Dulce Chacón: la voz despierta
Por Gabriela Fernández Álvarez
En la histórica ciudad de Sevilla la calle "Dulce Chacón" se extiende como homenaje a una de las tantas mujeres imprescindibles. El 3 de junio de 1954 el alcalde franquista Antonio Chacón recibe en el mundo a sus hijas gemelas Inna y Dulce, a las que brinda una educación conservadora, digna de su posición social. Inculca en ellas el amor por la poesía que la pequeña Dulce heredaría gustosa, como única concordancia con el pensamiento paterno, puesto que su obra se centró en la crítica a la dictadura y la denuncia social.
Tras la muerte de su padre, con 11 años, fue enviada junto a su hermana Inna a un internado que vería nacer sus primeros poemas. De cerca le habrían llegado susurros sobre la represión del caudillo, las cuales convirtió en gritos de denuncia en su libro "La voz dormida". La causa de las víctimas fue uno de sus principales estandartes de lucha: "Durante cuatro años y medio me documenté para esa novela. Recogí testimonios orales de la represión franquista. Las mujeres me regalaron muy generosamente sus testimonios sobre palabras que por mucho usarlas o por usarlas mal han sido vaciadas de sentido: libertad, solidaridad, lealtad…Cuando uno conversa con ellas las entiende plenamente."
Entre sus autores de referencia se encontraba el novelista Jose Saramago, amigo personal de la autora, con quien leyó el manifiesto que cerraba la manifestación en contra de la guerra de Irak en 2003, ese mismo año viajó a Bagdad con la Plataforma Mujeres Contra la Guerra, su compromiso iba mas allá de sus textos. A la temprana edad de 49 años fallece esta guerrera, a consecuencia de un cáncer irreversible, su obra más emblemática fue llevada al cine bajo la dirección de Benito Zambrano en el año 2011.