El mito del carisma

El mito del carisma


Ejercicios de carisma

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Ejercicios de carisma

 

Los siguientes resúmenes rápidos recogen los ejercicios clave detallados a lo largo de este libro.

Presencia

Ponga un cronómetro a 1 minuto. Cierre los ojos y trate de concentrarse en una de estas tres cosas: 1. Sonidos: Explore su entorno en busca de sonidos. Imagine que sus oídos son antenas parabólicas, que registran sonidos pasivamente.

2. Respiración: Concéntrese en su respiración y en las sensaciones que crea en su nariz y estómago al inspirar y al espirar.

3. Dedos de los pies: Concentre su atención en las sensaciones de los dedos de los pies.Transferencia de responsabilidadCuando note que su cerebro le da vueltas a los posibles resultados de una situación, pruebe con una transferencia de responsabilidad para aliviar la ansiedad.

1. Siéntese cómodamente o túmbese, relájese y cierre los ojos.

2. Respire hondo dos o tres veces. Al inspirar, imagine que impulsa aire limpio hacia la coronilla. Al espirar, suéltelo con fuerza, para que se lleve con él todas sus preocupaciones.

3. Imagine que se quita de encima el peso de todo lo que le preocupa y lo pone en manos de algún ser benevolente, que querría que se hiciera cargo de todo.

Ahora que alguien se encarga de todo, puede ponerse cómodo, relajarse y disfrutar de cualquier cosa buena que encuentre en su camino.Elimine el estigma del malestarLa próxima vez que una emoción incómoda sea un obstáculo para usted, pruebe esta guía paso a paso para eliminar este estigma: 1. Recuérdese que es algo normal y que todos lo experimentamos de vez en cuando.

2. Piense en otros que han pasado por lo mismo, en especial personas a las que admire.

3. Recuerde que ahora mismo, en este mismo momento, muchas otras personas están viviendo la misma experiencia.Neutralizar la negatividadUse estas técnicas en cualquier ocasión que tenga pensamientos negativos persistentes y en que le gustaría reducir sus efectos.

· Recuerde que esas ideas pueden ser inexactas.

· Vea sus ideas como si fueran grafitos en una pared o pequeños impulsos eléctricos.

· Despersonalice la experiencia. Obsérvela como lo haría un científico: «Qué interesante; ahora surgen pensamientos autocríticos».

· Imagínese desde lejos. Aléjese para ver el planeta Tierra suspendido en el espacio. Acérquese de nuevo para ver a su diminuto yo viviendo una experiencia particular en este momento particular.

· Imagine que su charla mental procede de una radio, baje el volumen o aparte la radio.Reescribir la realidadSi una molestia mental persistente lo está irritando, use una de estas técnicas para imaginar una realidad alternativa a fin de recuperar un estado interno en calma.

· Pregúntese varias veces: «¿Y si esta experiencia es, de hecho, algo bueno para mí?», y vea lo creativa que puede llegar a ser su mente con las respuestas.

· Cuando se enfrente a situaciones más graves, anote sus nuevas realidades a mano. Escriba: «La presentación va bien...» Mejor todavía, use el pasado: «La presentación ha sido un completo éxito».

Alcanzar la satisfacción

· Piense en alguien que lo haya ofendido.

· Coja un papel en blanco y escríbale una carta diciendo todo lo que le gustaría haberle dicho.

Escríbala a mano.

· Cuando se haya sacado absolutamente todo de la cabeza, deje la carta a un lado.

· Ahora escriba la respuesta del otro, disculpándose por todo lo que le ha hecho y asumiendo la responsabilidad de todos sus actos ofensivos.

· Para conseguir el máximo efecto, vuelva a leer esas disculpas varias veces durante una semana.

Ahondar en las sensaciones

Para practicar su aguante en situaciones incómodas, busque un lugar cómodo y tranquilo donde reunirse con un compañero y programe treinta segundos en un cronómetro.

· Mire a su compañero a los ojos. En cuanto se dé cuenta de que está empezando a sentirse incómodo, observe dónde se localizan esos sentimientos en su cuerpo.

· Ahonde en cada sensación todo lo que pueda; palpe su textura.

Describa cada una como si fuera un chef que describe un plato especial.

· Deje que el malestar se acumule. Observe y nombre sus sensaciones: calor, frío, tensión en la mandíbula, un nudo en el estómago.

· Resístase al impulso de reír, hablar o aliviar el malestar.

· Pruebe la misma práctica de nuevo, esta vez alentándose continuadamente. Recuérdese que sus esfuerzos cosecharán una recompensa y que el malestar pasará.

Ampliar el ámbito en que se siente cómodo

Inicie una conversación con un completo desconocido. Cuando esté de pie o sentado cerca de alguien, vea si está mirando algo que podría ofrecerle la ocasión de empezar una conversación.

Digamos que está en un café, haciendo cola. Podría hacer algún pequeño comentario sobre las pastas y seguir con una pregunta abierta (que no se pueda contestar con un sí o un no). Diga algo como «Estoy tratando de decidir cuál es un pecado más grande, el bollo, la tartaleta o el pastel de café. ¿A usted qué le parece?»

Visualización

Cierre los ojos y relájese. Emplee sus sentidos y céntrese en un momento de su vida en que sintió que había triunfado: · Oiga los ruidos de la sala; los murmullos de aprobación, la oleada de aplausos.

· Vea las sonrisas y expresiones de cordialidad y admiración de la gente.

· Sienta los pies en el suelo y los apretones de mano felicitándolo.

· Sobre todo, experimente esas sensaciones, el cálido sentimiento de confianza que crece dentro de usted.GratitudPara acceder rápidamente a la gratitud, busque tres cosas a las que pueda dar su aprobación ya.

Observe atentamente su cuerpo y su entorno buscando cosas pequeñas y tangibles por las que podría estar agradecido.

1.

2.

3.

Compasión

Siga los tres pasos siguientes para practicar la compasión por alguien:

1. Imagine el pasado del otro. ¿Cómo habrá sido crecer en su familia y vivir su infancia?

2. Imagine el presente del otro. Póngase en su lugar. Vea a través de sus ojos. Imagine lo que podría estar sintiendo ahora.

3. Imagine que pronuncia su panegírico.

Autocompasión

Lleve una lista de autocompasión. Anote cinco maneras en que ya cuida de usted cuando está pasando momentos difíciles. Si está en buena racha, anote diez. Empiece por las que son particularmente eficaces.

1.

2.

3.

4.

5.

Metta

La siguiente visualización le guiará a través de Metta, paso a paso. Si prefiere que lo guíe yo en este ejercicio, encontrará una grabación online en http://CharismaMyth.com/metta.

· Siéntese cómodamente, cierre los ojos y respire hondo dos o tres veces, dejando que la respiración le limpie de todas sus preocupaciones.

· Piense en alguna ocasión de su vida en que realizó un acto bueno, grande o pequeño.

· Ahora piense en alguien —presente, pasado, mítico o real, persona, mascota o incluso un animal de peluche— que pueda imaginar que siente un cálido afecto por usted.

· Imagine a este ser en su mente y vea su cordialidad, bondad y compasión. Imagine su afecto y deje que lo envuelva.

· Sienta cómo le perdonan por completo todo lo que su crítico interno dice que no es lo bastante bueno en usted o en su vida.

· Sienta cómo lo aceptan por completo tal como es usted en este momento, con todas sus imperfecciones, en este estadio de su evolución.

Usar el cuerpo para cambiar la mente

Pruebe con las siguiente posturas para ver por usted mismo la fuerza con que la posición del cuerpo puede afectar al modo de pensar y sentir: · Adopte el lenguaje corporal de alguien que esté deprimido. Deje caer los hombros, colgar la cabeza y aflojarse la cara. Sin mover un músculo, pruebe a sentir un entusiasmo real y verdadero. Es casi imposible.

· Ahora haga lo contrario. Salte, físicamente, de entusiasmo. Dé botes arriba y abajo, sonría de oreja a oreja, agite los brazos al aire y, mientras lo hace, trate de sentirse deprimido. De nuevo, es casi imposible.

El apretón de manos perfecto

Siga las recomendaciones siguientes para dar un apretón de manos de medalla de oro:

1. Deje la mano derecha libre.

2. Use mucho contacto visual y sonría con cordialidad, pero brevemente.

3. Mantenga la cabeza erguida y mire de frente a la otra persona.

4. Mantenga la mano perpendicular, con el pulgar señalando recto al techo.

5. Consiga un contacto total de las palmas, colocando la mano en diagonal hacia abajo.

6. Rodee con los dedos la mano del otro.

7. Una vez que haya establecido un contacto total, apriete hasta alcanzar el nivel de firmeza del otro.

8. Mueva el brazo desde el codo, retroceda y suelte la mano.

La escucha carismática

En su próxima conversación, vea si puede practicar para no interrumpir. Deje que el otro le interrumpa y, de vez en cuando, espere un par de segundos antes de contestar, mientras deja que su cara muestre el efecto de lo que él acaba de decir.

Fluctuación de la voz

Puede llegar a saber mucho de la fluctuación de su voz practicando frases con un magnetófono.

Repita una frase varias veces con la máxima variación de estilos que pueda. Pronúnciela con autoridad, con rabia, con pesar, con una atención y preocupación empáticas, con cordialidad, y con entusiasmo.

Potencia vocal

Las directrices que hay a continuación le ayudarán a emitir poder por medio de la voz.

1. Hable lentamente. Visualice el contraste entre un adolescente nervioso con voz de pito, que habla a toda velocidad, y el tono lento y enfático de un juez al dictar sentencia.

2. Haga pausas. Las personas que transmiten confianza suelen hacer pausas al hablar. Se detienen un par de segundos entre frases o incluso en mitad de una frase. Esto comunica la sensación de que están tan seguras de su poder que confían que nadie las interrumpirá.

3. Haga caer la entonación. ¿Sabe que la voz se eleva al final de una pregunta? Vuelva a leer la última frase y oiga cómo la voz sube al final. Ahora imagine una afirmación; un juez que dice «Caso cerrado». Sienta cómo desciende la entonación de la palabra cerrado. Bajar el tono de voz al final de una frase transmite poder. Cuando quiera sonar seguro al máximo, puede bajar el tono incluso a media frase.

4. Compruebe su respiración. Cerciórese de que está respirando profundamente con el abdomen e inspire y espire por la nariz, en lugar de hacerlo por la boca. Respirar por la boca puede hacer que parezca ansioso y sin aliento.

Opciones carismáticas para elegir asiento

La próxima vez que quiera establecer una relación cálida con alguien, evite colocar los asientos uno frente al otro. Por el contrario, siéntese en un ángulo de 90o respecto a él. Es la posición en la que nos sentimos más cómodos. En realidad, es un ejercicio que puede probar con un compañero.

· Empiece la conversación en un ángulo de 90o.

· Después de cinco minutos, cambie de posición y siéntense frente a frente. Es probable que note una diferencia clara en su nivel de confort.

· Después de otros cinco minutos, vuelva al ángulo de 90o y note la diferencia.

· Finalmente, vuelva a la posición original, sentándose uno junto al otro.

Preste mucha atención al aumento y disminución de la confianza y el confort durante el ejercicio.

Ser el Gran Gorila

Use este ejercicio cuando quiera sentir y transmitir confianza; por ejemplo antes de una reunión fundamental o con alguien que es un tanto intimidante.

1. Cerciórese de que puede respirar. Aflójese la ropa, si es necesario.

2. Póngase en pie y sacuda el cuerpo.

3. Adopte una postura aplomada y apoye los pies con firmeza en el suelo.

4. Estire los brazos hacia el techo.

5. Estire los brazos hacia las paredes a cada lado.

6. HÍNCHESE. Intente ocupar todo el espacio que pueda.

7. Haga girar los hombros hacia arriba y luego hacia atrás.

8. Imagine que es un general de cuatro estrellas pasando revista a sus tropas. Saque pecho, ensanche los hombros y enlace los brazos a la espalda.Correcciones a mitad de camino· Compruebe su cuerpo. Asegúrese de que ninguna postura tensa empeora su estado interno.

· Respire hondo, relaje el cuerpo.

· Elimine el estigma del malestar y el dramatismo. Esto es algo que le sucede a cualquiera y pasará.

· Si está presente cualquier pensamiento negativo, recuerde que son sólo pensamientos y que no son necesariamente válidos.

· Busque pequeñas cosas por las que estar agradecido: su capacidad de respirar, el hecho de que seguirá vivo cuando esto acabe.

· Imagine que alguien en quien confía le da un gran abrazo durante veinte segundos (claro que es posible que no disponga de veinte segundos, pero si los tiene, es algo enormemente efectivo).

Una vez que su respuesta a la amenaza se haya apaciguado, para volver a un estado de confianza, recuerde un momento de su vida en que sintió un triunfo absoluto. Gracias a la incapacidad del cerebro para diferenciar imaginación y realidad, su cuerpo se llenará del mismo cóctel de sustancias que tenía durante aquel momento tan lleno de seguridad y, en consecuencia, cambiará su lenguaje corporal para que sea exactamente el que necesita para volver a ser impresionante, persuasivo e inspirador.Mostrar vulnerabilidadPiense en la próxima conversación que va a tener, una donde no se juegue mucho, y siga estos pasos para mostrarse un poco vulnerable: · Seleccione una pequeña vulnerabilidad que pueda desvelar.

· Para prepararse, realice una transferencia de responsabilidad para el resultado de este ejercicio.

· Durante la conversación, haga que la comunicación le resulte más fácil diciendo: «¿Sabe...? tengo que decirle...» O prepare el terreno con «Estoy un poco nervioso por decir esto, pero...»

· Pida confidencialidad. Esto no sólo le hará sentirse más a salvo, también hará que el otro atesore el momento. Nos encantan los secretos.

· Realice una transferencia de responsabilidad inmediatamente después de desvelar su vulnerabilidad.

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