DE IMPACIENTES Y MONSTRUOS Y MONSTRUOS IMPACIENTES
DE IMPACIENTES Y MONSTRUOS Y MONSTRUOS IMPACIENTES
1/3 A. Zamora
Nos toca, en estos tiempos de incertidumbres, vivir entre densas humaredas e insoportables parloteos. Los llamados medios de comunicación masiva han hecho proliferar, no como hongos, sino como bacterias, una multiplicidad de analilistas, geopolitolólogos, predictólogos y demás proctólogos, que no cesan de hacer pronósticos y horrorísticas sin fondo ni sentido, pero que llenan a sus videntes de confusión, barullo y desconciertos -que son sinónimos-, sin aportar otra cosa más que eso: humo y ruido. En estos tiempos de metástasis intelectual se hace prudente tomarse las cosas con calma y con café para no seguir emborronando la mente (cuenta nos damos que, esta matina, tenemos al léxico en situación insurreccional).
Desde la Casa Blanca y de Boxeo ¿está programada una velada pugilística) salen ditirambos sobre negociaciones de paz en Ucrania y con Irán, al tiempo que el decadente imperio reparte armas y distribuye flotas por las zonas más explosivas del planeta. Una “contradictio in terminis”, para decirlo en latín, o bien un oxímoron, para decirlo en griego, es decir, situaciones en las que los términos se contradicen a sí mismos. La una es una locución latina que significa "contradicción en los términos", refiriéndose a una expresión, argumento o situación que se autocontradice, queriendo unir conceptos que se excluyen unos a otros. Es sinónimo de oxímoron, que es decir una cosa y la contraria. Pues eso mismo es la política de EEUU, para no enredarse. Dicen una cosa y hacen otra y, siendo bíblicos, por sus hechos debemos guiarnos.
EEUU dice querer la paz en Ucrania, pero la paz como la entiende EEUU, es decir, que los firmantes suscriban lo que le interesa a EEUU y poco más. Que Ucrania entregue el Donbás a Rusia le da igual a EEUU. No es territorio gringo. Lo relevante es lo que tendría que ceder Rusia para lograr el pedazo de tierra. La OTAN puede aceptar la cesión si Rusia, a cambio, acepta el rearme de Ucrania y su reconversión en un monstruo militar que pueda, en su momento, devolver el golpe y causar estragos en Rusia. Militarmente, el Donbás ni tiene mayor relevancia. La tienen las costas del mar Negro y el territorio ucraniano, pues allí podría la OTAN construir un Frankenstein militar en el vientre blando de Rusia. También habría tiempo para el rearme general de la Europa atlantista, de forma que, sumando A+B, tendríamos la situación que más conviene a EEUU. Ucrania sobrevive como territorio antirruso, la OTAN se arma hasta los dientes contra Rusia y se prepara el bloqueo marítimo de Rusia cerrando el mar Negro y el Báltico, amén de crear candados a la salida rusa del Ártico al Atlántico. Y no le den más vueltas.
A Irán se le pide lo que Irán daría si se quiere suicidar: renunciar a su programa nuclear y a todos los misiles con un alcance superior a los 300 kilómetros. Eso es lo que sueña conseguir el gobierno genocida de Israel y que EEUU, títere del sionismo, le está pidiendo a Irán. El gobierno iraní, por supuesto, no aceptará el suicidio asistido que propone Washington. Todo este meneo de negociaciones no tiene otro propósito que ganar tiempo. EEUU para acumular el máximo de recursos aeronavales. Irán, para esperar que llegue todo el material militar que están enviando al país Rusia y China, al parecer con bastante prisa. Irán, al tiempo, acelera los preparativos para resistir de la mejor manera posible el bombardeo yanqui/israelí. ¿Qué pasará? Nadie lo sabe, pero, por si las moscas, en Irán están todos atrincherados. Una sorpresa como la del pasado año no se dará. Y, si hay guerra, podríamos todos tener que volver a burros y bicicletas.
Protagonista silente es China, que parece ver los toros de largo, pero no, que en Beijing hace mucho tiempo dejaron el chupete político. EEUU está en una carrera militar acelerada y, casi, supersónica, armando a Taiwán.
Fuente: Telegram "albatrops"