EL CORO DE LOS DESPROPÓSITOS
Antonio García.
“Hemos intentado estructurar esta reunión como una reunión de junta directiva, como hacemos en el sector privado, donde contamos con toda la preparación, reunimos a las personas adecuadas e informamos sobre nuestros desafíos, oportunidades y enfoques”. Con estas palabras, pronunciadas sin rubor alguno, por Jared Corey Kushner, el yerno de Trump, quedó sentado el espíritu que tendrá la llamada “Junta de Paz por Gaza”, constituida bajo la batuta de Donald Trump, del que se considera “emperador" durante los tres años que le quedan de gobierno, si es que el Congreso no le hace el cajón.
En dicha sesión no tuvo espacio para ningún delegado a nombre de la población de Gaza y en la que, por lo tanto, su real sentir, cargado de dolor, tristeza, pero sin resignación ante la barbarie y agresión, no estuvo presente.
La primera reunión del grupo de países que la integra, y que concreta lo anunciado en Davos en enero pasado, tuvo lugar el 19 de febrero en Washington, y allí mismo, desde estas primeras palabras peló el cobre la instancia supranacional que tiene como supuesto propósito reconstruir el territorio gazatie, arrasado junto con su población por el genocidio llevado a cabo por Israel.
Trump, fungiendo como mentor de dicha junta, quiere mostrarse como el mayor pacificador que ha conocido el mundo, con 10 mil millones de dólares para tal propósito, pisó, como dicen los tahúres, la apuesta para nutrir la bolsa en la cual sumarán los recursos financieros que les permitirá construir la Gaza turística, la de sus anhelados negocios.
Para esa misma bolsa también anunciaron otros 7 mil millones de dólares, ofrecidos por Kazajistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Bahréin, Qatar, Arabia Saudí, Uzbekistán y Kuwait.
Otros países, entre ellos Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania, comprometieron soldados como parte del dispositivo para darle cuerpo a una fuerza de estabilización en Gaza, mientras que Egipto y Jordania se comprometieron a entrenar a la policía. Las unidades militares tendrán como sitio inicial de operaciones Rafah, centro poblacional donde Trump proyecta concentrar las primeras obras de reconstrucción, levantando los edificios e instalaciones que alojará la mano de obra que ejecutará la reconstrucción del devastado territorio palestino.
Reparando con atención en quienes asistieron a esta primera cita, casi todos funcionarios de alto nivel, más dos presidentes: Javier Milei, a nombre de Argentina y Prabowo Subianto, por Indonesia; y un primer ministro, Víctor Orbán, por Hungría, alcanza a verse sin mayor esfuerzo el perfil antidemocrático de los gobiernos que dirigen. Perfil también característico en las mal llamadas “democracias” petroleras allí presentes, e Israel, la entidad sionista, cierra este coro de los despropósitos humanos. Una suma de autoritarismos que le asegura a esta Junta un puesto de honor en una funeraria, para que entonen cantos al capital, su dios adorado.
Otros muchos países se excusaron de asistir o quedaron como simples observadores. Realidad que no preocupa a Trump, el personaje del mechón rubio y despelucado, que de manera falaz y con tono autosuficiente aseguró que “Casi todo el mundo ha aceptado, y los que no, lo harán”. “Y algunos están jugando a hacerse los graciosos —no funciona. No pueden hacerse los graciosos conmigo”.
La sesión inaugural de estos peculiares “filántropos” que respondieron al llamado o exigencia del “emperador mayor”, para que no quedara duda de su perfil, fue al estilo de quien aún se siente en el colegio: entrega de viseras con la sigla USA en su frente, como si de un partido de beisbol se tratara.
En ese ambiente, el funcionamiento de Junta Directa de multinacional, tan ejecutiva como suele ser, donde el dueño del “emprendimiento” dice y decide y todos los demás, con espíritu de empleado simplemente asienten con la cabeza y aplauden, también estuvo presente.
En ese egocéntrico espectáculo, el CEO (chief exejutive office), o junta directiva de marras no dejó pasar el momento para asegurar que esa Junta es “la más importante, sin duda en términos de poder y prestigio. Nunca ha habido nada parecido, porque estos son los líderes mundiales más importantes”.
Al decir esto, al adular a los asistentes, olvidó algo sustancial: esa Junta no tiene clientes ante sí, ni accionistas ante los cuales rendir cuentas, sino cientos de miles de personas violentadas, arrinconadas, en duelo por los miles de conciudadanos muertos, desaparecidos, desplazados, despojados de todas sus pertenencias; gente viviendo en refugios improvisados, con una cotidianidad bajo el temor y terror de un posible ataque de las fuerzas ocupantes de sus terruños.
No es extraño, en ese ambiente, que los asistentes plenipotenciarios, los que han pagado los mil millones de dólares por hacerse a un cupo en ese negocio de levantar en las playas de Gaza decenas de hoteles de lujo, además de explotar y exportar sus recursos naturales, no hablaran de solidaridad, de cooperación, de participación de la sociedad supuestamente beneficiaria de los “miles de millones que invertirán en su beneficio”, sino de inversiones. Una clara muestra de que su “solidaria acción por Gaza” no es gratuita: invierten dinero que esperan recuperar multiplicado. Por eso se sienten como en una Junta Directiva de una empresa privada. Como expresó uno de los inversionistas, allí presente sin medias tintas ni juego de palabras: “hay cientos de miles de millones de valor potencial por desbloquear”.
Para estos tipos el desastre de Gaza es visto como una gran oportunidad para los negocios, así sea en medio de la miseria, desnutrición, inasistencia escolar, depresión por la pérdida de sus seres queridos que golpea a infantes y jóvenes en esta parte de nuestro planeta, luego del genocidio producido; pero así es visto por los que se consideran los “mayores pacifistas del mundo”,
Por eso, cuando la “paz” no toma en cuenta a las víctimas, la guerra será insuperable.
ADENDA 1: La "democracia" capitalista aplaude y tolera todo tipo de "monarquías", lo importante es que tengan puesta la visera en la cabeza que diga: "USA", y ahora que bailen al ritmo de TRUMP-ETAS. Así...¡Que vida la democracia!
ADENDA 2: Ahora, resulté profeta, pues hace apenas dos días dije que el Ministro Pedro Sánchez, siguiendo instrucciones de su mando Zapateiro, tenía pensado realizar acciones de bandera falsa a nombre del ELN, y resultó efectivo, ya salió a anunciarlas. El ELN no realizará ninguna acción para afectar las elecciones, si suceden ya saben quién es: La Mano Negra.