DE PANELISTA A PRESIDENTE: JAVIER MILEI LLEGA A LA PRESIDENCIA DE ARGENTINA

DE PANELISTA A PRESIDENTE: JAVIER MILEI LLEGA A LA PRESIDENCIA DE ARGENTINA

Juan Cruz Acebey para Revista Hamartia

La noche del 19 de noviembre, los resultados electorales sorprendían a una parte de la sociedad argentina: Javier Milei se imponía con el 55,69% en la segunda vuelta presidencial. El líder de La Libertad Avanza, quien había obtenido el segundo lugar en las elecciones generales de octubre, logró descontar la diferencia respecto a Sergio Massa de casi dos millones de votos y triunfar para acceder a la presidencia. ¿Qué factores posibilitaron la victoria del libertario? ¿Qué puede esperarse de su liderazgo presidencial?

La noche del 22 de octubre reinaba un ánimo de triunfo en Unión por la Patria. La fuerza oficialista había logrado triunfar en 13 provincias, retener la gobernación de Buenos Aires y ganar intendencias importantes del conurbano como La Plata y Lanús. El candidato presidencial Sergio Massa había logrado el primer lugar con el 36,78% y una ventaja de 6,8% respecto a Javier Milei. 

Sin embargo, dos días después de las elecciones generales, Patricia Bullrich (candidata a presidenta de Juntos por el Cambio) y el ex presidente Mauricio Macri, anunciaron su apoyo a Milei en el ballotage. Con esto, Milei obtuvo un importante recurso de poder institucional (prestado), ya que contaría con el apoyo de la estructura de una parte de Juntos por el Cambio. Además, el líder libertario contaría con cierto apoyo financiero e incluso mediático, gracias al respaldo de Macri. A su vez, el objetivo era lograr que al apoyo electoral obtenido por Bullrich en las generales se traslade a Milei para la segunda vuelta. Pese a quedar tercera, Bullrich obtuvo un caudal de más de seis millones de votos. 

El resto de la coalición JxC optó por mantener la neutralidad. La Unión Cívica Radical se expresó críticamente hacia ambos candidatos. Por su parte, Horacio Rodríguez Larreta, el candidato derrotado en las elecciones primarias por Bullrich, también se diferenció de la posición tomada por la presidenta del PRO. Al expresarse en este sentido, en cierta forma la UCR y Rodríguez Larreta estaban rechazando la convocatoria de Massa para conformar un gobierno de unidad nacional. 

Javier Milei tendría un viraje en su campaña electoral. En el camino para llegar al ballotage, su discurso estuvo centrado en el ataque a “la casta política”. Su principal mensaje de campaña señalaba que “una Argentina distinta es imposible con los mismos de siempre”. No obstante, tras recibir el apoyo del PRO, la estrategia político-electoral viró hacia un nuevo discurso. La estrategia de campaña apuntó a instalar el eje cambio o continuidad. También sostuvo que había que terminar con el kirchnerismo, dejando de aludir a “la casta” en su conjunto. 

Con una nueva estrategia política y con recursos de poder prestados por Macri-Bullrich, Milei afrontó la campaña para la segunda vuelta. Frente al candidato libertario, el ministro de Economía, Sergio Massa, contando con recursos financieros del Estado y con los aparatos políticos provinciales. Massa continuó apelando a la convocatoria a un gobierno de unidad nacional. En cierta forma, el candidato de Unión por la Patria trató de postularse como un candidato del cambio: señalaba que su eventual gobierno marcaría el fin de la grieta. Massa logró obtener el apoyo de algunos sectores peronistas no nucleados en UxP, entre esos apoyos pueden señalarse: la diputada nacional por Córdoba Natalia De la Sota, el ex gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, el gobernador electo de Neuquén Rolo Figueroa. 

Por otro lado, durante las semanas previas al ballotage surgió una campaña “desde abajo” contra Javier Milei. Desde distintos colectivos no ligados a la política se expresaron contundentemente contra Milei. También ciudadanos y ciudadanas, por su propia iniciativa, realizaron acciones en distintos ámbitos del espacio público señalando el peligro que representaba Milei. 

Dos semanas antes de las elecciones tuvo lugar el debate presidencial. En el mismo, Massa dejó expuesto en diversos momentos a Milei, tanto en las consecuencias de sus propuestas como en su desconocimiento sobre el Estado. La mayoría de analistas coincidió en señalar la superioridad mostrada por Massa en el debate. 

Pese a las falencias en el debate y a la campaña “desde abajo” que apuntaba a instalar el NoAMilei, el candidato de LLA siguió contando con el respaldo del PRO, el cual le garantizó contar con fiscales de mesa para el 19 de noviembre. Finalmente, el recurso de apoyo popular-ciudadano obtenido por JxC en las elecciones generales se trasladó casi en un 90% a Milei, obteniendo más de catorce millones de votos y triunfando en las elecciones. Milei logró que el eje cambio-continuidad se instale, y que la ciudadanía se exprese contra un gobierno marcado por una inflación de 150% anual. 

Una figura que ganó popularidad durante el gobierno de Macri, realizando apariciones en programas televisivos y siendo panelista de economía. Que se adentró en política durante la pandemia, siendo uno de los principales oradores de las marchas anti cuarentena. Que continuó ganando popularidad gracias a la utilización de las redes sociales y de canales como TikTok. Aquel panelista de televisión, que se hizo conocido por gritar e insultar a toda la clase política, llegó a la presidencia. Se convierte así en el primer outsider que accede a la Casa Rosada en 40 años de democracia. 



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