Escuela de trading

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Capítulo 1. ¿Por qué invertir? » ¿Por qué el corto plazo y no el largo plazo?

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¿POR QUÉ EL CORTO PLAZO Y NO EL LARGO PLAZO?

«En el largo plazo todo florece»; «El corto plazo es peligroso»; «El largo plazo en renta variable es lo más rentable»… Seguro que alguna vez has escuchado frases como estas o muy parecidas. Ni mucho menos voy a decirte que el muy largo plazo no sea rentable, pero no estoy de acuerdo con quienes aseguran que el corto no es seguro. Con este libro pretendo desmontar esa teoría, pues, en realidad, todo depende de los conocimientos que se tengan, y si aprendes a invertir a corto plazo, te aseguro que hallarás la rentabilidad en muy poco tiempo.

Recientemente se ha publicado un estudio sobre la diferencia entre invertir a corto y largo plazo, y sobre la seguridad o falta de ella en ambos casos. Mark Hulbert, famoso analista financiero estadounidense, planteó los siguientes aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta cuando hablamos de invertir:

• Es complicado saber qué ocurrirá en el futuro.

• Solemos asumir a priori que lo que nos aconteció en el pasado volverá a suceder en nuestro devenir.

• La volatilidad (movimientos bruscos del mercado) de los rendimientos históricos cae dramáticamente en el largo plazo cuando tenemos unas acciones durante largos periodos de tiempo.

• Más volatilidad = menos rentabilidad. Y por ello el rendimiento aumenta en el largo plazo, donde, según algunos dicen, la volatilidad desaparece.

• A priori, todos partimos de la premisa de que la bolsa es más rentable y segura en el largo plazo que en el corto.

• Sin embargo, debemos tener en cuenta la regresión a la media de los valores. El futuro no es tan halagüeño en el largo plazo como algunos nos lo pintan.

Usaré un ejemplo sencillo para explicarte este último aspecto. Seguro que alguna vez has aprendido a hacer algo desde cero. En la fase de aprendizaje, todo parece ir rápido, pues tu mejora es constante y parece no tener fin. Sin embargo, cuando ya has adquirido prácticamente todos los conocimientos y llevas cierto tiempo llevándolos a la práctica, esa mejora progresiva se estanca e incluso parece descender.

Lo mismo se puede decir del mundo de las finanzas: los valores que en su día estaban en un determinado punto regresan a la media de su subida o de su bajada. Fíjate en el siguiente gráfico:

En este gráfico sobre el índice más famoso de Estados Unidos (S&P 500) podemos apreciar cómo las líneas hacia arriba y hacia abajo tienden a volver a la línea media central. Así pues, un horizonte de treinta años tiene una volatilidad mayor que un periodo de tiempo de un año, y no debemos olvidar que la máxima dice:

Más volatilidad = menos rentabilidad

Hulbert pone un ejemplo para demostrar su teoría, a la que simpáticamente denomina «calentamiento global de los mercados». Si tomamos los acontecimientos que afecten a los mercados durante solo un año, aquellos tendrán una transcendencia menor que si tomamos como referencia un siglo (cien años). En este último escenario, las transiciones de positivo a negativo, y viceversa, serán mucho más dramáticas y el «calentamiento» del mercado adquiere una mayor dimensión. Dicho de otra manera, las posibilidades de que la situación económica de hoy sea la misma que la de mañana son altísimas, pero ¿cómo serán dentro de quince, veinte, cincuenta o cien años?

Para apoyar su tesis, Hulbert pone el ejemplo de un inversor de bolsa norteamericano de principios del siglo XX y de sus sucesivos descendientes hasta cien años después. Durante ese periodo de tiempo, Estados Unidos pasó por dos guerras mundiales de las que el país salió victorioso, pero ¿cuál habría sido el escenario si la contienda contra Japón o Alemania se hubiese perdido? De hecho, la trayectoria de Japón ha sido completamente diferente de la norteamericana.

Así pues, para Hulbert la teoría de que en el largo plazo todo florece y las inversiones son más seguras que en el corto no solo hay que cuestionarla, sino que deberíamos negarla.

La autora opina

Mi intención es demostrarte que se puede ganar dinero en el corto plazo. Porque el quid de la cuestión no está en el tiempo que dure la inversión, sino en los conocimientos que adquieras para invertir correctamente. Una de las claves está en diversificar tu dinero y en colocarlo en una «cesta» en la que haya tanto largo plazo como corto plazo, sabiendo perfectamente cómo gestionar este último. Entonces verás cómo en poquísimo tiempo eres capaz de generar plusvalías, y sin haber tenido que recurrir a tanto capital como en el largo plazo.

¿Te apuntas a esta aventura? Te aseguro que te sorprenderá lo que vas a descubrir si sigues leyendo este libro. De hecho, somos el secreto mejor guardado, quizá —y solo quizá— porque hay quien no quiere que los ciudadanos corrientes se formen y aprendan a gestionar su patrimonio y decidan qué productos son los que más les interesan. ¿Qué opinas tú?

La inversión en ti y en tu formación es la que paga el interés más alto. Formarte no es un gasto y sí es un ingreso. @Fca_Serrano

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