Escuela de trading
Capítulo 19. ¿Cómo entramos en el mercado?
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Capítulo 19
¿Cómo entramos en el mercado?
Los enemigos mortales del especulador son la ignorancia,
la codicia, el miedo y la esperanza.
JESSE LAURISTON LIVERMORE.
En el mercado solo se puede entrar de dos maneras: o compras el valor en que quieres invertir, o bien lo vendes. No hay más. Los mercados solo pueden hacer tres cosas:

Comprar es cuando quieres adquirir un valor en el mercado. Da igual si quieres operar con un instrumento u otro, porque comprar es lo único que en un primer momento puedes hacer. Puedes adquirir acciones, futuros, CFD, ETF, bonos, letras del Tesoro, fondos de inversión, etc. Sin embargo, no todos pueden ganar cuando las cosas van mal. Generalmente, si compras es porque esperas que el valor en el que estás invertido suba. Si baja, empezaras a perder dinero.
Como vimos, la acción de comprar se denomina «abrir largos», y la de vender, «abrir cortos». Esta última acción se relaciona con los productos derivados que ya hemos tratado en este manual, como las criptomonedas, los futuros, los CFD o el Forex.

Tomemos un CFD o un futuro de Telefónica, por ejemplo, operemos porque pensamos que Telefónica va a bajar. Evidentemente, las acciones las abandonamos como vehículo de inversión.

Lo único que cambia en los dos gráficos es la flecha y el instrumento que he usado para entrar en bolsa, pues las acciones no sirven para ganar dinero en bolsa cuando cae.

La historia del toro de Wall Street
Arturo di Modica es el mejor representante de la buena suerte en bolsa, pues si algo saben los que aman este mundo es que tocarle el hocico o los huevos al toro de Wall Street es una garantía de que tus finanzas irán viento en popa. Sin embargo, la historia la conocen solo los apasionados en el tema, por lo que permíteme que te la cuente. Di Modica nació en Sicilia en 1941 y su obra escultórica más conocida es el famoso Toro de Wall Street. En un documental realizado por la televisión italiana, Arturo cuenta que le vino la idea cuando supo que el toro representa a los alcistas en bolsa. Así que se puso manos a la obra. Si eres italiano y vives en Nueva York, no te faltará mano de obra barata incluso para colocar tu obra en mitad de la calle sin permiso del alcalde. Tras controlar cuidadosamente el pase nocturno de la policía, él y sus secuaces, ayudados por una grúa, procedieron a colocar el pesado toro en la puerta de Wall Street. Parece que a la alcaldía no le pareció muy bien la idea y multó a nuestro protagonista. Supongo que, en la multa, el policía debió escribir algo parecido a «toro aparcado en zona de tránsito».Sin embargo, la magia ya estaba hecha, pues, como ya ocurrió en España hace años con nuestro toro de Osborne, que fue «indultado», el de Wall Street también lo fue.
La prensa y la televisión se hicieron eco de lo que la alcaldía había considerado un acto vandálico, y el pueblo de Nueva York, un fantástico regalo: un toro a punto de embestir, símbolo del alza en Wall Street. Tras una gran polémica, el toro fue situado en Bowling Green a pocos metros de su primera ubicación.
El toro es propiedad de su dueño y fue cedido al depósito de parques de la ciudad. Actualmente está en venta, y si alguien quiere comprarlo, solo tiene que dirigirse al escultor; aunque hay una condición: «No moverlo de su ubicación».