El Enemigo

El Enemigo

Oni Acosta Llerena
“Duelo a garrotazos”, de Francisco de Goya (pertenece a las Pinturas negras, 1820-1823).

El enemigo

Lamentablemente estamos donde el enemigo quiere, tanto en el plano mediático como en las narrativas revolucionarias de nuestro lado.

Desde hace un (buen) tiempo, el debate revolucionario interno se ha erosionado debido a prácticas nada convincentes en cuanto a la producción de contenido

Desde hace un (buen) tiempo, el debate revolucionario interno se ha erosionado debido a prácticas nada convincentes en cuanto a la producción de contenido; a pesar de tener medios y tecnologías con los cuales podrían hacerse visibles críticas o imponer nuestras agendas, seguimos anclados a las repuestas que hacemos no a cada movimiento del enemigo, sino a lo que ese enemigo quiere que le respondamos y veamos en el tablero que solo él controla mientras que nos va imponiendo una excelente dosificación de su relato desestabilizador y hegemónico. Por mucho que haya constancia veraz sobre la denominada “gu3rra híbrida” así como el uso de plataformas digitales y la creación de contenidos y personajes inherentes a tales fines por parte del enemigo, de nuestro lado continuamos sin entender cómo funcionan tales mecanismos y estamos exactamente donde el adversario quiere: en otros escenarios menos en el que debemos.

Las diatribas y desgastes de los revolucionarios no pueden diluirse en los contenidos que generan páginas de poca monta -aunque estén financiadas y soportadas por los tentáculos de las matrices enemigas- sino que debemos acudir al hecho de saber discernir cuándo hay que usar cañon3s, fusil3s o simplemente dejar pasar las cosas para convertir las ideas en arm4s.

Las diatribas y desgastes de los revolucionarios no pueden diluirse en los contenidos que generan páginas de poca monta -aunque estén financiadas y soportadas por los tentáculos de las matrices enemigas- sino que debemos acudir al hecho de saber discernir cuándo hay que usar cañon3s, fusil3s o simplemente dejar pasar las cosas para convertir las ideas en arm4s. Los hechos recientes sobre contenidos relacionados con Juan Guillermo Rodríguez Castro fueron un ejemplo, guiados única y funcionalmente como respuestas a matrices de opinión generadas por nuestros adversarios y, realmente, sin ninguna connotación real ni análisis serio sobre el tema. La resultante fue -una vez más- conducir a una gran parte de nuestros coterráneos a emitir juicios acríticos sobre la mesa, imponer criterios sobre una supuesta sucesión política en el país, la inducción del caos psicológico como herramienta fundamental de desestabilización y, como buenos alumnos, caímos por el barranco que nos prepararon las mismas matrices de siempre. A cada comentario del presidente norteño, a la mediocre diatriba del actor Armando Tomey así como a la reciente Expo de Luis Manuel Otero Alcántara en Miami por ejemplo, reflejadas todas por esas plataformas diseñadas milímetricamente para que veamos lo que ellos quieren que así sea, se acude una y otra vez para seguir desgastándonos y desviándonos de la principal razón de resistencia que nos ocupa hoy día y así, obviamente, poder continuar con su agenda mientras nosotros seguimos su guión nada inocente.

¿Dónde está nuestra agenda? ¿Dónde están nuestras verdades y nuestras fortalezas? ¿Por qué ayudar a posicionar páginas mediocres con contenidos irrisorios contestando cada bodrio que nos suelta el enemigo? ¿Dónde quedaron el humor y la sátira política como respuesta de nuestro lado a quienes nos asfixian como nunca desde hace 8 meses? Salvo poquísimos perfiles de nuestros diputados a la ANPP, ¿dónde está el resto imponiendo agenda y defendiendo nuestro proyecto?

El enemigo no quiere que tengamos nuestros propios debates y discusiones sino que nos inducen a que tengamos los que ellos quieren que tengamos. El enemigo no quiere que hagamos caso a la coherencia y nos lanza migajas mediáticas con disfraces de editoriales (Axios, Cibercuba, Diario de Cuba etc) y ahí acudimos disciplinadamente a ridiculizarnos y a creer que el Nimitz realmente fondearía en el Malecón sin pensar en el calado del buque ni las posibilidades reales del hecho o que los dron3s iran1es en Cuba y las bases secretas chinas existían. ¿Dónde está nuestra agenda? ¿Dónde están nuestras verdades y nuestras fortalezas? ¿Por qué ayudar a posicionar páginas mediocres con contenidos irrisorios contestando cada bodrio que nos suelta el enemigo? ¿Dónde quedaron el humor y la sátira política como respuesta de nuestro lado a quienes nos asfixian como nunca desde hace 8 meses? Salvo poquísimos perfiles de nuestros diputados a la ANPP, ¿dónde está el resto imponiendo agenda y defendiendo nuestro proyecto?

El enemigo nos quiere ciegos y cansados y quiere que miremos para otro lado mientras nos desangra y sonríe. Y lo peor es que además de saberlo, lo está logrando.

El enemigo sabe, estudia mucho y no quiere que impongamos agenda ni narrativas propias, quiere mantenemos con ambigüedad de respuestas y continuar atrapándonos en sus discursos lights sobre lo que verdaderamente no importa. El enemigo nos quiere ciegos y cansados y quiere que miremos para otro lado mientras nos desangra y sonríe. Y lo peor es que además de saberlo, lo está logrando.

Fuente: https://www.facebook.com/share/p/1Esm8bxjTf/


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