Escuela de trading

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Capítulo 3. Perfiles de inversión tradicionales a largo plazo » Tipos de inversores

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TIPOS DE INVERSORES

¿Qué tipo de inversor eresy dónde inviertes?En este sentido deseo ofrecerte mi propia categorización, creada a partir de las características personales y del riesgo que el inversor asume o pretende asumir.

El inversor conservador absoluto

Un inversor de este tipo no debe, bajo ninguna circunstancia, entrar en bolsa, ya que se trabaja con renta variable y siempre se correrán riesgos. Este tipo de inversor debe comprar bienes inmuebles y mantener depósitos bancarios a largo plazo.

La autora opina

El inversor conservador absoluto debe trabajar con deuda pública, que es el capital que se le presta al Estado y a las Administraciones públicas (comunidades autónomas, ayuntamientos, diputaciones) para financiar sus gastos e inversiones. Actualmente, la deuda pública es bastante menos segura que en épocas anteriores debido a la alta posibilidad de quiebra de los Estados. Mediante letras del Tesoro, bonos y obligaciones del Tesoro, cuentas remuneradas o depósitos bancarios, la deuda pública española se puede adquirir desde 1.000 euros, por lo que es una inversión asumible.

La valoración de la deuda pública española ha bajado en los últimos tiempos según agencias de clasificación como Moody´s o Standard and Poors, especializadas en ratings (el rating es la calificación de la solvencia de un país o de una compañía para pagar las obligaciones contraídas). Estas empresas valoran el nivel de desprotección ante factores externos adversos y clasifican mediante letras (desde AAA, que es el mayor rating, hasta D, que es el menor rating, pasando por AA+, AA, AA-, A+, A, A-, BBB+…, y así sucesivamente). Cuando estas agencias bajan el rating de la deuda de un Estado significa que este pagará más intereses, para así poder atraer a inversores motivados que arriesguen su capital. Cuando el Estado paga mayores intereses a los inversores, su capital bajará y, por tanto, ofrecerá menos servicios a sus ciudadanos.

Los inversores conservadores absolutos suelen ser largoplacistas. No quieren asumir riesgos y, por tanto, sacrifican los beneficios por su aversión al peligro.

Sin embargo, hay excepciones, que tienen que ver con si hablamos del corto o del largo plazo. A continuación analizaremos los productos en los que un inversor conservador absoluto puede arriesgar su dinero.

• Letras del Tesoro (tipo de inversión: corto plazo). Son valores de renta fija a corto plazo. Las letras se emiten mediante subasta. El importe mínimo de cada petición es de 1.000 euros, y las peticiones por importes superiores han de ser múltiplos de 1.000 euros. Al rembolso, se cobra al interés generado por la letra del Tesoro. Actualmente, el Tesoro emite letras a tres, seis, doce y dieciocho meses.

• Bonos del Estado (tipo de inversión: largo plazo).Cuando el Estado debe abonar una deuda y no cuenta con el dinero para hacerlo, pide dinero prestado, para lo cual emite un título público, denominado bono, por la cantidad de dinero que necesita y lo respalda con algún activo que posea, por ejemplo las reservas del oro del país. El Estado paga un interés por el bono, y cuando este vence, se recupera el dinero. Hay bonos a uno, dos, tres y diez años.

• Obligaciones (tipo de inversión: largo plazo). Tienen las mismas características que los bonos del Estado, salvo el plazo, que en las obligaciones es de diez, quince y treinta años.

• Cuentas con alto interés (tipo de inversión: corto plazo). Generalmente con un plazo de dos a seis meses. No son una inversión en sí mismas, sino un compás de espera mientras uno decide dónde colocar el dinero. Su principal ventaja es su liquidez y que el dinero siempre está disponible.

• Depósitos bancarios (tipo de inversión: depende de la duración). El depósito bancario es un producto financiero considerado de poco riesgo mediante el cual una persona, una institución o una empresa deposita capital en el sistema de un banco para obtener una rentabilidad durante un plazo de tiempo determinado. El banco recibe ese capital y lo redirige a quien corresponda: financiar hipotecas, tarjetas de crédito y dar préstamos personales, entre otras cosas. En los depósitos, el titular coloca el dinero durante un tiempo previamente establecido. No caben las domiciliaciones de recibos. Su principal desventaja es la penalización en caso de que el dinero depositado se retire.

• Fondos monetarios (tipo de inversión: corto plazo). Son los más seguros después de los depósitos bancarios (yo lo definiría como un producto «superconservador»). No se basan en la renta variable y tampoco están expuestos a la bolsa. No hay riesgo, porque no tienen relación con las divisas y, sobre todo, se pueden subscribir en cualquier momento y salir cuando se desee. Son, por tanto, muy líquidos. No esperes grandes intereses, pero sí tendrás seguridad y algo más que lo que da un banco. La renta fija en la que invierten no puede ser subordinada y su rating de solvencia debe ser, como mínimo, de AA.

Consejo de la autora

Si eres un inversor conservador (no absoluto), puedes permitirte comprar acciones y despreocuparte de ellas, y si en algún momento ganas con esta operación, entonces puedes vender. De todas formas, mi consejo es que no entres en esa dinámica, pues con ese carácter conservador difícilmente vas a cambiar tu cartera.

Sin embargo, sí te aconsejo que compres activos inmobiliarios, como una casa que puedes alquilar y esperar a que suban los precios para posteriormente venderla y ganar una plusvalía. Aun así, ten en cuenta que en los tiempos que corren no podrás conseguir una plusvalía superior al 3 % (suele estar muy por debajo), a la que, además, habrá que restarle los impuestos correspondientes.

Y, por supuesto, tenemos que luchar contra la inflación,nuestro mayor enemigo si somos ahorradores.

Perla de sabiduría

La inflación es el incremento generalizado de los precios de bienes y servicios con relación a la moneda de un país y que se sostiene durante un período de tiempo determinado. Ese incremento implica una disminución del valor del dinero, una merma de nuestra economía y, en lo referente al país, una pérdida de competitividad respecto a otros países.

Como inversores debemos buscar quenuestra rentabilidad esté por encima de la inflación, algodifícil de lograr hoy en día si eres un inversor conservador o un conservador absoluto (difícilmente volveremos a tener rentabilidades al 12 % en renta fija, como ocurría en épocas anteriores). Por ello, el corto plazo es el rey a la hora de buscar altas rentabilidades cuando se sabe controlar el riesgo que puede tener nuestra inversión.

Consejo de la autora

Es importante fijarse en la comisión de gestión que cobrará la gestora por sus servicios. Cuanto más alta sea, menos rendimientos quedarán para ti. Para realizar un análisis comparativo de estos productos, te aconsejo que visites páginas web como www.iahorro.com.

Así pues, si no sabes nada de bolsa o de productos financieros, no pongas tu dinero en cualquier sitio. Investiga, tal y como harías si fueras a comprarte un coche: visitarías concesionarios, probarías diferentes marcas y no lo adquirirías hasta tener las ideas claras. En realidad, en ese caso realizas untrabajo increíble para gastarte un dinero que no tienes, sobre todo cuando pides un préstamo personal al banco, que al final hará que el coche de tus sueños te salga aún más caro, sobre todo si celebras la compra invitando a todos tus amigos y familiares Sería mucho más inteligente que investigaras los productos financieros que hay a tu disposición para ahorrar e invertir, y que el coche te lo compraras con los rendimientos de tus operaciones bursátiles. Muchos dicen que los que hacemos bolsa somos unos locos, mientras que todos los que se han endeudado comprando lo que no pueden, con un dinero que no tienen, son cuerdos.

¿Qué te parece? ¿No te parece que algo no cuadra y que debería ser al revés?

El inversor moderado

Asume más riesgos que el tipo anterior y puede dedicar parte de su capital a trabajar en un mercado más amplio. Se caracteriza por ser bastante equilibrado, y suele destinar el 50 % del capital a la inversión en renta fija y el otro 50 % a la inversión en renta variable. Este inversor comprará acciones, pero las seguirá y las analizará mediante gráficos y no las aguantará eternamente. Si se equivoca, tendrá capacidad para salirse, incluso cuando observa que las pérdidas se acercan al 3 % o al 5 %, e intentará subsanar el error entrando desde una posición más baja y a un precio más ventajoso. De esta forma puede esperar una subida posterior y recuperar las primeras pérdidas.

Consejo de la autora

En general, las acciones se compran para tenerlas largos periodos de tiempo. Pero te adelanto que existe otro modo de comprar acciones, que es haciendo trading, que te permitirá tenerlas menos tiempo y, en ocasiones, sacarles más rentabilidad. Además, el capital invertido será mucho menor.

¿No sabes de qué te hablo? Bueno, pues cuando lleguemos al capítulo dedicado al trading te explicaré en qué consisten los contratos por diferencias (CFD, por sus siglas en inglés), que constituyen uno de los mejores modos para invertir en acciones, y siempre en el corto plazo. Pero vas a tener que esperar porque me queda mucho hasta ese capítulo.

El inversor agresivo

Operará en productos donde exista apalancamiento, es decir, en aquellos en los que, invirtiendo poco capital, las ganancias se pueden multiplicar por cinco, diez o veinte, asumiendo que esa misma proporción es aplicable a las pérdidas. Los productos financieros con los que trabaja son de alto riesgo y los analizaremos más adelante.

Perla de sabiduría

El inversor agresivo se ha formado en bolsa asistiendo a cursos y seminarios, leyendo, siguiendo la actualidad económica e influenciándose por esta de forma moderada.

Su éxito está basado en el trabajo diario, en el análisis constante de gráficos, y la simulación le ha proporcionado el conocimiento necesario para prever el movimiento del mercado y su volatilidad, que es un aspecto fundamental, ya que, si no existe volatilidad, el mercado no se mueve y, por tanto, no podríamos tradear ni ganar dinero.

La volatilidad se materializa en los movimientos bruscos que se producen en el mercado de valores, en las desviaciones que se originan en el valor que estemos usando. Dicho de una forma sencilla, sería la velocidad con la que se mueve el precio. Por tanto, el valor será más o menos peligroso, en cuanto a riesgo se refiere, dependiendo de esos movimientos bruscos. Igualmente hemos de tener en cuenta que no son iguales los cambios en el precio del café que en el del petróleo. Es mucho más arriesgada la inversión en el segundo que en el primero, ya que el petróleo es un producto que entraría dentro de la categoría de primera necesidad.

Por último, señalaré que un inversor agresivo puede dejar sus inversiones en manos de un broker o de una entidad financiera, pero lo normal es que haga trading. Es decir, entrará en el mercado (bolsa), realizará su operativa y se saldrá, asumiendo sus beneficios o sus pérdidas. Si es un day trader, cerrará sus operaciones en el día para irse tranquilo a la cama. Los day trader que hacemos scalping actuamos en productos de alto riesgo y, a veces, nuestra operativa puede durar uno, cinco o diez minutos (rara vez supera ese tiempo). Entramos y salimos del mercado muchas veces a lo largo de las dos horas que tenemos como jornada de trabajo.

En resumen, ser de un tipo u otro de inversor dependerá en gran medida de nuestro tipo de perfil, del plazo de la inversión, del riesgo que estamos dispuestos a asumir, de nuestra situación financiera (a mayor liquidez, mayor riesgo) y de la cultura financiera que poseamos.

Punto de información

¿Sabías que en el entorno de los mercados bursátiles existen unas pautas estacionales? Es decir, hay un alto porcentaje de probabilidades de que se repitan los mismos patrones de comportamiento de una época del año en las mismas de los años sucesivos. Por ejemplo, enero, febrero, abril, junio, agosto, noviembre y diciembre son meses alcistas (enero y diciembre son los más alcistas). El resto de los meses son bajistas. De hecho, hay un refrán en bolsa que dice Sell in may and go away, es decir, «Vende en mayo y lárgate».

Otras pautas estacionales son:

• Primero de mes. Este día suele ser alcista. Algunos dicen que es porque el último día de mes los fondos de inversión cierran posiciones para adecuar sus balances, y sus gestores recompran lo vendido en los primeros días del mes siguiente. Por supuesto, todo esto si va acompañado de tendencia.

• Las fiestas. Dicen que antes de una fiesta importante (como el 4 de julio en Estados Unidos o el día de Acción de Gracias), las bolsas suben y, pasada la fiesta… ¡bajan!

• Las pautas presidenciales. Tal vez estas sean las más conocidas. El primero y el segundo año del mandato de un presidente norteamericano son malos. El tercero y el cuarto son buenos.

• La pauta de enero. Muchos se fijan en cómo actúa este mes. Si es positivo, el año también suele serlo, pero si es negativo a final del mes, el año acaba en rojo… ¿Será verdad?

• El «rally de Navidad». Se le llama así al final y al inicio de cada año (en concreto, los últimos cinco días y los dos primeros). Cuando se produce, se dice que la bolsa va bien, pero si el rally no se da… ¡el año será complicado!

Basar el análisis técnico en estas pautas no es del todo recomendable, aunque pueden ayudar en la toma de decisiones en un momento puntual.

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