequeña sonrisa.
—Tsuruhime-san, Liu-san, nos gustaría hablar unos minutos con ustedes.
Mei Fan miró inquieta a Yachiyo, era la primera vez que querían hablar con ella también, y el que Shion estuviese ahí solo le añadía una poca de preocupación — ¿Que sucede, Masai-san?
—Adelante, tenemos tiempo —Yachiyo ya se esperaba cualquier cosa, ella sentía que la situación con Masai y Amemiya había quedado llena de una tensión extraña desde la última vez que les hablaron.
Shion camino hasta quedar junto a Kiriko y le dijo — Hemos estado pensando un poco sobre tu avance con el personaje...
Masai interrumpió — Lo que sucede es que, nos parece que tal vez Liu-san está distrayéndote un poco, por lo cual, nos gustaría pedirles un favor, que dejen de hablar en el horario de ensayos, me refiero, desde que cruzan esa puerta hasta que se hayan terminado los ensayos en la tarde.
La peli-morada podía sentir la mirada de Shion sobre ella quien le soltó — No nos pareciste de mucha ayuda con eso de la fortuna — Mei volvía a sentir la ira crecer dentro de sí, no le importaba en lo absoluto no poder hablar con Yachiyo en el teatro, pero lo que le molestaba era que sentía que era una especie de castigo por lo que supuestamente la peli-rosa había robado.
—No pueden culpar a Mei Fan de mi ineptitud, no pienso objetar. Tranquilas, si es por el bien de la obra, acataremos esta orden — Yachiyo estaba lo suficientemente agotada como para discutirlo, les hizo una reverencia y tomándola del brazo jalo consigo a Mei Fan — Buenas tardes, Masai-san, Amemiya-san.
Otra vez caminaron en silencio, Mei trataba de calmarse antes de decir nada, y Yachiyo estaba tratando de asimilar porque estaba sufriendo una racha de mala suerte esas últimas semanas, quería pensar en cualquier cosa antes de caer en la idea descabellada de la fortuna de Mei Fan.
La peli-morada aún molesta sacó de entre sus bolsillos su teléfono y le escribió a cierta guionista.
En mensajería
Mei Fan: Amemiya, me importa poco o nada si le crees o no a Yachiyo. Pero no creas que no sé lo que estás haciendo.
Amemiya: ¿De qué hablas, Mei Fan?
Mei Fan: Sé que estás molesta porque crees que Yachiyo está aprovechándose de la amabilidad de Masai-san. Y la verdad es que ella no miente, en realidad fui yo quien movió esas cosas.
Mei estaba caminando junto a Yachiyo mirándola muy pensativa, entre pequeños lapsos de tiempo encendía la pantalla de su teléfono para contestarle a Amemiya.
Amemiya: ¿Y porque no dijiste eso en su momento?
Mei Fan: ¡Masai-san me despediría!, encontré esas cosas en la sala de ensayos, no sé qué clase de desordenado dejaría sus cosas así de tiradas, las tome y las puse en el camerino de Yachiyo porque pensé que mi intuición sobre esas joyas no se equivocaba.
Amemiya: Al menos pudiste decírmelo a mí, sabes que si le cuento esto a Masai igual te despedirá, ¿No?
Mei Fan: Lo sé, y por eso tienes que hacer lo posible para que Masai-san no sepa esto, y también para que no suceda nada más grave. Con que crea que fue Yachiyo es suficiente, no despediría a la actriz principal.
Amemiya: No sabes de lo que es capaz, Masai... ¿Y porque crees que lo haré? No soy buena para ocultarle cosas a Kiriko.
Yachiyo se detuvo en una cafetería a comprar un café, Mei aprovechó ese momento para escribirle rápidamente a Amemiya y acabar esa conversación.
Mei Fan: Tienes dos opciones, Masai se da cuenta de lo que sientes por ella gracias a mí, o me ayudas y yo te ayudo a conquistarla. Es tu decisión.
Amemiya: No voy a interceder en las decisiones de Masai-san, pero estaré de tu lado.
Mei se ofreció a pagar los cafés una vez guardó su teléfono, y caminó junto a Yachiyo un poco más calmada, cosa que la chica de ojos azules agradeció mentalmente, Mei empezó a hablar sobre cualquier cosa distrayendo a la peli-rosa de todo lo que sucedía en su vida.
Cuando llegaron al departamento en la puerta del mismo había un sobre que Yachiyo recogió y guardo en su abrigo, ella ya presentía de que se trataba. Mei Fan fue directo a ducharse con una sonrisa tan grande que parecía que había logrado algo inmenso. Yachiyo esperó desaparecer de su punto de visión para sentarse en el sofá a leer la información escrita en esa página.
Martes 10 de marzo.
Tokio, Japón.
Estimada Tsuruhime-san,
Le escribimos para recordarle realizar su transferencia
y evitar la desconexión de los servicios como lo son la electricidad,
el suministro potable y el resto de servicios.
Muchísimas gracias, la gerencia.
Colocando su rostro entre sus manos soltó un suspiro. Era la segunda en esa misma semana, y sabía que el plazo para la desconexión era de tres o cuatro días, eran algo estrictos con ello. El problema era que ella había hecho un mal balance de cuentas y ahora no contaba con el dinero para hacer ese pago. En tres años de vivir sola, era la primera vez que le sucedía eso. No sabía qué hacer.
Mei regresó a la sala hablándole, cosa que logró sacarla de su ensimismamiento y la hizo guardar la carta junto con el sobre.
—¿Yachiyo, que cenaremos hoy? ¿Quieres que pida algo? — Mei llegó a la sala secándose el cabello con una toalla mientas pensaba en la cantidad de días que tenía conviviendo con Yachiyo, años atrás eso habría sido un sueño. Aquel pensamiento encendió en ella un sentimiento extraño que la hizo erizar.
—No, no, no te preocupes, yo haré la cena — Estaba haciendo su mejor esfuerzo porque no se diese cuenta de que algo no andaba bien.
Asintiendo aún llena de ese extraño sentimiento Mei fue hasta la cocina en silencio, lo que habría inquietado a Yachiyo de no ser porque tenía la mente en aquella carta.
Comieron y fueron a dormir, cada una con la cabeza rodeada de pensamientos, pensamientos que hicieron la noche más larga, y el amanecer más tortuoso.
Y así sucedieron dos días, Yachiyo sintiéndose cada vez más presionada por cuándo podría suceder el nuevo punto de quiebre, estando totalmente estresada y Mei Fan tratando se deshacerse de ideas y sentires que aseguraba solo la llevarían a otra decepción.
Aquel tercer día Mei Fan se encontraba en el teatro conversando con Amemiya sobre su plan para conquistar a Masai.
— Mira, lo único que tienes que hacer es invitarla a un helado — Mei sonaba realmente convencida de sus palabras.
— ¿Que tan desesperada debo estar para hacerte caso? — Amemiya estaba lo suficientemente avergonzada de haber aceptado la propuesta de Mei, pero ya era bastante tarde para arrepentirse.
— Pon atención o no lograrás nada, no puedes sonar nerviosa, eso no es atractivo en lo absoluto.
— ¿Porque siento que todo lo has aprendido en películas o videojuegos?
— Porque ha sido así. Ahora, trata de preguntárselo con naturalidad.
— ¿Cómo que, con naturalidad, pero sin nerviosismo? — Era ridículo, pero si no hacia eso, Mei le contaría de la peor forma a Masai.
La peli-morada vio a la castaña caminar en su dirección y dándole un suave empujón a la pelinegra le dijo — Es tu momento.
Mirando directamente a la castaña Amemiya intento decirle — Masai, quisiera hablar contigo.
La más bajita le sonrió a ella y a Mei Fan y le respondió — Si, justo venía a hablar con ustedes, es sobre el guion.
—Lo que Shion quiere decir es que necesita decirte algo importante — Mei fan trató de abogar por ella, la pobre estaba muriendo. Internamente estaba riendo por el rubor que cubría el rostro de su amiga.
Shion asintió armándose de valor, y con una sonrisa, la cual estaba siendo opacada por su sonrojo, le dijo a Masai casi en un susurro — Quería preguntarte si tenías algo que hacer este fin de semana, porque me gustaría invitarte a salir.
La aludida sintió su rostro arder suavemente sabiendo que tenía las mejillas de un color carmín y asintiendo le contestó — Sí, claro... Me encantaría.
Salieron de su burbuja cuando alguien llamó a Masai desde detrás y ella con una sonrisa torpe se dio la vuelta para ir en su dirección dejando solas nuevamente a Mei y a Shion.
Dando un par de pasos hasta quedar junto a ella Mei Fan colocó una mano en su hombro y le dijo — Lo hiciste. Y tal fue el impacto en ella que se le olvidó que hablaría contigo sobre el guion.
Riéndose Amemiya le respondió — Tenía dos años esperando este momento, y nunca creí obtener esa respuesta.
Con un tono burlón Mei Fan soltó — Y eres hasta atrevida, solo te dije que le invitaras a comer un helado, tu directamente le dejaste claras tus intenciones. Eres buena estudiante, tienes hasta iniciativa.
Con una sonrisa más grande y ligeramente sonrojada Shion le susurró — Y se veía tan tierna sonrojada... Es tan linda.
Soltando una pequeña carcajada Mei Fan asintió antes de caminar a la sala de ensayos y decirle — He de admitir que si fue bastante tierna cuando se veía tan roja y torpe. Vamos, tenemos que ir volver al trabajo.
La tarde llegó con calma, Masai se acercó en el receso de los ensayos y le avisó a Yachiyo que se quedara un rato después de acabar las prácticas. Cosa que hizo y en lo que Mei Fan se sumó.
Justo en ese momento Amemiya se encontraba tocando el piano, con Masai sentada en las butacas frente al escenario, Yachiyo en silencio de pie delante de la directora y Mei Fan junto al piano hablando con Shion, la castaña se aclaró la garganta antes de hablar, lo cual asustó un poco a Mei.
— Tsuruhime-san. Me gustaría hacerte una pregunta un tanto ruda, y no quisiera que lo tomaras a mal — Aun en su voz dulce se podía notar la seriedad, lo cual preocupaba a Yachiyo.
— Adelante, no se preocupe por eso, Masai-san — Yachiyo estaba algo asustada, pero convenciéndose a si misma de mantener la calma.
En paralelo se encontraba Shion tratando de distraer a Mei, no quería que intentará interceder en lo que pasaba aledaño a ellas — ¿Entonces, tienes algo con Tsuruhime-san?
Sonrojada y fruncido el ceño Mei Fan colocó su atención en Shion — Claro que no, somos amigas, estuvimos en la misma academia.
— Entonces es una historia parecida a la mía con Kiriko, y por lo que he visto, llegan juntas así que vienes con ella, la esperas antes de irte, así que te vas con ella, diría que hasta viven juntas porque o pasas por ella muy temprano o duermes con ella.
La chica en la butaca miró fijamente a la peli-rosa antes de soltar tratando de sonar amable —¿No te sientes preparada para ese papel? — Yachiyo pudo saborear ese intento por no sonar tan cruel, aunque le pidió que no se preocupara, Masai siempre era tan amable.
— Lo hago, y lo sabe, Masai-san, de lo contrario no me hubiese elegido para este papel en un principio — Trató de defenderse, pero algo en ella sabía que era en vano, sentía que esa convocatoria había sido más para darle una noticia que para hacerle una pregunta.
— Hemos tenido el mismo problema con ese personaje desde el inicio, Tsuruhime-san, y estamos a menos de una semana de la primera puesta en escena y no he visto cambios, sabes que todos los actores se aprenden todo el guion, si no estás preparada podemos cambiar tu papel con el de alguna otra actriz — Estaba tratando de no sonar cruel, pero en sí, la decisión ya estaba tomada.
En simultáneo Mei sintió su rostro sonrojar y le contestó nerviosa — Estoy durmiendo en su departamento, pero no somos pareja ni nada.
Riéndose en burla y en venganza por lo de esa mañana Shion le dijo — Y como me explicas lo que te cuida, recuerdo haber escuchado "Vamos, Mei Fan, tenemos que secarte antes de que te resfríes", o como te mira, como la proteges, estuviste a punto de arrancarme la garganta por ella y hasta me chantajeaste, ah y ni hablar de cómo le miras — Amemiya podía oír las palabras de Masai, por lo cual empezó a tocar el piano con más ímpetu, lo suficiente para bloquear la audición de Mei Fan pero no tan alto como para volverse sospechoso o molesto, aunque falló en no darse cuenta que estaba sonando una melodía lo bastante trágica como hacer recordar un gran drama.
El rubor en su rostro era tan grande que estaba segura de que incluso tenía el cuello rojo —Estas confundiendo las cosas, somos amigas cercanas.
Justo al lado, se encontraba una Yachiyo con la cabeza erguida mirando seriamente a Masai, aunque en su interior estaba algo pensativa — ¿Y cuál cree usted que es la solución? — Sabía que sería en vano seguir insistiendo, nunca había visto a la directora tan seria, por lo cual se dio por vencida.
— Puedo cambiarte el papel, darte un secundario, no tendría el mismo protagonismo, pero sería el tercero más importante, no te doy algún otro más bajo, porque creo que tienes el talento que se necesita en esta obra y quisiera que todos pudieran disfrutarlo como el resto del elenco y yo lo hemos hecho.
Ahí estaba otra vez, tratando de ser demasiado amable, Masai era el tipo de persona a la cual no le podría jamás guardar ningún tipo de remordimiento o algún mal sentimiento, con un asentimiento le respondió — Confío en sus decisiones para con este elenco y obra, Masai-san, muchísimas gracias por su consideración — ella odiaba los cambios repentinos y eso sería uno, si no fuera porque sentía con anticipación que en algún momento pasaría exactamente eso.
—Mañana en la mañana le explicaré como serán las cosas ahora. Gracias por su tiempo, Tsuruhime-san — Con una pequeña sonrisa Masai se levantó para darle una suave reverencia, la cual Yachiyo devolvió inmediatamente.
En el mismo tiempo Shion le preguntó a Mei — ¿Qué tipo de cercanas? Me empiezas a convencer aún más de que están juntas.
Cambiando de tema y por la melodía Mei le señaló — ¿Estas tocando el fantasma de la opera oveture? Esa pieza es bastante trágica.
— No sabía que estaba tocando esa.
Mei vio de reojo a Yachiyo caminar a la salida, por lo cual les dio una reverencia rápida a Masai y Amemiya antes de saltar del escenario corriendo hasta la salida, porque Yachiyo ya había cruzado la puerta e iba camino a su departamento bajo la oscuridad de la noche.
Cuando la alcanzó pudo leer el ambiente que le gritaba "guarda silencio", y fue justo lo que hizo, no le dijo nada, no preguntó nada, incluso se quedó unos pasos atrás dejándola ir un poco adelante para no interrumpir sus pensamientos, no quería romper ese momento porque, aunque Yachiyo no lo aparentaba, ella la sentía bastante frágil, principalmente por lo que la conocía. Por estas razones el camino fue silencioso, una vez estuvieron en la puerta del apartamento Yachiyo la miró con un asentimiento y un suspiro, lo que Mei Fan entendió como un agradecimiento.
Al abrir la puerta y cruzar el umbral Mei Fan trató de encender la luz, pero por alguna razón no funcionaba, Yachiyo se sentó en el sofá y sin poder soportarlo comenzó a sollozar, cosa que alertó a Mei Fan, quien corrió a sentarse junto a ella y abrazarla, preguntándole —¿Qué pasa?
—Todo, Mei Fan, todo pasa justo ahora — Se abrazó a su ropa llorando contra su pecho, sin poder aguantar más.
— ¿Quieres contarme? — Comenzó a acariciar su cabello con dulzura, recordaba haberla visto hacer eso con Shiori alguna vez que estuvo triste, por lo que lo intentó con ella. Era cierto que estuvo con ella en algunas de las cosas que la arrastraron al límite, pero presentía que esa conversación con Masai tenía mucho que ver.
— Hice mal las cuentas y no tengo el dinero para pagar la renta— Su llanto se hizo aún más fuerte y casi en un susurro soltó — Y... Hoy me quitaron el protagonista... — Ahora estaba hipando contra su pecho, sus lágrimas salían y continuaban saliendo, estaba desesperada, dolida, enojada, triste, era un cúmulo de sentimientos, aún no creía que su vida había cambiado de esa manera en menos de un mes —No sé qué hacer, no quiero que sigan pasando cosas así.
Acariciando también su espalda le susurró al oído tratando de calmarla, estaba avergonzada de estar atreviéndose a tanto, pero realmente odiaba verla llorar — Todo va a mejorar, tranquila, no ha sido nada tu culpa y, además, has estado siendo muy fuerte, es válido llorar. No debe ser fácil para ti ser tan linda, amable, paciente, bondadosa, divertida y fuerte todo el tiempo.
Sonrojándose entre llanto y abrazándose más a ella, como si tratara de resguardarse del mundo en su pecho le dijo — No lo soy. No soy nada de esas cosas.
—Si lo eres, y sabes que estoy contigo para lo que sea, es más, nos iremos a mi departamento, olvídate de este lugar, puedes quedarte conmigo y compartir la mensualidad, o dejarme ayudarte a pagar este por ahora, me lo podrías devolver después, pero no dejaré que te quedes aquí de esta manera... — Mei Fan enrojeció por lo dicho, realmente quería ayudarla, así que era capaz de arriesgar un poco de vergüenza por ello.
Ruborizada Yachiyo negó suavemente con la cabeza entre su llanto — No dejaré que pagues por mí — De alguna forma le creó una sensación extraña el que le pidiera mudarse con ella de esa manera. Capaz estaba haciéndose ideas falsas.
—¡Entonces nos iremos ahora al mío! Se ha dicho — Hizo el ademán de levantarse del sofá, pero algo o más bien alguien, la detuvo apretando su agarre en su camisa.
Aunque ya no estaba llorando tanto, Yachiyo aún soltaba algunas lágrimas y sollozos, haciendo un esfuerzo entre estos le dijo en un susurro — Quédate conmigo...
Asintiendo con una gran sonrisa y sintiendo su rostro arder como si estuviera en llamas a causa de su sonrojo, Mei Fan le contestó — No te preocupes, no iré a ninguna parte — Volviendo a mover sus dedos sobre su cabeza acariciando su cabello, y usando su otra mano para hacerle círculos en la espalda con dulzura. Sonrió al sentirla calmarse lentamente, pero ni siquiera así parecía querer soltarse de su agarre.
Dos días más que pasaron siendo en realidad difíciles para Yachiyo y Mei Fan, la razón de lo mismo era porque Mei Fan se encargó de mudar las cosas de Yachiyo a su departamento y porque esta última había tenido que adaptarse a su nuevo papel, lo cual había sido demasiado complicado. Ahora estaban sentadas un día antes de la primera puesta en escena en el sofá de Mei Fan mientras veían T.V. Masai les mando indicaciones esa mañana de que reposaran y que se prepararán mentalmente para lo que sucedería al día siguiente, que con la calidad de actores que poseían confiaban en que todo sería un éxito, pero los necesitaba en su máximo rendimiento.
Para Mei Fan, reposar era ver T.V mientras estaba con aquella chica que se encontraba acostada a lo largo del sofá con las piernas pasando sobre las suyas, ya que ella si estaba sentada en el otro extremo de donde se recostaba Yachiyo.
— ¿Puedo hacerte una pregunta? — Tenía esa duda, sabía algunas cosas porque Shiori le había contado, ya que era la que más tenía contacto con Yachiyo, pero sería más seguro saberlo de ella misma.
— Puedes preguntar lo que sea— Yachiyo la miró con una pequeña sonrisa, estaba contenta de poder estar tranquila una vez más en su vida, ni si quiera en un año había sentido que su vida se demoraba tanto como en ese mes, no creía haberlo logrado superar sin la chica que tenía junto a ella. Eso le hacía sentir una confianza inigualable hacia Mei Fan. Pensar en ello le creo una sensación extraña en el estómago que le hizo preguntarse si estaría sintiéndose enferma.
La aludida se río con suavidad en contestación además de añadir— ¿Te he dicho alguna vez que me recuerdas a un gato? — Mei Fan cedió ante sus sentimientos después de verla desmoronarse esa noche, sabía que había caído nuevamente por esa chica, pero también era consciente de que no funcionaría de nada declarar sus sentimientos una segunda vez, Yachiyo le había dejado en claro la noche que le leyó la fortuna que no estaba interesa en nada relacionado con el amor.
— Miau ¿Esa era tu pregunta? — Le preguntó Yachiyo en broma antes de estirarse en el sofá y darse vuelta sobre su posición quedando acostada de lado enrollando sus piernas.
Un rubor enorme cubrió todo el rostro de Mei Fan mientras se convencía a sí misma en mirar la pantalla y concentrarse solo en eso para no perder el hilo de sus pensamientos — ¿Porque te alejaste esos dos años?
Yachiyo de reojo pudo ver el rubor en su rostro, lo que la hizo reír, Mei Fan le parecía muy fácil de leer, un tanto sería le soltó — Es bastante obvio, Mei Fan, no creo que se necesite analizar tanto.
Mei al escuchar eso mezclado con las risas sintió su rostro arder aún más, sabía que Yachiyo había estado jugando con ella, entonces trató de rescatar lo poco que quedaba de sí misma — Lo sé. Solo preguntaba para asegurar mis teorías.
En un susurro Yachiyo soltó más para sí misma que para ella, un sonrojo creciente en sus mejillas acompañando sus palabras —Yo también te extrañé...
Mei Fan sonrió para sí misma al lograr captar sus palabras y en silencio se regocijó internamente, no creía tener el valor para devolverle las palabras, sus mejillas seguían un tanto rojas por las bromas recientes de su acompañante.
A Yachiyo por alguna razón no le extrañaba hacer ese tipo de cosas con Mei Fan, le parecía demasiado natural con ella, lo cual era extraño que sucediese, no tenía recuerdos de que alguna de sus antiguas relaciones, que se suponía habían sido las personas más cercanas con las cuales había estado, la hiciera sentir tan en calma y cómoda, había extrañado esa sensación, a esa chica
El resto de ese día fue tan calmado y relajado como pudo ser, entonces llegó la noche tranquila y serena para darle paso al amanecer, moviéndose el astro rey en el cielo viajó livianamente hasta el atardecer en el cual Yachiyo y Mei Fan arribaron al teatro donde se llevaría a cabo la obra.
Se encontraba Masai junto con Amemiya y el equipo de vestuarios ayudando a los actores a prepararse, el equipo técnico estaba listo, Mei Fan entre ellos, Amemiya le pidió ir en ropa formal. Por lo cual Mei fue en un vestido negro.
Yachiyo pasó directamente al camerino, donde se sentó a repasar el guion, mirando triste las líneas del protagonista que en algún momento le pertenecieron, su compañera parecía haber logrado manejar bien el papel aun cuando había tenido tan poco tiempo para preparase, estaba contenta de que el esfuerzo de todos ellos daría frutos de la forma correcta esa noche, pero no podía evitar entristecer al pensar que ella pudo haber sido el papel principal.
Sin darse cuenta algunas lágrimas empezaron a caer sobre el libreto, trató de limpiarlas, pero seguían apareciendo más, se sentía decepcionada de sí misma por no haber logrado superar ese único problema que había tenido con el que habría sido su personaje. Repentinamente escuchó la puerta ser tocada un par de veces, por lo que intentó limpiar sus lágrimas. La persona del otro lado al no oír contestación decidió entrar, una vez Yachiyo vio a Mei Fan, bajó su mirada otra vez a las letras del guion.
— Yachiyo... — Mei Fan camino hasta detenerse frente a ella y le susurró — ¿Pasa algo?
La aludida alzó la mirada antes de negar con la cabeza dándole una ligera sonrisa — No pasa nada, estaba repasando el guion, eso es todo.
Mei Fan le sonrió colocando una mano en su mejilla limpiando una lágrima traicionera qué corrió por el rostro de la oji-zul y le dijo — Tranquila. No necesitas ser la protagonista para deslumbrar— A Mei Fan le parecía que esa era la razón de sus lágrimas, sabía que Yachiyo no había podido tomar bien esa noticia o superarlo y adaptarse tan fácilmente como quería hacer creer — No tienes culpa de todo lo que pasó, no tienes culpa tampoco de las decisiones de Masai-san y en realidad no se puede hacer nada para repararlo — al ver como Yachiyo soltaba otra lágrima decidió añadir — pero tu brillantez es tan grande, eres tan talentosa. Eres Yachiyo Tsuruhime, no cualquier actriz, y vas a ir allá afuera en minutos a demostrarle al mundo como se hace, como se actúa, vas a demostrar como lo hace una Edel, como brilla la "Frau Perle".
Con un suspiro sintió sus lágrimas dejar de caer y le sonrió con dulzura apoyándose unos segundos con los ojos cerrados contra su mano. Al abrirlos otra vez le hizo señas para que se acercara, cosa que su acompañante hizo aún sin soltar su mejilla, entonces aprovechó para darle palmaditas en la cabeza —No sabía que tenías también esa empatía, Mei Fan.
Sonrojada y avergonzada además de sorprendida quitó con suavidad su mano de su mejilla y la mirada apartándose cuando Yachiyo abandonó su cabeza, la había tomado por sorpresa, hacía años no le daban palmaditas como si fuera un perrito recibiendo aprobación, trato de cambiar de tema para que no se diese cuenta el caos que había despertado en su interior — Voy a ayudarte a reparar ese maquillaje.
La presentación se dio pronto, la obra fue un éxito, Mei Fan se sentó en la primera fila a ver las actuaciones de Yachiyo y realmente no pudo despegar sus ojos de ella en ningún momento. No sabía qué tipo de poder tenía, pero siempre se enamoraba de ella, aunque viéndola brillar tanto entendió porque le fascinaba de esa forma una y otra vez, era como un ángel o un demonio a sus ojos, pero parecía perfecta.
Una vez terminada la obra los actores fueron a la sala de ensayos, Masai y Shion escaparon unos minutos de entre las personas de clase alta que querían felicitarlas por ese trabajo, y se unieron junto al resto del elenco en la sala de prácticas a celebrar, Mei Fan y Yachiyo estaban entre el resto de los actores, y el equipo de producción, abrieron una botella de champagne y brindaron en nombre del resto de presentaciones que tendrían que continuar haciendo.
Yachiyo tomó a Mei Fan y la llevó consigo a su camerino sin decirle nada, lo cual tomó por sorpresa a la chica de cabello morado. Una vez en el espacio cerrado, llena de valor por el licor consumido en el vaso de champagne enrollo sus brazos alrededor de su cuello y la besó. Inmediatamente sintió como era correspondida.
Riéndose contenta Mei Fan tomó sus manos una vez Yachiyo la soltó y le dijo como si fuera un descubrimiento — ¡Hsien! (Atracción mutua).
Yachiyo asintió antes de tirar de ella de regreso a la sala de ensayos — No sé porque me esperaba que dijeras eso.
Mei Fan estaba lista para contestar sonando completamente triunfante—Porque...
Yachiyo la interrumpió con un suspiro que fue seguido de una sonrisa — La fortuna no se equivoca.
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