Computarizados
Pablo Buydid
Estamos rodeados de la influencia de la informática. Interactuamos con sistemas informáticos a lo largo de cada jornada, en casi cualquier espacio y a toda edad. Podemos llegar a aprender fácilmente a utilizar los diversos recursos implicados, pero no llegaremos a comprender la dinámica de las computadoras hasta que no nos tomemos tiempo para aprender a programar.
La programación puede que sea de las disciplinas más creativas, iluminadoras y estimulantes dentro de los aprendizajes informáticos. No llegamos a interiorizarnos en el uso de la computación hasta que no ponemos nuestras manos a programar algo propio. Y ya que hablamos tanto del pensamiento computacional, es casi un debe si queremos enfocar nuestra atención en el desarrollo de esa capacidad.
Tenemos algunas ventajas. Los lenguajes para programar son cada vez más amigables con nuestra capacidad de comprender. Lenguajes como Python permiten leer el código como un idioma que dominemos, al menos con un poco de capacitación y en niveles nóveles. E incluso para los pequeños, contar con plataformas de programación como Scratch y todos sus derivados nos abre una puerta inmensa para capacitar en pensamiento computacional desde muy temprana edad.
¿Por qué es importante aprender a programar? Es posible que formemos parte de ese grupo que "solo" programa por placer, sin grandes remuneraciones. Pero aun en ese caso, aprender a programar (y practicarlo) nos permite desarrollar habilidades que tal vez no hayamos tenido en cuenta. Como dijimos, la creatividad es una de ellas. Porque cuando programamos estamos buscando soluciones a problemas. Y si nos volvemos prácticos en eso, terminaremos buscando soluciones creativas a problemas cotidianos. Podemos estar seguros, también, que más allá de la capacidad de programar, nuestro cerebro se entrena diestramente en sistemas efectivos e ingeniosos en actividades que impliquen la resolución de problemas. Y si somos capaces de llevar esa capacidad de entrenamiento a chicos de primera edad escolar, estaremos contribuyendo a formar todas las capacidades que contribuyan con todo esto que estamos exponiendo.
Programar abre un mundo de posibilidades sin fin. Entrena la capacidad de pensar, de razonar, de analizar posibilidades y evaluar procedimientos. Nos hace creativos, sanamente críticos y nos ayuda sobreponernos a las frustraciones (sí, los beneficios de programar se expanden más allá del campo técnico informático).
Así que es buen momento para quitarnos el miedo si no lo hemos intentado y comenzar la aventura.